Ni guapa, ni inteligente, ni rica: Análisis de la señorita Bates como personaje principal de “Emma”

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  1. Introducción

Resultado de imagen de miss batesUna de las características de las obras de Jane Austen es el realismo con el que esta autora diseña a sus personajes, independientemente de la relevancia que tengan en la historia. La conducta de cada uno de los personajes está justificada por los datos que conocemos de ellos y es coherente con la personalidad y las circunstancias que les han sido asignadas. Las tramas de Austen se enmarcan dentro de su contexto sociohistórico y, por esta razón, aunque esta autora no se prodiga en descripciones ni expresa abiertamente sus opiniones sobre temas sociales, ofrece un retrato fiel de la sociedad de su tiempo por medio de sus personajes. De esta manera, Austen es capaz de poner de manifiesto algunas de las injusticias sociales de su contexto histórico sin necesidad de realizar una crítica explícita.

El tema principal de la novela Emma, es el proceso de evolución de su protagonista, su educación. Por eso, Emma ha sido catalogada como un bildungsroman por algunos críticos. (Kohn 1995). Al hablar de este proceso, es habitual que se defina como su punto crítico la escena de Box Hill, que se relata en el capítulo 7 del tercer volumen de dicha novela, y que tiene a Emma, Mr. Knightely y Miss Bates como protagonistas. Sin embargo, en la mayoría de aproximaciones a esta escena, la atención se centra principalmente en la relación entre Emma y Mr. Knightley, y en la posterior reacción de Emma, otorgando a Miss Bates un papel meramente circunstancial o, por lo menos, secundario.

En el presente artículo nos proponemos demostrar que la figura de Miss Bates es de gran relevancia en el desarrollo de la trama de Emma, y no tan solo por su papel en la escena que acabamos de comentar, sino como referencia constante a lo largo de toda la obra y como medio necesario para reflejar el predeterminismo socioeconómico al que estaban sujetas las mujeres durante la época de Jane Austen.

Con esta finalidad, analizaremos el personaje de Miss Bates, de un modo aislado en primer lugar, atendiendo tanto al tratamiento que le presta el narrador, como a su presencia a lo largo de la obra y a la relevancia de su figura dentro de la trama; y, después, en su relación con Emma, profundizando en el contraste que Austen crea entre ambos personajes.

Antes de realizar dicho análisis, ofreceremos algunos datos sobre la figura de las solteronas en las novelas de Austen y en su contexto social. Posteriormente, dedicaremos un apartado a la definición y características de los personajes planos, y de los rasgos propios de este tipo de personajes en las novelas de Austen. Este marco teórico, nos permitirá apreciar con más detalle el realismo con el que Austen representa al personaje de Miss Bates, las características propias de este tipo de personaje y su relevancia en la trama.

  1. “Las solteronas” en la sociedad y en las novelas de Jane Austen

Resultado de imagen de miss batesLa situación social de las mujeres en Inglaterra durante los siglos xviii y xix era de gran dependencia y vulnerabilidad. En el caso de las damas de clase social media o alta, el matrimonio era, con frecuencia, su único medio para mantener su estatus social o incluso mejorarlo. Puesto que no estaba bien visto que una dama trabajara, sus recursos tan solo podían proceder o  bien de unas rentas asignadas o, en el caso de las mujeres casadas, de los bienes de su marido. Para las mujeres de clase social baja, el matrimonio también podía suponer cierta estabilidad económica y un mejor posicionamiento social.

El papel de la mujer, durante estos siglos, estaba marcado por su condición de esposa y madre por lo que, según explica Halperin (1984) ser considerada una solterona era equiparable a ser considerada un fracaso y esta presión social se unía a las demás razones que empujaban a muchas mujeres al matrimonio, no tanto por razones sentimentales, como “for a home and independence and companionship and children, and to avoid disminishing consequence and financial and social dependence on others” (54). Aunque legalmente no existían impedimentos para que una mujer soltera fuera la propietaria y administradora de diversos bienes, las costumbres sociales, según Hill (2005) conllevaban un elevado prejuicio contra las que así obraban, relegándolas al ostracismo social: “single women of the middle class were not merely deprived of their ability to work, but of any recognized usefulness in society” (229)

La solterona, como elemento literario, ha estado presente en la literatura inglesa desde principios del siglo xix, y alcanzó un mayor auge en el periodo de entre guerras en el siglo xx (Mezei 2007).

Her narrative function, in representing the dialectic between seeing and being seen, omniscience and invisibility, often mirrors the ambiguous and hidden role of the author/narrator in relation to his/her characters. By focalizing through the spinster, the narrator/author thus affords her a measure of power and control. Even her effacement, silences, and apparent invisibility are effective narrative strategies for control over others and events. (104)

Las características atribuidas a este tipo de personajes las convierten en testigos inadvertidos de eventos muy diversos. Por esta razón, aunque con frecuencia es objeto de críticas, burlas o conmiseración, el papel de la solterona es un recurso muy útil para el autor, que puede descargar en este personaje parte de su función narrativa.

Jane Austen comenzó a escribir Emma poco antes de cumplir los treinta años. Su padre había fallecido años atrás y ella vivía con su madre, su hermana y Martha Lloyd, una amiga de la familia, en una casa propiedad de su hermano Edward en Chawton. A pesar de las ayudas económicas que los hermanos Austen dispensaban a estas damas, su situación era modesta y exenta de lujos. Aunque nunca llegaron a pasar necesidad y siempre contaron con la ayuda de personal de servicio, podemos afirmar que Austen experimentó en primera persona algunas de las limitaciones de las impoverished gentlewoman, que aparecen en Emma, no solo en cuanto a sus esfuerzos para ahorrar y administrar con acierto sus escasos medios, sino también por la pérdida de estatus social y las pequeñas humillaciones al ser excluidas de ciertos ambientes (Mezei 1988).

   “In Emma Austen portrays the economic and social conditions of a surprisingly large number of female characters, describing in the first eight chapters the lives of fourteen women, mostly of the ‘middling ranks’ of society” (Fawkes 414). De todos esos casos, el más relevante en la novela es el de Mrs. and Miss Bates, viuda e hija del fallecido párroco de la localidad, que viven en una situación de gran estrechez económica, aliviada en parte por la generosidad de algunas de las familias de la gentry de Highbury.

Como se explicará más adelante, el personaje de Miss Bates es de gran importancia en la novela. Su situación contrasta directamente con la de Emma Woodhouse, la protagonista de esta historia, que en una conversación con su amiga Harriet Smith confiesa su intención de permanecer soltera. De este modo, Austen pone de manifiesto la diferencia existente entre las mujeres solteras de clase baja y las de clase alta, aunque estas últimas también se veían perjudicadas en cierta medida por su situación (Neubauer 2015).

  1. Flat characters

Resultado de imagen de miss batesIn her study Aspects of a novel, Foster divides characters into flat and round and defines flat characters by saying that they are constructed round a single idea or quality and exemplify this idea with some examples:

The really flat character can be expressed in one sentence such as “I never will deser Mr. Micawber.” There is Mrs. Micawber –she says she won’t desert Mr. Micawber, she doesn’t, and there she is. Or: “I must conceal, even by subterfuges, the poverty of my master’s house.” There is Caleb Balderstone in The Bride of Lammermoor. He does not use the actual phrase, but it completely describes him; he has no existence outside it. (104)

Según Foster, el modo de comprobar si un personaje es plano es preguntarse si es capaz de sorprender al lector de un modo convincente. Si no sorprende, es plano; y si no es convincente, es plano aunque pretende ser profundo.

Una ventaja de los personajes planos es que son fácilmente reconocibles por los lectores y son un recurso útil para el autor, ya que no se espera que evolucionen y proporcionan su propia ambientación por medio de sus particularidades claramente definidas. La segunda ventaja que Foster reconoce en este tipo de personajes es que son fáciles de recordar ya que son sencillos y estáticos. Los personajes planos permanecen invariables durante toda la obra y esta cualidad les aporta continuidad y consistencia aunque la trama haya perdido intensidad.

En su libro The Structure of a Novel, Muir revisa algunas de las afirmaciones de la obra de Foster que él considera incorrectas. No es este el lugar para analizar esta polémica, por lo que nos limitaremos a añadir algunas de las propuestas de Muir sobre los personajes planos.

