Nuevo sello editorial dedicado a Jane Austen

La Jane Austen Society en España es una entidad joven y, por eso mismo, muy dinámica. Impulsados por el entusiasmo de nuestros socios y seguidores, no dudamos en lanzarnos a por nuevos objetivos. Es cierto que en los menos de tres años que han pasado desde la fundación de JASES hemos celebrado varios Study Days (el próximo la semana que viene en Salamanca), hemos creado y asesorado a diversos clubes de lectura (este viernes arranca uno en Córdoba), hemos tenido una presencia activa en las redes sociales, distintos medios se han hecho eco de nuestras actividades, hemos entablado relaciones con “societies” del otro lado del charco, etc, etc, etc. Sí, hemos hecho muchas cosas, y queremos hacer muchísimas más, a ser posible, con vuestra ayuda 😉

Uno de los proyectos que nos propusimos para este nuevo curso académico fue crear nuestro propio sello editorial. Como sabéis, el objetivo principal de JASES es fomentar el conocimiento de las obras de Jane Austen y los estudios sobre esta autora y sus novelas. ¿Y qué mejor manera de lograrlo que creando una editorial que publique este tipo de trabajos?

Ese era nuestro proyecto, y ya es una realidad. El pásado 29 de noviembre vio la luz nuestra primera publicación: “Jane Austen, maestra de escritura”, escrita por Miguel Ángel Jordán, vicepresidente de JASES. Se trata de un análisis del estilo literario de Austen, basado en gran parte en los consejos de escritura que esta autora le dio a su sobrina Anna, tras leer el manuscrito que la joven estaba escribiendo.

Título: Jane Austen, maestra de escritura

Autor: Miguel Ángel Jordán

Idioma: castellano

Fecha de publicación: 30 de noviembre de 2018

Número de páginas: 236

ISBN: 978-8409072378

Precio: tapa blanda 9,63 € / digital 3,10 €

Enlaces de venta: Digital  Tapa blanda

Esta ha sido nuestra primera publicación y confiamos en que pronto le seguirán muchas. Tenemos grandes proyectos, entre ellos una nueva edición de las novelas de Jane Austen, con una traducción actualizada. Y, por supuesto, contamos con que haya mucha gente interesada en publicar con nosotros. Si ese es tu caso o el de alguien a quien conozcas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, escribiéndonos un correo electrónico a la dirección: info@janeaustensociety.es

Nuestro mundo aún puede aprender mucho de Jane Austen y nosotros queremos facilitar que esto ocurra. ¿Nos ayudas?

Anuncios

ENTREVISTA A MARTA PONCE (ILUSTRADORA)

En la entrada de hoy os ofrecemos la entrevista que amablemente nos ha concedido Marta Ponce, una joven ilustradora de Barcelona residente en Madrid, que ha trabajado en la reciente edición de Sentido y sensibilidad publicada por Almadraba hace tan solo unos días.

Marta se formó como ilustradora en la Escola Massana de Barcelona, compaginando el mundo del arte con la música. Como ella misma afirma, tiene grandes influencias del arte de siglos pasados y le gusta expresar con sus pinceles el mundo de los sueños y de lo estéticamente poético. Ha trabajado para varias revistas y editoriales infantiles y juveniles y ha realizado varias exposiciones en Barcelona, Madrid, Italia, Japón y Bordeaux. Actualmente tiene una exposición permanente en la galería francesa CARRÉ D’ARTISTES de Bordeaux.

En primer lugar, muchas gracias por concedernos esta entrevista y mostrarnos una parte de tu trabajo, tus proyectos y tu imaginación. ¿Cuándo decidiste que querías ser ilustradora? Supongo que la afición al dibujo vendrá de lejos, pero, ¿tuviste siempre claro que querías que esta fuera tu profesión?

Dibujar siempre fue una necesidad para mí, desde muy pequeña. Dibujaba en las paredes de mi habitación, en los márgenes de los libros,…pero no me atreví a hacer de ello mi profesión hasta hace unos 8 años, porque me sentía amedrentada por la idea de que no se podía vivir del arte. Así que durante muchos años simplemente fue mi hobby favorito, incluso estudié una carrera que nada tiene que ver. Pero ¡la cabra tira al monte! al poco tiempo me armé de valor y fue muy bonito salir de ese cascarón y luchar por mi sueño.

No solo te dedicas a la ilustración, también te has adentrado en el mundo de la música. Dedicarse al arte debe de ser muy bonito… y bastante duro. ¿Has encontrado muchos obstáculos en tu camino? ¿Cómo has logrado superarlos?

Sí, aparte de ilustradora soy violinista. Desde luego es duro pero muy gratificante. También creo que hasta cierto punto uno se pone algunos obstáculos a causa de la inseguridad. Es un mundo en que uno está siempre un poco perdido, sólo tienes tus manos y tus infinitas ganas de crear y expresarte. Mi primer obstáculo fui yo misma, pues me llevó un tiempo llegar a “creerme” que yo podía conseguirlo. La clave está en tener paciencia y creer en lo que haces, no tener miedo a mostrar tu trabajo y que nunca te falte la pasión por lo que haces porque eso va a ser tu motor. Y la gente lo nota y las oportunidades van llegando.

12.jpg¿Qué sentiste la primera vez que una editorial te pidió que te hicieras cargo de las ilustraciones de uno de sus proyectos? ¿Cuáles han sido los retos que te han supuesto estos encargos?

Mi primer encargo llegó de la mano de editorial Planeta en 2013 cuando me encargaron ilustrar una pequeña edición de Peter Pan. Fue todo un reto porque significaba la prueba definitiva de varias cosas: mi capacidad de transmitir todo lo que había aprendido y por supuesto, de saber gestionar  esa inseguridad y a la vez entusiasmo que me invadía ante la idea de que había llegado un encargo real, que alguien me iba a pagar por hacer algo que me encantaba y que mis ilustraciones estarían en las librerías al alcance de todos.

Es cierto también que cuando recibes el encargo de ilustrar un libro, el editor tiene su idea de lo que quiere y aunque él te la explique a veces no siempre se coincide, y supone todo un reto, pero el camino hasta el mutuo reconocimiento y que él aprenda a respetar y apreciar tu manera de ver ese texto o esa historia es algo muy bonito y muy necesario también.

Como lectora, sientes cierta predilección por las obras de Jane Austen, ¿por qué? ¿Qué es lo que te atrae de sus novelas?

Soy una amante del siglo XIX desde que era pequeña. De los vestidos, de los encajes, de los paisajes ingleses y de la sociedad decimonónica en general. Empecé ese romance con la inglaterra victoriana alrededor de los 9 años, a través de la cabeceras de una serie de dibujos animados acerca de Beatrix Potter. Después vinieron las hermanas Brönte y por fin conocí a Jane Austen, previo descubrimiento del personaje de Marianne interpretado por Kate Winslet en Sentido y Sensibilidad (1995).

De Jane Austen me atrae en primer lugar su valentía y mérito de ser escritora en un mundo y época gobernado por hombres. Creo que Jane Austen tiene mucho que ver con algunos de sus personajes femeninos, los cuales aunque puedan parecer muy inmersos en el conservadurismo de su época, en el fondo descubrimos su inconformismo y sus ganas de libertad siguiendo los designios de sus corazones.

Recientemente has colaborado en una nueva edición de Sentido y Sensibilidad, elaborando las ilustraciones. ¿Cómo has afrontado esta tarea? ¿Qué ventajas y qué inconvenientes ha tenido el hecho de ser fan de Austen y conocedora de su obra?

Sí, y sin duda ha sido uno de los encargos editoriales de los que más contenta estoy, tanto por la forma en la que surgió como por el hecho de ser fan de Jane Austen. Conocí a la editorial Almadraba en la Bologna Book Fair, una gran feria de editores e ilustradores, en Italia el año pasado y desde el primer momento se mostraron encantados con mi trabajo. Después de conversar y viendo mi estilo y gusto estético, me propusieron el encargo de ilustrar a mi queridísima Jane Austen en una edición juvenil.

