A PROPÓSITO DE EMMA

“I am going to take a heroine whom no one but myself will much like”

Resultado de imagen de EMMA BOOKAsí definió Jane Austen a Emma Woodhouse, o al menos eso es lo que reflejó su sobrino James Austen-Leigh en su Memoir.
Una heroína que no le va a gustar a nadie, excepto a mí. Nadie conoce mejor a los personajes de Austen que ella misma. Esta genial escritora dedicaba mucho tiempo a componer sus obras y, en especial, a imaginar a cada uno de sus protagonistas. Nada ocurre porque sí, nadie es como es por casualidad. Para todos encontramos una justificación de su comportamiento. Y si eso ocurre hasta con algunos secundarios irrelevantes, no es difícil imaginar el cuidado que pondría al crear a sus heroínas.

“Emma Woodhouse, guapa, inteligente y rica”. Así se nos muestra al comenzar el libro. Quién nos iba a decir que doscientos años más tarde encontraríamos ecos austenianos en las declaraciones de un futbolista se autodescribió como “rico, guapo y un gran jugador” 😉 .

Resultado de imagen de cristiano ronaldo guapo rico y buen jugador

Resultado de imagen de EMMA WOODHOUSEGuapa, inteligente y rica, con todas las comodidades a su alcance y las continuas alabanzas de todos los que la rodean… Bueno, de casi todos. ¿Cómo definiríamos a una chica que se ha criado en ese entorno? Mimada, consentida… Así es Emma, una joven mimada y consentida a la que nunca le ha faltado no ya lo necesario, sino hasta el más mínimo capricho. Cuenta con muchos dones naturales, todos los materiales y el continuo reconocimiento de un padre egoísta y adulador. ¿Acaso es extraño que se sienta superior a los demás?

Imagen relacionadaUna niña mimada, sabelotodo, envidiosa y manipuladora. No soporta que alaben a Jane Fairfax en su presencia y juega con su “amiga” Harriet como si fuera una de sus muñecas, cambiándole el pretendiente como si le mudara el vestido. Una snob que no quiere juntarse con los que están por debajo de su nivel social. Una joven cruel que critica sin piedad a los que le resultan molestos.

¿Acaso es extraño que Jane Austen pensara que esta heroína no le iba a gustar a nadie? ¿Y por qué le gustaba a ella? Y, más extraño aún, ¿cómo es posible que nos guste a tantos? Personalmente, reconozco que Emma es junto con Elizabeth Bennet mi protagonista favorita de las novelas de Austen. Y, en algunos aspectos, está por encima de las mismísima Lizzy. ¿Por qué? Muy sencillo, porque es encantadora.

Resultado de imagen de EMMA WOODHOUSEEmma es esa persona con la que uno no puede estar enfadado por mucho tiempo a pesar de su tozudez y sus equivocaciones. La niña que todo padre consentiría y que conseguiría su perdón tras la mayor trastada con solo una sonrisa. Una joven capaz de doblegar el corazón del mismísimo Mr. Knightley, encarnación del hombre recto, juicioso y honrado. Un rayo de luz, un soplo de aire fresco, una sonrisa irresistible.

Emma tiene defectos, de eso no hay duda, pero también tiene virtudes. Su bondad natural consigue abrirse camino a través de los obstáculos que le ponen su situación y su entorno.

Imagen relacionadaEmma es una hija devota, que no escatima atenciones hacia su padre, por muy cargante y posesivo que este pueda ser. Incluso está dispuesta a retrasar su boda para evitarle un disgusto a Mr. Woodhouse. Los errores de Emma son infinitos y en ocasiones graves. Pero es capaz de rectificar cuando alguien se los muestra. Sus equivocaciones suelen producirse mientras ella busca el bien, el problema es que lo hace a su manera, confundida por la visión del mundo que le han transmitido sus educadores. No hay maldad en Emma, ni intenciones ocultas, ni fines egoístas. Tan solo inconsciencia e inmadurez.

Sabemos que Jane Austen no soportaba los “retratos de perfección”. Las personas reales tenemos defectos. Y esas limitaciones, bien llevadas, no solo no nos alejan de los demás, sino que nos hacen asequibles y pueden aumentar nuestro atractivo.
Imagen relacionadaA lo largo de toda la novela, el narrador nos muestra los errores de Emma. El lector va siempre un paso por delante de la joven y ve venir sus equivocaciones. La vemos vulnerable y, por lo tanto, cercana, asequible, real. No es alguien distante a quien solo podemos admirar. Es una joven tan indefensa ante sí misma que nos sentimos inclinados a protegerla y a comprenderla. Así se siente Mr. Knightley, que comienza guiándola y termina perdiendo el norte por ella. Los encantos de Emma están muy por encima de sus defectos. Su bondad de corazón, su alegría innata, su mente despierta y sus muchas otras virtudes la convierten en la heroína perfecta para una historia que transmite luz en cada una de sus páginas.

Por Miguel Ángel Jordán

RASGOS AUTOBIOGRÁFICOS EN LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN

Al leer con atención las novelas de Jane Austen encontramos algunos pasajes y situaciones que guardan una semejanza llamativa con algún momento de su vida. Es posible que en muchos casos no se trate de algo que responda a la voluntariedad de la autora, sino un recurso inconsciente de Austen, que vierte en sus trabajos su propia experiencia.

En los siguientes párrafos, ofreceremos un amplio elenco de ejemplos en los que hallamos este paralelismo, y explicaremos el contexto u ofreceremos citas que justifiquen nuestra opinión.

La vida de Jane Austen transcurrió casi siempre en el ámbito familiar, por lo que no es extraño que se inspirase en acontecimientos ocurridos en ese entorno para escribir sus novelas. Veamos algunos casos concretos.
Resultado de imagen de thomas knight austenEn el primero participó Thomas Knight, que, junto a su esposa, visitó a la familia de su primo, el Reverendo George Austen –padre de la escritora-. El matrimonio quedó tan gratamente sorprendido con Edward, que entonces tenía unos doce años, que el muchacho les acompañó en las siguientes etapas de su viaje. Al no tener descendencia, los Knight se ofrecieron a adoptar a Edward y procurarle todas las ventajas de su buena posición. Los Austen aceptaron y el joven abandonó el hogar familiar para vivir con sus nuevos protectores. Con el tiempo, Edward adquirió el apellido de los Knight y muchas de sus posesiones. Disfrutó de una buena situación, y pudo ayudar a su madre y hermanas a la muerte de su padre.

Aunque esta adopción supuso grandes ventajas para el muchacho y fue aceptada por su familia, no es descabellado imaginar que la separación debió de resultar dolorosa para todos los afectados. ¿Cuáles fueron los sentimientos de Jane Austen ante este hecho? No se conservan testimonios escritos de esa época, pero podemos escuchar la opinión de Mrs. John Knightley, la hermana de Emma, al hablar de Frank Churchill, que vivió una situación similar.