What can the writer do with them? What will the function of his plot be? Obviously not to trace their development, for being flat they cannot develop, but to set them in new situations, to change their relations to one another, and in all of these to make them behave typically. The task of the character novelist is more like the choreographer’s than the dramatist’s; he has to keep his figures moving rather than acting; and for the most part he has them masked. (26)

Debido a su invariabilidad, los personajes planos nos aportan una referencia constante dentro de la evolución de la obra y de los personajes. El contraste de los personajes planos con los demás, en especial con los centrales, nos aportará distintos puntos de vista a lo largo de la obra, en función de la evolución de los personajes más profundos.

Resultado de imagen de miss bates Muir da por válida la afirmación de Foster de que los personajes planos pueden ser explicados con una sola frase, pero se plantea una nueva cuestión. ¿Cómo es posible que los personajes planos puedan provocar efectos que no son mecánicos y ofrecer una visión del ser humano que no es superficial? Muir responde a este interrogante afirmando que los personajes planos tienen dos caras. Una cara visible a los lectores, que es la que se refleja en la obra, y otra oculta, que tan solo conoce el autor. Por lo tanto, aunque los personajes planos no evolucionen a lo largo de la obra, su manera de actuar debe ser coherente con la personalidad y las circunstancias que el autor les ha conferido. Por esta razón, en su aparente sencillez, estos personajes pueden provocar efectos que van más allá de lo evidentemente previsible, aunque sin llegar a sorprender de un modo convincente ya que, en ese caso, serían personajes profundos.

En el estudio que citamos con anterioridad, Foster define el estilo de Austen diciendo que es una miniaturista, pero nunca bimensional. Es decir, sus personajes, incluso los aparentemente planos, son complejos o capaces de ser complejos. “Even Miss Bates has a mind, even Elizabeth Eliot a heart, and Lady Bertram’s moral fervour ceases to vex us when we realize this: the disk has suddenly extended and become a litlle globe” (113-4).  Y, un poco más adelante, comparando los personajes de las obras de Austen con los de Dickens, Foster afirma: “her characters though smallers than his are more highly organized. They function all round, and even if her plot made greater demands than it does, they would still be adequate.” (114). Aunque algunos personajes de las obras de Austen tienen las características propias de los personajes planos, la autora los ha diseñado de modo que puedan adquirir una profundidad momentánea, si la obra lo requiere y, según Foster, tienen suficiente consistencia como para poder cumplir un papel más complicado si la obra lo exigiera.

Clay (2001) también analiza los personajes planos de las obras de Dickens y Austen, y les asigna papeles distintos. Mientras que en las obras de Dickens “flat characters replace his indifferent main plot with a fascinating side show”, en las de Austen, “they propel the main plot, moving her hero and heroine’s relationship in, then out of dificulties.” (280). Según Clay, por tanto, los personajes planos de Dickens aportan historias adicionales, que se añaden a la principal, confiriéndole mayor interés y variedad. Sin embargo, en Austen, la función de estos personajes es contribuir al desarrollo de la trama principal y, en concreto, a la culminación del tema central de la novela.

En los próximos apartados, volveremos sobre algunas de las ideas que se han expuesto hasta este momento y las comentaremos aplicándolas a la temática de este artículo.

  1. Miss Bates

En este apartado realizaremos un primer acercamiento al personaje de Miss Bates, que completaremos en el siguiente, realizando un contraste entre Miss Bates y Emma Woodhouse.

Resultado de imagen de miss bates Al realizar una primera lectura de Emma, es probable que muchos lectores obtengan la impresión de que Miss Bates es un personaje secundario, plano, semejante a otros personajes ridículos de las novelas de Austen. Con su constante e incesante verborrea, Miss Bates es presentada por la autora como una mujer a la que es difícil prestar atención: “a pretty long speech from Miss Bates, which few persons listened to”. A lo largo de la novela, se suceden diversas intervenciones de Miss Bates, en los que Austen refleja la manera de hablar propia de las personas que padecen incontinencia verbal, cuyos monólogos resultan tediosos y prácticamente ausentes de contenido.

En cada una de las seis novelas principales de Austen, encontramos algún personaje femenino ridiculizado por la autora. Mrs. Jennings (Sense and Sensibility), Mrs. Bennet (Pride and Prejudice), Mrs. Norris (Mansfield Park), Mrs. Allen (Northanger Abbey) y Maria Elliot (Persuasion), son algunos ejemplos de estas mujeres caricaturizadas por Austen. Sin embargo, podemos detectar algunas diferencias entre Miss Bates y las otras mujeres tanto en sus circunstancias como en el trato que le dispensa la autora.

Although Miss Bates is one of Austen’s comic character because of her loquaciousness and tendency to constantly jump from thought to thought in rapid succesion, she is treated with a higher degree of sympathy than Austen usually reserves for her comic characters. (Neubauer 136)

Una razón que puede explicar la mayor simpatía con la que Austen trata a Miss Bates es el hecho de que se trata de una mujer soltera y pobre, mientras que las otras mujeres están casadas, o son viudas como Mrs. Norris, y gozan de una posición social ventajosa o, por lo menos desahogada. Miss Bates, por lo tanto, se encuentra en una situación de desprotección que las otras damas no sufren, y esta circunstancia despierta la compasión del narrador y afecta a su modo de presentarla al lector. Además, en todo momento, tanto el narrador como los personajes de Emma, se refieren a ella como una mujer bondadosa y agradecida, estimada por sus vecinos. Su único defecto es que habla demasiado.

En su ensayo “The Letters”, recogido dentro del Cambridge Companion to Jane Austen, Flynn afirma que Miss Bates es uno de los minor characters más importantes de las novelas de Austen. Tanto en este apartado como en el siguiente, aportaremos algunas explicaciones que sostienen esta afirmación.

El narrador de las novelas de Austen presenta a los personajes en el momento en el que se hacen presentes en la historia. Cuando se trata de personajes importantes, a esa primera presentación, le siguen otras presentaciones parciales en diferentes momentos de la narración. No es habitual que el narrador aporte información sobre un personaje con anterioridad a su participación en la trama. En Emma, esto tan solo ocurre con dos personajes. Uno de ellos es Frank Churchill, cuya visita a Highbury es anhelada no solo por su padre, sino también por sus amistades. Las diversas referencias a Frank Churchill que se suceden antes de su entrada en escena provocan expectación en los lectores y aportan una mayor relevancia al personaje. El segundo caso en el que unos personajes son presentados con anterioridad a su aparición en la novela es el de las Bates. Mrs. y Miss Bates son citadas por primera vez en el capítulo dos y sus nombres aparecen repetidas veces a lo largo del primer volumen. Sin embargo, la primera vez que se las muestra es al inicio del segundo volumen, es decir, diecisiete capítulos después de su primera mención.

El primer volumen de la novela gira en torno plan de Emma de lograr el compromiso entre Harriet y Mr. Elton. Los dieciocho capítulos que componen este volumen son, por tanto, una introducción a la trama, en la que la historia se centra en un número limitado de personajes. Con el segundo volumen se inicia el nudo principal, en el que Frank Churchill jugará un papel importante. Este segundo volumen comienza con una visita de Emma y Harriet a las Bates, que el narrador introduce con una nueva descripción de la situación de estas mujeres y algunas reflexiones sobre la actitud de Emma hacia ellas.

A partir de este momento, la presencia de Miss Bates es una constante en la novela; se la muestra o se habla de ella prácticamente en todos los capítulos de los volúmenes dos y tres de la obra. De hecho, su nombre aparece más de doscientas veces en los treinta y siete capítulos que componen estos volúmenes.

En el primer volumen de la novela, Hartfield, hogar de los Woodhouse, es el centro de la historia. Sin embargo, a partir del segundo volumen, la trama se descentraliza y el hogar de las Bates adquiere una gran relevancia, tanto por las escenas que se enmarcan en ese escenario, como por las veces en las que se hace referencia a él.

Imagen relacionadaPara concluir este apartado, añadiremos una última idea sobre el personaje de Miss Bates. Tal y como se ha dicho con anterioridad, el rasgo más característico de Miss Bates es su locuacidad. Las intervenciones de este personaje suelen ser extensas y, por este motivo, en ocasiones cumple un papel de segundo narrador. Tal y como se dijo en el punto 2, las características del personaje de la solterona facilitan que el autor les otorgue una función de control o poder sobre el resto de personajes. En este caso, esa función central se manifiesta en el hecho de que el hogar de las Bates sea uno de los centros neurálgicos de Highbury, por donde pasan muchos de sus vecinos para hacer una visita o llevar un regalo. A través de esas conversaciones, Miss Bates recibe una gran cantidad de información que, más tarde, comunica en sus largas intervenciones, supliendo en parte el papel del narrador.

