SESIONES SOBRE JANE AUSTEN EN EL COLEGIO ORVALLE (MADRID)

Hace unos meses, recibimos un correo electrónico en el que una profesora del Colegio Orvalle de Madrid nos explicaba los proyectos sobre Jane Austen que estaban llevando a cabo en la ESO, y nos invitaba a participar en una jornada que tendría lugar en 22 de marzo, en la que se expondrían los proyectos ganadores.

Como es lógico, accedimos encantados a esta iniciativa tan interesante y, hace tan solo unos días, tuve la suerte de visitar este centro educativo en representación de JASES, e impartir diversas sesiones sobre el estilo literario de Jane Austen. Es decir, les conté mi tesis pero en versión reducida y adaptada al público juvenil 😉

Reconozco que me hacía mucha ilusión este evento. Soy profesor, aunque actualmente trabajo en la Universidad, durante muchos años he dado clases en ESO y, como escritor de literatura juvenil, he visitado muchísimos colegios de toda España para hablar del proceso de escritura creativa… Por lo que me encuentro muy cómodo en ese entorno, y si además es para hablar sobre Jane Austen, ¡pues mejor que mejor!

Como os decía, mi predisposición era muy favorable a esta jornada, pero cuando vi los trabajos que habían preparado las alumnas, comprobé su conocimientos de las obras de Jane Austen y su gusto por estas novelas, y pude presenciar en directo diversas representaciones de algunas escenas de las historias de Austen… La ilusión dio paso a la fascinación 🙂 . Todo esto, acompañado de la amabilidad con la que me recibieron y me trataron en todo momento convirtieron esa jornada en una experiencia inolvidable.

Como docente, sé lo ajetreado y complicado que puede ser el día a día en un centro educativo. Y por eso valoro mucho más todos los esfuerzos que hace una gran parte del profesorado para no limitarse a los contenidos mínimos, sino idear y organizar actividades que enriquezcan a sus alumnos y alumnas, incentiven su curiosidad y espíritu creativo, y les ayuden a desarrollar sus aptitudes. Esto lo he observado en la gran mayoría de colegios que he tenido la oportunidad de visitar y lo comprobé en persona en mi breve estancia en Orvalle, en la que, además, todas las intervenciones, las mías y las del público asistente, fueron in English, of course 😉 . En este cole, lo del bilingüismo no se limita a poner carteles de classroom, toilets y second floor 😛 .

En entradas anteriores y publicaciones en nuestras redes sociales, os hemos hablado del increíble trabajo que nuestra socia María Ángeles Lorente está desarrollando con sus alumnos de Primaria. Y nos alegra comprobar que no es la única que ha llevado a Jane Austen de vuelta al cole.

Aunque la mayoría de las actividades de JASES se realizan en un entorno universitario, estaremos encantados de poner todo lo que esté de nuestra parte para que sean muchos los colegios que se animen a fomentar la lectura de las obras de Austen entre sus alumnos. La experiencia escolar de Jane Austen fue bastante breve y algo traumática, pero eso no es obstáculo para que sea una maestra de la que todos tenemos mucho que aprender. Y cuanto antes comencemos, mejor.

Muchas gracias al colegio Orvalle por su invitación, en especial a Mari Carmen MacDonald, que fue quien se puso en contacto con nosotros y quien hizo posible la increíble jornada del 22 de marzo.

A continuación os ofrecemos algunos de los trabajos realizados por estas “accomplished young ladies”.

Por Miguel Ángel Jordán

 

 

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EL MATRIMONIO EN LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN (PARTE 3ª)

Continuamos con la serie de entradas sobre el matrimonio en las novelas de Austen. Si queréis leer las anteriores podéis hacerlo pinchando en los siguientes enlaces:

PARTE 1ª

PARTE 2ª

En esta tercera parte vamos a hablar de:

Matrimonio entre hombre bien posicionado e inteligente y mujer guapa, pero tonta

Aunque el título de este apartado puede resultar chocante u ofensivo, confiamos en que no sea así, puesto que no se está juzgando a nadie real, ni pretendemos extrapolar ningún juicio de valor. En cualquier caso, esta idea casi textual corresponde a Jane Austen, por lo que sería a ella a quien habría que pedir explicaciones.

Del mismo modo que, como se vio en una entrada anterior, esta autora siente un gran respeto por el ministerio sacerdotal, pero no duda en arremeter contra los clérigos que no viven según lo esperado; Austen es una gran defensora de su sexo, pero no tiene ningún reparo a la hora de burlarse y parodiar con crueldad a aquellas mujeres que destacan por su falta de inteligencia, sentido común o educación.

En varias de sus novelas encontramos parejas con una gran disparidad, no solo en cuanto al carácter o a los gustos, sino a la inteligencia. Esto tiene consecuencias distintas en cada caso, pero en general se muestra como algo no deseable, que tiene sus repercusiones en la familia.

Resultado de imagen de mr john dashwoodA modo de introducción para este breve subapartado, citaremos las palabras de Mr. John Dashwood, que no es precisamente un ejemplo de delicadeza cuando trata con sus hermanas, en las que no duda en cuantificar los frutos de la belleza femenina, estableciendo una relación económica entre el atractivo de una mujer y la fortuna de sus posibles pretendientes.

At her time of life, any thing of an illness destroys the bloom for ever! Her’s has been a very short one! She was as handsome a girl last September, as I ever saw; and as likely to attract the man (…). I question whether Marianne now, will marry a man worth more than five or six hundred a-year. (S&S: 195)

Si esto era así, no es de extrañar que hubiera hombres solventes que se sintieran decepcionados al comprobar que, tras ese rostro agraciado, no se hallaba la persona que ellos pensaban.

Reproducimos aquí un extracto en el que se nos ofrece la visión de Mr. Palmer desde la perspectiva de Elinor. Sorprendida por sus modales bruscos, la juiciosa joven busca una explicación para esta actitud, y estas son sus conclusiones:

Resultado de imagen de mr john dashwoodHis temper might perhaps be a little soured by finding, like many others of his sex, that through some unaccountable bias in favour of beauty, he was the husband of a very silly woman,–but she knew that this kind of blunder was too common for any sensible man to be lastingly hurt by it. (S&S: 96)

Llama la atención la naturalidad con la que el narrador afirma que este tipo de matrimonios ocurren con tanta frecuencia que ya no pueden causar sorpresa ni “daños permanentes”.

La actitud de un hombre de buen sentido al comprender su error al casarse con una mujer de la que esperaba más capacidad intelectual y mejor carácter puede ser muy distinta. Ya hemos visto el modo de comportarse de Mr. Palmer –aunque tenga otros motivos–, veamos ahora la actitud de Mr. Bennet:

Resultado de imagen de mr and mrs bennetHer father, captivated by youth and beauty, and that appearance of good humour which youth and beauty generally give, had married a woman whose weak understanding and illiberal mind had very early in their marriage put an end to all real affection for her. Respect, esteem, and confidence had vanished for ever; and all his views of domestic happiness were overthrown. But Mr. Bennet was not of a disposition to seek comfort for the disappointment which his own imprudence had brought on, in any of those pleasures which too often console the unfortunate for their folly of their vice. He was fond of the country and of books; and from these tastes had arisen his principal enjoyments. To his wife he was very little otherwise indebted, than as her ignorance and folly had contributed to his amusement. This is not the sort of happiness which a man would in general wish to owe to his wife; but where other powers of entertainment are wanting, the true philosopher will derive benefit from such as are given. (P&P: 207)

Estoicismo, sarcasmo y una reducción del trato al mínimo imprescindible parecen ser las consecuencias de esta unión que, como se verá más adelante, tiene su repercusión en la educación de sus hijas, y así es visto por la más observadora e inteligente de ellas.

Por último, citaremos el caso de Lord Bertram que fue, en palabras de la autora, cautivado por la joven Miss Maria Ward, de la que se nos contará que poseyó una gran belleza que el tiempo no ha llegado a extinguir.

Resultado de imagen de lady bertram mansfieldAbout thirty years ago Miss Maria Ward, of Huntingdon, with only seven thousand pounds, had the good luck to captivate Sir Thomas Bertram, of Mansfield Park, in the county of Northampton, and to be thereby raised to the rank of a baronet’s lady, with all the comforts and consequences of an handsome house and large income. (MP: 1)

En este caso no se trata tanto de una mujer sin inteligencia, sino más bien indolente y egoísta, preocupada tan solo por su comodidad y reacia a tomar cualquier decisión o realizar el más mínimo esfuerzo. Pero, fueran cuales fueran sus capacidades intelectuales, el resultado final es prácticamente el mismo.