Resultado de imagen de isabella woodhouse“I have no doubt of his being a most amiable young man. But how sad it is that he should not live at home with his father! There is something so shocking in a child”s being taken away from his parents and natural home! I never could comprehend how Mr. Weston could part with him. To give up one”s child! I really never could think well of any body who proposed such a thing to any body else.” (E: 86)

¿Es esta la opinión de Jane Austen? Tendríamos que preguntárselo a ella para poder asegurarlo, pero no deja de ser un punto de vista muy definido sobre un hecho semejante. La adopción de Edward tuvo lugar en 1783, cuando Jane tenía ocho años. Así que, aunque todavía muy joven, fue plenamente consciente de lo ocurrido y no hay duda de que fue una experiencia que no olvidó.

Resultado de imagen de henry austenJane Austen mantuvo una relación muy afectuosa con sus hermanos a lo largo de su vida. Aunque se llevara muy bien con todos, adivinamos una especial predilección por Cassandra, que por ser la otra chica se convirtió en su confidente, cómplice y objeto de su extensa correspondencia. Y también se puede detectar una relación especialmente fluida con su hermano Henry, de carácter abierto y divertido, y que fue uno de sus grandes valedores a la hora de publicar sus novelas.

No sabemos si es casualidad o no el hecho de que el nombre de Henry aparezca en varias obras de Austen (Henry Tilney, Henry Crawford). Se trata de un nombre muy común en aquella época, pero que para ella adquirió un significado especial al vincularlo a la forma de ser de su hermano, como se puede ver en el siguiente extracto de una de sus cartas.

“Henry at White’s! Oh, what a Henry! I do not know what to wish as to Miss B., so I will hold my tongue and my wishes.” (Letters: 276)

“What a Henry!”. Una expresión cargada de sentido y afecto, de la que nos parece escuchar un eco en Northanger Abbey, cuando la afligida Catherine Morland le dice a Henry Tilney que, si John Thorpe le hubiera hecho caso y hubiera detenido el coche, ella habría saltado para ir a pasear con él.

Is there a Henry in the world who could be insensible to such a declaration? Henry Tilney at least was not. (NA: 58)

Aunque tanto Jane como Cassandra pasaron algunas épocas en internados, primero en Southampton y después en Reading, se trató de periodos muy breves que no les dejaron demasiada huella. La mayor parte de su educación la recibieron en el hogar y, especialmente, a través de la lectura. El Reverendo George Austen poseía una biblioteca muy amplia, para lo que era común entonces, y sus hijas tenían acceso total a sus volúmenes. Además, sabemos también que, como era habitual, recibieron clases de piano y practicaron durante toda su vida.

Resultado de imagen de lady catherineCuando Lady Catherine de Bourgh interroga a Elizabeth Bennet sobre su educación y los medios que se emplearon en ella, Lizzy responde del mismo modo que hubiera podido hacerlo la misma Austen.

“Then, who taught you? who attended to you? Without a governess, you must have been neglected.”

“Compared with some families, I believe we were; but such of us as wished to learn never wanted the means. We were always encouraged to read, and had all the masters that were necessary. Those who chose to be idle, certainly might.” (P&P: 145)

Imagen relacionadaYa hemos hablado de Edward, Henry y Cassandra, pero no del resto de los hermanos. James, el primogénito, fue clérigo –al igual que más tarde Henry, que antes había desempañado otros oficios-. George, el segundo, nació con una enfermedad psíquica y no vivió en el hogar familiar, sino con un matrimonio que se encargó de sus cuidados. Y quedan Frank y Charles, que fueron marinos. La profesión de estos dos hermanos tuvo una incidencia clara en las obras que estamos estudiando.

Resultado de imagen de captain benwickThe other important thing to say is that the sailor brothers were the members of the family who contributed most, directly and indirectly, to the novels. Their lives and experiences provided Jane Austen with the basis for her naval characters and the sailor brothers played an important part in the writing of Mansfield Park and Persuasion, the two naval novels. (…) James Edward Austen-Leigh (…) noted her “partiality for the Navy” and “the readiness and accuracy with which she wrote about it”. We have much to thank the sailor brothers for. (Southam: 34)

A continuación ofrecemos una cita de Persuasion en la que se transmite una visión muy positiva de la marina

Resultado de imagen de william price mansfield parkLouisa, by whom she found herself walking, burst forth into raptures of admiration and delight on the character of the navy; their friendliness, their brotherliness, their openness, their uprightness; protesting that she was convinced of sailors having more worth and warmth than any other set of men in England; that they only knew how to live, and they only deserved to be respected and loved. (P: 145)

Ciertamente, se puede apreciar esta “parcialidad por la marina” a la que se refería su sobrino más arriba y que parece fundada, al menos en parte, en su cariño fraternal.

Con el paso del tiempo, el círculo familiar se fue ampliando y, además de su madre y hermanos, incluyó a un buen grupo de sobrinos. En sus cartas, apreciamos un tono muy afectuoso al hablar de ellos, y se conservan testimonios que atestiguan que Jane era la favorita de los más pequeños. Y no solo con los niños de la familia, sino también con algunos ajenos a ese ámbito. En el siguiente extracto de una de sus cartas, escuchamos a la autora hablar sobre la visita de una pequeña, su comportamiento y las reflexiones que esto le inspira.

Resultado de imagen de jane austen kids gamesThe morning was so wet that I was afraid we should not be able to see our little visitor, but Frank, who alone could go to church, called for her after service, and she is now talking away at my side and examining the treasures of my writing-desk drawers – very happy, I believe. Not at all shy, of course. Her name is Catherine, and her sister”s Caroline. She is something like her brother, and as short for her age, but not so well-looking. (…)

Our little visitor has just left us, and left us highly pleased with her; she is a nice, natural, open-hearted, affectionate girl, with all the ready civility which one sees in the best children in the present day; so unlike anything that I was myself at her age, that I am often all astonishment and shame. (Letters: 125)

Resultado de imagen de jane austen kids gamesAunque la misma Austen afirmará que los personajes infantiles tienen poco interés, y por eso las apariciones en sus obras son tan escasas, las contadas veces en las que se les muestra son muy acertadas –a la vez que irónicas al hablar de la actitud de los mayores con ellos.

On the stairs were a troop of little boys and girls, whose eagerness for their cousin”s appearance would not allow them to wait in the drawing-room, and whose shyness, as they had not seen her for a twelvemonth, prevented their coming lower. (P&P: 134)

Seguimos dentro del entorno familiar y, concretamente, hablaremos ahora de una afición que unió a los hermanos en más de una ocasión, el teatro…

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Por Miguel Ángel Jordán

QUERIDA ANNE

Mi querida Anne:

El tiempo para el autoengaño ha pasado para ti: terminó con el rechazo de aquella propuesta, ocho años atrás. Desde entonces te has vuelto consciente de ti misma, plenamente consciente de tus propias cualidades y faltas. A diferencia de todos quienes te rodean, sabes quién eres, cabal y puntualmente.

Demasiado madura y demasiado sabia para desempeñar un papel en lo que lo que podría ser una comedia, tu historia dista mucho de serlo. A diferencia de lo que ocurrió con tus amigas Catherine, Lizzy o Emma, no ha podido pasar sobre ti la famosa ironía de tu creadora, de tu alter ego Jane. Sí, así la llamo, porque ella era como tú, una persona que sólo puede ser tomada en serio y en cuyos razonamientos se puede confiar; una observadora pasiva, cuyo papel es escuchar y entender, que sufre de soledad intelectual.