  1. Miss Bates y Emma Woodhouse.

En el apartado anterior, se ha explicado brevemente la importancia del personaje de Miss Bates en la novela Emma atendiendo al tratamiento que le presta el narrador, a su presencia a lo largo de la obra y a la relevancia de su figura dentro de la trama. En este apartado, ofreceremos un contraste de los personajes de Miss Bates y Emma Woodhouse que pondrá de manifiesto el papel central de Miss Bates en esta obra.

Emma Woodhouse es sin duda la protagonista de la obra que lleva su nombre, y que comienza del siguiente modo:

Emma Woodhouse, handsome, clever, and rich, with a comfortable home and happy disposition, seemed to unite some of the best blessings of existence; and had lived nearly twenty-one years in the world with very little to distress or vex her. (1)

Handsome, clever and rich. Estas son las tres palabras con las que el narrador define a Emma, añadiendo después una explicación algo más detallada sobre su carácter y circunstancias. Esta descripción contraste de un modo directo con la que se hace de Miss Bates algunas páginas más adelante.

(Miss Bates) enjoyed a most uncommon degree of popularity for a woman neither young, handsome, rich, nor married. Miss Bates stood in the very worst predicament in the world for having much of the public favour; and she had no intellectual superiority to make atonement to herself, or frighten those who might hate her into outward respect. She had never boasted either beauty or cleverness. (…) And yet she was a happy woman, and a woman whom no one named without good-will. (16)

Neither young, handsome, rich… and she had no intellectual superiority. Como se puede observar, el narrador contrapone las características y circunstancias de Emma a las de Miss Bates desde el primer momento. Emma tiene todas las cualidades que le faltan a Miss Bates, belleza, inteligencia y riqueza. Su vida está llena de comodidades y eso explica su existencia placentera. As the daughter of the late vicar “Miss Bates has her origins within the upper reaches of the Highbury system of ranks” (Monaghan 139), pero tras la muerte de su padre, su madre y ella se encuentran en una situación económica adversa. Miss Bates carece de todas las bendiciones de las que goza Emma, y sin embargo, el narrador afirma que she was a happy woman whom no one named without good-will.

Resultado de imagen de miss bates Jane Austen suele establecer la temática principal de sus obras en los primeros párrafos de sus novelas. La concisión y el uso de la palabra adecuada son algunos de los rasgos del estilo de esta autora (Jordán 2017), y esto se pone de manifiesto de un modo especial en las primeras páginas de sus obras, en las que Austen es capaz de condensar en unas pocas líneas el contenido que desarrollará a lo largo de toda el libro. En el caso de Emma, el párrafo inicial nos muestra las virtudes y los defectos de la protagonista, y las circunstancias que la han llevado a ser como es. De este modo, podemos adivinar que la temática principal de la novela es la evolución de la heroína, su educación y su crecimiento como persona. Al contraponer el personaje de Miss Bates al de Emma, Austen nos revela la importancia de Miss Bates para el desarrollo de la trama. Para comprender mejor a la heroína, deberemos profundizar en este personaje aparentemente secundario y ridículo.

Emma pasa la mayor parte de su tiempo en su hogar, cuidando de su padre, acompañada por su amiga Harriet y recibiendo las visitas de Mr. Knightley y otras amistades y vecinos. Por su parte, Miss Bates, también pasa la mayor parte de su tiempo en su hogar, cuidando de su madre, acompañada por su sobrina Jane y recibiendo también las visitas de amistades y vecinos. Es decir, Austen representa a ambos personajes viviendo en universos paralelos pero contrapuestos. Mientras que Hartfield es la casa de una familia noble y cuenta con todo tipo de lujos, en el caso de las Bates:

The house belonged to people in business. Mrs. and Miss Bates occupied the drawing-room floor and there, in the very moderate-sized apartment, which was every thing to them, the visitors were most cordially and even gratefully welcomed. (135).

Esta contraposición de personajes se pone también de manifiesto en la novela, cuando a raíz de un comentario de Harriet, Emma compara su situación con la de Miss Bates.

Never mind, Harriet, I shall not be a poor old maid; and it is poverty only which makes celibacy contemptible to a generous public! A single woman, with a very narrow income, must be a ridiculous, disagreeable old maid! the proper sport of boys and girls, but a single woman, of good fortune, is always respectable, and may be as sensible and pleasant as any body else. (75).

Resultado de imagen de miss bates Desde el punto de vista de Emma, lo que marca la diferencia entre la situación de Miss Bates y la suya es el dinero. Al gozar de una posición social elevada, Emma se considera por encima de Miss Bates y afirma que ella nunca se encontrará en una situación similar. Sin embargo, según Galperin (2013), la actitud crítica de Emma hacia Miss Bates, que se muestra en diferentes momentos de la novela, nace precisamente del miedo a que el dinero no baste para salvarla de una situación similar. Desde nuestro de punto de vista, que justificaremos a continuación, la actitud crítica de Emma hacia Miss Bates nace de la insatisfacción personal que Emma experimenta al compararse con ella.

Como ya se ha dicho, al comienzo de la novela se afirma que las cualidades de Emma son su belleza, su inteligencia y su buena posición económica. Es decir, cualidades que no dependen de ella y que no ha hecho nada para merecer. Unos párrafos más adelante, el narrador muestra los puntos negativos del carácter de Emma.

The real evils, indeed, of Emma’s situation were the power of having rather too much her own way, and a disposition to think a little too well of herself; these were the disadvantages which threatened alloy to her many enjoyments. (1)

Acostumbrada a que los demás cedan ante su insistencia y a recibir elogios, Emma confía demasiado en su propio juicio, ignora los consejos de otras personas y actúa según su voluntad, causando sufrimiento a los que tiene alrededor. Además, algo más adelante, el narrador nos informa de otro de los defectos de Emma, la inconstancia. Sin embargo, al describir a Miss Bates, después de enumerar las circunstancias en su contra, su falta de belleza, de inteligencia y de recursos económicos, el narrador se extiende mostrando sus cualidades:

It was her own universal good-will and contented temper which worked such wonders. She loved every body, was interested in every body’s happiness, quicksighted to every body’s merits; thought herself a most fortunate creature, and surrounded with blessings in such an excellent mother, and so many good neighbours and friends, and a home that wanted for nothing. The simplicity and cheerfulness of her nature, her contented and grateful spirit, were a recommendation to every body, and a mine of felicity to herself. (16).

De este modo, se refuerza el contraste entre estos dos personajes. Emma cuenta con cualidades naturales y buena posición. Sin embargo, su carácter es deficiente y sus esfuerzos por mejorar infructuosos. Miss Bates, por el contrario, tiene pocas cualidades naturales y una posición económica desfavorable. Pero su actitud y su carácter suplen esas deficiencias, llevándola a disfrutar y a agradecer los pequeños detalles y a gozar del afecto de sus vecinos.

La relación de Emma y Miss Bates con el resto de personajes y la opinión de estos hacia ambas damas son otros puntos de contraste que el narrador ofrece en diversos momentos.

Debido a su posición, a sus circunstancias familiares y a sus cualidades, Emma está acostumbrada a ocupar un lugar de privilegio en los eventos y reuniones sociales, a actuar según su parecer y a recibir alabanzas. A la vez, su elevada posición social también conlleva cierta soledad, ya que Emma solo es accesible para algunas personas. La superioridad de Emma provoca fascinación en Harriet, respeto en los Cole, recelo en Mrs. Elton y, en general, cierto distanciamiento. Es admirada por la mayoría pero estimada solo por unos pocos, por aquellos que forman parte de su círculo más íntimo.

Miss Bates, sin embargo, resulta cercana y accesible para todo el mundo. Incluso Emma, que, como hemos dicho, mantiene una actitud crítica e irritada hacia ella, no duda en afirmar sus virtudes:

She is very much to the taste of every body, though single and though poor. Poverty certainly has not contracted her mind:  I really believe, if she had only a shilling in the world, she would be very likely to give away sixpence of it; and nobody is afraid of her: that is a great charm. (76).

Imagen relacionadaNadie le tiene miedo. En esta frase de Emma se puede apreciar que es consciente de la actitud distante hacia ella de algunos de sus vecinos, que se sienten intimidados por su posición. Miss Bates es una mujer generosa y agradecida a la que la gente se siente inclinada a ayudar. Su buen corazón y su natural benévolo la convierten en un recurso para sus vecinos cuando necesitan que alguien apruebe sus planes.

