GRACIAS, JANE

I have lost a treasure, such a sister, such a friend as never can have been surpassed. She was the sun of my life, the gilder of every pleasure, the soother of every sorrow.

He perdido un tesoro, una hermana tan especial, una amiga que jamás podrá ser igualada. Ella era el sol de mi vida, la que iluminaba cualquier alegría, la que aliviaba cualquier pena.

Carta de Cassandra Austen a su sobrina Fanny Knight

Winchester, domingo 20 de julio de 1817

No por anunciado un triste suceso deja de ser doloroso. Hacía semanas, meses, que la familia Austen presentía la pérdida que iban a sufrir. Jane, su querida Jane, la alegre, ocurrente, cariñosa e indomable Jane se estaba apagando. Y aunque todos se esforzaban por mantener la esperanza, o al menos una apariencia de algo que se le asemejara, la realidad se iba imponiendo de un modo evidente e implacable.

Toda la familia se volcó en atenciones hacia Jane, pero fue Cassandra, su hermana, amiga y confidente, la que asumió un papel principal en sus cuidados. No es difícil imaginar a Cass prodigando mil atenciones a la enferma, mientras esta se esforzaba por aparentar una mejoría que disminuyera la pena de su cuidadora.

Resultado de imagen de jane austen last will and testamentJane sabía que su final se acercaba. Nos lo demuestra el hecho de que decidiera redactar un sencillo testamento en el que le bastan unas pocas líneas para dejar constancia de sus últimas voluntades. Y también nos lo demuestra el hecho de que abandonara definitivamente la escritura. Al guardar Sanditon en un cajón, la autora se estaba rindiendo a la evidencia de que su salud no iba a mejorar.

Aunque, en sus últimas cartas, Jane da por supuesta una futura mejoría y trata de restar importancia a su situación, sus mismas palabras le traicionan y el lector capta el tono propio de una despedida. Al escribir a Anne Sharp, una institutriz que había trabajado en Godmersham, con la que Jane había coincidido durante sus estancias con la familia Knight, la enferma deja que su corazón se desahogue, mostrando su afecto y agradecimiento hacia los suyos.

Resultado de imagen de jane austen retrato¡Cómo hacer justicia a la amabilidad de toda mi familia durante esta enfermedad! ¡Está totalmente fuera de mi alcance! ¡Todos mis queridos hermanos tan afectuosos y afanosos! ¡Y en cuanto a mi hermana…! Me faltan las palabras cuando intento describir cómo me ha cuidado.

¡Tengo tantos motivos de alivio y consuelo por los que agradecer al Omnipotente! He permanecido siempre lúcida y apenas he sentido dolores; mi principal sufrimiento deriva de las fiebres nocturnas, de la debilidad y de la extenuación.

No te he mencionado a mi querida madre; sufrió mucho por mí cuando estuve tan mal, pero ahora está discretamente bien. También la señorita Martha Lloyd ha sido toda amabilidad.

En resumen, si llego a vieja, desearé haber muerto ahora, bendecida por la ternura de una familia como la mía, antes que sobrevivir a cada uno de ellos o a su afecto. 

Algo similar ocurre cuando unos días después escribe a su sobrino Edward desde Winchester, contándole algunos detalles del viaje que la llevó allí desde Chawton. El corazón afectuoso de Jane vuelve a desbordarse en una despedida que seguramente su joven sobrino nunca olvidó.

Que Dios te bendiga, mi querido Edward. Si alguna vez te pusieras enfermo, deseo que te asistan con tanta ternura como a mí, que tengas el mismo bendito consuelo de amigos solícitos y comprensivos, y puedas tener –como estoy segura de que tendrás- la bendición más grande de todas, en el conocimiento de no ser indigno de su amor. Yo no he podido sentirme así. 

La enfermedad siguió su curso y en la madrugada del 18 de julio Jane Austen falleció en brazos de su hermana Cassandra.

Resultado de imagen de fanny knightDos días después de esta señalada fecha, Cassandra escribió una larga carta a su sobrina Fanny, que nos traslada en el tiempo y en el espacio, hasta un apartamento de Winchester hace ahora doscientos años.

Sintió que se moría aproximadamente media hora antes de serenarse y de perder aparentemente la consciencia. En aquella media hora luchó su última batalla, ¡pobrecita! Decía que no podía expresar su sufrimiento, aunque no se lamentaba de un dolor específico. Cuando le pregunté si deseaba alguna cosa, su respuesta fue que no deseaba nada más que la muerte, y estas fueron algunas de sus palabras: “Dios, concédeme paciencia. ¡Reza por mí! ¡Oh, reza por mí!” Su voz estaba sofocada y poco a poco sus palabras se hicieron incomprensibles. (…)

Imagen relacionadaNo sabría decir cuánto tiempo pasó antes de ser golpeada de nuevo por la extenuación, seguida de aquel sufrimiento que no lograba describir, pero hice llamar al doctor Lyford, que le dio alguna medicina para aliviarla y, pasadas las siete, se hundió en un estado de quieta insensibilidad. Desde aquel instante hasta las cuatro y media, momento en que murió, apenas se movió, por lo que todos pensábamos, con gratitud al Omnipotente, que su sufrimiento había terminado. Un ligero movimiento de cabeza a cada respiración la acompañó hasta el fin. Yo permanecí sentada junto a ella con un almohadón sobre el regazo para sujetarle la cabeza durante seis horas. (….) Pude cerrarle los ojos yo misma, y para mí supuso un gran consuelo rendirle estos últimos servicios. En su expresión no había rastro de agitación ni de nada que pudiera dar idea de dolor. Al contrario, salvo por aquel continuo movimiento de cabeza, me parecía una bellísima estatua, e, incluso ahora en el ataúd, su semblante desprende tal halo de dulce serenidad en su rostro que es un placer contemplarla.