Por eso hay muchos que no saben verte, que sólo te miran de reojo, como lo hace tu propia familia, y se quedan con la idea de ser una mujer apocada, que se deja persuadir y no es capaz de rebelarse y hacer valer sus sentimientos. Pero no ven que tu función como espectadora y oyente no es estrictamente pasiva; también te concede poder. Para ti la mirada es un medio de comunicación y de análisis más eficaz que las palabras; a través de tu mirada aprendemos a juzgar a otros personajes, porque previamente tú las has juzgado, y lo haces correctamente, nunca fallas en tu juicio. Fuiste la única que adivinó la posibilidad de que el capitán Benwick pudiera enamorarse de nuevo, y la menos sorprendida con su compromiso con Louise. Sólo tú te diste cuenta que algo no encajaba en la fría impecabilidad de Mr. Elliot. Incluso fuiste siempre certera en tus especulaciones acerca de los sentimientos de Wentworth en cada momento.

Silenciosa, reflexiva, constante… todas tus cualidades te llevan a ser un verdadero modelo de circunspección, pero no por ello dejan de brillar con intensidad tus emociones. Tu carácter emocional, del que no puedes escapar, es lo más atrayente de ti. Quizá esperabas haber superado la edad del rubor, pero la edad de la emoción no lo ha hecho. Sientes mucho más de lo tolerable y no siempre eres capaz de ocultarlo. Tus emociones son tan fuertes que afectan a tu cuerpo y también a tu comportamiento, hasta el punto de parecer que saltas de una crisis emocional a la siguiente.

Es encantador observar tus mejillas encendidas cada vez que tu interior se agita, cada vez que piensas en él, cuando te asaltan ciertos recuerdos, al saber que seguía libre e incluso cercano. Por ejemplo, cuando te liberó del acoso de tu insufrible sobrinito, te sentiste tan abrumada que no pudiste siquiera hablar por un tiempo y sentiste la necesidad de salir de la habitación para recuperar el equilibrio. O cuando leíste aquella carta en la que confesó sin reservas el amor que siente por ti; te atravesó una felicidad tan abrumadora que fuiste capaz de fingir que estabas indispuesta para ocultar tus emociones a los demás. Pero tu emoción era tan intensa y era tan fácil de creer esa excusa, que «todos pudieron comprobar que estaba muy enferma».

Y es que todos tus cambios en el interior tienen efectos en tu apariencia exterior. La mente, el corazón y el cuerpo están tan estrechamente entremezclados en ti que es casi imposible separarlos. Todo lo que atraviesa tu interior sale al exterior de manera evidente; para quien te sabe ver, tu cuerpo refleja tu estado y tu evolución de manera puntual. Si al principio de su relato Jane te describió con frescura marchita, demasiado delgada y consumida, con el paso de los días, y tu espíritu expandiéndose poco a poco; «tus bonitos y armoniosos rasgos habían recuperado el esplendor y la frescura de la juventud, merced a la brisa que había iluminado tu tez y otorgado vivacidad a tu mirada». Incluso tu voz refleja el desarrollo de tu ánimo, que se transforma pasando de ser una persona silenciosa y evanescente de veintisiete años a una mujer joven mucho más segura de sí misma.

Mi querida Anne, me gustas porque amas profunda, desesperadamente, sin mucha oportunidad para realizar plenamente tu amor verdadero, pero, a pesar de ello, manteniendo la suavidad de tu corazón y la bondad de tu mente.

Siempre, sinceramente tuyo,

 

F.

Por Fernando García Pañeda

Las obras de Jane Austen vistas por los lectores del siglo XXI

Las obras de Jane Austen han sido leídas y analizadas por una gran cantidad de críticos literarios, académicos y estudiosos de diversa índole, y, en consecuencia, contamos con muchos libros y artículos sobre diferentes aspectos de cada una de sus novelas.

Esos estudios serán de gran interés y ayuda para todo aquel que desee profundizar en el arte narrativo de esta autora, pero la visión que adquiriremos de dichas novelas quedaría incompleta si no tuviéramos en cuenta también la opinión de los lectores, en el sentido más amplio de esta palabra. Es decir, toda aquella persona que se haya acercado a alguno de los libros de Jane Austen movida por cualquier motivo; independientemente de su formación literaria, edad, procedencia, conocimiento previo de la autora o sus trabajos, etc.

El objetivo de este artículo es realizar un compendio estructurado de las diversas opiniones de lectores a las que hemos tenido acceso. Para elaborar este análisis, nos hemos centrado en dos fuentes. Por un lado, hemos consultado las reseñas de obras de Austen elaboradas por administradores de blogs o páginas web sobre literatura. Y, además, hemos realizado un cuestionario, que se adjunta en el anexo final. Con la finalidad de acotar en parte este trabajo, nos centraremos tan solo en el público de habla castellana.

Con este estudio no pretendemos extraer conclusiones de peso, ni estadísticas significativas. Las muestras analizadas no son suficientes para esa tarea, pero sí que nos permitirán presentar una visión general de la percepción de los trabajos de esta autora en la actualidad.

En primer lugar ofreceremos y comentaremos algunos de los resultados de la encuesta realizada. El cuestionario estuvo disponible en una plataforma de Internet durante un año, de modo que pudieran acceder a él todas aquellas personas interesadas en participar en este proyecto, sin límite de edad o procedencia.

A fecha de 24 de agosto de 2016, el número de participantes era 302. Esta cifra, aunque, como se dijo antes, no es suficiente para elaborar un informe estadístico fiable, sí que nos parece significativa para realizar una valoración general de los aspectos que se trataron en dicho cuestionario.

El primer hecho destacable es que prácticamente la totalidad de las respuestas pertenecen a lectoras. Tan solo un cinco por ciento de los cuestionarios han sido contestados por hombres. Este hecho nos confirma la percepción generalizada de que las obras de Jane Austen son leídas por un público mayoritariamente femenino. En las conclusiones de este trabajo ofreceremos nuestra explicación a este dato.

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La edad de los participantes en este estudio es mucho más variada.

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Casi la mitad de las respuestas (138) pertenecen a menores de treinta años, y de ese porcentaje, casi un tercio (37) son respuestas de menores de veinte años. Este hecho nos parece relevante, ya que puede existir la idea de que las obras de Austen, consideradas justamente como clásicos de la literatura universal, no son apropiadas para el público juvenil. Sin embargo, más de un doce por ciento del total de los participantes en este estudio son adolescentes, y la gran mayoría de los blogs literarios consultados están administrados por menores de veinte años.

Para valorar la fiabilidad de las respuestas ofrecidas, es importante saber qué obras de Jane Austen han leído los participantes.

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Además de los datos que se pueden apreciar en el gráfico, destacaremos que 171 participantes, es decir, más del cincuenta por ciento del total, afirmaron haberse leído todas las obras de esta autora. Mientras que dieciséis se habían leído tan solo una novela de Austen. En trece de estos casos, la obra seleccionada había sido Pride and Prejudice.

De entre los lectores que se han leído todas las obras, las preferencias quedarían del siguiente modo.

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Pride and Prejudice no es solo la obra más leída de esta autora, sino que también es la preferida de los lectores de Austen.