As a counsellor she was not wanted; but as an approver, (a much safer character,) she was truly welcome.  Her approbation, at once general and minute, warm and incessant, could not but please. (227)

El carácter agradecido y bondadoso de Miss Bates hace que la gente se sienta segura y cómoda en su presencia. Por esta razón, aunque carece de grandes cualidades, cuenta con el afecto y el respeto de sus vecinos. Además, su situación precaria, le granjea la compasión y la comprensión de todos los que la conocen, a pesar de su incontinencia verbal. Austen pone en boca de Frank Churchill una frase que resume estos últimos párrafos: “She is a woman that one may, that one must laugh at; but that one would not wish to slight.”(231). Por el contrario, podríamos afirmar que Emma es una dama de la que nadie se puede reír, pero a la que algunos (Mr. and Mrs. Elton) querrían herir.

Como hemos visto, el narrador ofrece un claro contraste entre Emma y Miss Bates, que pone de manifiesto sus defectos y cualidades. A lo largo de la novela, podemos encontrar también un contraste entre la actitud de distintos personajes hacia Miss Bates, del que el narrador se sirve para mostrarnos ciertas facetas de la personalidad de los protagonistas. Tal y como se afirmó anteriormente, la actitud de Emma hacia Miss Bates durante la mayor parte de la historia es crítica y, en ocasiones, cruel. Emma es consciente de que debería corregir su actitud, tanto por motivos personales como sociales. Al pertenecer a una de las familias más relevantes de Highbury, su obligación es ayudar a los necesitados. Sin embargo, esta tarea le resulta demasiado costosa y con frecuencia incumple sus obligaciones.

She knew she was considered by the very few who presumed ever to see imperfection in her, as rather negligent in that respect, and as not contributing what she ought to the stock of their scanty comforts. She had had many a hint from Mr. Knightley and some from her own heart, as to her deficiency–but none were equal to counteract the persuasion of its being very disagreeable. (135).

Mr. Knightley, sin embargo, siempre está dispuesto a ayudar a las Bateses y su trato con Miss Bates es siempre paciente, atento y educado. En diferentes momentos de la novela el narrador muestra ejemplos concretos de esta actitud generosa y cordial. Emma, aunque incapaz de imitarle, no duda en alabar el comportamiento de Mr. Knightley. Por ejemplo, cuando Mrs. Weston sugiere que Mr. Knightley utilizó su carruaje para ir a la fiesta de los Cole, con la única intención de ponerlo a disposición de las Bateses, Emma contesta: “I know no man more likely than Mr. Knightley to do the sort of thing” (198). Y, más adelante, también en respuesta a una sugerencia de su antigua institutriz, Emma añade: “He has a great regard for the Bateses, you know, independent of Jane Fairfax– and is always glad to shew them attention.” (199).

Miss Bates no es tan solo un instrumento para contrastar la actitud de Emma y la de Mr. Knightley, sino también un punto de conflicto entre ambos protagonistas. En una cita anterior se dijo que Emma “had had many a hint from Mr. Knightley (…) as to her deficiency”. (135). Mr. Knightley es la única persona capaz de corregir a Emma por su actitud incorrecta. Son varias las intervenciones de este tipo que encontramos en la novela pero, sin duda, la más significativa es la que tiene lugar durante la excursión a Box Hill, en la que Emma ridiculiza cruelmente a Miss Bates. Esta escena, que ha sido comentada en una gran cantidad de estudios sobre Emma (Sabor 2015), es un momento crítico en la evolución de la heroína y, en ella, además del conflicto entre Mr. Knightley y Emma, podemos apreciar el contraste entre Miss Bates y Emma, y también el contraste entre la actitud hacia Miss Bates de ambos protagonistas.

Para apreciar el contraste entre Emma y Miss Bates, nos serviremos del desahogo de la heroína tras su primera conversación con Mrs. Elton. En esta conversación, Emma se siente ofendida por la actitud condescendiente de su interlocutora, que en vez de tratarla con la deferencia que esperaba, se sitúa a su mismo nivel social o incluso algo más elevada. Al terminar ese encuentro, Emma exclama: “’Insufferable woman!’ was her immediate exclamation. ‘Worse than I had supposed.  Absolutely insufferable’” (247). Sin embargo, durante la mencionada excursión a Box Hill, Miss Bates, tras recibir una ofensa mucho mayor por parte de Emma, se culpa a sí misma por lo ocurrido: “Ah!–well–to be sure.  Yes, I see what she means, (turning to Mr. Knightley,) and I will try to hold my tongue. I must make myself very disagreeable, or she would not have said such a thing to an old friend.” (332).

Algunos párrafos más adelante, el narrador muestra una escena en la que Emma y Mr. Knightley se encuentran a solas y el caballero recrimina con fortaleza el comportamiento de la joven. En esta escena, como dijimos, a través de la actitud de ambos hacia Miss Bates, el narrador nos ofrece un claro contraste de ambos personajes y, a la vez, un punto de conflicto que será definitivo para la evolución de la trama.

Resultado de imagen de badly done emma“Were she prosperous, I could allow much for the occasional prevalence of the ridiculous over the good.  Were she a woman of fortune, I would leave every harmless absurdity to take its chance, I would not quarrel with you for any liberties of manner.  Were she your equal in situation– but, Emma, consider how far this is from being the case. She is poor; she has sunk from the comforts she was born to; and, if she live to old age, must probably sink more. Her situation should secure your compassion. It was badly done, indeed!” (336).

Por medio de estas palabras, Mr. Knightley no solo recrimina la actitud de Emma, sino que muestra el contraste entre ella y Miss Bates. Miss Bates pertenece a la misma clase social que Emma y debería de gozar de una posición, no tan privilegiada como la de Emma, pero sí cómoda. Sin embargo, tras la muerte de su padre, tanto Miss Bates como su madre se vieron privadas de sus comodidades y, año tras año, su situación se ha ido complicando por la falta de recursos. La situación de Miss Bates y de Emma podría haber sido similar, sin embargo, las circunstancias provocaron que una gozara de una posición de privilegio mientras la otra se hundía socialmente. Por esta razón, concluye Mr. Knightley, Emma debería tener una especial compasión hacia Miss Bates, ya que Emma debería comprender mejor que nadie el sufrimiento de esta mujer, que carece de todo aquello de lo que goza la joven.

Resultado de imagen de badly done emmaLas palabras de Miss Bates logran que Emma se enfrente a la realidad y reconozca la crueldad de su actitud: “The truth of this representation there was no denying. She felt it at her heart. How could she have been so brutal, so cruel to Miss Bates!” (337). Este autodescubrimiento marca un punto de inflexión en el proceso evolutivo de Emma que, por fin, es consciente de sus equivocaciones. Anteriormente se dijo que Emma se consideraba superior a Miss Bates gracias a su situación económica. Sin embargo, después de la reprensión de Mr. Knightley, Emma se da cuenta de que su posición social y su situación económica no bastan para hacerla una buena persona. Este descubrimiento tiene como consecuencia un cambio de actitud de Emma que se esfuerza por reparar su ofensa a Miss Bates y corregir su comportamiento hacia ella y hacia las demás personas. El contraste entre su actitud y la de Miss Bates lleva a Emma a reconocer sus errores y por esta razón le resultan dolorosos los elogios de Miss Bates, que le recuerdan sus errores del pasado.

“So very kind!” replied Miss Bates.  “But you are always kind.”

There was no bearing such an “always” (340).

Durante los siguientes capítulos, el narrador muestra la evolución de Emma que termina la historia reconociendo sus errores y juzgándose sin excusas. La respuesta de Emma a Mr. Knightley cuando este se sorprende al ver su cambio de actitud respecto al compromiso de Harriet con Robert Martin, pueden servir como resumen de la evolución del personaje de Emma.

“You are materially changed since we talked on this subject before.”

“I hope so–for at that time I was a fool.” (425)

El proceso de evolución de Emma se centra en su carácter, puesto que es lo único defectuoso de la joven. Al principio de la historia, como vimos, el narrador afirmó que Emma era guapa, inteligente y rica, por lo que el crecimiento del personaje debía centrarse en las cualidades que no dependían de la naturaleza ni de la posición social. En el caso de Miss Bates sucede lo contrario. Como personaje, sigue siendo el mismo, ya que su carácter no varía, pero es previsible que su situación económica mejorará tras el matrimonio de su sobrina Jane con Frank Churchill.