Por Miguel Ángel Jordán

PROGRAMA DE LA JORNADA “DEL PAPEL A LA PANTALLA”

¡Hola!

Se va acercando la fecha del 26 de mayo y ya podemos presentaros el programa de la jornada que estamos preparando con tanto cariño de ilusión.

Podéis descargar el PDF pinchando aquí.

Aunque la asistencia es gratuita, os agradeceremos que os inscribáis enviando un e-mail a info@janeaustensociety.es con vuestro nombre y ciudad de origen. Así podremos enviaros más información sobre la jornada y comunicaros cualquier cambio de planes o noticia relevante.

 “DEL PAPEL A LA PANTALLA”: JORNADA SOBRE LAS ADAPTACIONES AUDIOVISUALES DE LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN

 MADRID, SÁBADO, 26 DE MAYO DE 2018

10.00: Bienvenida y presentación de la jornada

10.30: Ponencia: “Algunas claves sobre las adaptaciones audiovisuales”. Dr. Federico Alba. CEU San Pablo de Madrid.

11.00: Comunicación: “Austenitas para el nuevo milenio: adaptaciones y apropiaciones de la obra de Jane Austen en el discurso audiovisual postmoderno”. Cristina Martín. Universidad de Oviedo.

11.15: Ponencia: “Los retos del adaptador audiovisual de Jane Austen.” Dr. Miguel Ángel Jordán. Universidad de Valencia.

11.45: Descanso

12.15: Ponencia: “Consecuencias del proceso de adaptación de P&P y S&S”. Elena Iniesta. Código Cine.

12.45: Comunicación: “Los mitos de la Regencia en las adaptaciones de las novelas de Jane Austen”. Laura Requena. Universidad de Salamanca

13.00: Ponencia: “Vistiendo a Miss Austen: ficción vs realidad”. Charo Palacios y Eva García. Atelier Angélica Absenta.

14.00: Comida

15.30: Ponencia: “Nuevos tiempos, ¿nuevas heroínas? Elizabeth Bennet como Regency Warrior en Orgullo+Prejuicio+Zombies”. Dra. Miriam Borham. Universidad de Salamanca.

16.00: Comunicaciones:

-“A la conquista de Internet. Narraciones transmedia y modernizaciones de la obra de Jane Austen”. María Heredia. Universidad de Granada.

– “De fan a protagonista: Janeites en la gran pantalla”. María Morán. Universidad de Salamanca.

16.45: Ponencia: “Jane Austen más allá de cualquier versión”. Dra. Mila Cahue.

17.15: Mesa redonda y coloquio con los participantes

18.15: Fin de la jornada

¡Contamos contigo!

 

El entail: ¿Por qué Collins hereda Longbourn?

Hay mucho más que amor, sentimientos, desengaños o emociones en las novelas de Jane Austen. El trasfondo argumental de estos libros desvela cómo era la sociedad de la época, las relaciones humanas y los códigos que regían la vida. Muchas de las situaciones que se presentan en estos libros pueden resultar difíciles de interpretar, quizás porque se desarrollan en el contexto de un sistema legal desconocido para nosotros.

El propósito de este artículo, y de algunos más que iremos publicando sucesivamente, es explicar algunas de las instituciones legales del derecho inglés del siglo XIX. De esta manera, este artículo pretende que podamos entender los dilemas a los que se enfrentan los personajes de la autora, y las razones por las que, por ejemplo, y de forma inexplicable para nosotros, encantadoras señoritas de acomodada vida bajo el techo de sus padres tienen la angustia de saber que todo se perderá si su padre fallece y se hallan sin marido. Entenderemos cómo un pariente lejano, al que nadie conocía pero que ahora se revela como despiadado y arrogante, puede recibir en herencia la casa donde ahora viven estas señoritas. Incluso cómo, al casarse, podrían perder todos sus bienes en favor de su marido.

No es este el sitio para realizar un estudio minucioso de cada institución legal: perdón, por tanto, si abordo las figuras legales de forma superficial, pero de esta manera espero llegar más fácilmente a los lectores legos en Derecho, que podrían verse confundidos si nos embarcamos en sesudas explicaciones y tecnicismos legales.

Comencemos por decir que, a diferencia del sistema hereditario existente en España donde hay herederos forzosos (hijos, padres, etc., que invariablemente heredarán por ley), en Inglaterra no existe la institución del heredero forzoso: por el contrario, toda persona es libre de dejar sus bienes en su testamento a quien lo desee. No obstante, en el periodo en el que se desarrollan las novelas de Austen existe una excepción a esta regla: la Primogenitura, por la que el descendiente varón de más edad hereda obligatoriamente, entre otros, los bienes inmuebles y en particular el bien más preciado para una familia inglesa de la época, aquel que garantiza la continuidad del prestigio y el poder: la casa familiar. (Hoy en día está limitado al título nobiliario. La Primogenitura, en el caso español, como es conocido, fue recientemente abolida por sentencia del Tribunal Supremo, que otorgó el derecho a heredar el título nobiliario al hijo/a mayor con independencia de su sexo).

Resultado de imagen de bennet sistersAnte esta situación cabe preguntarse qué sucede en casos en los que no existe tal hijo varón. Cabría pensar que, como en el caso del Sr. Bennet en “Orgullo y Prejuicio”, feliz padre de cinco hijas, sin descendientes varones, su casa pasase, a su muerte, a dividirse entre ellas o fuese a parar a quien el designase. Esto sería lo que automáticamente ocurriría a la muerte del Sr. Bennet, según la ley, de no haber ninguna otra especificación testamentaria. De tenerse sólo descendientes de género femenino, las posesiones de un caballero se dividirían entre ellas a partes iguales, sin tener la primogénita preferencia.

Sin embargo, comprobamos a medida que trascurre el relato, no sin cierta intriga, que ello no puede ser así y que la casa pasará a ser propiedad de aquel pariente lejano (primo o sobrino), al que nadie conocía y que se revela como despiadado y arrogante: Mr. Collins heredará, sin escrúpulo alguno, Longbourn, a pesar de tener una casa propia en su parroquia. ¿Por qué?, ¿Qué impide al Sr Bennet dejar su finca a quien le plazca? ¿Qué puede haber tan poderoso, de tan obligado cumplimiento, que prive a las encantadoras hijas Bennet de su casa y las obligue a marcharse de donde vivían con apenas un periodo de gracia de una semana?

Resultado de imagen de mr collinsPronto abandonamos esta intriga para sumergirnos en el resto de la obra, pero mi cabeza de abogado me hizo buscar la razón de esta situación a medida que leía el libro, y más aún al ver la película, ya que esperaba quizás que, resolviendo el problema, William Collins, el estúpido primo, o sobrino, pariente lejano en todo caso, quedase así, alejado, y Elizabeth Bennet me distinguiese con el honor de ser mi clienta.

En fin, volvamos al nudo de la cuestión. La solución a la intriga está en una antigua y para nosotros muy desconocida institución legal inglesa denominada “entail”. Ya hemos comentado más arriba la importancia para las nobles, y no tan nobles, familias inglesas perpetuar la propiedad de la casa en manos de un solo heredero. Éste debería ser varón y perteneciente a la familia. El objetivo es evitar que la propiedad caiga en manos de varios herederos (herederas en el caso del Sr Bennet) que se verían quizás obligadas a vender la finca por no poder mantenerla o simplemente para evitar compartir una propiedad entre varios. La forma de evitarlo, según el derecho inglés, sería establecer una limitación en la forma en la que los sucesivos propietarios pudiesen disponer en testamento de la casa: así, el propietario otorga un documento denominado entail, un acuerdo familiar que, brevemente, diría (quiero imaginar): “queda limitada la disposición testamentaria de Longbourn en favor de cualquier otra persona que no sea miembro de la familia y varón, sea este descendiente directo o no del propietario.”

Deducimos así (aunque no se menciona en el libro, sí se dice que existe una “disposición testamentaria” que las hijas Bennet intentan explicarle a su madre) que la persona de la familia que dejó en herencia la casa al Sr. Bennet, digamos para simplificar, su padre o su abuelo, la dejó con un entail. Por este acuerdo la disposición de la propiedad inmobiliaria en testamento queda sujeta a unas restricciones previamente establecidas. Y este era sin duda el caso de Longbourn.