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Por Miguel Ángel Jordán

Recorrido por Bath: la Inglaterra de Jane Austen

Foto del perfil de Paula VP, La imagen puede contener: una persona, sentadaHoy contamos con una colaboración de Paula Villalba, nuestra enviada especial en el sudoeste de Inglaterra. Paula es licenciada en filología inglesa y actualmente reside en Bristol, donde trabaja desde hace años. El pasado mes de diciembre, participó en el Study Day sobre Jane Austen que tuvo lugar en la Universidad de Valencia, y nos contó su trabajo de traducción de la History of England de Austen y la gran cantidad de referencias familiares e históricas que esconde esa obra adolescente de nuestra escritora favorita.

Aquí tenéis su artículo y las fotografías que nos ha enviado. Muchas gracias a Paula por su colaboración, y a vosotros por acompañarnos en este:

Recorrido por Bath: la Inglaterra de Jane Austen

Es una verdad universalmente reconocida que Bath es una de las ciudades con más encanto e historia de Inglaterra.

2017-02-13-12-38-01El pasado lunes me di una vuelta por esta ciudad, situada en el suroeste de Inglaterra, y ahora os escribo estas líneas para acercar un poquito más los aires de la Regencia a los lectores del blog. Y es que las calles de Bath –aún en pleno siglo XXI- nos transportan directamente al mundo de 2017-02-13-13-22-49Jane Austen. Además, tuve la suerte de disfrutar de una mañana bastante soleada –para lo que suele ser el tiempo de por aquí-, de modo que  las fotos os mostrarán con más detalle la maravillosa arquitectura con rasgos clásicos y ecos de la antigua Roma.

2017-02-13-12-40-44Al adentramos en el centro de la ciudad desde la estación de tren, la primera parada inevitable son los baños romanos de Bath. Mientras que las termas originales se sitúan por debajo del nivel de la calle, sus estructuras del siglo XIX se encuentran en la superficie. Las termas son una preciosidad y vale la pena visitarlas por su riqueza arquitectónica. Un detalle curioso que me llamó mucho la atención, desde mi punto de vista filológico, fue encontrar en el museo de los baños una pequeña vitrina con monedas y trozos de cuero muy envejecidos con notas en latín vernáculo. Al parecer, se trata de peticiones o maldiciones que los antiguos visitantes hacían a la diosa Minerva para que esta escuchara sus plegarias y actuara en consecuencia.2017-02-13-12-40-49

Al salir de los baños, nos encontramos la Abadía de Bath rodeada del encanto de tiendas de recuerdos en las que puedes encontrar una amalgama de productos típicos y, lo más llamativo para mí, la mayor colección de teteras que había visto en mucho tiempo.

2017-02-13-12-41-50La catedral de Bath –Bath Abbey- data del siglo VII, aunque fue remodelada en los siglos XII y XVI. Esta abadía es preciosa, y aunque en esta ocasión no entré, vale la pena admirarla incluso desde fuera, pues destaca por su majestuosa arquitectura gótica y sus arcos apuntados. Gracias a la claridad del día, se podía observar por los laterales del edificio el reflejo de las vidrieras cuando al filtrar los rayos de sol, que causaban un efecto muy mágico.

2017-02-13-12-46-552017-02-13-12-48-42El mismo recorrido nos lleva al río Avon y a los Parade Gardens, unos jardines bucólicos a la francesa por los que estoy segura que Jane Austen disfrutaba paseando. Desde estos jardines hay una vista espectacular del río y de uno de sus puentes más antiguos.

2017-02-13-12-39-46Para volver al centro de la ciudad, en esta ocasión, preferimos pasar por el mercado cubierto y deleitarnos con la gran cantidad de productos típicos y comidas variadas, y las pintorescas galerías que los albergan. También pasamos por el Theatre Royal hasta que llegamos a Queen Square, la plaza de la reina, donde entra en juego otra vez nuestra protagonista, Jane Austen.

2017-02-13-15-14-01Por lo que se cuenta, parece ser que, cuando el Reverendo Austen le dijo a  su hija Jane que iban a mudarse a Bath, la joven sufrió un desmayo. Al principio, la familia residió en Gay Street, al lado de Queen Square, sin embargo tras la muerte del cabeza de familia, la falta de recursos les obligó a mudarse a otras casas más humildes de esta ciudad balneario.

2017-02-13-12-50-10Los encantos de este lugar no lograron seducir a Jane, que no se reconciliaba con la idea de vivir en Bath. La joven conocía la ciudad desde su juventud y, de hecho, dos de sus novelas están ambientadas en este enclave, pero lo cierto es que la estancia no fue de su agrado y, como consecuencia, apenas escribió durante los años que residió aquí. Aun así, Bath es uno de los mejores lugares para empaparse de espíritu austenita: el centro urbano no difiere mucho del que la familia conoció -y que la autora menciona en la Abadía de Northanger o Persuasión-, y las aguas con olor a huevos podridos que hicieron famosa la ciudad ya en tiempos romanos siguen estando ahí para curar dolencias reales o imaginarias.

2017-02-13-13-01-12En el Jane Austen Center podremos encontrar algunos manuscritos expuestos, vestuario de la regencia y grabaciones relacionadas con su obra. También nos explicarán parte de la vida de Austen y podremos visitar una tienda donde comprar recuerdos literarios sobre la autora u otros que juran amor eterno a Darcy…

2017-02-13-12-59-15Si continuamos ascendiendo por esa misma calle, podemos ver una estructura romana conocida como el Circo –The Circus-, por su forma circular. Es un conjunto de edificios que albergan oficinas y casas de las más ostentosas de la ciudad. Fueron diseñadas por el arquitecto John Wood, el viejo, y su hijo completaría la construcción en el año 1768.2017-02-13-13-08-28

2017-02-13-13-13-07A su izquierda se sitúa el Royal Crescent, una hilera de treinta casas georgianas con balcones que se aposentan en lo alto de la colina conocida como el Crescent. Fueron diseñadas por John Wood, el joven, y construidas entre los años 1767 y 1774.

2017-02-13-13-39-05Para finalizar mi recorrido, caminé hasta el gigantesco Royal Victoria Park, que también alberga el jardín botánico, donde me visitaron muchas ardillas que esperaban su almuerzo.

Espero que os haya gustado la crónica y que os animéis a pasaros por un lugar tan evocador como Bath. Yo, probablemente, no andaré muy lejos. Estoy segura de que no os decepcionará. Además de todo lo que os he contado, encontraréis también mucha actividad cultural, y una infinidad de pubs y restaurantes para recuperar fuerzas, y muchas tiendas para dejaros tentar.

 

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Por Paula Villalba (@theescrivener )

 

LO QUE JANE AUSTEN ME HIZO HACER

10285809En 2011 se publicó un libro titulado Jane Austen made me do it (literalmente “Jane Austen me hizo hacerlo”). El libro consistía en una recopilación de veintidós relatos inspirados en Jane Austen como persona y autora, sus novelas, sus personajes, su humor… En definitiva, su mundo. Las autoras habían sido escogidas por votación popular después de haber enviado sus escritos a través de la  mítica página web pemberley.com.