Hoy se cumplen doscientos años del fallecimiento de Jane Austen. Mucho se ha dicho de ella en este tiempo. Sus obras han sido leídas y disfrutadas por millones de lectores. Existen multitud de estudios sobre sus escritos. Su calidad literaria es incuestionable. Tampoco hay duda de su vigencia y repercusión mediática. El fenómeno austenita no conoce precedentes. ¿Qué escritor cuenta con un número tan amplio no solo de lectores, sino de seguidores aférrimos? ¿Qué autor ha logrado captar con tanta fuerza el interés de los medios? ¿De qué otra colección de obras existen tantas versiones cinematográficas o televisivas? ¿Quién ha logrado inspirar a tantos directores, escritores, guionistas…? Apenas pasa un año sin que aparezca una nueva versión, adaptación, mash-up, spin-off, secuela, precuela, etc…

Resultado de imagen de jane austen placesTambién hay multitud de elementos extraliterarios que iluminan el universo Austen: bailes, vestidos de regencia, viajes a los lugares relacionados con su vida y con sus obras, conciertos… Chawton, Bath, Lyme Regis, o Pemberley, Highbury, Mansfield, Northanger… Ciudades y casas, reales o ficticias, que evocan momentos de la vida de esta autora o de sus inolvidables personajes.

Pero, más allá de todo este entreverado de elementos más o menos literarios, más o menos fieles al original, resalta una figura que desafía el paso del tiempo con un arma inesperada: la sencillez.

Jane Austen fue una niña inteligente e inquieta, una adolescente fantasiosa y vital, una joven divertida y afectuosa, una mujer valiente y decidida. Lectora empedernida, observadora implacable, audaz en sus comentarios, que en ocasiones llegaban a ser crueles, devota de su familia, creyente y rezadora, firme en sus principios, con una frescura vital que teñía toda su existencia de un aire esperanzador.

Jane Austen conoció los sinsabores de la vida, pero no permitió que le amargaran la existencia. Supo ver más allá de las miserias de los hombres, de las injusticias de la sociedad y de las imperfecciones de este mundo. Fue una mujer sin demasiados medios, en un contexto que limitaba enormemente sus posibilidades. Pero no se resignó a una existencia condicionada.

Jane Austen fue mujer y escritora, y se mostró orgullosa de lo primero, de lo segundo y del conjunto. Llevó una existencia sencilla e imprimió este rasgo en todas sus novelas. Repasó sus escritos hasta la extenuación. Pulió sus obras con la dedicación de un artista minucioso, que elimina las rugosidades y perfila los contornos hasta lograr un resultado bello y armonioso.

No es fácil captar la grandeza de las obras de Austen. Por eso son tantos los que las ignoran o se quedan en un nivel muy superficial. Por eso aún no ocupan el lugar que les corresponde. Jane Austen no fue solo una escritora ingeniosa; sus libros no son tan solo historias bonitas con momentos románticos, bailes, preciosos vestidos, casas lujosas y personajes atractivos. Austen no fue una revolucionaria, no enarboló la bandera del feminismo, ni ninguna otra. Jane no fue una solterona, ni una mujer resignada o conformista…

Jane Austen fue una mujer que quiso ser escritora y se mantuvo fiel a su estilo hasta el final. Asumió las consecuencias de sus elecciones, disfrutó de la vida, quiso a su familia, saboreó los pequeños detalles y, por eso, fue capaz de afrontar la muerte con serenidad.

¿Qué nos habría aportado esta autora si hubiera vivido cuarenta años más? Nunca lo sabremos. No hay duda de que Jane se nos fue cuando aún le quedaban muchas historias que contar. Su ingenio no se había agotado, aún quedaba mucha magia en su pluma… ¿Pero para qué perder el tiempo en lamentos inútiles, cuando podemos disfrutar de lo que tenemos?

El legado de Jane es un tesoro para la literatura universal y el paso de los años hará que sus obras se valoren como se merecen. Aún queda mucho trabajo por delante, muchos estudios que profundicen en su arte, en sus dotes narrativas, en su originalidad, en su manejo del lenguaje y de sus recursos. Desde JASES seguiremos trabajando para que así sea y contribuiremos con nuestros humildes aportaciones.

Hoy se cumplen doscientos años de la muerte de Jane Austen. Ella fue para su hermana Cassandra un tesoro, el sol de su vida, una amiga especial e insustituible, fuente de consuelo y alegría. Nosotros no tuvimos la suerte de conocerla en persona, pero la encontramos en sus novelas, en sus personajes, en su humor irónico, en su visión del mundo.