La tarea fue maravillosa, cierto es que como ya llevaba muchísimos años empapada de cultura decimonónica y periodo de Regencia, no me supuso demasiado trabajo de documentación histórica o de indumentaria. Aun así al comienzo siempre estaban presentes en mi mente los personajes de las adaptaciones cinematográficas y tuve que distanciarme un poco de ello para yo crear mis propios personajes en esta nueva edición ilustrada.

¿Estás satisfecha con tu trabajo? ¿Qué crees que diría Jane Austen si pudiera contemplar estas ilustraciones?

Personalmente estoy muy satisfecha. Qué diría Jane Austen…yo también me lo he preguntado tantas veces a lo largo del proceso…incluso como curiosidad curiosa contaré que una noche, hacia el final de la entrega de las ilustraciones, soñé con ella, pero ¡lo recuerdo muy vagamente! ¿sería una especie de visita? Yo espero que el resultado le guste mucho, y adivine en mí a una chica que ha nacido en el siglo equivocado 😉

Si pudieras escoger, ¿qué obra de Jane Austen te gustaría ilustrar? ¿Por qué?

Tengo especial predilección por La abadía de Northanger y Orgullo y prejuicio. Me identifico con Catherine Morland, con su desbordante imaginación y su fascinación por la novela gótica. Y Lizzy es maravillosa. A decir verdad me encantaría ilustrar cualquiera de las novelas de Jane Austen pero me pierde imaginar cómo sería dibujar la abadía en la imaginación de Catherine, y esos paseos con los hermanos Tilney…

En La abadía de Northanger, hay una escena en la que los hermanos Tilney enseñan a la joven Catherine Morland a observar el paisaje con ojos de dibujante. ¿Piensas que tu trabajo de ilustradora te aporta una perspectiva distinta de la realidad?

Desde fijarme de un modo especial en lo que nos rodea hasta descubrir diferentes modos de interpretación, por supuesto. También diría que ello  me ha ayudado a dar forma a ciertas facetas de mí misma que conocía pero no sabía cómo expresar. Para mí fue muy importante llegar a sentirme valiente y orgullosa de mostrar mi visión del mundo y de la belleza a través del arte. Creo firmemente que no existe una sola realidad sino que cada uno es poseedor de la suya y a mí la ilustración y el arte me aporta muchas perspectivas de cada texto, de cada historia. Solo tengo que decidir cuál es la que siento en ese momento.

Como dicen los hermanos Tilney, “…las mejores vistas no se obtienen desde lo alto de una montaña y un cielo despejado no es prueba de un día hermoso…”

 Jane Austen valoraba muy positivamente las dotes artísticas de su hermana Cassandra, pero no parece que ella se sintiera muy inclinada hacia el dibujo. Sin embargo, no hay duda de que tenía grandes dotes para caricaturizar a los personajes con su pluma. ¿Qué opinas de la perspectiva de Austen, de su modo de observar la realidad, de mostrar a los personajes, etc.?

Creo que conocer la obra de Jane Austen es indispensable para quien quiera adentrarse en una visión diferente de los cánones de la época de Regencia.  Austen era muy consciente de la época que le tocó vivir y del papel que tenía la mujer (aspirar a casarse con un buen pretendiente que le asegure un  futuro). Y Austen nos ofrece una visión de las diferencias entre clases sociales, de mujeres que prefieren casarse por amor antes que por interés (Jane Austen ni siquiera llegó a casarse) y ello supone una excelente crítica a la sociedad en la que vivía. Así que creo que de algún modo, Austen fue una mujer liberal y transgresora que regalaba un mensaje de libertad. Y ese es un secreto para la atemporalidad y éxito de su obra, sin duda.

Jane Austen fue mujer y escritora cuando ninguna de estas dos facetas suponían una ventaja –más bien al contrario-. ¿Crees que la sociedad actual valora más el trabajo de las mujeres y, en especial, de las mujeres artistas? ¿Qué echas en falta?

Si bien hemos avanzado mucho en la actualidad en temas de igualdad, todavía falta bastante trabajo.

Haciendo un pequeño recorrido por la historia del arte, recordaremos que el papel de la mujer artista (pintora, escritora,…) era completamente invisibilizado (¿cuántos nombres de mujeres hay en los libros de arte?) o bien debía recurrir a un pseudónimo masculino para que su obra fuera tomada en serio.

Todo ello ha quedado muy atrás, pero siguen llamándome mucho la atención algunos datos que conocí no hace mucho: los porcentajes de mujeres que exponen sus obras en ferias, museos y galerías son muy inferiores a los porcentajes de hombres, cuyas obras son también más cotizadas y siguen teniendo más y mejor representación. Aun así, las estadísticas dicen que hay mayor número de mujeres en estudios de Bellas Artes que hombres. Así que, sí, sigo echando en falta esa total igualdad que a veces parece que está ahí pero que en realidad las estadísticas muestran lo contrario.

Aunque doscientos años después de su muerte, las novelas de Austen siguen siendo un éxito editorial, lo cierto es que ella tuvo que asumir varios fracasos en sus primeras etapas como escritora. ¿Qué les recomendarías a aquellas personas que quieran dedicarse profesionalmente a alguna de las manifestaciones artísticas? ¿Cómo deben afrontar esa tarea para no desanimarse antes de tiempo?

Quisiera expresar lo que a mí me hubiera gustado que me dijeran en su momento. Que si han sido tocados con la varita mágica de la pasión por el arte, es por algo. Que no ignoren esa llamada, y que aunque sí que es cierto que se sentirán perdidos y hasta desanimados al principio (¿a quién no le ha pasado?), no es algo imposible de conseguir. Que no tengan miedo de mostrar su trabajo, que sean pacientes, constantes y perseverantes. Yo no me arrepiento de haber tomado este camino en absoluto.

¿Qué te aporta tu labor de ilustradora y músico a tu faceta de lectora de Austen?

Inspiración absoluta. Me encanta perderme mirando las ilustraciones de grabados antiguos de la época en una de las ediciones que tengo de Jane Austen (Persuasión, dÉpoca editorial). Además mi gusto por esta época y haber tocado muchísimas obras musicales de finales de siglo XVIII y principios del XIX ha sido un plus para meterme en escena siempre. Y me ayuda a ver lo conectado que está todo.

PORTADA sin título.jpgEn la época de la Regencia, la educación de las jóvenes se centraba especialmente en las buenas maneras, en la música y el dibujo, sin pretender que adquirieran grandes conocimientos que –según la mentalidad de entonces- poco les iban a aportar. Ahora se imparten muchos conocimientos, pero quizá se está descuidando la educación artística. ¿Crees que es así? ¿Cuál sería tu propuesta al respecto? ¿Qué puede aportar una educación artística a los jóvenes?

Definitivamente sí, y es muy triste. Poco a poco la educación artística ha ido quedando muy relegada a último plano en las aulas. Y se olvida que el arte es fundamental para el desarrollo de los niños/as, pues ayuda a la imaginación, la percepción del entorno o a investigar nuevas formas de expresarse.

La educación artística creo que no debería solo estar muy presente durante preescolar o primaria, sino continuar activamente durante todos los años de enseñanza, pues el arte es algo innato con lo que nacemos y que nos puede acompañar beneficiosamente durante toda nuestra vida.

Si lo mantenemos activo en nuestras aulas no haremos que parezca algo tan lejano para quien se quiera dedicar al arte el día de mañana y creo que podemos encontrarnos con resultados sorprendentes.

Muchas gracias por tu tiempo y mucha suerte con tu trabajo.

Muchas gracias a vosotros por darme la oportunidad de dar mi voz y apreciar mi trabajo

A continuación os ofrecemos las ilustraciones de la edición de S&S de Almadraba, y os animamos a visitar la página de esta gran artista pinchando AQUÍ.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Por Miguel Ángel Jordán

LADY SUSAN VISITA CARTAGENA

Nuestro taller comienza el jueves 26 de octubre a las 19 horas, en la Biblioteca Rafael Rubio. (Los Dolores, Cartagena).