Cuento esto porque, para mi, este libro es la prueba más explícita de la enorme influencia que tiene Jane Austen en el mundo de los escritos de su fan fiction (lo que es el término anglosajón para hacer de la literatura de ficción escrita por fans). El título nos está diciendo: “la culpa es de Jane Austen. Escribo porque ella me inspira y porque necesito darle al mundo lo que ella me ha dado” (o al menos así lo interpreto yo). ¿Qué mayor prueba de devoción existe para una autora que sus lectoras retomen sus escritos y su vida bajo otra perspectiva?

En efecto, Jane Austen es indiscutiblemente una de las autoras clásicas con más devotos (de hecho en su mayoría devotas) sino la que más, y muchos de estos devotos le rinden homenaje recreando en sus escritos nuevas escenas derivadas del universo austenita. De hecho, la primera secuela se remonta a 1850, cuando la sobrina de la autora, Catherine Ann Austen Hubback, se aventuró a acabar la inacabada The Watsons, titulándola The Younger Sister (La Hermana Menor). Esta fue la primera obra de una larga lista de fan fiction, aunque el término sea anacrónico puesto que no existía en esa época.

En cualquier caso, si bien no tengo estadísticas sobre las cantidades de literatura de fan fiction sobre Jane Austen que existen respecto a otros autores, valga decir que hay mucha y que uno se puede pasar muchas y muchas horas leyéndola sin acabársela (en particular sobre Orgullo y Prejuicio). Para algunos lectores estos relatos son un innecesario sacrilegio, para otros, es una forma de seguir viviendo y disfrutando de Jane Austen mucho más allá de sus propios escritos. Si sois de los segundos, seguid leyendo para ver en qué consiste esta para-literatura.

Las obras de fan fiction de Jane Austen se pueden categorizar del siguiente modo:

  • Las precuelas: ¿Qué ocurrió antes de empezar la historia? ¿Cómo llegaron a crecer o qué les ocurrió para que actuaran tal y como lo hicieron en la novela? Este es el propósito de éstas novelas.

Resultado de imagen de follies past       ◦      Sugerencias:

                                  Follies Past: A Prequel to Pride and Prejudice por Melanie Kerr

▪      Vanity and Verity: A Pride and Prejudice Prequel por Jeanne Waters

▪      The Curate’s Brother por Wendy van Camp (precuela de Persuasión)

  • Las secuelas: ¿Y qué ocurrió después del “The End”? Aunque la propia Jane Austen contaba detalles a sus familiares sobre qué fue de alguno de sus personajes después de que se acabase la historia, estos no han sido suficientes para saciar el apetito de algunos austenitas y muchos se han atrevido a imaginar una continuación de la vida de sus personajes.

Resultado de imagen de mr darcy takes a wife             ◦      Sugerencias:

                                  Mr. Darcy Takes a Wife: Pride and Prejudice Continues por Linda Berdoll

                                  La trilogía de Mercy’s Embrace: Elizabeth Elliot’s Story por Laura Hile (secuela de Persuasión)

                                  Willoughbys Return: A Tale of Irresistable Temptation por Jane Odiwe

  • Los retellings o versiones desde otro punto de vista: generalmente desde el punto de vista del protagonista masculino pero también de personajes más secundarios e incluso prácticamente inexistentes en las obras originales, como en Longbourn, donde la autora Jo Baker reinterpreta Orgullo y Prejuicio desde el punto de vista del servicio en casa de los Bennet.

◦      Sugerencias:

    Resultado de imagen de his good opinion                              His Good Opinion: A Mr. Darcy Novel por Nancy Kelley

                                  Henry Tilney’s Diary: A Novel por Amanda Grange

                                  George Knightley, Esquire: Charity Envieth Not por Barbara Cornthwaite

                                  Captain Wentworths Persuasion: Jane Austens Classic Retold Through His Eyes por Regina Jeffers

▪      Jane Fairfax por Joan Aiken

 Las variaciones: en este subgénero la reina absoluta es Abigail Reynolds. Ya ha escrito una decena de variaciones sobre Orgullo y Prejuicio e incluso se ha atrevido con alguna versión contemporánea (por ejemplo The man who loved Pride and Prejudice). Hace unos años algunas autoras de variaciones (entre las cuales Abigail Reynolds) se reunieron para crear entre todas una variación que se titularía The Darcy Brothers donde Darcy tiene un hermano problemático.

◦      Sugerencias:

▪      Todas las de Abigail Reynolds pero también

                                  Suddenly Mrs. Darcy por Jenetta James

                                  Ardently: A Pride and Prejudice Variation por Caitlin Williams

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  • Las continuaciones: cuando una obra inacabada se completa (Los Watson o Sanditon)

Resultado de imagen de the watsons austen        ◦      Sugerencias:

                                  Sanditon by Jane Austen & Another Lady

                                  The Watsons; Jane Austen’s fragment continued and completed por John Coates

Las pseudo-biográficas: cuando se usa el propio personaje de Jane Austen para novelar una historia, incluso mezclando su personaje con alguno de sus personajes de ficción.

Resultado de imagen de lost memoir of austen     ◦      Sugerencias:

                                  The Lost Memoirs of Jane Austen por James Syrie

                                  The Mysterious Death of Miss Austen por Lindsay Ashford

                                  Cassandra & Jane: A Jane Austen Novel por Jill Pitkeathley

  • Las de fantasía o paranormales (Mash-ups): quizá el subgénero más polémico de todos pero con muchos defensores. Algunos escritores se atreven a introducir elementos fantásticos o de horror como zombies, monstruos o vampiros con resultados como mínimo originales. La más conocida es la de Pride and Prejudice and Zombies por Seth Grahame-Smith con una gran dosis del texto original. Fue adaptada al cine el año pasado.

◦      Otras sugerencias:

     Resultado de imagen de emma and vampires                             Emma and the Vampires por Wayne Josephson

                                  Mr. Darcy, Vampyre por Amanda Grange

                                  Mansfield Park and Mummies: Monster Mayhem, Matrimony, Ancient Curses, True Love, and Other Dire Delights por Vera Nazarian

 

  • Las de misterio: la más famosa hasta la fecha ha sido la que escribió Doris Lessing, poco años antes de morir, titulada La Muerte Llega A Pemberley en la que ocurre un crimen en Pemberley años después del final de Orgullo y Prejuicio. La novela también fue adaptada para la televisión.

Resultado de imagen de the intrigue at highbury    ◦      Otras sugerencias:


      The Intrigue at Highbury Or, Emmas Match por Carrie Bebris

                                 The Highbury Murders: A Mystery Set in the Village of Jane Austens Emma por Victoria Grossack

  • Antologías: las recopilaciones de novelas cortas de este subgénero como el mencionado al principio

Resultado de imagen de dancing with mr darcy          ◦      Sugerencias:

▪      Jane Austen made me do it por varios autores;

▪      Dancing with Mr. Darcy: Stories Inspired by Jane Austen and Chawton House por Sarah Waters

  • Contemporáneas: obviamente, al ser unas novelas tan universales, ha habido varios autores que se han imaginado cómo podrían trasladar las historias de Jane Austen a una época contemporánea (siglo XX y XXI)

Resultado de imagen de unleashing mr darcy book                ◦      Sugerencias:

                                  Unleashing Mr. Darcy por Teri Wilson

                                  The Trials of the Honorable F. Darcy por Sara Angelini

                                  Northland Cottage: Where the Heart Comes Home por A. P. Maddox (versión moderna de Sense and Sensibility)

                                  The Beresfords por Christina Dudley (versión moderna de Mansfield Park)

Las categorías definidas pueden mezclarse entre sí y no existen fronteras claras. Por ejemplo, podría existir otra categoría que sería la de combinación de personajes pero se solaparía con otras ya definidas anteriormente (como en el caso de The Intrigue at Highbury Or, Emma’s Match por Carrie Bebris).