Jane nos ha dejado un universo, su universo. Es el mejor regalo que nos podía hacer. Y por eso, desde estas líneas, queremos decirle una vez más: ¡Gracias, Jane!

Por Miguel Ángel Jordán

 

 

CUARTO (Y ÚLTIMO) RETO 200

Estamos en la recta final para la fecha clave de este año. El próximo martes, 18 de julio, se cumplirán 200 años del fallecimiento de Jane Austen, a la que tanto debemos sus lectores. Por esta razón, el último reto con el que queremos prepararnos para esa fecha es…

CUARTO RETO

Gracias, gracias, gracias y 200 veces gracias.

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Gracias, Jane por…

Deja tu comentario en el blog en cualquiera de nuestras redes sociales 🙂

TERCER RETO 200

Comienza una nueva semana, la primera del mes de julio y os proponemos un nuevo reto para conmemorar el bicentenario del fallecimiento de nuestra querida Jane Austen, que tendrá lugar el día 18 de este mes.

Hace dos semanas os invitamos a decirnos por qué os gustaban las obras de Austen. La semana pasada os pedimos que nos dijeseis qué lecciones habéis extraído de sus escritos. Y esta…

¡Correcto! Va de personajes. Así que el reto 200 de esta semana es…

Reto 3: 200 personajes. Dinos cuál es tu personaje o personajes favoritos de las novelas de Jane Austen y por qué.

No hace falta que sea una protagonista, aunque puede serlo. Cada uno tiene su punto de vista, por eso es tan interesante saber qué opinan los otros lectores, por qué unos adoran a alguien que otros no aguantan, quiénes os parecen más acertados y quiénes creéis que son prescindibles…

¿Cuál es tu equipo ideal? 😉

Déjanos tu comentario en el blog o en las redes sociales.

¡Mil gracias!

Un saludo

SEGUNDO RETO 200

En primer lugar, queremos dar las gracias a todos los que habéis dejado vuestro comentario tanto en el blog como en las redes sociales de JASES. No hemos llegado a 200, pero casi 😉 . A lo largo de esta semana, hemos conocido muchas de las razones por las que Jane Austen enamora a sus lectores con su trabajo.

Y llega el momento de iniciar el segundo de los cuatro retos que os vamos a proponer para preparar el bicentenario del fallecimiento de nuestra querida escritora.

RETO 2: 200 lecciones

¿Qué enseñanza has extraído de los escritos de Jane Austen?

No hay duda de que se podría realizar un listado muy amplio de “lecciones para la vida” que de un modo u otro se transmiten en las novelas de esta autora, pero… Nos interesa algo más personal. ¿Hay alguna idea que te haya marcado de un modo especial?

Como ya sabéis, todas las aportaciones son bien recibidas.

Cuéntanos. Somos todo oídos

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AGONÍA Y ESPERANZA

I can listen no longer in silence. I must speak to you by such means as are within my reach. You pierce my soul. I am half agony, half hope. Tell me not that I am too late, that such precious feelings are gone for ever. I offer myself to you again with a heart even more your own than when you almost broke it, eight years and a half ago…

La famosa carta del Capitán Wentworth contiene una frase en la que se detecta una marca del estilo de Jane Austen. Claridad y concisión. Palabras, las justas: half agony, half hope. Mitad agonía, mitad esperanza.

Agonía y Esperanza. Así se autorretrata el capitán Wentworth y así ha titulado Fernando García Pañeda, socio de JASES, su más reciente publicación. Un título que no esconde el origen de esas páginas y que es también un buen anticipo de lo que encontraremos en ellas.

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Como estamos en familia, os diré TODA la verdad. Me resisto a leer las secuelas, precuelas y versiones de las obras de Jane Austen. Me basta y me sobra con los relatos originales de mi autora favorita y no “me atrevo” a leer trabajos relacionados, en los que unas manos que no son las suyas dan vida a sus personajes. Y como me resisto, pues el hecho es que hasta hace poco no había leído ninguna de esas versiones.

Cuando supe de la publicación de esta obra, la compré por tratarse del trabajo de un socio de JASES, que además se muestra muy activo a la hora de colaborar con nosotros. Es decir, compré la obra por el autor, no porque me atrajera. Y, claro, si te compras un libro es para leerlo, ¿no? Así que, cuando terminé el libro que tenía entre manos, comencé con Agonía y Esperanza, con ciertos miedos y prejuicios.

No voy a extenderme para no aburriros y porque yo creo que con los libros lo primero que hay que hacer es leerlos y luego hablar de ellos. Tan solo os diré que me ha encantado la novela. Se nota que es la obra de un austenita que valora y respeta el trabajo de Austen. La historia de Agonía y Esperanza sigue el camino de Persuasión, pero cambia el enfoque. Esta vez se nos muestra lo ocurrido desde los ojos, el cerebro y el corazón de Frederick. Los hitos principales están ahí, igual que los distintos personajes y conflictos del argumento original. Cambia la ambientación, tanto por la época como por la ciudad elegida. Y cambia lo que tiene que cambiar cuando cuentas una historia doscientos años después.

Fernando se ha basado en la novela de Jane Austen, pero la ha escrito con su propia voz, a su manera, siguiendo su estilo, sin pretender emular el de Austen. Y eso para mí es un gran acierto, porque si algo he aprendido de mi querida Jane es que cada uno debe ser fiel a su estilo. Y, además, no creo que haya muchas personas capaces de imitar el estilo de Jane Austen durante toda una novela. Quizá si en la letra, pero casi seguro que no en el alma.