Resultado de imagen de mrs. bennetLa Sra. Bennet no quiere entender de disposiciones y acuerdos legales y recrimina a su marido en el Capítulo 13 diciendo: “Tengo por una desgracia el que tus hijas no puedan heredera esta propiedad y estoy segura de que si me viera en tu lugar hace tiempo que habría intentado algo para evitarlo”. Sin embargo, el pobre Sr Bennet, no importa el amor que profesase a sus hijas, no podía hacer nada. El entail era un documento difícilmente anulable. Longbourn jamás sería para ellas, sino para Collins, hijo de un primo suyo con quien, para colmo de males, no tenia en absoluto buena relación como consecuencia de los pleitos que había mantenido con su padre, como se menciona brevemente en la novela, en la carta del Sr. Collins: es posible que dichos pleitos fueran a causa de los intentos del Sr. Bennet, a pesar de lo que le recrimine su esposa, de anular el entail. Porque, efectivamente, sí hay una cosa que el Sr Bennet hubiera podido hacer si su situación económica se lo permitiese: llegar a un acuerdo con Collins y comprarle el entail para anularlo.

Resultado de imagen de mr. bennetSi las partes estuviesen de acuerdo, podrían llegar a la compra por un precio del entail. Así, el actual propietario (el Sr. Bennet) podría llegar a un acuerdo con el futuro dueño (el Sr. Collins) y pagarle una cantidad que anulase el entail dejándole libre para su disposición testamentara de la forma que el desease. Podría incluso hipotecar la casa para ello, y es posible que lo intentase con el padre de Collins. Así se lo hice saber a Elizabeth, pero el pérfido William Collins no accedió a la venta, y, claro, sin su consentimiento no fue posible y ella nunca fue mi clienta. A la luz de esta revelación, el personaje de Collins resulta aún peor, pues es perfectamente consciente de la situación, y podría acordar un precio con el Sr. Bennet que salvase a sus primas de la indigencia, especialmente sabiendo que, si bien Longbourn supondría ingresos para él si lo alquilase, Collins no lo necesita como vivienda, siendo un clérigo con parroquia propia.

Rafael Truan Blanco

Abogado y secretario del Patronato de la Jane Austen Society España.

TE ESPERAMOS EN MADRID EL 26 DE MAYO

¡Hola!

¿Tienes tu calendario a mano? Pues busca el sábado 26 de mayo de 2018 y márcalo en rojo. Ese será el día en el que tendrá lugar la jornada “Del papel a la pantalla” en Madrid y contamos contigo.

Ya están confirmados todos los ponentes. Dentro de unos días publicaremos el programa con los títulos de las sesiones y los nombres de los que van a impartirlas y estamos seguros de que os va a encantar. Habrá charlas con enfoques muy distintos y conferenciantes venidos de diversos puntos de España. Va a ser un día muy intenso y, sin duda, inolvidable para los seguidores de Jane Austen que podáis participar.

Comenzaremos a las 10 de la mañana y terminaremos a las 18.30. Así que reserva el tren, autobús, vuelo o lo que necesites para llegar hasta Madrid (si es que tienes que desplazarte) y prepárate para sumergirte en el mundo de las adaptaciones cinematográficas de Jane Austen.

¡Te esperamos!

EL MATRIMONIO EN LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN (PARTE 2)

En la primera entrada sobre el matrimonio en las novelas de Jane Austen, ofrecimos una introducción a este tema siempre central en las obras de esta autora. Hoy, nos fijaremos de modo especial en la relación entre el matrimonio, el dinero y la posición social. No es un enfoque muy romántico, la verdad, pero quizá sirva para romper los prejuicios de aquellos que catalogan los libros de Austen como “novelas rosas”.

Como podréis comprobar, es un texto muy extenso, pero espero que no os resulte aburrido. Y si el estilo no os parece muy propio de un blog, estaréis en lo cierto. Esto está sacada de mi tesis doctoral, que estáis invitados a leer cuando queráis J. Vamos allá.

Resultado de imagen de austen marriageEn un primer nivel, podríamos hablar de la necesidad de contar con un mínimo de recursos para poder fundar un nuevo hogar. Esto es algo que sigue vigente, pero que, como se dijo con anterioridad, tiene algunas variaciones. Por un lado el hecho de que estos ingresos provengan de una fuente segura y duradera, y por otro los distintos roles del hombre y la mujer. Es el hombre quien debe proveer a su esposa de los medios para el sostenimiento económico. Lo contrario ni siquiera se plantea como posibilidad.

En Mansfield Park, en su intento de convencer a Fanny para que acepte a Henry Crawford, Lord Bertram aboga por los matrimonios jóvenes, siempre que haya medios para sostener dicha unión.

His wishing to marry at all so early is recommendatory to me. I am an advocate for early marriages, where there are means in proportion, and would have every young man, with a sufficient income, settle as soon after four-and-twenty as he can. (MP: 280)

Esta sería una visión neutra, marcada por el sentido común, que podría trasladarse sin problemas a una obra actual.

En el siguiente ejemplo, el narrador, al explicar la situación en la que se encuentran Elinor y Edward tras comprometerse, aporta su toque irónico al decir que no estaban tan enamorados como para obviar las dificultades económicas.

Edward had two thousand pounds, and Elinor one, which, with Delaford living, was all that they could call their own; for it was impossible that Mrs. Dashwood should advance anything; and they were neither of them quite enough in love to think that three hundred and fifty pounds a-year would supply them with the comforts of life. (S&S: 320)

Vemos aquí un buen reflejo de la “visión romántica” de la autora, en la que el afecto sincero no está reñido con tener los pies en el suelo.

En la misma línea iría la reflexión de Lizzy Bennet mientras dialoga con su tía sobre el repentino compromiso de Wickham con una joven acaudalada. Al hablar sobre el desengaño que esto ha supuesto para sus hermanas –y para ella misma–, que suspiraban por el atractivo militar, Elizabeth muestra una visión realista de lo acontecido.

Kitty and Lydia take his defection much more to heart than I do. They are young in the ways of the world, and not yet open to the mortifying conviction that handsome young men must have something to live on as well as the plain. (P&P: 132)

Resultado de imagen de CHARLOTTE MR COLLINSDesde el punto de vista de la mujer, el matrimonio era una fuente de seguridad, un medio para independizarse y dejar de ser una carga para su familia. En ocasiones, este podía ser un factor que desequilibrara la balanza a favor de un pretendiente que no tuviera casi nada más que le recomendara, como es el caso de Mr. Collins.

Charlotte herself was tolerably composed (…). Mr. Collins, to be sure, was neither sensible nor agreeable; his society was irksome, and his attachment to her must be imaginary. But still he would be her husband. Without thinking highly either of men or matrimony, marriage had always been her object; it was the only provision for well-educated young women of small fortune, and however uncertain of giving happiness, must be their pleasantest preservative from want. This preservative she had now obtained; and at the age of twenty-seven, without having ever been handsome, she felt all the good luck of it. (P&P: 109)

Una visión realista, sin lugar para el romance, pero comprensible y justificada en el contexto en el que se ubica. Aun así, queda claro que el público en general se siente más gratificado cuando el bienestar no es el único elemento motivador de un enlace. Pero, incluso cuando existe afecto entre los contrayentes, no se duda en colocar las razones pecuniarias en un primer lugar.

She knows how much the marriage is to Miss Taylor’s advantage; she knows how very acceptable it must be, at Miss Taylor’s time of life, to be settled in a home of her own, and how important to her to be secure of a comfortable provision, and therefore cannot allow herself to feel so much pain as pleasure. Every friend of Miss Taylor must be glad to have her so happily married. (E: 7)

Dentro de este mismo subapartado, en el que estamos hablando del matrimonio en su relación con el dinero y la posición social, vamos a ver ahora la otra cara de esta misma moneda. Si hasta el momento nos habíamos fijado en la necesidad de unos recursos económicos para poder llevar a cabo esos planes de boda, en los siguientes párrafos nos fijaremos en el papel condicionante que tanto el dinero como la posición social juega a la hora de plantearse una opción matrimonial.

La famosa frase inicial de Pride and Prejudice puede servirnos de marco e introducción a este aspecto de los compromisos entre hombre y mujer.