La recopilación de las sugerencias mencionadas no pretende ser exhaustiva pero si os ha picado la curiosidad y conseguimos que algún lector abra una versión de fan fiction ya habremos logrado parte de nuestro objetivo que en el fondo es que paséis un rato más con nuestros amigos.

Por Neus Baras

Referencias usadas:

https://austenprose.com/jane-austen-sequels-book-reviews/

https://austenprose.com/jane-austen-sequels-2/an-introduction-to-jane-austen-sequels/

https://austenprose.com/jane-austen-sequels-2/what-is-a-jane-austen-sequel/

https://hablandodejaneausten.com/2011/11/17/la-primera-secuelista-de-jane-austen-fue-su-sobrina-catherine-ann-austen-hubback-hija-de-su-hermano-frank/

http://pemberley.com/?page_id=5270

https://www.fanfiction.net

http://janeaustenssequels.blogspot.com.es

https://www.goodreads.com/list/show/90.Best_Pride_and_Prejudice_Sequels_Variations_Adaptations

GENIALIDADES: EL PRIMER CAPÍTULO DE NORTHANGER ABBEY

Resultado de imagen de el libro de la señorita buncleTratándose de personas adultas, la ingenuidad en estado puro es algo que sólo puede encontrarse en obras de ficción. Uno de esos, puede encontrarse de forma canónica en el personaje de Barbara Buncle, una «cuarentona flacucha y sin estilo» (según la propia autora, ya ven por dónde van los tiros) quien, para solucionar sus problemas económicos, decide dedicarse a la literatura, eso sí, después de descartar la cría de gallinas. El libro de la Señorita Buncle, una brillantez de la escritora británica D. E. Stevenson (1892–1973), es una novela que sobresale por su sencillez, amenidad e ingenio, y en su segundo capítulo nos encontramos con las siguientes palabras, puestas en la mente de un experimentado editor londinense, que valora el manuscrito enviado por la señorita Buncle:

«(…) el libro era una sátira exquisita, solo comparable al primer capítulo de La abadía de Northanger, o una sencilla crónica de acontecimientos vistos con la mirada inocente de un simple

Resultado de imagen de northanger abbey bookSin duda es una ponderación muy intensa la que realiza el personaje respecto del manuscrito que ha leído, porque la maestría satírica concentrada en el primer capítulo de esa primera novela que Jane Austen dio por terminada y lista para su publicación, aunque se publicara en último lugar. Y es que La abadía de Northanger fue escrita por la autora inglesa con una clara doble intención paródica, teniendo en el punto de mira de su pluma tanto las novelas góticas que empezaron a proliferar desde entonces como de los métodos y los clichés comúnmente aceptados en su época para la educación femenina.

Pero no es analizar la intención y cualidades de tan infravalorada novela (a mi modesto entender) el objeto de estas líneas, sino recomendar el placer de incidir en las escasas páginas de su primer capítulo, que por sí mismas constituirían ya una obrita literaria sobresaliente.

Resultado de imagen de northanger abbey bookYa el arranque, la primera anunciación de ese primer capítulo es digna de figurar entre las más memorables de la literatura. En ella se rebaja a improbable la posibilidad de que su protagonista pudiera llegar a ser una heroína de novela, especialmente de una novela romántica o gótica, claro está, porque su posición social, el carácter de sus progenitores, su propio físico y su manera de ser confabulaban en igual medida contra ella»[1]. Y, en las páginas subsiguientes, se va desgranando con método y sin pausa la ristra de tales cualidades confabuladas.

Resultado de imagen de catherine morlandDurante los primeros quince años de la vida de Catherine Morland, que tal es el nombre de la llamada a ser una perfecta antiheroína, se produce una acumulación de circunstancias que llevan a mostrar unos síntomas de disipación preocupantes para su futuro novelesco. No cuidar al ratoncito, no dar de comer a los canarios ni regar los rosales (o coger flores sólo como travesura), su predilección por el barro, los juegos de muchachos, triscar por el campo y revolcarse por pendientes de hierba, mostrar absoluta indiferencia ante la jardinería, la música, el dibujo y los vestidos femeninos y poseer unas facciones toscas y un cabello oscuro y lacio hacían presagiar su caída en el lado más prosaico y letárgico de la vida. Era ruidosa y alocada, pero sobre todo detestaba la pulcritud. Uno de los días más felices de la vida de Catherine fue aquel en que sus padres despidieron al profesor de música; nunca aprendió ni comprendió nada que no le hubieran enseñando de antemano; y en cuanto al dibujo su techo artístico consistió en dibujar casas, árboles, gallinas y pollitos, todos ellos muy parecidos.

La sentencia parecía inevitable: no habría castillos abandonados y misteriosos, ni visiones o sucesos sobrenaturales, ni experimentaría las emociones intensas y los amores turbulentos de una heroína como mandan los cánones de las novelas reputadas.

Imagen relacionadaSin embargo, a los quince años se operó una transmutación (casi una transustanciación) en su vida absolutamente inopinada. Mejoró su cutis, el cabello empezó a rizarse, fue adquiriendo buen color, sus ojos cobraron viveza y su figura mejor porte. Empezó a sentirse atraída por sedas y muselinas, se reforzó su natural afectuoso y su genio apacible e incluso empezó a leer cuantas obras deben leerse para abastecer la memoria de esas citas que tan prácticas y tranquilizadoras resultan en las vicisitudes de una vida agitada. En definitiva, entre los quince y los diecisiete años, edad ésta en la que salió al mundo, se estuvo preparando a conciencia para convertirse en una heroína como Dios manda.

Resultado de imagen de catherine morlandA pesar de tan ardua preparación, Catherine no terminaba de salir de la indigencia heroica. No sólo por no saber escribir sonetos, aunque se obligaba a sí misma a leerlos (no entremos en materia de comprensión lectora…); ni tampoco por no ser capaz de interpretar preludios al pianoforte, aunque sí sabía escuchar las interpretaciones de los demás casi sin esfuerzo; sino especialmente porque no existía ningún apuesto pretendiente que fuera objeto de ensoñaciones amorosas y de quien acometer un boceto de perfil (que resultase reconocible). No obstante, existía una explicación cabal para la excepcional indigencia de vida amorosa que padecía la protagonista: no vivía ningún lord en los alrededores, ni siquiera un baronet; ninguna de las familias conocidas había encontrado un niño ante su puerta, ni tampoco un joven de origen desconocido; su padre no había sido nombrado tutor de un huérfano; y el señor más acaudalado de los alrededores carecía de descendencia.