Resumiendo. Desde aquí quiero dar mi enhorabuena a Fernando por este gran trabajo. Ha conseguido introducirme en ese entramado humano veneciano en el que me he sentido como en casa.

Por Miguel Ángel Jordán

 

RETO 200

Que doscientos años no es nada… Y a la vez es tanto. El tiempo nos pone a cada uno en nuestro lugar, muestra la realidad de nuestro trabajo, de nuestra actitud, de nuestra valía como personas. El tiempo es también uno de los elementos de mayor importancia en un análisis. El paso de los años borra lo superfluo y afianza lo esencial. Cuántas cosas que parecían importantes se quedan en nada. Cuántos grandes éxitos se olvidan. Cuántas personas “populares” desaparecen sin el menor rastro.

El tiempo es la piedra de toque de del trabajo bien hecho. Una construcción que resiste el paso de los siglos es una prueba en sí misma de la solidez de sus fundamentos. Una idea que sigue vigente cientos años después de su primer brillo muestra la fuerza de su luz. Unas novelas que continúan cautivando a los lectores más de doscientos años después de su publicación no necesitan que nadie las alabe. Aunque no nos cansemos de hacerlo, porque necesitamos manifestar nuestra admiración.

Resultado de imagen de 200 jane austenDentro de un mes conmemoraremos el bicentenario del fallecimiento de Jane Austen y desde JASES queremos prepararnos para esa fecha destacando algunos aspectos de las obras de nuestra autora favorita y de su influencia en los lectores. Y para ello, queremos contar con la colaboración de todos los que seguís nuestras publicaciones en alguna de las distintas plataformas digitales. ¿Cómo? De una manera muy sencilla y que no os va a robar casi nada de tiempo.

Cada semana lanzaremos una cuestión para que aportéis vuestros comentarios. Podéis hacerlo aquí, en Facebook, en Twitter o en Instagram… O en todos los sitios 😉 El reto que nos planteamos es lograr al menos 200 aportaciones. De ese modo mostraremos a todos los que nos rodean la actualidad de las obras de Jane Austen y su fuerza. Que el mundo sepa que hay una autora que no tiene nada que envidiarle a famosos escritores como Cervantes, Shakespeare, Tolstoi, etc. Es más, sin miedo a exagerar, podemos decir que las obras de Jane Austen están al mismo nivel literario de esos grandes genios, y a uno muy superior en cuanto a su repercusión social. ¿Hace falta que lo demostremos? No, ¿verdad? 😉

Pero, volviendo a los retos 200. Vamos a por el primero. Lo hemos titulado “Por 200 razones”. O si preferís en inglés… 200 reasons why. Y es tan simple como que cada uno escriba una de las razones por las que le gustan las novelas de Jane Austen. No pasa nada si se repiten. Aunque la razón sea la misma, cada persona es única.

Así que… ¿Por qué te gusta Jane Austen?

Queremos 200 razones. ¿Nos ayudas? 🙂

LOS TRIÁNGULOS AMOROSOS (Parte 2)

Decíamos ayer… 😉

En la primera parte de esta serie de entradas se abordó el tema de los triángulos amorosos en general y se analizó el formado por Edmund-Mary Crawford-Fanny en Mansfield Park.

Hoy vamos a hablar de Emma, donde podemos encontrar varios ejemplos  de tipos muy distintos.

Imagen relacionadaSi tenemos en cuenta que el hilo conductor de esta novela es el afán de casamentera de su protagonista, no es de extrañar que a lo largo de la historia aparezcan varios triángulos amorosos. Aunque, en realidad, todos son imaginarios o, al menos, aparentes.

El primero que encontramos es el compuesto por Robert Martin-Harriet-Mr. Elton. Como bien saben los lectores, mientras que el interés de Robert Martin por Miss Smith es real y firme, el de Mr. Elton solo existe en la imaginación de Emma. Esta circunstancia es evidente desde el principio para todo el mundo, excepto para las interesadas. Para Emma porque se cree sus fantasías, y para Harriet porque en su simplonería está dispuesta a creer todo lo que Miss Woodhouse le diga. Los lectores se van dando cuenta de cómo las jóvenes se engañan a sí mismas y no son capaces de interpretar de manera correcta la actitud de Mr. Elton. Y, por si hubiera alguna duda, Mr. Knightley, adivinando las intenciones de Emma, adelanta lo que ocurrirá… Y  de hecho ocurre. Y lo que ocurre es que ese primer triángulo da lugar a otro.

Resultado de imagen de emma película austenHarriet-Mr. Elton-Emma, este es segundo triángulo que encontramos en la historia… Aunque sea aún más inconsistente que el anterior. Ya que si en el primero existía una relación recíproca entre dos de los tres componentes -que Emma se encarga de erradicar-, en este segundo solo existe interés en una dirección. Harriet admira a Mr. Elton y este siente mucho interés por Emma. Pero en ninguno de los dos casos hay correspondencia. Esta situación va ganando en intensidad durante los primeros capítulos hasta que se pone de manifiesto y “muere” durante el viaje regreso tras la cena en casa de los Weston.