It is a truth universally acknowledged, that a single man in possession of a good fortune, must be in want of a wife. (P&P: 1)

Imagen relacionadaSi durante la Edad Media los matrimonios entre miembros de la realeza eran un medio para establecer alianzas y unir reinos, en la época de la Regencia –y en un periodo más amplio– estos enlaces son un modo de unir familias de rango más o menos similar, y satisfacer intereses por ambas partes. En las obras que estamos analizando, este papel conciliador del matrimonio se muestra como algo aceptado y extendido, situándolo por encima del posible afecto entre las partes.

Being now in her twenty-first year, Maria Bertram was beginning to think matrimony a duty; and as a marriage with Mr. Rushworth would give her the enjoyment of a larger income than her father’s, as well as ensure her the house in town, which was now a prime object, it became, by the same rule of moral obligation, her evident duty to marry Mr. Rushworth if she could. (MP: 33)

En este fragmento se nos muestra, con ese tinte satírico tan propio de esta autora, la visión de una joven que, al llegar a cierta edad se plantea “el deber” de contraer matrimonio y, a la hora de escoger marido, tiene claras cuáles son sus preferencias. Sabemos que este enlace es bien recibido por ambas familias desde el primer momento. Mr Rushworth, rico pero no muy inteligente, está dispuesto a creerse enamorado de ella al captar su interés. Y la opinión general de los parientes es que se trata de un buen enlace, pese a que nadie se le escape la escasa afinidad entre los interesados. Aunque poco antes de la boda, Lord Bertram ofrece a su hija la posibilidad de cancelarla –consciente de que el interés económico es el único móvil de este compromiso–, se nos hace ver su alivio cuando ella insiste en seguir adelante, y también conocemos cuáles son las consecuencias de esa unión que termina mal y pronto.

Resultado de imagen de HENRY CRAWFORD JULIA BERTRAMEn esta misma novela, se nos ofrece un diálogo bastante esclarecedor de la visión del matrimonio en aquel contexto. Mrs. Norris, charlando con Mrs. Rushworth, sugiere un posible compromiso entre su sobrina Julia y el distinguido Henry Crawford. ¿Cuál es la primera pregunta de la interlocutora ante este hecho?

“Oh dear! Miss Julia and Mr. Crawford. Yes, indeed, a very pretty match. What is his property?”

“Four thousand a year.” (MP: 105)

Una vez sabido esto, ya se pueden valorar otras virtudes del caballero en cuestión o de si hacen o no buena pareja.

Esta visión materialista del matrimonio, en la que lo único importante son las ventajas económicas y sociales que reportará dicha unión, alcanza su punto álgido en el caso de las alianzas planeadas por la familia en la que no se tiene en cuenta la opinión de los protagonistas. Ciertamente, no es habitual que se llegue a ese extremo en estas obras, de hecho, los pocos intentos que se muestran fracasan, pero es un dato más a valorar dentro de este análisis. Veamos un par de ejemplos de estas tentativas de matrimonios acordados.

El primer texto pertenece a Pride and Prejudice, y forma parte de la intensa conversación que mantienen Lady Catherine de Bourgh y Elizabeth Bennet en el tramo final de la historia. Lady Catherine esgrime todos los argumentos a su alcance para lograr que Lizzy rehuse a casarse con Mr. Darcy en el caso de que este se lo pida. Una de esas razones es que Mr. Darcy ya está comprometido con su hija. Al oír esto, Elizabeth contesta que entonces no tiene nada que temer, ante lo que Lady Catherine se siente en la obligación de aclarar a qué tipo de compromiso ha aludido.

“The engagement between them is of a peculiar kind. From their infancy, they have been intended for each other. It was the favourite wish of his mother, as well as of her’s. While in their cradles, we planned the union: and now, at the moment when the wishes of both sisters would be accomplished in their marriage, to be prevented by a young woman of inferior birth, of no importance in the world, and wholly unallied to the family! (P&P: 310)

El segundo ejemplo es aún más significativo. Lo hallamos en una conversación entre Elinor con su hermano, tras la caída en desgracia de Edward Ferrars, que se ha negado a contraer matrimonio con Miss Morton, a la que su familia había escogido, al estar comprometido previamente con Lucy Steele.

Resultado de imagen de elinor dashwood MR DASHWOOD“We think now,”–said Mr. Dashwood, after a short pause, “of Robert’s marrying Miss Morton.”

Elinor, smiling at the grave and decisive importance of her brother’s tone, calmly replied,

“The lady, I suppose, has no choice in the affair.”

“Choice!–how do you mean?”

“I only mean that I suppose, from your manner of speaking, it must be the same to Miss Morton whether she marry Edward or Robert.”

“Certainly, there can be no difference; for Robert will now to all intents and purposes be considered as the eldest son;–and as to any thing else, they are both very agreeable young men: I do not know that one is superior to the other.” (S&S: 256)

Puesto que lo único importante era la posición social y las circunstancias económicas, el cambio de un hermano por otro carece de importancia para Mr. John Dashwood, aunque tiene el detalle de añadir que ambos hermanos Ferrars son unos jóvenes muy agradables, por lo que Miss Morton estará igual de encantada tanto con uno como con el otro.

Continuando en la línea de las razones para contraer matrimonio, veremos ahora cómo en estas obras se nos ofrecen ejemplos en los que tanto hombres como mujeres se embarcan en un compromiso, o lo buscan, con la conciencia de hacerlo movidos por razones distintas al afecto. Ya no se trata solo de que sea un enlace favorable por la situación de ambas familias, sino de una búsqueda de algo que no se podrá conseguir más que con una alianza ventajosa.

“I am not at all surprized that he should have fallen in love.”

“Oh! no–there is nothing to surprize one at all.–A pretty fortune; and she came in his way.”

“I dare say,” returned Harriet, sighing again, “I dare say she was very much attached to him.”

“Perhaps she might; but it is not every man’s fate to marry the woman who loves him best. Miss Hawkins perhaps wanted a home, and thought this the best offer she was likely to have.” (E: 240)

Resultado de imagen de mr wickhamBelleza, posición social, apellidos, posesiones, riqueza… Argumentos con los que cada uno deber hacerse valer frente a la otra parte, que estudiará, dependiendo de su situación, si le interesa la oferta o no. Como hemos dicho anteriormente, el amor queda relegado a un segundo o tercer plano, cuando las circunstancias exigen que se tengan en cuenta otros factores más determinantes.

“Younger sons cannot marry where they like.”

“Unless where they like women of fortune, which I think they very often do.”

“Our habits of expense make us too dependent, and there are too many in my rank of life who can afford to marry without some attention to money.” (P&P: 161)

Con esa claridad se lo confiesa Mr. Wickham a Elizabeth Bennet. Y, aunque con su actitud inicial había dado la impresión de no ser uno de esa “especie”, del mismo modo actúa Willoughby llegado el momento, abandonando a Marianne –por la que reconoce sentir un gran afecto– para casarse con una joven adinerada a la que tan solo le une el interés.

“Did you ever see her? a smart, stylish girl they say, but not handsome. (…) Fifty thousand pounds! and by all accounts, it won”t come before it’s wanted; for they say he is all to pieces. No wonder! dashing about with his curricle and hunters! Well, it don”t signify talking; but when a young man, be who he will, comes and makes love to a pretty girl, and promises marriage, he has no business to fly off from his word only because he grows poor, and a richer girl is ready to have him.” (S&S: 165)

Tanto unos como otros saben lo que pueden dar y lo que pueden esperar de su futuro consorte, por lo que, en estos casos, la institución matrimonial se vería como una simple transacción en la que cada cual contribuye con su parte y espera recibir un beneficio. Así lo entiende Marianne Dashwood en uno de sus alegatos románticos, en los que al hablar del matrimonio de una mujer “mayor” (veintisiete años le parece el inicio de la decrepitud), afirma que es imposible que se trate de una relación amorosa, sino de un simple pacto de conveniencia. Nada indecoroso, por supuesto, pero, simplemente exento de cualquier asomo de afecto.