Resultado de imagen de catherine morlandEn definitiva, la protagonista interpreta al arquetipo de lectora simplona de la época (¿o de todas las épocas?). Desde el primer capítulo, desde el primer párrafo, caracteriza a la lectora “romántica” como a una mera aprendiz y la ridiculiza, se plantea una caricatura hostil de tal lectora… aunque crea a su alrededor la esperanza de que se vuelva más ambiciosa.

Resultado de imagen de northanger abbey bookEsta peculiar forma de expresión en cuanto a la presentación de la protagonista demuestra el carácter innovador, prácticamente experimental de la novela, desafiante hacia el propio género al que pertenece e incluso inquisitiva respecto del significado de la propia ficción. Y es que es una obra mucho más ambiciosa de lo que se suele expresar por sus comentaristas. La abadía de Northanger puede resultar desconcertante, ya que Austen plantea a la lectora cómplice una especie de juego en la novela, pero para seguir ese juego hay que ser lectoras sofisticadas de novelas [2]; si no, no se entiende nada y se toma la obra como un mero divertimento sin demasiado sentido. Pero eso ya es materia de un análisis más profundo, no de esta reflexión sobre el primer capítulo esbozada por un lector salvaje, y dejaremos que otras plumas expertas se ocupen de más largos y sesudos análisis.

Por Fernando García Pañeda

[1]  Los resaltados son transcripción del original. Traducción de Guillermo Lorenzo (Alba Editorial, 4ª edición, 2000)

[2]  Permítaseme emplear únicamente el femenino por ser abrumadora la mayoría de lectoras, de novelas en general, y de las de Jane Austen en particular.

JANE AUSTEN Y LOS CLÉRIGOS

En esta entrada vamos a comentar brevemente la visión que se transmite en las novelas de Jane Austen sobre los clérigos y, también, la que pensamos que fue su opinión al respecto.

En el contexto sociocultural en el que vivió Austen, las “salidas profesionales” para un joven de buena posición, pero sin demasiados medios económicos, eran bastante escasas: el derecho, el ejército, la marina o la Iglesia. Es decir, la clerecía era vista como un oficio más, no necesariamente como una vocación.

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En las novelas de JA, encontramos dos perspectivas de la labor propia de un clérigo claramente diferenciadas. Una visión profesional y de relaciones sociales, como la de Mr. Collins, al que vemos siempre muy preocupado por mantener sus buenas relaciones con Lady Catherine y con aquellos que puedan contribuir a su propio bienestar. Y otra visión mucho más pastoral, en la que el párroco deberá cuidar de sus feligreses, y por lo tanto, tendrá que convivir con ellos a fin de conocer sus necesidades y resultar asequible, aunque esto vaya en detrimento de su comodidad; como explica Lord Bertram al hablar del futuro deResultado de imagen de edmund bertram su hijo Edmund.

Entonces… ¿Cuál fue la visión de Jane Austen respecto a los clérigos? Antes de contestar a esta pregunta veamos algunas actitudes de sus personajes.

A pesar de que los clérigos tuvieran acceso a las clases sociales más altas, dependiendo del lugar en el que desempeñaran su ministerio, su situación no siempre era valorada de un modo positivo. En ocasiones podía deberse al escaso atractivo de las tareas religiosas para unas jóvenes más pendientes de los uniformes que de las vestes sacerdotales, como serían Kitty y Lydia:

Kitty and Lydia were far from envying Miss Lucas, for Mr. Collins was only a clergyman (P&P)

En otras, a la escasa influencia social o a las limitaciones económicas de dichos cargos:

Resultado de imagen de robert ferrarsHe (Robert Ferrars) laughed most immoderately. The idea of Edward’s being a clergyman, and living in a small parsonage-house, diverted him beyond measure;–and when to that was added the fanciful imagery of Edward reading prayers in a white surplice, and publishing the banns of marriage between John Smith and Mary Brown, he could conceive nothing more ridiculous. (S&S)

También hallamos críticas respecto a su estilo de vida. Se les acusa de ser perezosos, glotones, egoístas, etc.

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“Oh! no doubt he is very sincere in preferring an income ready made, to the trouble of working for one; and has the best intentions of doing nothing all the rest of his days but eat, drink, and grow fat.” (MP)

Pero, frente a crítica de Mary Crawford, encontramos enseguida la defensa de Edmund, que aunque admite que se den casos así, sostiene que son una triste excepción a la regla general:

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“There are such clergymen, no doubt, but I think they are not so common as to justify Miss Crawford in esteeming it their general character. I suspect that in this comprehensive and (may I say) commonplace censure, you are not judging from yourself, but from prejudiced persons, whose opinions you have been in the habit of hearing.” (MP)

Más adelante, cuando Mary Crawford afirma que “un clérigo no es nada”, Edmund le responde destacando la grandeza y responsabilidad de su misión. Si el clérigo en cuestión no está a la altura de las circunstancias habrá que achacar las consecuencias al hombre, no al ministerio:

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“But I cannot call that situation nothing which has the charge of all that is of the first importance to mankind, individually or collectively considered, temporally and eternally, which has the guardianship of religion and morals, and consequently of the manners which result from their influence. No one here can call the office nothing. If the man who holds it is so, it is by the neglect of his duty, by foregoing its just importance, and stepping out of his place to appear what he ought not to appear.” (MP)

Resultado de imagen de george austenJane Austen fue hija y hermana de clérigos. Sabemos por sus escritos que mantuvo la práctica religiosa durante toda su vida, y, a pesar de la mordacidad de algunas de sus afirmaciones, no hay duda de su respeto por el estado sacerdotal y la firmeza de sus creencias. ¿Cómo justificar entonces sus retratos de clérigos malvados o tontos? ¿Qué pueden aportar Mr. Collins, Mr. Elton, o el Dr. Grant a la imagen del ministro sagrado? ¿No propiciarán estos personajes paródicos o incluso repulsivos en ocasiones una percepción negativa de los pastores de la Iglesia?

Precisamente son sus convicciones religiosas y su respeto por las órdenes sagradas lo que le lleva a denunciar y criticar con fuerza los excesos y malas costumbres de aquellos que no están a la altura de su cargo. Jane Austen no critica a la Iglesia, sino las malas prácticas y negligencia de algunos de sus miembros, que en vez de seguir sus enseñanzas, se benefician de una posición que desacreditan con sus malas costumbres.

Resultado de imagen de mr. tilneyFrente a los ejemplos recientemente señalados, cabría posicionar a otros personajes pertenecientes al estado clerical, que transmiten una imagen más amable, como podrían ser Henry Tilney, Edward Ferrars, Mr. Morland y su hijo James, o, el varias veces citado, Edmund Bertram.