Una vez solventado este asunto, aparece un nuevo personaje en la novela, del que se ha hablado largamente: Frank Churchill.

Imagen relacionada

El lector, que, como ya se ha dicho antes, va algunos pasos por delante de Emma, no tarda en detectar cierta animadversión de Mr. Knightely hacia el hijo de Mr. Weston y, mientras que Miss Woodhouse se sorprende por este hecho, el público comprende que el origen de estos sentimientos se encuentra en los celos. Por lo que nos encontramos ante el triángulo amoroso central de esta novela: Mr. Knightley-Emma-Frank Churchill.

Imagen relacionadaMás adelante nos detendremos a analizar el papel de Frank Churchill en esta obra, ahora solo comentaremos que este triángulo, que incluso los lectores pueden percibir como real durante una gran parte de la obra, termina siendo igual de aparente que los anteriores, ya que dos de sus componentes no sienten un interés real el uno por el otro, aunque Emma piense que Frank está enamorado de ella, y escudriña su corazón hasta comprender que ella no le corresponde.

La historia sigue avanzando y Harriet vuelve a entrar en acción. En un primer momento, Emma hace creer a los lectores que Miss Smith se ha enamorado de Frank Churchill. Ni ella ni el público conocen la existencia de una tercera persona en esa relación, puesto que Emma se ha mostrado indiferente hacia el joven. Por lo que no habría ningún triángulo, pero… Pronto descubrimos el error de Emma (uno más que añadir a la lista) y escuchamos a Harriet decir no solo que siente afecto por Mr. Knightley, sino que se cree correspondida. Y es entonces cuando Emma descubre lo que los lectores ya sabían, que está enamorada del elegante caballero y que ha sido tan tonta como para no comprenderlo hasta que ya es demasiado tarde. Resultado de imagen de emma película austenPor lo que se cierra un nuevo triángulo (Harriet-Mr. Knightley-Emma), que tan solo dura unas páginas, ya que Austen no quiere mantener a sus lectores en vilo más tiempo del imprescindible e inclina la balanza hacia Emma, provocando que Harriet sufra un nuevo desengaño, que terminará por llevarla de nuevo a la casilla de salida, y, cuando se presente la segunda oportunidad, aceptará la proposición de Robert Martin, que debería haber aceptado tiempo atrás.

Resultado de imagen de emma jane fairfax frank churchillDe este modo terminan las peripecias románticas provocadas por la inconsciencia de Emma, pero no la historia, ya que el narrador nos muestra algunas conversaciones en las que se evidencia un triángulo romántico que ha pasado oculto para casi todo el mundo. El compuesto por Emma-Frank Churchill-Jane Fairfax. Este triángulo “virtual” causa algunos momentos de desasosiego en los Weston, que al conocer el compromiso de Frank con Jane F. temen el dolor que esto pueda causar a Emma. Pero pronto escuchan de labios de la interesada las palabras que logran tranquilizarlos, y que demuestran que, una vez más, nos enfrentamos a un triángulo amoroso aparente.

Resumiendo: en esta novela encontramos cinco triángulos románticos y ninguno de ellos es real. Emma tiene un aire de “comedia romántica de enredo” y se sirve del recurso a los triángulos amorosos para crear tensión y comicidad. Pero, como se comprueba al analizar las novelas de Austen, sus trabajos tienen una profundidad muy superior a la de cualquier obra de ese género.

Y, antes de terminar, volvamos a una cuestión que ha quedado abierta y de la que hablamos en el encuentro que tuvimos en la Casa del Libro de Barcelona el pasado 20 de mayo. ¿Cuál es el papel de Frank Churchill en esta novela? Es un personaje distinto a los otros “pretendientes temporales” de las protagonistas de Austen. No tiene nada que ver con Willoughby, ni con Wickham, ni con Henry Crawford, ni siquiera con Mr. Elliot. No es un seductor inmoral, ni un interesado, ni un inconstante. Se comprometió con Jane Fairfax y es fiel a su compromiso, sabiendo que ella no tiene medios económicos, ni títulos que aportar al matrimonio. ¿Entonces? ¿Es un caballero? Tampoco. No es comparable con los caballeros de Austen.

Imagen relacionadaFrank Churchill es un joven apuesto, simpático y alegre, bastante superficial y egoísta, que actúa con inconsciencia y frivolidad, pero que es bendecido por la fortuna. Al menos eso opina Mr. Knightley. Y, en esta novela, además de otras muchas cosas, aporta un contraste que logra que destaque aún más la caballerosidad de Mr. Knightley y sus muchas virtudes, que le sitúan a un nivel infinitamente superior de ese joven galán, y que por eso logra que Emma cambie de opinión y abandone su idea de permanecer soltera.

La mejor manera de mostrar las virtudes de algo es compararlo con un elemento similar. Jane Austen recurre con frecuencia a los contrastes y sin necesidad de ensalzar la figura de Mr. Knightley logra que captemos su elegancia, su generosidad, la firmeza de sus principios y muchos otros valores cuando estos entran en contraste con la actitud de Frank Churchill o, más aún, al compararlos con el comportamiento de Mr. Elton.