Comienzan a llegar nuestros lectores y ya se puede observar fácilmente que va a ser un taller heterogéneo en cuanto a edades y género de los participantes. En la variedad está la riqueza, y este taller gozará de diversas perspectivas por ello.

Una vez dada la bienvenida y realizada las presentaciones oportunas, lanzo una pregunta al aire para saber quién ha leído obras de Austen, si conocen un poco a nuestra escritora favorita, si han visto adaptaciones cinematográficas, etc.

Me encuentro con una variedad de puntos de partida, personas que van a leer a Austen por primera vez, otras que han leído algunas de sus obras e incluso alguna participante que ha leído todas ellas así como algunas secuelas: “Gente de Pemberley” de Marie Laure Sébire, con muy buena crítica dicho sea de paso, así como “Agonía y esperanza” de Fernando García Pañeda, que también ha sido leída por otra lectora del taller y que la recomienda con entusiasmo tras haber leído Persuasión.

También la mayoría han visto adaptaciones cinematográficas, “Love and frienship”, “Sentido y sensibilidad”, “Orgullo y prejuicio”, “La abadía de Northanger”, así como series de la BBC (“Orgullo y prejuicio” y “Emma”).

 

El taller va a constar de tres sesiones de una hora de duración, y la primera de ellas (26 de octubre) tiene la siguiente estructura:

1º. Presentación y primera toma de contacto. Les presento los materiales que vamos a trabajar:

– Ejemplar de “Lady Susan” (facilitado por la coordinadora de la red de bibliotecas municipales).

– Un cuestionario libre y anónimo que formará parte de las conclusiones que se elaborarán al finalizar el taller literario. Al final de este cuestionario se les señala una serie de enlaces de páginas web en las que se pueden encontrar amplia y cualificada información en español sobre Jane Austen y sus obras, así como títulos destacables en cuanto a su biografía.

– Uno de mis artículos publicado en JASES titulado “Lady Susan. Apuntes del natural” que les aconsejo leer antes de abordar el libro porque pienso que a las personas que no conozcan rasgos de la voz narrativa de Austen, les puede ayudar a leer esta historia con todas sus aristas.

-Punto de lectura  del taller.

2º. Ser realizan las siguientes propuestas para comentarlas en la siguiente sesión: leer las primeras 21 cartas y seleccionar carta y párrafo favorito. Diseccionaremos a la Vernon que se nos muestra en estas 59 páginas.

3º. Nos acercamos a la vida y obra de Austen, dando unas pinceladas de color a través de anécdotas y curiosidades sobre la autora y su obra. Algunos participantes del taller aportan también conocimientos sobre ella, estableciéndose un diálogo interesante donde algunas ideas darán pie a diferentes preguntas que después desvelaremos.

Hago un recorrido desde la Janeniña hasta la adulta, arropada por un entorno familiar favorable para el desarrollo de su brillante talento literario, un entorno que le permite situar la autoestima en su justa altura que es la de mirar al mundo frente a frente. Una Jane observadora y sabia, que desmenuza la conducta humana ya desde muy jovencita y que tiene las ideas muy claras sobre el mundo emocional en general y sobre las relaciones entre hombres y mujeres en particular. Una voz y una pluma colmadas de ironía, inteligencia, elegancia, valentía y sentido del humor que hace tambalear con contundencia ciertos convencionalismos sociales de la época poniendo al descubierto el gran error e injusticia que significaba mantenerlos.

Una Jane tierna y cuidadosa con sus personajes, con sus heroínas que, lejos de llevar capa y espada, son mujeres como nosotras con sus virtudes y sus defectos, mujeres que han sido en alguna ocasión humilladas, abandonadas, poco valoradas, que miran el mundo con rebeldía ante actitudes dirigidas por el orgullo, independientes emocionalmente, sufridoras silenciosas, poseedoras de una gran fuerza interior, inocentes, soñadoras y deliciosamente manipuladoras porque los tentáculos de la Vernon te atrapan desde la primera carta.

 

Resultado de imagen de jane austen charactersQuedan en el aire sus nombres propios junto a las obras en las que cobraron vida, mujeres que les han llamado la atención por su contemporaneidad en acciones y sentimientos: Anne Elliot, Emma, las hermanas Dashwood, Catherine Morland, Lizzy Bennet, Fanny Price, etc. hasta llegar a nuestra antiheroína malvada y poliédrica: Lady Susan, bien diferente de otras malvadas (la tía Norris, Fanny Dashwood) o antiheroínas (Lucy Steele, Isabella Thorpe, Mary Crawford) salidas del mundo austeniano.

Una lectora hace hincapié en que desde las primeras páginas le resulta tan familiar la historia que parece estar ubicada en nuestro siglo. ¡La grandeza de Austen! Es una obra atemporal y de rabiosa actualidad, en una vida cuyos derroteros están bastante alejados de perseguir unos valores que son tremendamente necesarios para caminar por ella, para ayudar a personas a crecer, a realizar viajes interiores hacia la madurez que lleven a puertos acogedores llenos de sabiduría y calor emocional.

En el desarrollo de esta primera sesión surgen cuestiones tales como:

  • ¿Es Austen una de las escritoras precursoras del feminismo?
  • El encasillarla no pocas veces con la etiqueta de “novela romántica” ¿le ha perjudicado a la hora de ser leída por el público masculino?
  • Les llama la atención la presentación de progenitores desastrosos o ausentes en sus novelas.
  • ¿Se puede considerar la precursora de un cierto estilo “mujeres que escriben como mujeres” (Virginia Woof dixit) para que otras autoras como Gaskell, George Elliot, etc. continuaran por esa senda?
  • ¿Hay algo salvable en el mundo particular de Susan Vernon?
  • Reparto de premios y castigos a los personajes de sus obras según sus conductas, a medida del concepto virtuoso personal.
  • Cierre de tramas y subtramas: todos empiezan y terminan su historia.
  • Cierto sector de participantes reconocen “quedar enganchadas” a la forma narrativa que presenta, historias sencillas que acabarán con el reconocimiento de la persona adecuada para vivir un amor verdadero sin apenas un roce físico. Les fascina la elegancia y la delicadeza con la que aborda estos trocitos de vida, palpitantes casi, situando a los actos por encima de las palabras hermosas, puliendo errores o aprovechando el regalo extraordinario de las segundas oportunidades una vez alejadas las persuasiones que desvían cruces de historias retomadas desde la experiencia y desde evoluciones personales que permiten vivirlas en su esplendor.

3º. Por último nos situamos en la obra que nos reúne hoy y aquí: Lady Susan.

Resultado de imagen de lady susan bookObra epistolar posiblemente escrita en 1794 y publicada de forma póstuma en 1871. Consta de un cruce magistral de 41 cartas entre los personajes principales con un doble lenguaje que hace las exquisiteces del paladar lector más curtido.

La Vernon, a diferencia de otros personajes de Austen, se relaciona entre otras personas con hombres mucho más jóvenes que ella, manipula a su entorno con su inteligencia, elegancia y buenas maneras. Fascinar le resulta fascinante. Pisa con garbo por senderos que la pueden conducir hasta un excelente pasaporte social y se desliza por situaciones que son difíciles de manejar ya que tiene un pasado y un presente bastante peculiar bastante criticado.

Algunas lectoras que ya han leído la obra señalan que se trata de un personaje poliédrico muy atractivo a pesar del rechazo que puede producir.

No queremos desvelar la trama pero el nombre de Frederica comienza a hacerse escuchar.

En el taller comentamos también la figura de Eliza de Feudille, prima y posteriormente cuñada de Austen, la cual parece que inspiró algunos rasgos del carácter de la Vernon así como de otros personajes, y que seguro resultó ser extremadamente divertido para ambas en su intimidad.