Resultado de imagen de marianne dashwood“It would be a compact of convenience, and the world would be satisfied. In my eyes it would be no marriage at all, but that would be nothing. To me it would seem only a commercial exchange, in which each wished to be benefited at the expense of the other.” (S&S: 32)

Visto así, la esperpéntica declaración de Mr. Collins a Elizabeth Bennet y sus argumentos al verse rechazado, no parecen tan grotescos. El reverendo conoce muy bien sus méritos y el peso que estos tienen a la hora de ofrecerse en matrimonio. Y también valora en su justa medida –hablando en un nivel financiero– lo que su prima puede aportar a cambio, es decir, su atractivo y su encanto, no acompañados de grandes recursos económicos. Mr. Collins juzga que con esa dote Lizzy no va a tener muchas opciones y por esa razón considera que su propuesta será la mejor, si no la única, que ella recibirá, por lo que no toma en serio su negativa y la achaca a estrategias amorosas y usos románticos de jovencitas.

“You must give me leave to flatter myself, my dear cousin, that your refusal of my addresses is merely words of course. My reasons for believing it are briefly these: It does not appear to me that my hand is unworthy your acceptance, or that the establishment I can offer would be any other than highly desirable. My situation in life, my connections with the family of de Bourgh, and my relationship to your own, are circumstances highly in my favour; and you should take it into further consideration, that in spite of your manifold attractions, it is by no means certain that another offer of marriage may ever be made you. Your portion is unhappily so small that it will in all likelihood undo the effects of your loveliness and amiable qualifications. As I must therefore conclude that you are not serious in your rejection of me, I shall choose to attribute it to your wish of increasing my love by suspense, according to the usual practice of elegant females.” (P&P: 97)

El dinero y la posición social son factores que condicionan la elección de hombres y mujeres de cualquier rango. No solo de aquellos sin recursos, que necesitan un matrimonio ventajoso para salir adelante, sino también de los que cuentan con medios más que de sobra para vivir al nivel que quieran sin contar con lo que pueda aportarles su consorte. En el caso de estos últimos, aunque no necesiten el dinero del otro, es probable que sus “malas relaciones”, si las hubiera, obstaculizaran o incluso vetaran definitivamente las posibilidades de un compromiso.

Resultado de imagen de MISS BINGLEY“I think I have heard you say that their uncle is an attorney on Meryton.”

“Yes; and they have another, who lives somewhere near Cheapside.”

“That is capital,” added her sister, and they both laughed heartily.

“If they had uncles enough to fill all Cheapside,” cried Bingley, “it would not make them one jot less agreeable.”

“But it must very materially lessen their chance of marrying men of any consideration in the world,” replied Darcy. (P&P: 31)

No basta con que el candidato o la candidata sea una persona honorable y de cierto nivel social. Las conexiones familiares también son importantes, al menos para algunos.

“In marrying your nephew, I should not consider myself as quitting that sphere. He is a gentleman; I am a gentleman’s daughter; so far we are equal.”

“True. You are a gentleman’s daughter. But who was your mother? Who are your uncles and aunts? Do not imagine me ignorant of their condition.”

“Whatever my connections may be,” said Elizabeth, “if your nephew does not object to them, they can be nothing to you.” (P&P: 311)

En este ejemplo, vemos las dificultades que le surgen a Elizabeth Bennet a causa de sus relaciones familiares con gente del comercio. Su condición de hija de un caballero no basta para mantener su rango. Si eso es así en este caso, ¿cómo sería si el posible enlace uniera a personas aún más distantes en la escala social? Tenemos la respuesta en Emma. Tras fracasar en su intento de unir a Harriet con Mr. Elton, y errar al pensar que la joven pudiera estar enamorada de Frank Churchill, recibe la confidencia de esta última que se siente objeto de las atenciones de Mr. Knightley. Ante esta noticia, Emma, que no veía obstáculos para su matrimonio con el reverendo, ni con el joven Churchill, analiza la situación en la que quedaría su admirado y querido amigo Mr. Knightley en caso de desposarse con Miss Smith.

Such a debasement on his! It was horrible to Emma to think how it must sink him in the general opinion, to foresee the smiles, the sneers, the merriment it would prompt at his expense; the mortification and disdain of his brother, the thousand inconveniences to himself.–Could it be?–No; it was impossible. And yet it was far, very far, from impossible.–Was it a new circumstance for a man of first-rate abilities to be captivated by very inferior powers? Was it new for one, perhaps too busy to seek, to be the prize of a girl who would seek him?–Was it new for any thing in this world to be unequal, inconsistent, incongruous–or for chance and circumstance (as second causes) to direct the human fate? (E: 371)

La rigidez social de la época, la necesidad de rentas y posesiones para mantener un alto ritmo de vida y otros factores socioculturales marcan el terreno de juego para poder contraer un matrimonio satisfactorio. ¿Y el afecto entre los contrayentes? Es un valor añadido, no la causa primera. Al menos esa es la visión que se nos aporta en estas obras, aunque más adelante veremos cuál parece ser el punto de vista de su autora.

Resultado de imagen de MR KNIGHTLEYPero, siguiendo con las normas de la época, ¿cuál sería la situación idónea para un matrimonio feliz? La respuesta la hallamos también en Emma, de boca de Mr. Knightley que, al conocer el compromiso entre Frank Churchill y Jane Fairfax, reflexiona en voz alta sobre lo afortunado que es este joven al lograr el afecto de ella y poder brindarle un futuro mejor del que le esperaba.

A man would always wish to give a woman a better home than the one he takes her from; and he who can do it, where there is no doubt of her regard, must, I think, be the happiest of mortals. (E: 383)

Si es el hombre el que logra el ascenso social o económico gracias al matrimonio, fácilmente se le juzgará de interesado. Mientras que si es al revés, y la diferencia no es sustancial, o al menos no hay nada que enturbie la dignidad de esa unión, el hombre sentirá que esta desempeñando el papel que le corresponde y contará con la aprobación social.

Estos condicionantes a los que acabamos de referirnos introducen un dilema que, de hecho, se plantea dentro de una de las obras de Austen.

“Pray, my dear aunt, what is the difference in matrimonial affairs, between the mercenary and the prudent motive? Where does discretion end, and avarice begin? Last Christmas you were afraid of his marrying me, because it would be imprudent; and now, because he is trying to get a girl with only ten thousand pounds, you want to find out that he is mercenary.” (P&P: 134)

Teniendo en cuenta que un alto porcentaje de los factores que conducen a un matrimonio están relacionados con el bienestar ya sea material o social, ¿cómo diferenciar la prudencia del interés? Si se consideraría una locura que unos jóvenes se casaran sin recursos, y se ve lógico que una persona busque un compromiso con alguien que pueda contribuir a su felicidad material, ¿dónde está el límite entre el discreto y el mercenario?

La respuesta no la encontramos de un modo directo, pero sí en la actitud de los protagonistas y en la resolución de los conflictos que se van planteando. Los matrimonios por amor son los únicos en los que no se puede acusar a los contrayentes de interesados. Y, para que eso quede claro, cuando una de las protagonistas contrae un matrimonio que le resulta muy ventajoso, este llega al final de un largo proceso en el que se ha puesto a prueba la sinceridad de su afecto. Tal es el caso de Jane y Elizabeth Bennet, o de Anne Elliot, cuyas historias son bien conocidas por los lectores de Austen.

Pero, volviendo al dilema del que hablábamos, veamos algunos ejemplos que pueden servir para establecer una gradación desde el afecto sincero hasta el interés más evidente.

Resultado de imagen de LIZZY BENNETEn el extremo del amor desinteresado podríamos situar a Jane Bennet, que se enamora de Mr. Bingley de un modo espontáneo y no cambia su modo de ser para asegurar su afecto. Sobre esta actitud discuten Charlotte y Lizzy, cuando la primera trata de hacerle comprender a su amiga que las maneras sencillas y el carácter tímido de Jane dificultan que Mr. Bingley se interese por ella, al hacerle pensar que ella no se siente atraída por él. Por esta razón, Charlotte opina que Jane debería dedicarle más atenciones al joven para animarle a que le confiese su afecto. Y la respuesta de Lizzy, que conoce bien a su hermana es la siguiente:

“Your plan is a good one,” replied Elizabeth, “where nothing is in question but the desire of being well married, and if I were determined to get a rich husband, or any husband, I dare say I should adopt it. But these are not Jane’s feelings; she is not acting by design.” (P&P: 18)

No hay nada estudiado en Jane. Ella no tiene ningún interés oculto. Tan solo se siente atraída por un joven y, por lo tanto, no se plantea cómo debe actuar.

Veamos ahora distintos niveles de interés.