Como todos los lectores de Jane Austen sabemos, aunque las novelas de esta autora puedan parecer sencillas y haya quien las asemeje con algunas obras costumbristas o románticas, lo cierto es que hay mucho trabajo detrás de cada una de estas historias para lograr esa aparente sencillez. Los genios logran que lo más complicado nos parezca sencillo.

Continuará…

Por Miguel Ángel Jordán

 

LADY SUSAN (CARTA 42)

A continuación os ofrecemos la que podría ser la carta 42 de la novela Lady Susan según una de nuestras socias, que ha tenido la amabilidad de enviarnos esta colaboración.

Frederica a Lady Susan.

Churchill

Querida madre:

Te escribo estas líneas, por primera y última vez, para agradecerte inmensamente todo lo que has hecho por mí.

Resultado de imagen de frederica vernonEn primer lugar, felicitarte por tu matrimonio con sir James, yo intentaba convencerte una y otra vez de que no era merecedora del amor de un hombre con tales virtudes, inteligente y resolutivo, riquezas aparte. Sé que valoras por encima de todo el sentimiento amoroso que une a dos personas en un mismo destino, que empareja almas iguales. Las vuestras lo son.

Vivir en Churchill no es comparable con la tranquilidad y el cariño que gozaría en Londres junto a ti, pero creo que podré acostumbrarme. Mis tíos hacen lo imposible para que no eche tanto de menos tus mimos y cuidados.

Aprovecho también para comunicarte un acontecimiento que te llenará de felicidad, porque sé que deseas mi bien por encima del tuyo propio. El señor De Courcy y yo nos hemos comprometido. El tío Charles Señor Vernon ha dado su consentimiento como tutor en funciones, y pensamos que antes de final de año podamos ser ya marido y mujer.

¡Cómo desearía ver tu semblante mientras lees la noticia! Me has oído tantas veces decir que preferiría trabajar para ganarme el sustento antes que casarme con alguien al que no amase, que sé la alegría que te producirá saber que estoy llena de amor, de amor correspondido.

Resultado de imagen de reginald de courcyReginald es todo lo que deseo en este mundo y nunca podré agradecerte lo suficiente todos tus intentos por acercarlo a mi vida.

El día que le envié mi desesperada carta, «con esa mezquina rebeldía y falta de decoro» como bien expresaste, cambió mi suerte, haciendo por fin reales los planes de una tierna madre y preocupada como tú.

Decirte que debes estar satisfecha con la vida que me has regalado, colmada del afecto sincero que corresponde a una gran mujer dotada con «el sagrado impulso del amor maternal», y ello a pesar de mi necedad y de lo poco que tengo para que te sientas orgullosa de mí.

Resultado de imagen de love and friendship filmPor último, agradecer también tu inalterable severidad. Gracias a ella he transformado mi abatimiento silencioso en valentía y entereza, consiguiendo extraer de mi interior la bondad, la dulzura y la inocencia conservadas, despojándome de ese aire tímido, triste y compungido.

Querida madre, se despide tu única hija, con todo mi amor y respeto.

Afectuosamente tuya,

FREDERICA VERNON

 

Por M. Ángeles Lorente.

LOS TRIÁNGULOS AMOROSOS (Parte 1)

Los triángulos amorosos son uno de los recursos más utilizados en la literatura romántica. Hay varias razones que lo justifican:

Resultado de imagen de triángulos amorosos-Esta relación múltiple aumenta la intriga y la tensión en el lector, que no sabe por cuál de los pretendientes se decantará la persona amada.

-Permite que se creen contrastes y situaciones de gran carga emocional, que enfrentarán a los aspirantes mostrando diversas facetas de ambos.

-Nos ayuda a conocer mejor al objeto del amor de los dos rivales, ya que este personaje se mostrará de un modo u otro dependiendo con quien esté. Además, su elección final también aumentará nuestro conocimiento de él o de ella.

Y más razones, con las que no me voy a extender.

Las novelas de Jane Austen no pueden ser catalogadas como románticas, pero sí que contienen romances y por eso no es raro que en ellas encontremos triángulos amorosos, pero… (Con Jane Austen casi siempre hay un “pero” que la diferencia del resto de autores) no es raro que algunos de esos aparentes triángulos no lo sean en realidad, o, al menos, no del modo tradicional. Austen aumenta el espectro de figuras geométricas y crea formas diversas.

En todas las novelas de Austen encontramos a varios pretendientes interesados en la misma persona:

-S&S:  Marianne-Willoughby-Coronel Brandon / Edward Ferrars-Lucy Steele-Elinor

-P&P: Mr. Darcy-Lizzy-Caroline Bingley… Miss de Bourgh

-MP: Edmund-Mary Crawford-Fanny / Fanny-Henry Crawford-Edmund / Maria Bertram-Mr Rushworth-Henry Crawford

-E: Emma-Frank Churchill-Mr. Knightley / Mr. Knightley-Harriet-Emma

-NA: Catherine-Mr. Thorpe-Mr. Tilney

-P: Anne-Capitán Wentworth-Mr. Elliot / Capitán Wentworth-Anne-Hermanas Musgrove

Como se puede ver en este listado, en ocasiones hay más de un triángulo amoroso en cada novela y, a veces, un personaje forma parte de más de una de estas relaciones. Y, tal y como se dijo más arriba, cada uno de estos grupos tiene su peculiaridad que le diferencia del resto.