Queda, por tanto, pendiente el análisis de las primeras 21 cartas para su debate en la próxima sesión: rasgos que van dibujando a Lady Susan y a otros personajes principales que la rodean utilizando un doble lenguaje que hace las delicias de cualquier paladar lector exquisito; temas colaterales que se desprenden de la novela, tales como relaciones de “amistad”, amor o interés, situación de la mujer en esa época, valores potenciados en ellas por esa sociedad burguesa, maternidad desnaturalizada, curiosos que quedan atrapados en su red, tipos de matrimonios, la ¿crítica? de comportamientos independiente del género o la lucha de una adolescente por tener voz ante una madre para la que sus propios intereses son invisibles.

Y nos despedimos con algunas ideas que os dejamos para reflexionar y debatir:

¿Los hombres leen poco a Austen o leen poco en general? Pensamiento en voz alta de un participante…

¿Austen precursora de la novela romántica con tintes feministas?

¿Se puede salvar algo del “comportamiento Vernon”?

¿Son las relaciones de mujeres con hombres más jóvenes tratadas de manera justa?

¿Proporcionan “color” las adaptaciones cinematográficas a las historias austenianas?

¿La declaración más hermosa es la que no se dice? ¿Las palabras que sólo poseen belleza deben ser pecios abandonados en las relaciones personales?

¿Qué nos engancha de estos amores a pesar del paso de los años?

¿Es el mundo de las emociones un feudo femenino?

Quedan dos sesiones por delante que iremos desvelando próximamente.

Hasta el 2 de noviembre. Un placer.

Por Mª Ángeles Lorente

Socia de JASES

AGONÍA Y ESPERANZA

I can listen no longer in silence. I must speak to you by such means as are within my reach. You pierce my soul. I am half agony, half hope. Tell me not that I am too late, that such precious feelings are gone for ever. I offer myself to you again with a heart even more your own than when you almost broke it, eight years and a half ago…

La famosa carta del Capitán Wentworth contiene una frase en la que se detecta una marca del estilo de Jane Austen. Claridad y concisión. Palabras, las justas: half agony, half hope. Mitad agonía, mitad esperanza.

Agonía y Esperanza. Así se autorretrata el capitán Wentworth y así ha titulado Fernando García Pañeda, socio de JASES, su más reciente publicación. Un título que no esconde el origen de esas páginas y que es también un buen anticipo de lo que encontraremos en ellas.

Resultado de imagen de agonía y esperanza libro

Como estamos en familia, os diré TODA la verdad. Me resisto a leer las secuelas, precuelas y versiones de las obras de Jane Austen. Me basta y me sobra con los relatos originales de mi autora favorita y no “me atrevo” a leer trabajos relacionados, en los que unas manos que no son las suyas dan vida a sus personajes. Y como me resisto, pues el hecho es que hasta hace poco no había leído ninguna de esas versiones.

Cuando supe de la publicación de esta obra, la compré por tratarse del trabajo de un socio de JASES, que además se muestra muy activo a la hora de colaborar con nosotros. Es decir, compré la obra por el autor, no porque me atrajera. Y, claro, si te compras un libro es para leerlo, ¿no? Así que, cuando terminé el libro que tenía entre manos, comencé con Agonía y Esperanza, con ciertos miedos y prejuicios.

No voy a extenderme para no aburriros y porque yo creo que con los libros lo primero que hay que hacer es leerlos y luego hablar de ellos. Tan solo os diré que me ha encantado la novela. Se nota que es la obra de un austenita que valora y respeta el trabajo de Austen. La historia de Agonía y Esperanza sigue el camino de Persuasión, pero cambia el enfoque. Esta vez se nos muestra lo ocurrido desde los ojos, el cerebro y el corazón de Frederick. Los hitos principales están ahí, igual que los distintos personajes y conflictos del argumento original. Cambia la ambientación, tanto por la época como por la ciudad elegida. Y cambia lo que tiene que cambiar cuando cuentas una historia doscientos años después.

Fernando se ha basado en la novela de Jane Austen, pero la ha escrito con su propia voz, a su manera, siguiendo su estilo, sin pretender emular el de Austen. Y eso para mí es un gran acierto, porque si algo he aprendido de mi querida Jane es que cada uno debe ser fiel a su estilo. Y, además, no creo que haya muchas personas capaces de imitar el estilo de Jane Austen durante toda una novela. Quizá si en la letra, pero casi seguro que no en el alma.

Resumiendo. Desde aquí quiero dar mi enhorabuena a Fernando por este gran trabajo. Ha conseguido introducirme en ese entramado humano veneciano en el que me he sentido como en casa.

Por Miguel Ángel Jordán

 

LADY SUSAN: APUNTES DEL NATURAL…

Novela  epistolar posiblemente escrita en 1794 por una joven Austen, experta ya en satirizar las convenciones sociales y morales de la época, y publicada de forma póstuma en 1871.

Es una novela cortita que para los que acabamos de adentrarnos en el maravilloso mundo austenita, resulta tremendamente divertida, original y aguda.

A mí, que soy muy cinéfila, me deja un regusto a película de Lubitsch ( y su famosa Die Lustige Witwe, La viuda alegre), donde hay puertas que continuamente se abren y se cierran, entrando y saliendo gente de él, con sus ingredientes de la ironía, el pathos, la amargura y la risa, todos en uno, aderezados con sarcasmo anímico de engaño e infidelidad.)

Esas cartas inteligentemente cruzadas entre los personajes principales van tejiendo la tupida red de la reina de las arañas, alimentando el genial enredo.

El lenguaje con doble sentido utilizado magistralmente por la Vernon, debe ser la delicia de cualquier entomólogo, deseoso de ver a este bicho entrar en acción, haciendo de la manipulación emocional todo un arte. Ese continuo chantaje que realiza magistralmente y sin remordimiento alguno.

Lady Susan es el epicentro de la vida de hombres y mujeres, odiada y rechazada por ellas, pero un imán irresistible para ellos, sea cual sea su estado civil o edad.

Esa  oleada de fuerza arrebatadora intenta ser medio equilibrada por su oponente y cuñada , Mrs. Vernon, que a toda costa desea desenmascararla y dejarla en el lugar que le corresponde socialmente, aunque a veces – sin sucumbir, faltaría más- no puede minimizar sus encantos.

Resultado de imagen de love and friendshipPero la Vernon es mucha Vernon, Austen la dota de una inteligencia maquiavélica, de una visión aguda de la vida, de una rebeldía focalizada, de una belleza extraordinaria a pesar de no ser tan joven. La diseña para manejar a la perfección el arte de la etiqueta , el decoro y las buenas formas, consiguiendo así que pise con garbo senderos que de otra manera le estarían prohibidos.

Austen sitúa a esta  anti- heroína  muy por encima de sus víctimas, satirizando la hipocresía y artificialidad de la sociedad que la envuelve, merecedoras casi de miles de Vernon. Quizá es la elegida para vengar la triste idea de que las mujeres deberían casarse con las riquezas de sus maridos. La convierte en cazadora innata, calculadora, dueña y señora de la estrategia para perseguir el destino final de toda mujer de la época que se tercie, como si llevara impreso el lema:” ¡Ahora os vais a enterar!”

Resultado de imagen de love and friendshipEncargada de “bajarle los humos a esa pandilla de pomposos”, burgueses rurales donde si el dinero compite con la simpleza , quedan empatados.

Para rematar su vena de malvada, le concede un marido muerto, que moleste poco, y una pobre hija, Frederica, de la que no sabe cómo deshacerse. Esta pobre chica  da para otro artículo…

“ La naturalidad no sirve en asuntos amorosos y esa muchacha ha nacido tan simple que la posee por naturaleza o finge poseerla.”

Claro ,eso sí, todo justificado ya que “ su conducta fue dictada por el sagrado impulso del amor maternal”. ¡No tiene rival en maldad!

Miren, resulta complicado no sentir cierta debilidad mostrando una sonrisa cuando la observas, la percibes y la intuyes. Se desliza sin esfuerzo conquistando lo que se propone.

Imagen relacionadaPara terminar, decirles que Austen me ha hecho sentir fascinación por transcribir en palabras la capacidad de engaño de una mujer de armas tomar, de las que solo avanzan sin mirar atrás, de las que atraviesan cajas torácicas con corazones que ni tan siquiera gozan de libertad, de las que utilizan las normas en doble dirección, siempre en su beneficio. La palabra arrepentimiento no existe en su código de vida.