Imagen relacionadaUn primer peldaño lo ocuparía Charlotte Lucas, que es capaz de conformarse con una oferta de matrimonio que no le aportará grandes riquezas, pero sí cierta seguridad. Para lograrlo no tiene que mentir, ni causar daño a nadie, tan solo alentar a un hombre que está buscando esposa por conveniencia social, y al que le da igual una u otra. Por lo que podríamos hablar de un acuerdo entre partes. Esta actitud tan juiciosa y exenta de romanticismo sorprende a Lizzy, que acababa de rechazar la misma oferta que poco después acepta su amiga.

She had always felt that Charlotte’s opinion of matrimony was not exactly like her own, but she had not supposed it to be possible that, when called into action, she would have sacrificed every better feeling to worldly advantage. (P&P: 112)

En el siguiente escalón podríamos situar a Mary Crawford, que al detectar el interés que ha despertado en Tom Bertram, analiza las ventajas que esta relación podría aportarle y, al considerarlas más que suficientes, decide emplearse a fondo para consolidarla.

Resultado de imagen de mary crawfordMiss Crawford soon felt that he and his situation might do. She looked about her with due consideration, and found almost everything in his favour: a park, a real park, five miles round, a spacious modern-built house, so well placed and well screened as to deserve to be in any collection of engravings of gentlemen’s seats in the kingdom (…). It might do very well; she believed she should accept him; and she began accordingly to interest herself a little about the horse which he had to run at the B—–– races. (MP: 42)

Más arriba en esta escala hacia el interés, encontramos a Maria Bertram. Ya hemos visto anteriormente cómo no siente ningún afecto por su futuro esposo y tan solo le mueve el afán de lograr una posición aún mejor de la que ya ostenta. Pero la situación empeora con el avance de la trama, y vemos cómo, cuando llega el momento de certificar el compromiso, su situación es aún peor, ya que, pensando que Henry Crawford la amaba, había confiado en que una declaración de este cancelaría el compromiso anterior. Pero al comprobar que estaba equivocada respecto a él, entra en el matrimonio despechada, enfadada con su familia y despreciando a su marido.

In all the important preparations of the mind she was complete: being prepared for matrimony by an hatred of home, restraint, and tranquillity; by the misery of disappointed affection, and contempt of the man she was to marry. (MP: 179)

Por lo que lo único que le queda es la esperanza de suplir todas esas carencias con el bienestar material y las relaciones sociales que le facilitará su nueva situación.

En el lugar más alto de la escala, podríamos colocar a las hermanas Bingley, que están dispuestas a arruinar la felicidad de su hermano, con tal de lograr una mejor situación para ellas. Así como en los otros casos era la misma interesada la que elegía sufrir los inconvenientes de su elección, con tal de lograr su fin. En este, Caroline y Mrs. Hurst ejercen su influencia sobre su hermano para gozar de los beneficios sin sufrir las consecuencias negativas, como bien comprende Elizabeth Bennet e intenta explicar a Jane.

“Your first position is false. They may wish many things besides his happiness; they may wish his increase of wealth and consequence; they may wish him to marry a girl who has all the importance of money, great connections, and pride.” (P&P: 120)

En descargo de las hermanas Bingley hay que decir que, aunque esa fuera su intención, no la hubieran logrado sin la ayuda de Mr. Darcy, que obraba por otros motivos y luego rectifica. De hecho, en el momento en el que Mr. Darcy cambia de actitud, la relación entre Jane y Mr. Bingley se reanuda sin que sus hermanas puedan hacer nada para impedirlo.

Por Miguel Ángel Jordán

LA PERSUASIVA JANE AUSTEN

¡Hola!

A continuación os ofrecemos un artículo publicado en el Correo sobre Jane Austen con la colaboración de varios miembros de JASES.

Aquí tenéis el PDF y en la siguiente foto el enlace al texto original:

200 años después de la edición de sus obras póstumas, su estilo cautiva y sigue sumando fans. En España se ha creado una sociedad que promueve estudios sobre su vida y sus novelas, historias inolvidables «para pensar y sentir»

Hace doscientos años, en enero de 1818, la imaginación de los lectores anglosajones pudo perderse entre las líneas de las dos obras póstumas firmadas por Jane Austen, ‘Persuasión’ y ‘La abadía de Northanger’. Su autora había fallecido en julio del año anterior y, aunque en realidad ambos trabajos se publicaron de manera conjunta el 20 de diciembre de 1817 junto a una nota biográfica, la editorial fechó la primera edición en 1818.

Hace menos tiempo, en febrero de 2016, un congreso sobre la creadora inglesa cruzó los caminos de Elena Truan y Miguel Ángel Jordán. Ella llevaba algún tiempo engordando un blog y una página en Facebook sobre la narradora. Había conocido al presidente de la Jane Austen Society UK, quien le sugirió que fundase una organización similar. Jordán decidió ayudar a escribir las primeras líneas de la JASES, Jane Austen Society España (janeaustensociety.es), que difunde obras de la autora y promueve estudios sobre su vida y novelas. El listado de socios y fans no para de crecer.

Elena Truan.

Elena Truan Filóloga inglesa. 25 años. Madrid.

«Cuando leí mi primer libro de Austen, ‘Orgullo y prejuicio’, debía de tener 14 años. Era una romántica y estaba obsesionada con la película, hasta me aprendí el guion», cuenta. En Cambridge no pudo asistir a la prueba para un corto que imitaría una escena del filme, así que mandó un vídeo en el que interpretaba el rechazo de Elizabeth a Darcy y… «¡me cogieron como la Sra. Bennet! Afortunadamente, no salió a la luz».

Permaneció soltera porque creía en el matrimonio por amor. Defendía el valor de cada persona sin contar su sexo ni una educación.

Experta en Filología, lo que le fascina de la autora es «cómo analiza las relaciones humanas. Sabemos poco de ella, pero me produce simpatía por su sarcasmo, su confianza. No creo que tuviera nada de cándida, sus obras de juventud y cartas son mordaces». Aunque era conservadora denunciaba las carencias de su sociedad, nunca de forma agresiva. La ‘Abadía de Northanger’ es uno de sus libros favoritos. «Me recuerda a mí cuando era pequeña y leía novelas con una imaginación desbordada, como Catherine Morland».

Miguel ángel Jordán.

Miguel Ángel Jordán Profesor universitario. 42 años. Valencia.

Su primera aproximación a Austen fue a través de ‘Emma’ en 2003. «No me esperaba su estilo irónico, me reí mucho. Me cautiva su capacidad de mostrar personajes profundos sin aburrir». De todas las frases que escribió, se queda ante todo con una. «Debo permanecer fiel a mi estilo y seguir mi propio camino. Y aunque es posible que nunca alcance la gloria de ese modo, sé que fracasaré rotundamente de cualquier otro». Jordán hizo su trabajo fin de máster sobre la adaptación de ‘Northanger Abbey’, y en su tesis doctoral analizó el estilo literario de Jane. Además, ha escrito una novela basada en la biografía que espera publicar pronto.

«Resulta admirable su inteligencia, humor, integridad… Fue mujer escritora cuando ninguna de estas dos condiciones estaba bien vista. Defendió el valor de la novela, que se consideraba pasatiempo inútil. Permaneció soltera porque creía en el matrimonio por amor… Defiende el valor de cada cual, independientemente del sexo, nivel social o educación. Y pone a prueba a sus lectores, ya que no es apta para todos los públicos». Cree que ‘Persuasión’ es una obra muy relacionada con su momento vital, el de una mujer madura que por fin ha logrado cierta estabilidad económica y emocional.

Fernando García y Carmen Plano, admiradores de la escritora.

Carmen Plano Profesora de Literatura y Escritora. 53 años. Getxo.

Fue su tía abuela, «una gran lectora», quien le permitió leer ‘Orgullo y prejuicio’ con 12 años. Y lo hizo cinco o seis veces. «Me transformó más en bibliófaga que en bibliófila», se define. Más tarde indagó sobre su vida y obra «como placer personal», porque le apasionada la literatura inglesa. Guarda con deleite la edición que ante su insistencia le regaló esa tía-abuela. «Adquirí una biografía en la ‘National Portrait Gallery’ de Londres en 1996, ¡qué felicidad! Y he comprado ediciones muy cuidadas, me encanta verlas en la estantería».