  1. Conclusiones

En el apartado 2 de este artículo, se habló de la figura de la solterona en las novelas de Austen y de las limitaciones sociales a las que estaban sujetas las mujeres solteras durante la época de la autora. Por medio del personaje de Miss Bates, Austen ofrece un retrato realista de la situación de precariedad que tuvieron que sufrir algunas mujeres de su época, que dependían completamente de la asistencia de otras personas para poder subsistir. Esta situación resultaba cercana para la autora que, del mismo modo que Miss Bates, era la hija de un clérigo y vio decrecer sus ingresos tras la muerte de su padre, aunque siempre contó con la ayuda económica de sus hermanos.

Según lo explicado en el apartado 3, podemos afirmar que Miss Bates es un personaje plano, ya que no evoluciona a lo largo de la historia ni sorprende de un modo convincente a los lectores. Sin embargo, el hecho de que pueda ser catalogado como un personaje plano no significa que desempeñe un papel secundario. Tal y como se ha mostrado en el punto anterior, el papel de Miss Bates es muy relevante en la novela, ya que la autora establece un contraste continuo entre ella y la protagonista. Miss Bates no solo es crucial para la evolución de Emma sino que, de hecho, es necesaria para comprender en su totalidad a la heroína y para captar la temática principal de la trama.

Austen utiliza el personaje de Miss Bates para mostrar el predeterminismo socioeconómico de su época y la superioridad de los valores personales respecto a las cualidades innatas y a la posición social y económica.

Resultado de imagen de badly done emmaAl contrastar la historia de Emma con la de Miss Bates, Austen nos muestra hasta qué punto las circunstancias socioeconómicas podían limitar la existencia de una mujer. Mientras que Emma goza de una posición de privilegio y no teme por su futuro, Miss Bates, que también nació en el seno de una familia perteneciente a la gentry, depende de unos recursos cada vez más escasos y de la compasión de sus vecinos. Ninguna de las dos ha hecho nada para merecer su destino. Sin embargo, mientras una goza de lujos y comodidades, la otra está abocada a una pobreza cada vez mayor, sin poder hacer nada para evitarlo.

A través del contraste de Emma con Miss Bates, Austen también pone de manifiesto la superioridad de aquello que podemos cambiar respecto a lo que nos viene dado. Como se vio en el punto anterior, las cualidades de Emma al principio de la historia son su belleza, su inteligencia y su riqueza. Todas ellas recibidas en el momento de su nacimiento sin intervención suya. Sin embargo, en aquello en lo que ella puede intervenir, es decir, en su carácter y en su actitud, Emma tiene claras deficiencias. El caso de Miss Bates es casi el opuesto, sus cualidades innatas son escasas, pero su carácter y actitud, aunque no son perfectas, le granjean el afecto y la comprensión de sus vecinos. Por esta razón, a lo largo de la historia, el personaje que evoluciona es el de Emma, que es quien necesita cambiar. Y esta evolución la lleva a acercarse al personaje de Miss Bates, que ha seguido una trayectoria uniforme a lo largo de toda la historia.

 

Por Miguel Ángel Jordán

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

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Sabor, Peter, editor. The Cambridge Companion to ‘Emma’. Cambridge University Press, 2015.

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EMMA: UN HERMOSO RETRATO DE IMPERFECCIÓN

A continuación os ofrecemos un artículo publicado recientemente en el Advance Research Journal of Multidisciplinary Discoveries, en el que se analiza la belleza de la imperfección, a través del personaje de Emma Woodhouse.

Podéis encontrar el artículo original en el siguiente enlace:

http://www.journalresearchijf.com/wp-content/uploads/Emma-by-Jane-Austen-A-Beautiful-Picture-of-Imperfection-PP-24-31.pdf

 

Introducción

“Pictures of perfection as you know make me sick and wicked.” (Austen, Letters, 208). De este modo se dirigía Jane Austen a su sobrina Fanny Knight el 23 de marzo de 1817. En una carta anterior, la joven le había transmitido a su tía las opiniones que Mr. Wildman, su pretendiente, había expresado sobre una de las novelas de Austen, sin saber que ella era la autora. El joven caballero había manifestado sus reparos al encontrar algunos defectos en la heroína y en otros personajes, y Fanny Knight le había relatado esta conversación a su tía para ver cuál era su respuesta. En la carta ya citada, Austen reprende cariñosamente a su sobrina por haber actuado de ese modo, mostrando su compasión y simpatía por el joven caballero, que sin duda se sentiría incómodo al descubrir la verdad. Austen también afirma que Mr. Wildman y ella nunca podrían estar de acuerdo en lo referente a las novelas y a las heroínas, ya que ella no soportaba esas obras en las que las protagonistas son un retrato de perfección, completamente alejado de la realidad.

Todas las obras de Austen están protagonizadas por jóvenes damas dotadas con grandes cualidades, pero también con defectos. Las heroínas de esta autora no pueden en ningún caso ser calificadas como retratos de perfección, ya que a lo largo de cada una de sus novelas, se muestran diferentes pasajes en las que sus debilidades se ponen de manifiesto. Sin embargo, esto no impide que los lectores de dichas obras se sientan atraídos por la personalidad que la autora ha conferido a cada una de sus protagonistas. De hecho, es posible que estas heroínas sean aún más atractivas precisamente por su condición imperfecta, ya que esto las vuelve más cercanas y asequibles.

En el presente artículo, nos proponemos estudiar la relación entre imperfección y belleza en una obra literaria, centrándonos de un modo especial en el papel de la protagonista. Para este propósito, nos parece que la heroína más adecuada es Emma Woodhouse, protagonista de la novela Emma, puesto que se trata de un personaje evidentemente imperfecto.

A continuación, ofreceremos una aproximación al concepto de belleza y a los diferentes intentos de definirlo. Posteriormente se explicarán con brevedad algunas corrientes estéticas relacionadas con la belleza de la imperfección. Este marco teórico nos servirá de referencia a la hora de llevar a cabo nuestro análisis, en el que se analizarán las estrategias utilizadas por Austen para mostrar la belleza de un personaje imperfecto.

Algunas aproximaciones al concepto de belleza

En este apartado, ofreceremos un breve elenco de definiciones y aproximaciones al concepto de belleza. No es nuestro objetivo profundizar en este tema, sino tan solo crear un marco referencial para los siguientes apartados, en los que se estudiarán diferentes aspectos relacionados con este concepto.

Según el poeta y filósofo francés, Paul Valèry (1894), la belleza posee rasgos que la hacen indescriptible e inefable. No es una realidad física que pueda ser medida y analizada, ni tampoco es un concepto unívoco y limitado, que podamos explicar y definir por completo. Esta dificultad a la hora de definir la belleza ha estado presente a lo largo de la historia, sin embargo, desde el punto de vista de Platón (Giovanni 2005), esto no implica que se trate de una realidad meramente subjetiva o cambiante. Los que así la califican, atendiendo a la caducidad de los elementos que en el pasado eran considerados bellos, lo hacen movidos por el error de fijarse en algunas manifestaciones concretas de la belleza, pero no en la belleza en sí, que es una realidad inmutable. La belleza que podemos encontrar en el mundo sensible tiene su origen en la Idea de Belleza, que es la causa de que las cosas nos parezcan bellas al participar en mayor o menor medida de sus características.

Santayana (1896), en un intento de unificar diferentes distinciones y aproximaciones, define la belleza como “pleasure regarded as the quality of a thing” (33) y explica que la belleza es un valor, no una percepción aislada, sino una emoción de nuestra naturaleza afectiva y volitiva, por lo que ha de resultar necesariamente atractiva, ya que algo bello que no le interesara a nadie, sería una contradicción en sí mismo. Santayana también destaca que se trata de un valor positivo. Es la presencia de algo bueno, o la ausencia de algo malo.

En su artículo “An argument about beauty”, Sontag (2005) realiza un recorrido por diferentes definiciones y comentarios sobre la belleza, y afirma que en ocasiones estos intentos o bien se han limitado a unir la belleza al objeto que la posee, o a describir alguna de sus características, o a definirla de un modo excesivamente general, como ha ocurrido al identificarla con la armonía. Sontag añade que ante la imposibilidad de ofrecer una definición adecuada, se optó por apelar a una capacidad de apreciarla en las artes. Esta capacidad, que denominamos “buen gusto”, es la que detecta el valor en las obras de arte y permite elaborar un canon de aquellas obras que merecen ser alabadas, ya que en el arte, a diferencia de en el mundo real, la belleza no es evidente.