En esta entrada nos vamos a fijar solamente en uno de los que nos parecen más significativos e influyentes en la trama. El formado por Edmund Bertram, Mary Crawford y Fanny Price.

Hace unas semanas, se publicó en este blog una entrada en la que uno de nuestros socios salía en defensa de Fanny Price, que es una de las heroínas de Austen peor valoradas por los lectores. No es raro que al leer Mansfield Park se extraiga la conclusión de que la señorita Price es muy correcta, sin duda, pero también apocada, anodina, insegura… De modo que la impresión general que obtenemos sobre ella es poco favorable.

Estos rasgos de su carácter, que son visibles desde el principio, destacan aún más al entrar en escena el personaje de Mary Crawford, que no solo es atractiva, sino también elegante, ingeniosa, divertida, sofisticada… Mary se sitúa en el polo opuesto a Fanny. Cada una tiene aquello de lo que la otra carece. Y, sin embargo, las dos comparten la atracción por el mismo caballero: Edmund Bertram.

Resultado de imagen de mansfield park películaEl segundo hijo de Lord Bertram es un joven recto, sensible, instruido, atento… Aunque también algo ingenuo y voluble. Está decidido a ser clérigo y, a diferencia de otros aspirantes a las órdenes, él lo hace por convicción. Busca hacer lo correcto, tiene una actitud basada en los principios morales, es creyente y observante de la religión. Desde el primer momento, fue el único que se implicó por completo en el bienestar de su prima Fanny. Le dedicó generosamente su tiempo, la ayudó en su educación, fue su apoyo en las dificultades. Todo parecía ir bien… Porque nunca había sido probado. En su entorno vital, todo favorecía el ejercicio de sus virtudes, sin grandes contratiempos. Hasta que apareció Mary Crawford.

Resultado de imagen de mary crawfordLa señorita Crawford deslumbra a todos los habitantes de Mansfield Park. Es un soplo de aire fresco en esa mansión anclada en las tradiciones y regida con autoritarismo, más que con autoridad. Mary y su hermano Henry introducen ideas transgresoras en los jóvenes Bertram y ponen a prueba la solidez de sus normas de conducta. Tom, Julia y Maria ceden sin oposición alguna, ya que de hecho nunca han respetado esos principios y los han acatado tan solo por miedo a su padre. Sin embargo, Edmund parece dispuesto a resistirse, hasta que su corazón y su cabeza entran en combate y su entendimiento empieza a nublarse.

¿Quién es la única persona que no cae bajo en hechizo de los Crawford? Fanny Price. La discípula supera al maestro… Porque a ella no le afectan los cantos de sirena de Mary. Al menos no del mismo modo.

Resultado de imagen de mansfield park película 1999La apacible relación entre Edmund y Fanny, que estaba abocada a un romance que surgiría de forma natural, se ve perturbada por un componente inesperado. Y es la aparición de Mary Crawford la que pone a prueba a los jóvenes.

Fanny sufre al comprobar cómo su amado primo se deja atrapar por las redes de la señorita Crawford. El primer gran desengaño lo sufre cuando Edmund, que siempre había velado por el descanso y comodidad de la señorita Price, le pide a Fanny que ceda su yegua a Mary. La señorita Crawford es una amazona intrépida, enérgica e insaciable. Nada que ver con la prudente, delicada y débil Miss Price. Este episodio marca el inicio de una caída libre en la que Edmund se va hundiendo cada vez más a los ojos de su prima.

Resultado de imagen de mansfield park película 1999¿Y qué decir de la relación entre Mary y Fanny? La señorita Crawford resulta encantadora para todo el mundo, incluso para Fanny, que siente el influjo de sus encantos… Aunque no sucumbe a ellos. Y, sorprendentemente, aunque los encantos de Fanny pasan inadvertidos para la mayoría de los que la rodean, no ocurre lo mismo con Mary. La señorita Crawford no tarda en descubrir la valía de Fanny, y mientras “desprecia” a las jóvenes Bertram, valora a su tímida prima. Cuando Henry muestra su intención de enamorar a las frívolas hermanas, Mary no le pone ninguna objeción. Sin embargo, Mary advertirá seriamente a su hermano cuando este declara su reciente admiración por Fanny. “A mi Fanny no me la toques”, parece decir con su actitud. Por lo que solo cede cuando percibe un interés serio de Henry, que quiere casarse con Fanny.

Resultado de imagen de fanny price edmund bertramTodos los lectores de esta novela conocen su desenlace, en el que la única persona que sale bien parada es Fanny, que es quien se ha mantenido firme a sus principios en todo momento. La actitud de Mary ante la fuga de su hermano con Maria Bertram logra que, al fin, se caiga la venda que cubría los ojos de Edmund. Y este, desengañado, abatido y confuso, descubre por fin el amor de Fanny por él, al que decide corresponder. No se la merece, pero a él no le importa tener algo mejor de lo que se merece y a Fanny no le importa ser el premio de consolación…

Imagen relacionadaEdmund-Fanny-Mary… Una extraña relación de la que Austen se sirve para mostrarnos las flaquezas y fortalezas del alma humana. No es más fuerte el que golpea, sino el que resiste. Fanny no tiene los encantos de Mary, no posee sus destrezas para desenvolverse en el mundo del lujo y la apariencia. Sin embargo, la solidez de sus principios le permite seguir en pie cuando todos los demás han caído.