¡Resulta tan fácil convencerle de cualquier cosa!… dice la Vernon.

No sabemos si  Austen la premió o no con un segundo matrimonio, impidiendo saber con claridad si le concedió finalmente la felicidad , de todas formas, ¿ la creeríamos?

”El mundo debe juzgarlo en función de sus probabilidades”. No tenía nada en contra de ella, excepto a su marido y su conciencia”.

¿Genera una sociedad injusta supervivientes carentes de moral? ¿Engendra esa sociedad sus propios tiranos o es maldad pura y dura lo que envilece el corazón de ciertas personas? ¿ Maternidad desnaturalizada?

Me deja ciertos pensamientos en el aire, cosa que agradezco, pero lo que no me genera duda alguna es que Austen me ha cautivado.

Te pido permiso, mi querida Jane,  para entrar en este maravilloso mundo de análisis del alma humana, para ser espectadora activa de la coreografía de tus historias, como tú lo fuiste del mundo.

                                            Por  Mª Ángeles Lorente Hernández.

 

 

 

 

 

 

 

A PROPÓSITO DE EMMA

“I am going to take a heroine whom no one but myself will much like”

Resultado de imagen de EMMA BOOKAsí definió Jane Austen a Emma Woodhouse, o al menos eso es lo que reflejó su sobrino James Austen-Leigh en su Memoir.
Una heroína que no le va a gustar a nadie, excepto a mí. Nadie conoce mejor a los personajes de Austen que ella misma. Esta genial escritora dedicaba mucho tiempo a componer sus obras y, en especial, a imaginar a cada uno de sus protagonistas. Nada ocurre porque sí, nadie es como es por casualidad. Para todos encontramos una justificación de su comportamiento. Y si eso ocurre hasta con algunos secundarios irrelevantes, no es difícil imaginar el cuidado que pondría al crear a sus heroínas.

“Emma Woodhouse, guapa, inteligente y rica”. Así se nos muestra al comenzar el libro. Quién nos iba a decir que doscientos años más tarde encontraríamos ecos austenianos en las declaraciones de un futbolista se autodescribió como “rico, guapo y un gran jugador” 😉 .

Resultado de imagen de cristiano ronaldo guapo rico y buen jugador

Resultado de imagen de EMMA WOODHOUSEGuapa, inteligente y rica, con todas las comodidades a su alcance y las continuas alabanzas de todos los que la rodean… Bueno, de casi todos. ¿Cómo definiríamos a una chica que se ha criado en ese entorno? Mimada, consentida… Así es Emma, una joven mimada y consentida a la que nunca le ha faltado no ya lo necesario, sino hasta el más mínimo capricho. Cuenta con muchos dones naturales, todos los materiales y el continuo reconocimiento de un padre egoísta y adulador. ¿Acaso es extraño que se sienta superior a los demás?

Imagen relacionadaUna niña mimada, sabelotodo, envidiosa y manipuladora. No soporta que alaben a Jane Fairfax en su presencia y juega con su “amiga” Harriet como si fuera una de sus muñecas, cambiándole el pretendiente como si le mudara el vestido. Una snob que no quiere juntarse con los que están por debajo de su nivel social. Una joven cruel que critica sin piedad a los que le resultan molestos.

¿Acaso es extraño que Jane Austen pensara que esta heroína no le iba a gustar a nadie? ¿Y por qué le gustaba a ella? Y, más extraño aún, ¿cómo es posible que nos guste a tantos? Personalmente, reconozco que Emma es junto con Elizabeth Bennet mi protagonista favorita de las novelas de Austen. Y, en algunos aspectos, está por encima de las mismísima Lizzy. ¿Por qué? Muy sencillo, porque es encantadora.

Resultado de imagen de EMMA WOODHOUSEEmma es esa persona con la que uno no puede estar enfadado por mucho tiempo a pesar de su tozudez y sus equivocaciones. La niña que todo padre consentiría y que conseguiría su perdón tras la mayor trastada con solo una sonrisa. Una joven capaz de doblegar el corazón del mismísimo Mr. Knightley, encarnación del hombre recto, juicioso y honrado. Un rayo de luz, un soplo de aire fresco, una sonrisa irresistible.

Emma tiene defectos, de eso no hay duda, pero también tiene virtudes. Su bondad natural consigue abrirse camino a través de los obstáculos que le ponen su situación y su entorno.

Imagen relacionadaEmma es una hija devota, que no escatima atenciones hacia su padre, por muy cargante y posesivo que este pueda ser. Incluso está dispuesta a retrasar su boda para evitarle un disgusto a Mr. Woodhouse. Los errores de Emma son infinitos y en ocasiones graves. Pero es capaz de rectificar cuando alguien se los muestra. Sus equivocaciones suelen producirse mientras ella busca el bien, el problema es que lo hace a su manera, confundida por la visión del mundo que le han transmitido sus educadores. No hay maldad en Emma, ni intenciones ocultas, ni fines egoístas. Tan solo inconsciencia e inmadurez.

Sabemos que Jane Austen no soportaba los “retratos de perfección”. Las personas reales tenemos defectos. Y esas limitaciones, bien llevadas, no solo no nos alejan de los demás, sino que nos hacen asequibles y pueden aumentar nuestro atractivo.
Imagen relacionadaA lo largo de toda la novela, el narrador nos muestra los errores de Emma. El lector va siempre un paso por delante de la joven y ve venir sus equivocaciones. La vemos vulnerable y, por lo tanto, cercana, asequible, real. No es alguien distante a quien solo podemos admirar. Es una joven tan indefensa ante sí misma que nos sentimos inclinados a protegerla y a comprenderla. Así se siente Mr. Knightley, que comienza guiándola y termina perdiendo el norte por ella. Los encantos de Emma están muy por encima de sus defectos. Su bondad de corazón, su alegría innata, su mente despierta y sus muchas otras virtudes la convierten en la heroína perfecta para una historia que transmite luz en cada una de sus páginas.

Por Miguel Ángel Jordán

Confesiones de una pequeña Catherine Morland

Todas las heroínas de Jane Austen tienen algo en ellas con lo que el lector empatiza enseguida. En mi caso, fueron la pasión por la lectura y las opiniones de Elizabeth; la prudencia de Elinor, pero también la ilusión de Marianne. Cuando me preguntan cuál es mi novela favorita de Jane Austen, a veces quiero decir que es Persuasión por la fortaleza de Anne, pero otras recuerdo que Emma me entretuvo como nadie. Sin embargo, guarda un especial lugar en mi corazón la más joven y naÏve de las heroínas de Austen: Catherine Morland, de Northanger Abbey. Muy criticada por su alocada imaginación y su inocencia, Catherine siempre me recordó a mí cuando era más pequeña. No alcanzo a comprender cómo algunos lectores no se ven conmovidos por la frescura de una joven que sólo desea buscar aventuras. ¿No hemos sido todos alguna vez como Catherine?

Cuando era pequeña, pasaba muchas temporadas en casa de mis abuelos. Era una enorme casa de indianos, con una torre de escalera estrecha y un jardín lleno de altísimos arbustos; mucho menos siniestra que una antigua abadía, pero suficientemente misteriosa para una niña pequeña que había leído muchas novelas de aventuras. El jardín tenía varios caminos de piedra para bajar hasta los balancines sin resbalar en el césped húmedo. Silenciosos gatos se escabullían entre las cañas de bambú. Tras los arbustos había rincones frescos, aromatizados de rosas y agapantos, las casas de las hadas de distintos colores, donde podía una esconderse a escuchar el viento susurrar entre las hojas. El garaje escondía bajo el polvo todo tipo de trastos que, me gustaba y asustaba pensar, servían de guarida a fantasmas. El hall era amplio y luminoso y en sus salones sólo hay ecos de alegría y de las sonrisas de mis abuelos, que me daban de desayunar tostadas con miel. Pero en un rincón del hall, junto a un banco flanqueado por pequeñas águilas de hierro, una estrecha puerta conducía a unas escaleras curvadas que para mí eran el pasadizo secreto al lugar que ese día se me antojase. Sólo llevaban al sótano, con una cocina y una lavandería que no tenían nada de amenazador, pero el poder de mi propia sugestión era capaz de aterrorizarme hasta el punto de no poder pasar por aquel “pasadizo”. La torre donde trabajaba mi tío pintando sus cuadros era para mi yo de niña todo un desafío de subir, y aunque parte de mí sabía que sólo había cuadros y tubos de pintura, el poder de mi imaginación era capaz de paralizarme, y hasta la adolescencia no subí a aquella torre a visitar la cueva de los tesoros de mi tío el artista.