Jane describió su entorno «en una época en la que la supervivencia material de una mujer dependía de que se casara, así de trágico, por eso a veces se tilda su obra como rosa». Un error en su opinión, porque capta asuntos como la Inglaterra en guerra con la Francia napoleónica, «de ahí el trasiego de militares. El inicio de la revolución industrial y la expansión del colonialismo con su revisión de hábitos, emigración, nuevas clases sociales…». La autora no tuvo demasiado éxito en vida y tampoco se promocionó ni asistió a eventos, aunque tenía fans como el Príncipe Regente. Ella prefería una existencia tranquila.

Fernando García Directivo y escritor. 53 años. Getxo.

La «locura particular» de Fernando García ha sido escribir y publicar ‘Agonía y esperanza’, una adaptación de ‘Persuasión’ ambientada en nuestros días. «Me fascina la fortaleza de espíritu de esta autora, sus valores inquebrantables, la estima por su libertad e independencia como persona, mujer y escritora por encima de intereses materiales». En su narrativa encuentra también «un abanico enorme de técnicas: dominio del estilo indirecto libre, temas metaliterarios, monólogos interiores un siglo antes de su utilización generalizada. Sus personajes, situaciones y dilemas son reconocibles en nuestra vida diaria». Muchos autores del siglo XIX, en el que se desarrollaron los cánones de la novelística, recibieron su influencia.

Defendió el valor de la novela, que se consideraba un pasatiempo, e influyó en muchos autores del siglo XIX

‘Persuasión’, la novela que tan bien conoce, es para él «un libro otoñal por las sensaciones que lo acompañan: melancolía, necesidad de abrigo físico y emocional, cambio… Una novela de emociones para pensar y sentir. Profunda, delicada, elegante e irónica», como su autora.

EL MATRIMONIO EN LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN (PARTE 1)

 

Hola a todo el mundo. En primer lugar, quiero desearos un muy feliz 2018.

Durante las próximas semanas voy a escribir sobre un tema de gran importancia en las novelas de Jane Austen: el matrimonio. Lo abordaremos desde distintas perspectivas y ofreciendo una gran cantidad de ejemplos. Espero que resulte de vuestro interés.

Allá vamos.

Imagen relacionadaEl matrimonio es un tema central de las novelas de Jane Austen. Es el objetivo, el desencadenante y el colofón de todas las historias. Los conflictos se crean alrededor de posibles enlaces, o como consecuencia de una mala alianza. Se nos ofrecen ejemplos muy diversos de parejas con resultados también distintos.

Muchos de los que leemos  las novelas de Austen defendemos que no deberían catalogarse como románticas, pero la presencia tan constante del matrimonio podría ser un argumento en contra de esta afirmación. ¿Cómo justificarlo?

Esta autora analiza al ser humano como individuo y también en su interacción con los demás. Las relaciones interpersonales se pueden encontrar en distintos ámbitos: familia, amistad, relaciones sociales. Pero es en el matrimonio y en las etapas anteriores donde podemos encontrar una mayor riqueza de experiencias, sentimientos, factores socioculturales, contrastes y otros elementos que convierten este análisis en algo más profundo, atractivo e interesante.

Además, sus historias tienen un alto componente sociológico, y, como ya se ha visto y volveremos a comentar, en aquella época el matrimonio tenía una repercusión social mayor que en la actualidad. Por lo que es lógico que se convierta en el núcleo de tramas como las que se desarrollan en estas novelas.

Resultado de imagen de jane austen matrimonioSin embargo, a diferencia de lo que suele ocurrir en el género romántico, en estas obras no abundan los detalles sentimentales, las escenas emotivas, los diálogos apasionados, ni las muestras de afecto. El matrimonio es el objetivo y el hilo conductor, y una vez que se ha alcanzado la meta queda poco que decir. De hecho, la autora no suele reproducir las palabras de los enamorados durante la declaración; salvo cuando acaban en fracaso como la de Mr. Collins o la primera de Mr. Darcy. En los otros casos, se muestra que se han solucionado los conflictos y casi de inmediato se da por cerrada la historia.

En sus novelas, Jane Austen muestra las costumbres y la visión dominante de la sociedad de su tiempo. Pero, también al hablar del matrimonio, podemos entrever su punto de vista. En las siguientes páginas ofreceremos un amplio elenco de ejemplos para comprender la concepción de aquella época sobre la institución matrimonial, su relación con la situación económica y también una visión más general, y por último, lo que nosotros entendemos como visión de la autora manifestada de diversos modos.

En las futuras entradas de esta serie hablaremos de:

-Matrimonio, dinero y posición social

-Matrimonio, dinero y felicidad

-Rupturas familiares como consecuencia del un “mal matrimonio”

-Matrimonio entre hombre bien posicionado e inteligente y mujer guapa, pero…

-El matrimonio como una obligación social para la mujer

-Felicidad matrimonial

-Consecuencias de un mal matrimonio

-Del enamoramiento al matrimonio

Y, finalmente: el matrimonio visto por Jane Austen

Por Miguel Ángel Jordán

DEL PAPEL A LA PANTALLA. ¿NOS AYUDAS?

¡ATENCIÓN, ATENCIÓN, ATENCIÓN!

Evento de gran interés a la vista… y necesitamos vuestra colaboración o, por lo menos, vuestras ideas.

Os cuento brevemente.

Como posiblemente recordaréis, hace un par de meses, la página “Código Cine” publicó un artículo muy interesante (leer) sobre las adaptaciones cinematográficas de las obras de Jane Austen, acompañado de una entrevista (leer) a Elena Truan y a un servidor. Pasadas algunas semanas de la publicación de esta entrada, los administradores de esta página se pusieron en contacto con nosotros para ofrecernos la organización conjunta de algún evento relacionado con Jane Austen y las películas sobre sus novelas… Y es de eso de lo que os quiero hablar.

Al terminar el Study Day en la Complutense (leer), mantuvimos una reunión para trazar algunas líneas de este evento y coincidimos en que sería muy enriquecedor poder contar con la colaboración y participación de lectores de Austen de distintos lugares. Queremos organizar una actividad que responda a vuestros intereses, y en la que demos voz a aquellos que quieran aportar su punto de vista. Y, además, junto con esas comunicaciones, nos gustaría contar con ponencias de especialistas de Jane Austen y del cine, para adquirir una visión más amplia y profunda.

Así que… Ha llegado el momento de lanzaros un guante, que esperamos que no dudéis en recoger. No para batirnos en duelo, sino para organizar el evento en el que todo austenita aficionado al cine y a la televisión desearía participar.

 

JANE AUSTEN SOCIETY ESPAÑA Y CÓDIGO CINE PRESENTAN:

                 

  “DEL PAPEL A LA PANTALLA”

Una jornada de estudio y análisis sobre las adaptaciones audiovisuales (cine, tv e internet) de las novelas de Jane Austen.

¿Qué aspectos se tratarán? Los que nos propongáis y los que escojan nuestros invitados. Así que os animamos a realizar dos tareas.

Tarea 1:

¿Qué temas te gustaría que abordáramos en esa jornada? ¿Te gustaría que invitáramos a alguien en especial? ¿Tienes alguna propuesta, idea o sugerencia sobre el formato, el lugar, el horario?

Tarea 2: 

Envíanos tus comentarios sobre las adaptaciones de las novelas de Austen. ¿Es posible llevarlas a la pantalla con fidelidad? ¿Qué se pierde en estas adaptaciones? ¿Qué puntos fuertes y débiles encuentras en cada una? ¿Qué echas en falta?

Podéis contactar con nosotros a través de este blog, de nuestra página de Facebook o por mail (info@janeaustensociety.es). Nos encantará contar con vuestras ideas.

¿Cuándo y dónde tendrá lugar este evento? Todavía no lo hemos cerrado, pero nuestra intención es que sea un sábado de mayo o junio en Madrid. A algunos nos tocará viajar para poder asistir, y por eso lo anunciaremos con tiempo de sobra para poder organizar el viaje y la estancia. Todos los demás detalles se irán concretando con el tiempo. Intentaremos retransmitirlo en directo y elaboraremos vídeos sobre las conferencias y comunicaciones.

Repito. Os informaremos de todo esto. Por lo pronto, necesitamos vuestras ideas.

Un saludo

Miguel Ángel Jordán

LADY SUSAN VISITA CARTAGENA

Nuestro taller comienza el jueves 26 de octubre a las 19 horas, en la Biblioteca Rafael Rubio. (Los Dolores, Cartagena).