Continuará…

Por Miguel Ángel Jordán

 

 

LADY SUSAN: APUNTES DEL NATURAL…

Novela  epistolar posiblemente escrita en 1794 por una joven Austen, experta ya en satirizar las convenciones sociales y morales de la época, y publicada de forma póstuma en 1871.

Es una novela cortita que para los que acabamos de adentrarnos en el maravilloso mundo austenita, resulta tremendamente divertida, original y aguda.

A mí, que soy muy cinéfila, me deja un regusto a película de Lubitsch ( y su famosa Die Lustige Witwe, La viuda alegre), donde hay puertas que continuamente se abren y se cierran, entrando y saliendo gente de él, con sus ingredientes de la ironía, el pathos, la amargura y la risa, todos en uno, aderezados con sarcasmo anímico de engaño e infidelidad.)

Esas cartas inteligentemente cruzadas entre los personajes principales van tejiendo la tupida red de la reina de las arañas, alimentando el genial enredo.

El lenguaje con doble sentido utilizado magistralmente por la Vernon, debe ser la delicia de cualquier entomólogo, deseoso de ver a este bicho entrar en acción, haciendo de la manipulación emocional todo un arte. Ese continuo chantaje que realiza magistralmente y sin remordimiento alguno.

Lady Susan es el epicentro de la vida de hombres y mujeres, odiada y rechazada por ellas, pero un imán irresistible para ellos, sea cual sea su estado civil o edad.

Esa  oleada de fuerza arrebatadora intenta ser medio equilibrada por su oponente y cuñada , Mrs. Vernon, que a toda costa desea desenmascararla y dejarla en el lugar que le corresponde socialmente, aunque a veces – sin sucumbir, faltaría más- no puede minimizar sus encantos.

Resultado de imagen de love and friendshipPero la Vernon es mucha Vernon, Austen la dota de una inteligencia maquiavélica, de una visión aguda de la vida, de una rebeldía focalizada, de una belleza extraordinaria a pesar de no ser tan joven. La diseña para manejar a la perfección el arte de la etiqueta , el decoro y las buenas formas, consiguiendo así que pise con garbo senderos que de otra manera le estarían prohibidos.

Austen sitúa a esta  anti- heroína  muy por encima de sus víctimas, satirizando la hipocresía y artificialidad de la sociedad que la envuelve, merecedoras casi de miles de Vernon. Quizá es la elegida para vengar la triste idea de que las mujeres deberían casarse con las riquezas de sus maridos. La convierte en cazadora innata, calculadora, dueña y señora de la estrategia para perseguir el destino final de toda mujer de la época que se tercie, como si llevara impreso el lema:” ¡Ahora os vais a enterar!”

Resultado de imagen de love and friendshipEncargada de “bajarle los humos a esa pandilla de pomposos”, burgueses rurales donde si el dinero compite con la simpleza , quedan empatados.

Para rematar su vena de malvada, le concede un marido muerto, que moleste poco, y una pobre hija, Frederica, de la que no sabe cómo deshacerse. Esta pobre chica  da para otro artículo…

“ La naturalidad no sirve en asuntos amorosos y esa muchacha ha nacido tan simple que la posee por naturaleza o finge poseerla.”

Claro ,eso sí, todo justificado ya que “ su conducta fue dictada por el sagrado impulso del amor maternal”. ¡No tiene rival en maldad!

Miren, resulta complicado no sentir cierta debilidad mostrando una sonrisa cuando la observas, la percibes y la intuyes. Se desliza sin esfuerzo conquistando lo que se propone.

Imagen relacionadaPara terminar, decirles que Austen me ha hecho sentir fascinación por transcribir en palabras la capacidad de engaño de una mujer de armas tomar, de las que solo avanzan sin mirar atrás, de las que atraviesan cajas torácicas con corazones que ni tan siquiera gozan de libertad, de las que utilizan las normas en doble dirección, siempre en su beneficio. La palabra arrepentimiento no existe en su código de vida.

¡Resulta tan fácil convencerle de cualquier cosa!… dice la Vernon.

No sabemos si  Austen la premió o no con un segundo matrimonio, impidiendo saber con claridad si le concedió finalmente la felicidad , de todas formas, ¿ la creeríamos?

”El mundo debe juzgarlo en función de sus probabilidades”. No tenía nada en contra de ella, excepto a su marido y su conciencia”.

¿Genera una sociedad injusta supervivientes carentes de moral? ¿Engendra esa sociedad sus propios tiranos o es maldad pura y dura lo que envilece el corazón de ciertas personas? ¿ Maternidad desnaturalizada?

Me deja ciertos pensamientos en el aire, cosa que agradezco, pero lo que no me genera duda alguna es que Austen me ha cautivado.

Te pido permiso, mi querida Jane,  para entrar en este maravilloso mundo de análisis del alma humana, para ser espectadora activa de la coreografía de tus historias, como tú lo fuiste del mundo.

                                            Por  Mª Ángeles Lorente Hernández.