Por eso, cuando leí Northanger Abbey , a pesar de no encontrar a una heroína particularmente inteligente, independiente, o llena de opiniones, me enternecieron las ganas de Catherine de encontrar una carta misteriosa en el arcón o una trágica historia tras los retratos. El afán de aventura de Catherine es en mi opinión ambiguamente retratado por Jane Austen; es difícil ver si lo ridiculiza para censurarlo o si su narración está impregnada de ternura. Tal vez esté influida por la dulce interpretación de la magnífica Felicity Jones en la adaptación de 2007, pero Catherine Morland me resulta la más dulce de las heroínas. Su personaje está en contacto con el niño que todos llevamos dentro, y más aún, el niño lector; es esa vena quijotesca que se encuentra en una persona joven que ha leído toda su vida. Muchos se ríen de Catherine cuando se emociona por una absurda lista escondida en un baúl, pero es uno de los momentos con los que, como lectora, más me identifico de las novelas de Jane Austen.

Reflexionando sobre la acogida guasona que tiene Catherine en los lectores, y desde el recuerdo de los correteos por el pasadizo secreto y la silenciosa contemplación de la torre desde aquel balancín, quiero exhortar a los fans de Northanger Abbey a recordar ellos también. ¿Nunca miraron bajo su cama convencidos de que había un monstruo? ¿Nunca subieron de un salto a la cama por miedo a siquiera mirar? ¿Nunca subieron a un árbol para otear al horizonte? ¿O miraron tras los abrigos del armario “por si acaso” aparecían las ramas de pinos nevados de Narnia? ¿Esperaron, tal vez, junto a la ventana a una lechuza con una carta en el pico? Entonces tal vez no sean tan distintos de Catherine Morland.

Por Elena Truan

LO QUE JANE AUSTEN ME HIZO HACER

10285809En 2011 se publicó un libro titulado Jane Austen made me do it (literalmente “Jane Austen me hizo hacerlo”). El libro consistía en una recopilación de veintidós relatos inspirados en Jane Austen como persona y autora, sus novelas, sus personajes, su humor… En definitiva, su mundo. Las autoras habían sido escogidas por votación popular después de haber enviado sus escritos a través de la  mítica página web pemberley.com.

Cuento esto porque, para mi, este libro es la prueba más explícita de la enorme influencia que tiene Jane Austen en el mundo de los escritos de su fan fiction (lo que es el término anglosajón para hacer de la literatura de ficción escrita por fans). El título nos está diciendo: “la culpa es de Jane Austen. Escribo porque ella me inspira y porque necesito darle al mundo lo que ella me ha dado” (o al menos así lo interpreto yo). ¿Qué mayor prueba de devoción existe para una autora que sus lectoras retomen sus escritos y su vida bajo otra perspectiva?

En efecto, Jane Austen es indiscutiblemente una de las autoras clásicas con más devotos (de hecho en su mayoría devotas) sino la que más, y muchos de estos devotos le rinden homenaje recreando en sus escritos nuevas escenas derivadas del universo austenita. De hecho, la primera secuela se remonta a 1850, cuando la sobrina de la autora, Catherine Ann Austen Hubback, se aventuró a acabar la inacabada The Watsons, titulándola The Younger Sister (La Hermana Menor). Esta fue la primera obra de una larga lista de fan fiction, aunque el término sea anacrónico puesto que no existía en esa época.

En cualquier caso, si bien no tengo estadísticas sobre las cantidades de literatura de fan fiction sobre Jane Austen que existen respecto a otros autores, valga decir que hay mucha y que uno se puede pasar muchas y muchas horas leyéndola sin acabársela (en particular sobre Orgullo y Prejuicio). Para algunos lectores estos relatos son un innecesario sacrilegio, para otros, es una forma de seguir viviendo y disfrutando de Jane Austen mucho más allá de sus propios escritos. Si sois de los segundos, seguid leyendo para ver en qué consiste esta para-literatura.

Las obras de fan fiction de Jane Austen se pueden categorizar del siguiente modo:

  • Las precuelas: ¿Qué ocurrió antes de empezar la historia? ¿Cómo llegaron a crecer o qué les ocurrió para que actuaran tal y como lo hicieron en la novela? Este es el propósito de éstas novelas.

Resultado de imagen de follies past       ◦      Sugerencias:

                                  Follies Past: A Prequel to Pride and Prejudice por Melanie Kerr

▪      Vanity and Verity: A Pride and Prejudice Prequel por Jeanne Waters

▪      The Curate’s Brother por Wendy van Camp (precuela de Persuasión)

  • Las secuelas: ¿Y qué ocurrió después del “The End”? Aunque la propia Jane Austen contaba detalles a sus familiares sobre qué fue de alguno de sus personajes después de que se acabase la historia, estos no han sido suficientes para saciar el apetito de algunos austenitas y muchos se han atrevido a imaginar una continuación de la vida de sus personajes.

Resultado de imagen de mr darcy takes a wife             ◦      Sugerencias:

                                  Mr. Darcy Takes a Wife: Pride and Prejudice Continues por Linda Berdoll

                                  La trilogía de Mercy’s Embrace: Elizabeth Elliot’s Story por Laura Hile (secuela de Persuasión)

                                  Willoughbys Return: A Tale of Irresistable Temptation por Jane Odiwe

  • Los retellings o versiones desde otro punto de vista: generalmente desde el punto de vista del protagonista masculino pero también de personajes más secundarios e incluso prácticamente inexistentes en las obras originales, como en Longbourn, donde la autora Jo Baker reinterpreta Orgullo y Prejuicio desde el punto de vista del servicio en casa de los Bennet.

◦      Sugerencias:

    Resultado de imagen de his good opinion                              His Good Opinion: A Mr. Darcy Novel por Nancy Kelley

                                  Henry Tilney’s Diary: A Novel por Amanda Grange

                                  George Knightley, Esquire: Charity Envieth Not por Barbara Cornthwaite

                                  Captain Wentworths Persuasion: Jane Austens Classic Retold Through His Eyes por Regina Jeffers

▪      Jane Fairfax por Joan Aiken

 Las variaciones: en este subgénero la reina absoluta es Abigail Reynolds. Ya ha escrito una decena de variaciones sobre Orgullo y Prejuicio e incluso se ha atrevido con alguna versión contemporánea (por ejemplo The man who loved Pride and Prejudice). Hace unos años algunas autoras de variaciones (entre las cuales Abigail Reynolds) se reunieron para crear entre todas una variación que se titularía The Darcy Brothers donde Darcy tiene un hermano problemático.

◦      Sugerencias:

▪      Todas las de Abigail Reynolds pero también

                                  Suddenly Mrs. Darcy por Jenetta James

                                  Ardently: A Pride and Prejudice Variation por Caitlin Williams

Resultado de imagen de abigail reynolds books

  • Las continuaciones: cuando una obra inacabada se completa (Los Watson o Sanditon)

Resultado de imagen de the watsons austen        ◦      Sugerencias:

                                  Sanditon by Jane Austen & Another Lady

                                  The Watsons; Jane Austen’s fragment continued and completed por John Coates

Las pseudo-biográficas: cuando se usa el propio personaje de Jane Austen para novelar una historia, incluso mezclando su personaje con alguno de sus personajes de ficción.