El problema de la belleza, según Underwood (2016), es que al estar presente en diversas facetas de nuestro día a día, con facilidad se banaliza y se da pie a la subjetividad. Sin embargo, esto no impide que la percibamos como algo profundo, que escapa a nuestro entendimiento y que, de algún modo, nos ayuda a conocernos como personas.

Como hemos visto en los párrafos anteriores, es más sencillo percibir la belleza que definirla, pero, con la finalidad de aportar una explicación que nos sirva como referencia más adelante, concluiremos este apartado ofreciendo una definición que resume los distintos matices de las definiciones que hemos hallado en diferentes diccionarios. Bello es aquello que por sus cualidades resulta agradable a la vista, o al oído y por extensión al espíritu o al intelecto. Puesto que el concepto de belleza se aplica a realidades muy diversas, esta definición podrá adaptarse al caso concreto, ya sea la belleza física, artística, moral, etc, de modo que se puedan analizar con más detalle las características que propician que esa realidad complazca al que la percibe.

La belleza de lo imperfecto

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Por Miguel Ángel Jordán

Emma Approved vuelve, ¡y no está sola!

Hace cinco años que Emma Approved, la adaptación de Emma a serie digital, encantó a miles de espectadores que venían de ver la primera y anterior producción de Pemberley Digital, The Lizzie Bennet Diaries. Muchos clamaban por una secuela, e incluso apostaban por el crossover tras la aparición estelar de Caroline Bingley como Mrs. Elton en Emma Approved, encajando los dos personajes de forma magistral. Mientras los puristas se llevan las manos a la cabeza y los espectadores más abiertos a interpretaciones que se desvían del canon ven los capítulos una y otra vez, Pemberley Digital ha preparado su siguiente proyecto austeniano.

Los más atentos de los seguidores de las series digitales habrán detectado que desde hace un tiempo las redes sociales de Emma Approved se reactivaban, con vagas noticias que hablaban sobre volver.

Según nos hemos acercado a Octubre, los posts se han vuelto más activos y han provocado la curiosidad con fragmentos del primer capítulo de la segunda etapa de Emma Approved. Algún comentario remarcaba que lo ideal sería que preparasen una nueva adaptación, pero no será necesario: el primer capítulo ya está en YouTube, y trae no una, sino DOS sorpresas para los fans de las secuelas, los crossovers, y las nuevas adaptaciones.

No queremos reventaros el capítulo, así que no diremos nombres: sólo que el nuevo caso de coaching para Emma se trata de un hombre que desea cambiar su vida tras decisiones que no le hicieron feliz, y que puede que ayude a Emma a superar un caso fracasado de una joven que se arrepintió de una boda… ¡Y que aparecerá por las oficinas de la empresa un personaje pomposamente entusiasmado por el trabajo!

Por desgracia, la nueva etapa de Emma Approved está sujeta a conseguir financiación. El plan actual de producción es solo a dos meses vista, según aseguran en su página de Patreon. Llevando la interactividad un paso más allá, han abierto una página de Patreon, un sistema colaborativo de mecenazgo de proyectos, indicando que los donantes serán considerados accionistas de la empresa de coaching de Emma, pudiendo tomar decisiones con respecto al rumbo de la empresa (incluido votar las preguntas que aparecerán en los Q&A) y acceder a contenidos especiales como vídeos de “detrás de las cámaras”. Actualmente cuentan con 382 accionistas, pero el objetivo para que la serie continúe tras dos meses es de 1000.

¡Puedes colaborar donando para Emma Approved aquí!

Y sin más dilación… Aquí tenéis el primer capítulo:

Por Elena Truan Aguirre.

SESIONES SOBRE JANE AUSTEN EN EL COLEGIO ORVALLE (MADRID)

Hace unos meses, recibimos un correo electrónico en el que una profesora del Colegio Orvalle de Madrid nos explicaba los proyectos sobre Jane Austen que estaban llevando a cabo en la ESO, y nos invitaba a participar en una jornada que tendría lugar en 22 de marzo, en la que se expondrían los proyectos ganadores.

Como es lógico, accedimos encantados a esta iniciativa tan interesante y, hace tan solo unos días, tuve la suerte de visitar este centro educativo en representación de JASES, e impartir diversas sesiones sobre el estilo literario de Jane Austen. Es decir, les conté mi tesis pero en versión reducida y adaptada al público juvenil 😉

Reconozco que me hacía mucha ilusión este evento. Soy profesor, aunque actualmente trabajo en la Universidad, durante muchos años he dado clases en ESO y, como escritor de literatura juvenil, he visitado muchísimos colegios de toda España para hablar del proceso de escritura creativa… Por lo que me encuentro muy cómodo en ese entorno, y si además es para hablar sobre Jane Austen, ¡pues mejor que mejor!

Como os decía, mi predisposición era muy favorable a esta jornada, pero cuando vi los trabajos que habían preparado las alumnas, comprobé su conocimientos de las obras de Jane Austen y su gusto por estas novelas, y pude presenciar en directo diversas representaciones de algunas escenas de las historias de Austen… La ilusión dio paso a la fascinación 🙂 . Todo esto, acompañado de la amabilidad con la que me recibieron y me trataron en todo momento convirtieron esa jornada en una experiencia inolvidable.

Como docente, sé lo ajetreado y complicado que puede ser el día a día en un centro educativo. Y por eso valoro mucho más todos los esfuerzos que hace una gran parte del profesorado para no limitarse a los contenidos mínimos, sino idear y organizar actividades que enriquezcan a sus alumnos y alumnas, incentiven su curiosidad y espíritu creativo, y les ayuden a desarrollar sus aptitudes. Esto lo he observado en la gran mayoría de colegios que he tenido la oportunidad de visitar y lo comprobé en persona en mi breve estancia en Orvalle, en la que, además, todas las intervenciones, las mías y las del público asistente, fueron in English, of course 😉 . En este cole, lo del bilingüismo no se limita a poner carteles de classroom, toilets y second floor 😛 .

En entradas anteriores y publicaciones en nuestras redes sociales, os hemos hablado del increíble trabajo que nuestra socia María Ángeles Lorente está desarrollando con sus alumnos de Primaria. Y nos alegra comprobar que no es la única que ha llevado a Jane Austen de vuelta al cole.

Aunque la mayoría de las actividades de JASES se realizan en un entorno universitario, estaremos encantados de poner todo lo que esté de nuestra parte para que sean muchos los colegios que se animen a fomentar la lectura de las obras de Austen entre sus alumnos. La experiencia escolar de Jane Austen fue bastante breve y algo traumática, pero eso no es obstáculo para que sea una maestra de la que todos tenemos mucho que aprender. Y cuanto antes comencemos, mejor.

Muchas gracias al colegio Orvalle por su invitación, en especial a Mari Carmen MacDonald, que fue quien se puso en contacto con nosotros y quien hizo posible la increíble jornada del 22 de marzo.

A continuación os ofrecemos algunos de los trabajos realizados por estas “accomplished young ladies”.

Por Miguel Ángel Jordán

 

 

JANE AUSTEN SIN ORGULLO NI PREJUICIO

“Jane Austen sin orgullo ni prejuicio”, este fue el título escogido para el coloquio en torno a la insigne escritora británica y sus afamadas obras organizado por la UNAM (Universidad Autónoma de México).

 

El coloquio tuvo lugar ayer, 6 de noviembre, y contó con la participación de Elena Truan y Miguel Ángel Jordán por videoconferencia. En ambos casos, se grabaron las ponencias con anterioridad para evitar que los previsibles problemas técnicos impidieran el normal desarrollo del coloquio. Una vez proyectadas estas ponencias, se estableció una conexión a tres bandas y tanto Elena como Miguel Ángel pudieron contestar a las interesantes preguntas del público asistente.

Desde aquí queremos agradecer a Paola Ileana Aboites, coordinadora del evento, su amabilidad al contar con JASES y su trabajo para sacar adelante esta iniciativa.

A continuación os ofrecemos los vídeos con las ponencias:

 

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN

Cada persona ve el mundo desde su propia realidad. Hay gente a la que todo le parece maravilloso, mientras que otros son expertos en encontrar pegas y defectos. Se suele decir que  la virtud está en el justo medio, pero, en este caso, yo creo que es mejor pasarse por carta de más que de menos. El optimista nato tiene más seguidores que el cenizo profesional.