 

Por Miguel Ángel Jordán

EL SENTIMIENTO TRÁGICO DE LA VIDA EN LAS OBRAS DE JANE AUSTEN

Es habitual, si no obligado, e incluso un lugar común hacer referencia a la ironía aguda, cuando no un punto de vista netamente humorístico, que imprimía Jane Austen en sus novelas, especialmente en el tratamiento de personajes secundarios y en situaciones relacionadas con éstos. Pero lo que en absoluto resulta habitual es encontrar comentarios relacionados con lo que, en términos unamunianos, se viene en llamar el sentimiento trágico de la vida. Un sentimiento trágico ligado directamente a ese más conocido sentido cómico. Precisamente, como el mismo don Miguel afirmó:

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«Austen tuvo un cierto sentimiento de la tragedia, un sentimiento tan suave, tan resignado, tan tristemente apacible, que se convirtió en sentimiento de la comedia. Porque lo cómico no es sino otra cara más, y a las veces no la menos triste, de lo trágico».([1])

Quizá en una primera lectura de ciertas novelas de Austen, con excepción de Sense and sensibility, Persuasion y Mansfield Park, no se perciba con nitidez ese lado tragicómico de esos pequeños mundos que recreaba, velados sin duda por el sentido irónico, los detalles preciosistas o la propia trama de las novelas. Pero basta una cuidada relectura para levantar ese velo y dejar al descubierto ese lado menos luminoso, rabiosamente humano, en el que se mueven muchos de sus personajes, principales y secundarios. Un carácter tragicómico que se mueve entre el sentido shakespeariano (tan cultivado por la propia Jane y algunos de sus personajes más representativos) y el quijotesco. Entre la tragedia de una vida de monótona insistencia en las carencias económicas y emocionales, y entre la comedia provocada por la pequeñez mental y la insensibilidad.

No escasean las situaciones en que los personajes austenianos han de afrontar esos sentidos trágicos de la existencia en medio de encrucijadas vitales, bien mezclados con una dosis de humorismo, o bien sin anestesia previa. Encrucijadas no de corte épico, por supuesto, ni siquiera de dramatismo clásico, sino las pequeñas y anónimas angustias existenciales domésticas que se producen en la intrahistoria de los pueblos y la marea del tiempo se traga por millones.

 Para leer el artículo entero, pincha aquí.

Por Fernando García Pañeda

JANE AUSTEN STUDY DAY EN LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

jane-austen-redcEl pasado miércoles, 21 de diciembre, tuvo lugar el anunciado y esperado Study Day sobre Jane Austen en la facultad de filología, traducción y comunicación de la UV. Este evento ha sido organizado conjuntamente por el departamento de filología inglesa de dicha universidad y JASES. Desde aquí queremos dar las gracias a todas aquellas personas que han hecho posible esta interesantísima jornada, en especial a los profesores Laura Monrós y Miguel Teruel, que han dedicado muchas horas y mucha ilusión a este proyecto.

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El inicio del Study Day estaba previsto a las 10.15 y desde mucho antes ya había algunos colaboradores velando para que todo estuviera en orden, y algún que otro asistente madrugador que vio recompensada su puntualidad con la posibilidad de escoger entre las preciosas postales y marcapáginas que nos enviaron desde la editorial D’Epoca. Fueron muy celebradas, igual que también recayeron muchos elogios sobre la edición conmemorativa de Persuasión que hace unos meses publicaron desde esta editorial.

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img-20161221-wa0001Tras la bienvenida e introducción por parte de Miguel Ángel Jordán, vicepresidente de JASES, tuvo lugar la conferencia inaugural, a cargo de la Dra. Mila Cahue, que nos explicó de un modo ameno y profundo los distintos factores que permitieron que el genio de Jane Austen fructificara y se plasmara en sus obras maestras.

Después de un breve descanso le tocó el turno a las jóvenes investigadoras, estudiantes de grado o postgrado, que expusieron su TFG o TFM en diversos estados de elaboración.

20161221_120728La primera en intervenir fue María Morán, venida desde la Universidad de Salamanca, que nos habló sobre los “mash-up” vinculados a las obras de Austen. Para los que conozcáis este término, un mash-up consiste en tomar prestada una obra ya publicada y, a ser posible, famosa, e introducir elementos actuales. Es decir “Orgullo y Prejuicio y zombies” o “Sense and Sensibility and sea monsters”. Un tema actual y muy abierto al debate sobre el que habrá tantas opiniones como lectores de JA.

20161221_123233A continuación, subió al estrado Paloma Alberola, que nos habló de la influencia del teatro en Pride and Prejudice. Como todos sabéis, JA no solo era una gran aficionada al teatro, sino que de pequeña participó en las obras que su familia representaba en casa como divertimento doméstico. Según explico Paloma, esto tiene una gran repercusión en el hecho de que en las novelas de Austen sus personajes se autorevelen a través de sus diálogos.

20161221_124650El siguiente trabajo todavía está dando sus primeros pasos, pero, por lo que pudimos ver, Virginia Coll lo tiene muy bien enfocado y, sin duda, va a ser de gran interés para todos los lectores españoles de JA. En su breve intervención, Virginia nos dio algunos datos muy significativos sobre el número de ediciones que se han lanzado de cada novela de esta autora. Aquí debajo os ponemos una foto de una de sus diapositivas.

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20161221_130848Y, para cerrar el turno de intervenciones individuales, Paula Villalba, recién llegada de Bristol, logró sorprendernos al descubrirnos algunas de las referencias literarias, históricas y familiares contenidas en la History of England que Austen elaboró con tan solo 15 ó 16 años. Además de un profundo análisis, el trabajo de Paula contiene también una traducción al castellano de esta obra juvenil. Una gran contribución para todos los que estudiamos los trabajos de esta escritora.

Terminada esta interesante comunicación, las cuatro ponentes volvieron a subir al estrado para responder a las preguntas del público o recibir sus comentarios y sugerencias. Desde JASES queremos felicitar a estas jóvenes investigadoras por sus trabajos. Es una alegría comprobar cómo Jane Austen cuenta con una gran cantera no solo de lectores, sino también de estudiosos.

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20161221_151946Tras el descanso para la comida, se reanudaron las sesiones con una conferencia magistral de la Dra. Miriam Bonham, de la Universidad de Salamanca. A través de multitud de ejemplos, la Dra. Bonham nos mostró la aportación de JA al género novelístico, su defensa de dicho género en una época en la que no solo era minusvalorado, sino incluso condenado, y su papel determinante entre las escritoras de todos los tiempos.

20161221_161225El numeroso público asistente pudo disfrutar a continuación de las breves ponencias de dos profesoras de la UV, aunque de distintas facultades. En primer lugar, la Dra. Mónica Bolufer abordó las obras de Austen desde un punto de vista interdisciplinar, en concreto, desde los estudios históricos que son su especialidad. Seguidamente, la Dra. María José Coperías hizo un breve recorrido de la recepción de las obras de Austen en España y en Europa. Terminada esta intervención se abrió un tiempo de coloquio en el que participaron las cuatro ponentes principales de la jornada y el Dr. Miguel Teruel, con interesantes aportaciones de los asistentes.

El punto final de esta jornada tan ilustrativa y enriquecedora consistió en un coloquio sobre la película “Love and Friendship”, basada en la novela Lady Susan.

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Además de agradecer de nuevo la presencia y colaboración de todos aquellos que pudieron participar del Study Day, os animamos a todos los lectores de esta magnífica escritora a organizar eventos de diverso tipo que permitan que cada día sean más los que la conozcan y puedan disfrutar de sus obras. Desde JASES haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudaros en lo que necesitéis.