Resultado de imagen de lost memoir of austen     ◦      Sugerencias:

                                  The Lost Memoirs of Jane Austen por James Syrie

                                  The Mysterious Death of Miss Austen por Lindsay Ashford

                                  Cassandra & Jane: A Jane Austen Novel por Jill Pitkeathley

  • Las de fantasía o paranormales (Mash-ups): quizá el subgénero más polémico de todos pero con muchos defensores. Algunos escritores se atreven a introducir elementos fantásticos o de horror como zombies, monstruos o vampiros con resultados como mínimo originales. La más conocida es la de Pride and Prejudice and Zombies por Seth Grahame-Smith con una gran dosis del texto original. Fue adaptada al cine el año pasado.

◦      Otras sugerencias:

     Resultado de imagen de emma and vampires                             Emma and the Vampires por Wayne Josephson

                                  Mr. Darcy, Vampyre por Amanda Grange

                                  Mansfield Park and Mummies: Monster Mayhem, Matrimony, Ancient Curses, True Love, and Other Dire Delights por Vera Nazarian

 

  • Las de misterio: la más famosa hasta la fecha ha sido la que escribió Doris Lessing, poco años antes de morir, titulada La Muerte Llega A Pemberley en la que ocurre un crimen en Pemberley años después del final de Orgullo y Prejuicio. La novela también fue adaptada para la televisión.

Resultado de imagen de the intrigue at highbury    ◦      Otras sugerencias:


      The Intrigue at Highbury Or, Emmas Match por Carrie Bebris

                                 The Highbury Murders: A Mystery Set in the Village of Jane Austens Emma por Victoria Grossack

  • Antologías: las recopilaciones de novelas cortas de este subgénero como el mencionado al principio

Resultado de imagen de dancing with mr darcy          ◦      Sugerencias:

▪      Jane Austen made me do it por varios autores;

▪      Dancing with Mr. Darcy: Stories Inspired by Jane Austen and Chawton House por Sarah Waters

  • Contemporáneas: obviamente, al ser unas novelas tan universales, ha habido varios autores que se han imaginado cómo podrían trasladar las historias de Jane Austen a una época contemporánea (siglo XX y XXI)

Resultado de imagen de unleashing mr darcy book                ◦      Sugerencias:

                                  Unleashing Mr. Darcy por Teri Wilson

                                  The Trials of the Honorable F. Darcy por Sara Angelini

                                  Northland Cottage: Where the Heart Comes Home por A. P. Maddox (versión moderna de Sense and Sensibility)

                                  The Beresfords por Christina Dudley (versión moderna de Mansfield Park)

Las categorías definidas pueden mezclarse entre sí y no existen fronteras claras. Por ejemplo, podría existir otra categoría que sería la de combinación de personajes pero se solaparía con otras ya definidas anteriormente (como en el caso de The Intrigue at Highbury Or, Emma’s Match por Carrie Bebris).

La recopilación de las sugerencias mencionadas no pretende ser exhaustiva pero si os ha picado la curiosidad y conseguimos que algún lector abra una versión de fan fiction ya habremos logrado parte de nuestro objetivo que en el fondo es que paséis un rato más con nuestros amigos.

Por Neus Baras

Referencias usadas:

https://austenprose.com/jane-austen-sequels-book-reviews/

https://austenprose.com/jane-austen-sequels-2/an-introduction-to-jane-austen-sequels/

https://austenprose.com/jane-austen-sequels-2/what-is-a-jane-austen-sequel/

https://hablandodejaneausten.com/2011/11/17/la-primera-secuelista-de-jane-austen-fue-su-sobrina-catherine-ann-austen-hubback-hija-de-su-hermano-frank/

http://pemberley.com/?page_id=5270

https://www.fanfiction.net

http://janeaustenssequels.blogspot.com.es

https://www.goodreads.com/list/show/90.Best_Pride_and_Prejudice_Sequels_Variations_Adaptations

GENIALIDADES: EL PRIMER CAPÍTULO DE NORTHANGER ABBEY

Resultado de imagen de el libro de la señorita buncleTratándose de personas adultas, la ingenuidad en estado puro es algo que sólo puede encontrarse en obras de ficción. Uno de esos, puede encontrarse de forma canónica en el personaje de Barbara Buncle, una «cuarentona flacucha y sin estilo» (según la propia autora, ya ven por dónde van los tiros) quien, para solucionar sus problemas económicos, decide dedicarse a la literatura, eso sí, después de descartar la cría de gallinas. El libro de la Señorita Buncle, una brillantez de la escritora británica D. E. Stevenson (1892–1973), es una novela que sobresale por su sencillez, amenidad e ingenio, y en su segundo capítulo nos encontramos con las siguientes palabras, puestas en la mente de un experimentado editor londinense, que valora el manuscrito enviado por la señorita Buncle:

«(…) el libro era una sátira exquisita, solo comparable al primer capítulo de La abadía de Northanger, o una sencilla crónica de acontecimientos vistos con la mirada inocente de un simple

Resultado de imagen de northanger abbey bookSin duda es una ponderación muy intensa la que realiza el personaje respecto del manuscrito que ha leído, porque la maestría satírica concentrada en el primer capítulo de esa primera novela que Jane Austen dio por terminada y lista para su publicación, aunque se publicara en último lugar. Y es que La abadía de Northanger fue escrita por la autora inglesa con una clara doble intención paródica, teniendo en el punto de mira de su pluma tanto las novelas góticas que empezaron a proliferar desde entonces como de los métodos y los clichés comúnmente aceptados en su época para la educación femenina.

Pero no es analizar la intención y cualidades de tan infravalorada novela (a mi modesto entender) el objeto de estas líneas, sino recomendar el placer de incidir en las escasas páginas de su primer capítulo, que por sí mismas constituirían ya una obrita literaria sobresaliente.

Resultado de imagen de northanger abbey bookYa el arranque, la primera anunciación de ese primer capítulo es digna de figurar entre las más memorables de la literatura. En ella se rebaja a improbable la posibilidad de que su protagonista pudiera llegar a ser una heroína de novela, especialmente de una novela romántica o gótica, claro está, porque su posición social, el carácter de sus progenitores, su propio físico y su manera de ser confabulaban en igual medida contra ella»[1]. Y, en las páginas subsiguientes, se va desgranando con método y sin pausa la ristra de tales cualidades confabuladas.

Resultado de imagen de catherine morlandDurante los primeros quince años de la vida de Catherine Morland, que tal es el nombre de la llamada a ser una perfecta antiheroína, se produce una acumulación de circunstancias que llevan a mostrar unos síntomas de disipación preocupantes para su futuro novelesco. No cuidar al ratoncito, no dar de comer a los canarios ni regar los rosales (o coger flores sólo como travesura), su predilección por el barro, los juegos de muchachos, triscar por el campo y revolcarse por pendientes de hierba, mostrar absoluta indiferencia ante la jardinería, la música, el dibujo y los vestidos femeninos y poseer unas facciones toscas y un cabello oscuro y lacio hacían presagiar su caída en el lado más prosaico y letárgico de la vida. Era ruidosa y alocada, pero sobre todo detestaba la pulcritud. Uno de los días más felices de la vida de Catherine fue aquel en que sus padres despidieron al profesor de música; nunca aprendió ni comprendió nada que no le hubieran enseñando de antemano; y en cuanto al dibujo su techo artístico consistió en dibujar casas, árboles, gallinas y pollitos, todos ellos muy parecidos.

La sentencia parecía inevitable: no habría castillos abandonados y misteriosos, ni visiones o sucesos sobrenaturales, ni experimentaría las emociones intensas y los amores turbulentos de una heroína como mandan los cánones de las novelas reputadas.

Imagen relacionadaSin embargo, a los quince años se operó una transmutación (casi una transustanciación) en su vida absolutamente inopinada. Mejoró su cutis, el cabello empezó a rizarse, fue adquiriendo buen color, sus ojos cobraron viveza y su figura mejor porte. Empezó a sentirse atraída por sedas y muselinas, se reforzó su natural afectuoso y su genio apacible e incluso empezó a leer cuantas obras deben leerse para abastecer la memoria de esas citas que tan prácticas y tranquilizadoras resultan en las vicisitudes de una vida agitada. En definitiva, entre los quince y los diecisiete años, edad ésta en la que salió al mundo, se estuvo preparando a conciencia para convertirse en una heroína como Dios manda.