Son tantos los factores que influyen en la formación de nuestro carácter que sería un error caer en argumentos simplones o reduccionistas. Sin embargo, no temo equivocarme si afirmo que el estado interior de cada persona es de gran influencia en su percepción de la realidad. Un líquido adquiere la forma de su recipiente, y una misma situación será percibida de distintas maneras por personas diferentes.

¿A qué viene todo esto? ¿Qué tiene que ver con Jane Austen? Mucho, muchísimo, todo.

Las obras de Jane Austen son realistas, no porque cuenten historias verídicas, sino porque las protagonizan personas de carne y hueso. Y esa es una de las claves de su grandeza.

Un lector superficial podría encontrar estas novelas superficiales. Hay gente que piensa que para profundizar en un personaje es necesario incluir largas descripciones psicológicas o introspecciones densas y enmarañadas del protagonista, que analiza su interior con precisión microscópica. Vueltas y revueltas, un oscuro laberinto de pasiones y amarguras, y un mundo en deconstrucción, al que apenas le alcanza algún tímido rayo de sol de cuando en cuando.

Así actúan algunos autores, y tienen todo el derecho del mundo. Pero ese no es el estilo de Jane Austen y no por eso es menos que ellos. Austen profundiza en sus personajes, bucea hasta lo más hondo de su ser. Y gracias a este conocimiento es capaz de mostrarlos con una sencillez que no es simplicidad. Las obras de Austen son tan reales como la vida, y las personas se dan a conocer del mismo modo que en nuestro día a día: hablando y actuando. Lo exterior nos muestra la realidad interior.

En las novelas de Jane Austen encontramos abundantes contrastes. Son su modo de destacar la personalidad de sus protagonistas. Y hoy, me gustaría fijarme brevemente en un contraste que muchas veces puede pasar inadvertido: Emma Woodhouse vs Miss Bates.

Imagen relacionadaEmma: guapa, inteligente y rica.

Miss Bates: ni guapa, ni inteligente, ni rica.

Resultado de imagen de mrs bates emmaEmma: tiene todo lo que necesita y mucho más, sin embargo vive en un constante estado de insatisfacción, creando problemas a su alrededor, jugando con los sentimientos de los que la rodean, criticando cruelmente a muchos de sus vecinos.

Miss Bates: apenas tiene lo necesario para subsistir, sin embargo se muestra siempre contenta y agradecida, valora cada pequeño detalle que tienen con ella o con su madre, disfruta cada pequeña alegría, habla bien de todo el mundo, es generosa con lo poco que tiene.

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Esto podría parecer exagerado o irreal sino fuera porque a día de hoy la situación se repite una y otra vez. Personas con grandes dotes naturales y condiciones favorables que viven encerradas en sí mismas y se muestran críticas o escépticas con el mundo que les rodea. Engreídos que tratan a los demás con desdén o condescendencia, y que siguen el camino que lleva a la soledad. Y por otro lado, hombres y mujeres a los que la vida los ha tratado con dureza, pero que saben llevar sus penas con elegancia y buen humor. Optimistas incansables que siempre tienen una sonrisa de agradecimiento o una palabra cordial.

¿Y qué opina Jane Austen al respecto? Basta con leer la novela para saberlo.

A pesar de su inteligencia despierta y de sus muchos otros dones naturales, no es Emma la que cambia a la señorita Bates, sino al revés. Emma despierta de su inconsciencia gracias al episodio de Box Hill. Es Mr. Knightley el que le llama la atención, pero será Miss Bates, con su actitud humilde y bondadosa, la que termina de resquebrajar la coraza de egoísmo, altanería y superficialidad que aislaba a la señorita Woodhouse de los que la rodeaban.

Imagen relacionadaResultado de imagen de mrs norris mansfield parkMiss Bates tiene muchos defectos, pero nunca actúa con malicia. Puede resultar cargante y aburrida, pero nunca provocará malestar ni rencor. Por eso, a pesar de su parlanchinería, sigue siendo una mujer entrañable a la que muchos buscan y quieren. ¡Qué diferente de Mrs. Norris! Un personaje que podría ser muy parecido, pero que está en el polo opuesto. Porque en las obras de Austen cada personaje es único e irrepetible, como ocurre en el mundo real.

Por Miguel Ángel Jordán

LOS TRIÁNGULOS AMOROSOS (Parte 2)

Decíamos ayer… 😉

En la primera parte de esta serie de entradas se abordó el tema de los triángulos amorosos en general y se analizó el formado por Edmund-Mary Crawford-Fanny en Mansfield Park.

Hoy vamos a hablar de Emma, donde podemos encontrar varios ejemplos  de tipos muy distintos.

Imagen relacionadaSi tenemos en cuenta que el hilo conductor de esta novela es el afán de casamentera de su protagonista, no es de extrañar que a lo largo de la historia aparezcan varios triángulos amorosos. Aunque, en realidad, todos son imaginarios o, al menos, aparentes.

El primero que encontramos es el compuesto por Robert Martin-Harriet-Mr. Elton. Como bien saben los lectores, mientras que el interés de Robert Martin por Miss Smith es real y firme, el de Mr. Elton solo existe en la imaginación de Emma. Esta circunstancia es evidente desde el principio para todo el mundo, excepto para las interesadas. Para Emma porque se cree sus fantasías, y para Harriet porque en su simplonería está dispuesta a creer todo lo que Miss Woodhouse le diga. Los lectores se van dando cuenta de cómo las jóvenes se engañan a sí mismas y no son capaces de interpretar de manera correcta la actitud de Mr. Elton. Y, por si hubiera alguna duda, Mr. Knightley, adivinando las intenciones de Emma, adelanta lo que ocurrirá… Y  de hecho ocurre. Y lo que ocurre es que ese primer triángulo da lugar a otro.

Resultado de imagen de emma película austenHarriet-Mr. Elton-Emma, este es segundo triángulo que encontramos en la historia… Aunque sea aún más inconsistente que el anterior. Ya que si en el primero existía una relación recíproca entre dos de los tres componentes -que Emma se encarga de erradicar-, en este segundo solo existe interés en una dirección. Harriet admira a Mr. Elton y este siente mucho interés por Emma. Pero en ninguno de los dos casos hay correspondencia. Esta situación va ganando en intensidad durante los primeros capítulos hasta que se pone de manifiesto y “muere” durante el viaje regreso tras la cena en casa de los Weston.

Una vez solventado este asunto, aparece un nuevo personaje en la novela, del que se ha hablado largamente: Frank Churchill.

Imagen relacionada

El lector, que, como ya se ha dicho antes, va algunos pasos por delante de Emma, no tarda en detectar cierta animadversión de Mr. Knightely hacia el hijo de Mr. Weston y, mientras que Miss Woodhouse se sorprende por este hecho, el público comprende que el origen de estos sentimientos se encuentra en los celos. Por lo que nos encontramos ante el triángulo amoroso central de esta novela: Mr. Knightley-Emma-Frank Churchill.

Imagen relacionadaMás adelante nos detendremos a analizar el papel de Frank Churchill en esta obra, ahora solo comentaremos que este triángulo, que incluso los lectores pueden percibir como real durante una gran parte de la obra, termina siendo igual de aparente que los anteriores, ya que dos de sus componentes no sienten un interés real el uno por el otro, aunque Emma piense que Frank está enamorado de ella, y escudriña su corazón hasta comprender que ella no le corresponde.

La historia sigue avanzando y Harriet vuelve a entrar en acción. En un primer momento, Emma hace creer a los lectores que Miss Smith se ha enamorado de Frank Churchill. Ni ella ni el público conocen la existencia de una tercera persona en esa relación, puesto que Emma se ha mostrado indiferente hacia el joven. Por lo que no habría ningún triángulo, pero… Pronto descubrimos el error de Emma (uno más que añadir a la lista) y escuchamos a Harriet decir no solo que siente afecto por Mr. Knightley, sino que se cree correspondida. Y es entonces cuando Emma descubre lo que los lectores ya sabían, que está enamorada del elegante caballero y que ha sido tan tonta como para no comprenderlo hasta que ya es demasiado tarde. Resultado de imagen de emma película austenPor lo que se cierra un nuevo triángulo (Harriet-Mr. Knightley-Emma), que tan solo dura unas páginas, ya que Austen no quiere mantener a sus lectores en vilo más tiempo del imprescindible e inclina la balanza hacia Emma, provocando que Harriet sufra un nuevo desengaño, que terminará por llevarla de nuevo a la casilla de salida, y, cuando se presente la segunda oportunidad, aceptará la proposición de Robert Martin, que debería haber aceptado tiempo atrás.