Resultado de imagen de catherine morlandA pesar de tan ardua preparación, Catherine no terminaba de salir de la indigencia heroica. No sólo por no saber escribir sonetos, aunque se obligaba a sí misma a leerlos (no entremos en materia de comprensión lectora…); ni tampoco por no ser capaz de interpretar preludios al pianoforte, aunque sí sabía escuchar las interpretaciones de los demás casi sin esfuerzo; sino especialmente porque no existía ningún apuesto pretendiente que fuera objeto de ensoñaciones amorosas y de quien acometer un boceto de perfil (que resultase reconocible). No obstante, existía una explicación cabal para la excepcional indigencia de vida amorosa que padecía la protagonista: no vivía ningún lord en los alrededores, ni siquiera un baronet; ninguna de las familias conocidas había encontrado un niño ante su puerta, ni tampoco un joven de origen desconocido; su padre no había sido nombrado tutor de un huérfano; y el señor más acaudalado de los alrededores carecía de descendencia.

Resultado de imagen de catherine morlandEn definitiva, la protagonista interpreta al arquetipo de lectora simplona de la época (¿o de todas las épocas?). Desde el primer capítulo, desde el primer párrafo, caracteriza a la lectora “romántica” como a una mera aprendiz y la ridiculiza, se plantea una caricatura hostil de tal lectora… aunque crea a su alrededor la esperanza de que se vuelva más ambiciosa.

Resultado de imagen de northanger abbey bookEsta peculiar forma de expresión en cuanto a la presentación de la protagonista demuestra el carácter innovador, prácticamente experimental de la novela, desafiante hacia el propio género al que pertenece e incluso inquisitiva respecto del significado de la propia ficción. Y es que es una obra mucho más ambiciosa de lo que se suele expresar por sus comentaristas. La abadía de Northanger puede resultar desconcertante, ya que Austen plantea a la lectora cómplice una especie de juego en la novela, pero para seguir ese juego hay que ser lectoras sofisticadas de novelas [2]; si no, no se entiende nada y se toma la obra como un mero divertimento sin demasiado sentido. Pero eso ya es materia de un análisis más profundo, no de esta reflexión sobre el primer capítulo esbozada por un lector salvaje, y dejaremos que otras plumas expertas se ocupen de más largos y sesudos análisis.

Por Fernando García Pañeda

[1]  Los resaltados son transcripción del original. Traducción de Guillermo Lorenzo (Alba Editorial, 4ª edición, 2000)

[2]  Permítaseme emplear únicamente el femenino por ser abrumadora la mayoría de lectoras, de novelas en general, y de las de Jane Austen en particular.

JANE AUSTEN Y LOS CLÉRIGOS

En esta entrada vamos a comentar brevemente la visión que se transmite en las novelas de Jane Austen sobre los clérigos y, también, la que pensamos que fue su opinión al respecto.

En el contexto sociocultural en el que vivió Austen, las “salidas profesionales” para un joven de buena posición, pero sin demasiados medios económicos, eran bastante escasas: el derecho, el ejército, la marina o la Iglesia. Es decir, la clerecía era vista como un oficio más, no necesariamente como una vocación.

Resultado de imagen de mr collins

En las novelas de JA, encontramos dos perspectivas de la labor propia de un clérigo claramente diferenciadas. Una visión profesional y de relaciones sociales, como la de Mr. Collins, al que vemos siempre muy preocupado por mantener sus buenas relaciones con Lady Catherine y con aquellos que puedan contribuir a su propio bienestar. Y otra visión mucho más pastoral, en la que el párroco deberá cuidar de sus feligreses, y por lo tanto, tendrá que convivir con ellos a fin de conocer sus necesidades y resultar asequible, aunque esto vaya en detrimento de su comodidad; como explica Lord Bertram al hablar del futuro deResultado de imagen de edmund bertram su hijo Edmund.

Entonces… ¿Cuál fue la visión de Jane Austen respecto a los clérigos? Antes de contestar a esta pregunta veamos algunas actitudes de sus personajes.

A pesar de que los clérigos tuvieran acceso a las clases sociales más altas, dependiendo del lugar en el que desempeñaran su ministerio, su situación no siempre era valorada de un modo positivo. En ocasiones podía deberse al escaso atractivo de las tareas religiosas para unas jóvenes más pendientes de los uniformes que de las vestes sacerdotales, como serían Kitty y Lydia:

Kitty and Lydia were far from envying Miss Lucas, for Mr. Collins was only a clergyman (P&P)

En otras, a la escasa influencia social o a las limitaciones económicas de dichos cargos:

Resultado de imagen de robert ferrarsHe (Robert Ferrars) laughed most immoderately. The idea of Edward’s being a clergyman, and living in a small parsonage-house, diverted him beyond measure;–and when to that was added the fanciful imagery of Edward reading prayers in a white surplice, and publishing the banns of marriage between John Smith and Mary Brown, he could conceive nothing more ridiculous. (S&S)

También hallamos críticas respecto a su estilo de vida. Se les acusa de ser perezosos, glotones, egoístas, etc.

Resultado de imagen de mary crawford

“Oh! no doubt he is very sincere in preferring an income ready made, to the trouble of working for one; and has the best intentions of doing nothing all the rest of his days but eat, drink, and grow fat.” (MP)

Pero, frente a crítica de Mary Crawford, encontramos enseguida la defensa de Edmund, que aunque admite que se den casos así, sostiene que son una triste excepción a la regla general:

Imagen relacionada

“There are such clergymen, no doubt, but I think they are not so common as to justify Miss Crawford in esteeming it their general character. I suspect that in this comprehensive and (may I say) commonplace censure, you are not judging from yourself, but from prejudiced persons, whose opinions you have been in the habit of hearing.” (MP)

Más adelante, cuando Mary Crawford afirma que “un clérigo no es nada”, Edmund le responde destacando la grandeza y responsabilidad de su misión. Si el clérigo en cuestión no está a la altura de las circunstancias habrá que achacar las consecuencias al hombre, no al ministerio:

Resultado de imagen de edmund bertram

“But I cannot call that situation nothing which has the charge of all that is of the first importance to mankind, individually or collectively considered, temporally and eternally, which has the guardianship of religion and morals, and consequently of the manners which result from their influence. No one here can call the office nothing. If the man who holds it is so, it is by the neglect of his duty, by foregoing its just importance, and stepping out of his place to appear what he ought not to appear.” (MP)

Resultado de imagen de george austenJane Austen fue hija y hermana de clérigos. Sabemos por sus escritos que mantuvo la práctica religiosa durante toda su vida, y, a pesar de la mordacidad de algunas de sus afirmaciones, no hay duda de su respeto por el estado sacerdotal y la firmeza de sus creencias. ¿Cómo justificar entonces sus retratos de clérigos malvados o tontos? ¿Qué pueden aportar Mr. Collins, Mr. Elton, o el Dr. Grant a la imagen del ministro sagrado? ¿No propiciarán estos personajes paródicos o incluso repulsivos en ocasiones una percepción negativa de los pastores de la Iglesia?

Precisamente son sus convicciones religiosas y su respeto por las órdenes sagradas lo que le lleva a denunciar y criticar con fuerza los excesos y malas costumbres de aquellos que no están a la altura de su cargo. Jane Austen no critica a la Iglesia, sino las malas prácticas y negligencia de algunos de sus miembros, que en vez de seguir sus enseñanzas, se benefician de una posición que desacreditan con sus malas costumbres.

Resultado de imagen de mr. tilneyFrente a los ejemplos recientemente señalados, cabría posicionar a otros personajes pertenecientes al estado clerical, que transmiten una imagen más amable, como podrían ser Henry Tilney, Edward Ferrars, Mr. Morland y su hijo James, o, el varias veces citado, Edmund Bertram.

 

Por Miguel Ángel Jordán