Resultado de imagen de emma jane fairfax frank churchillDe este modo terminan las peripecias románticas provocadas por la inconsciencia de Emma, pero no la historia, ya que el narrador nos muestra algunas conversaciones en las que se evidencia un triángulo romántico que ha pasado oculto para casi todo el mundo. El compuesto por Emma-Frank Churchill-Jane Fairfax. Este triángulo “virtual” causa algunos momentos de desasosiego en los Weston, que al conocer el compromiso de Frank con Jane F. temen el dolor que esto pueda causar a Emma. Pero pronto escuchan de labios de la interesada las palabras que logran tranquilizarlos, y que demuestran que, una vez más, nos enfrentamos a un triángulo amoroso aparente.

Resumiendo: en esta novela encontramos cinco triángulos románticos y ninguno de ellos es real. Emma tiene un aire de “comedia romántica de enredo” y se sirve del recurso a los triángulos amorosos para crear tensión y comicidad. Pero, como se comprueba al analizar las novelas de Austen, sus trabajos tienen una profundidad muy superior a la de cualquier obra de ese género.

Y, antes de terminar, volvamos a una cuestión que ha quedado abierta y de la que hablamos en el encuentro que tuvimos en la Casa del Libro de Barcelona el pasado 20 de mayo. ¿Cuál es el papel de Frank Churchill en esta novela? Es un personaje distinto a los otros “pretendientes temporales” de las protagonistas de Austen. No tiene nada que ver con Willoughby, ni con Wickham, ni con Henry Crawford, ni siquiera con Mr. Elliot. No es un seductor inmoral, ni un interesado, ni un inconstante. Se comprometió con Jane Fairfax y es fiel a su compromiso, sabiendo que ella no tiene medios económicos, ni títulos que aportar al matrimonio. ¿Entonces? ¿Es un caballero? Tampoco. No es comparable con los caballeros de Austen.

Imagen relacionadaFrank Churchill es un joven apuesto, simpático y alegre, bastante superficial y egoísta, que actúa con inconsciencia y frivolidad, pero que es bendecido por la fortuna. Al menos eso opina Mr. Knightley. Y, en esta novela, además de otras muchas cosas, aporta un contraste que logra que destaque aún más la caballerosidad de Mr. Knightley y sus muchas virtudes, que le sitúan a un nivel infinitamente superior de ese joven galán, y que por eso logra que Emma cambie de opinión y abandone su idea de permanecer soltera.

La mejor manera de mostrar las virtudes de algo es compararlo con un elemento similar. Jane Austen recurre con frecuencia a los contrastes y sin necesidad de ensalzar la figura de Mr. Knightley logra que captemos su elegancia, su generosidad, la firmeza de sus principios y muchos otros valores cuando estos entran en contraste con la actitud de Frank Churchill o, más aún, al compararlos con el comportamiento de Mr. Elton.

Como todos los lectores de Jane Austen sabemos, aunque las novelas de esta autora puedan parecer sencillas y haya quien las asemeje con algunas obras costumbristas o románticas, lo cierto es que hay mucho trabajo detrás de cada una de estas historias para lograr esa aparente sencillez. Los genios logran que lo más complicado nos parezca sencillo.

Continuará…

Por Miguel Ángel Jordán

 

A PROPÓSITO DE EMMA

“I am going to take a heroine whom no one but myself will much like”

Resultado de imagen de EMMA BOOKAsí definió Jane Austen a Emma Woodhouse, o al menos eso es lo que reflejó su sobrino James Austen-Leigh en su Memoir.
Una heroína que no le va a gustar a nadie, excepto a mí. Nadie conoce mejor a los personajes de Austen que ella misma. Esta genial escritora dedicaba mucho tiempo a componer sus obras y, en especial, a imaginar a cada uno de sus protagonistas. Nada ocurre porque sí, nadie es como es por casualidad. Para todos encontramos una justificación de su comportamiento. Y si eso ocurre hasta con algunos secundarios irrelevantes, no es difícil imaginar el cuidado que pondría al crear a sus heroínas.

“Emma Woodhouse, guapa, inteligente y rica”. Así se nos muestra al comenzar el libro. Quién nos iba a decir que doscientos años más tarde encontraríamos ecos austenianos en las declaraciones de un futbolista se autodescribió como “rico, guapo y un gran jugador” 😉 .

Resultado de imagen de cristiano ronaldo guapo rico y buen jugador

Resultado de imagen de EMMA WOODHOUSEGuapa, inteligente y rica, con todas las comodidades a su alcance y las continuas alabanzas de todos los que la rodean… Bueno, de casi todos. ¿Cómo definiríamos a una chica que se ha criado en ese entorno? Mimada, consentida… Así es Emma, una joven mimada y consentida a la que nunca le ha faltado no ya lo necesario, sino hasta el más mínimo capricho. Cuenta con muchos dones naturales, todos los materiales y el continuo reconocimiento de un padre egoísta y adulador. ¿Acaso es extraño que se sienta superior a los demás?

Imagen relacionadaUna niña mimada, sabelotodo, envidiosa y manipuladora. No soporta que alaben a Jane Fairfax en su presencia y juega con su “amiga” Harriet como si fuera una de sus muñecas, cambiándole el pretendiente como si le mudara el vestido. Una snob que no quiere juntarse con los que están por debajo de su nivel social. Una joven cruel que critica sin piedad a los que le resultan molestos.

¿Acaso es extraño que Jane Austen pensara que esta heroína no le iba a gustar a nadie? ¿Y por qué le gustaba a ella? Y, más extraño aún, ¿cómo es posible que nos guste a tantos? Personalmente, reconozco que Emma es junto con Elizabeth Bennet mi protagonista favorita de las novelas de Austen. Y, en algunos aspectos, está por encima de las mismísima Lizzy. ¿Por qué? Muy sencillo, porque es encantadora.

Resultado de imagen de EMMA WOODHOUSEEmma es esa persona con la que uno no puede estar enfadado por mucho tiempo a pesar de su tozudez y sus equivocaciones. La niña que todo padre consentiría y que conseguiría su perdón tras la mayor trastada con solo una sonrisa. Una joven capaz de doblegar el corazón del mismísimo Mr. Knightley, encarnación del hombre recto, juicioso y honrado. Un rayo de luz, un soplo de aire fresco, una sonrisa irresistible.

Emma tiene defectos, de eso no hay duda, pero también tiene virtudes. Su bondad natural consigue abrirse camino a través de los obstáculos que le ponen su situación y su entorno.

Imagen relacionadaEmma es una hija devota, que no escatima atenciones hacia su padre, por muy cargante y posesivo que este pueda ser. Incluso está dispuesta a retrasar su boda para evitarle un disgusto a Mr. Woodhouse. Los errores de Emma son infinitos y en ocasiones graves. Pero es capaz de rectificar cuando alguien se los muestra. Sus equivocaciones suelen producirse mientras ella busca el bien, el problema es que lo hace a su manera, confundida por la visión del mundo que le han transmitido sus educadores. No hay maldad en Emma, ni intenciones ocultas, ni fines egoístas. Tan solo inconsciencia e inmadurez.

Sabemos que Jane Austen no soportaba los “retratos de perfección”. Las personas reales tenemos defectos. Y esas limitaciones, bien llevadas, no solo no nos alejan de los demás, sino que nos hacen asequibles y pueden aumentar nuestro atractivo.
Imagen relacionadaA lo largo de toda la novela, el narrador nos muestra los errores de Emma. El lector va siempre un paso por delante de la joven y ve venir sus equivocaciones. La vemos vulnerable y, por lo tanto, cercana, asequible, real. No es alguien distante a quien solo podemos admirar. Es una joven tan indefensa ante sí misma que nos sentimos inclinados a protegerla y a comprenderla. Así se siente Mr. Knightley, que comienza guiándola y termina perdiendo el norte por ella. Los encantos de Emma están muy por encima de sus defectos. Su bondad de corazón, su alegría innata, su mente despierta y sus muchas otras virtudes la convierten en la heroína perfecta para una historia que transmite luz en cada una de sus páginas.

Por Miguel Ángel Jordán