Comienzan a llegar nuestros lectores y ya se puede observar fácilmente que va a ser un taller heterogéneo en cuanto a edades y género de los participantes. En la variedad está la riqueza, y este taller gozará de diversas perspectivas por ello.

Una vez dada la bienvenida y realizada las presentaciones oportunas, lanzo una pregunta al aire para saber quién ha leído obras de Austen, si conocen un poco a nuestra escritora favorita, si han visto adaptaciones cinematográficas, etc.

Me encuentro con una variedad de puntos de partida, personas que van a leer a Austen por primera vez, otras que han leído algunas de sus obras e incluso alguna participante que ha leído todas ellas así como algunas secuelas: “Gente de Pemberley” de Marie Laure Sébire, con muy buena crítica dicho sea de paso, así como “Agonía y esperanza” de Fernando García Pañeda, que también ha sido leída por otra lectora del taller y que la recomienda con entusiasmo tras haber leído Persuasión.

También la mayoría han visto adaptaciones cinematográficas, “Love and frienship”, “Sentido y sensibilidad”, “Orgullo y prejuicio”, “La abadía de Northanger”, así como series de la BBC (“Orgullo y prejuicio” y “Emma”).

 

El taller va a constar de tres sesiones de una hora de duración, y la primera de ellas (26 de octubre) tiene la siguiente estructura:

1º. Presentación y primera toma de contacto. Les presento los materiales que vamos a trabajar:

– Ejemplar de “Lady Susan” (facilitado por la coordinadora de la red de bibliotecas municipales).

– Un cuestionario libre y anónimo que formará parte de las conclusiones que se elaborarán al finalizar el taller literario. Al final de este cuestionario se les señala una serie de enlaces de páginas web en las que se pueden encontrar amplia y cualificada información en español sobre Jane Austen y sus obras, así como títulos destacables en cuanto a su biografía.

– Uno de mis artículos publicado en JASES titulado “Lady Susan. Apuntes del natural” que les aconsejo leer antes de abordar el libro porque pienso que a las personas que no conozcan rasgos de la voz narrativa de Austen, les puede ayudar a leer esta historia con todas sus aristas.

-Punto de lectura  del taller.

2º. Ser realizan las siguientes propuestas para comentarlas en la siguiente sesión: leer las primeras 21 cartas y seleccionar carta y párrafo favorito. Diseccionaremos a la Vernon que se nos muestra en estas 59 páginas.

3º. Nos acercamos a la vida y obra de Austen, dando unas pinceladas de color a través de anécdotas y curiosidades sobre la autora y su obra. Algunos participantes del taller aportan también conocimientos sobre ella, estableciéndose un diálogo interesante donde algunas ideas darán pie a diferentes preguntas que después desvelaremos.

Hago un recorrido desde la Janeniña hasta la adulta, arropada por un entorno familiar favorable para el desarrollo de su brillante talento literario, un entorno que le permite situar la autoestima en su justa altura que es la de mirar al mundo frente a frente. Una Jane observadora y sabia, que desmenuza la conducta humana ya desde muy jovencita y que tiene las ideas muy claras sobre el mundo emocional en general y sobre las relaciones entre hombres y mujeres en particular. Una voz y una pluma colmadas de ironía, inteligencia, elegancia, valentía y sentido del humor que hace tambalear con contundencia ciertos convencionalismos sociales de la época poniendo al descubierto el gran error e injusticia que significaba mantenerlos.

Una Jane tierna y cuidadosa con sus personajes, con sus heroínas que, lejos de llevar capa y espada, son mujeres como nosotras con sus virtudes y sus defectos, mujeres que han sido en alguna ocasión humilladas, abandonadas, poco valoradas, que miran el mundo con rebeldía ante actitudes dirigidas por el orgullo, independientes emocionalmente, sufridoras silenciosas, poseedoras de una gran fuerza interior, inocentes, soñadoras y deliciosamente manipuladoras porque los tentáculos de la Vernon te atrapan desde la primera carta.

 

Resultado de imagen de jane austen charactersQuedan en el aire sus nombres propios junto a las obras en las que cobraron vida, mujeres que les han llamado la atención por su contemporaneidad en acciones y sentimientos: Anne Elliot, Emma, las hermanas Dashwood, Catherine Morland, Lizzy Bennet, Fanny Price, etc. hasta llegar a nuestra antiheroína malvada y poliédrica: Lady Susan, bien diferente de otras malvadas (la tía Norris, Fanny Dashwood) o antiheroínas (Lucy Steele, Isabella Thorpe, Mary Crawford) salidas del mundo austeniano.

Una lectora hace hincapié en que desde las primeras páginas le resulta tan familiar la historia que parece estar ubicada en nuestro siglo. ¡La grandeza de Austen! Es una obra atemporal y de rabiosa actualidad, en una vida cuyos derroteros están bastante alejados de perseguir unos valores que son tremendamente necesarios para caminar por ella, para ayudar a personas a crecer, a realizar viajes interiores hacia la madurez que lleven a puertos acogedores llenos de sabiduría y calor emocional.

En el desarrollo de esta primera sesión surgen cuestiones tales como:

  • ¿Es Austen una de las escritoras precursoras del feminismo?
  • El encasillarla no pocas veces con la etiqueta de “novela romántica” ¿le ha perjudicado a la hora de ser leída por el público masculino?
  • Les llama la atención la presentación de progenitores desastrosos o ausentes en sus novelas.
  • ¿Se puede considerar la precursora de un cierto estilo “mujeres que escriben como mujeres” (Virginia Woof dixit) para que otras autoras como Gaskell, George Elliot, etc. continuaran por esa senda?
  • ¿Hay algo salvable en el mundo particular de Susan Vernon?
  • Reparto de premios y castigos a los personajes de sus obras según sus conductas, a medida del concepto virtuoso personal.
  • Cierre de tramas y subtramas: todos empiezan y terminan su historia.
  • Cierto sector de participantes reconocen “quedar enganchadas” a la forma narrativa que presenta, historias sencillas que acabarán con el reconocimiento de la persona adecuada para vivir un amor verdadero sin apenas un roce físico. Les fascina la elegancia y la delicadeza con la que aborda estos trocitos de vida, palpitantes casi, situando a los actos por encima de las palabras hermosas, puliendo errores o aprovechando el regalo extraordinario de las segundas oportunidades una vez alejadas las persuasiones que desvían cruces de historias retomadas desde la experiencia y desde evoluciones personales que permiten vivirlas en su esplendor.

3º. Por último nos situamos en la obra que nos reúne hoy y aquí: Lady Susan.

Resultado de imagen de lady susan bookObra epistolar posiblemente escrita en 1794 y publicada de forma póstuma en 1871. Consta de un cruce magistral de 41 cartas entre los personajes principales con un doble lenguaje que hace las exquisiteces del paladar lector más curtido.

La Vernon, a diferencia de otros personajes de Austen, se relaciona entre otras personas con hombres mucho más jóvenes que ella, manipula a su entorno con su inteligencia, elegancia y buenas maneras. Fascinar le resulta fascinante. Pisa con garbo por senderos que la pueden conducir hasta un excelente pasaporte social y se desliza por situaciones que son difíciles de manejar ya que tiene un pasado y un presente bastante peculiar bastante criticado.

Algunas lectoras que ya han leído la obra señalan que se trata de un personaje poliédrico muy atractivo a pesar del rechazo que puede producir.

No queremos desvelar la trama pero el nombre de Frederica comienza a hacerse escuchar.

En el taller comentamos también la figura de Eliza de Feudille, prima y posteriormente cuñada de Austen, la cual parece que inspiró algunos rasgos del carácter de la Vernon así como de otros personajes, y que seguro resultó ser extremadamente divertido para ambas en su intimidad.

Queda, por tanto, pendiente el análisis de las primeras 21 cartas para su debate en la próxima sesión: rasgos que van dibujando a Lady Susan y a otros personajes principales que la rodean utilizando un doble lenguaje que hace las delicias de cualquier paladar lector exquisito; temas colaterales que se desprenden de la novela, tales como relaciones de “amistad”, amor o interés, situación de la mujer en esa época, valores potenciados en ellas por esa sociedad burguesa, maternidad desnaturalizada, curiosos que quedan atrapados en su red, tipos de matrimonios, la ¿crítica? de comportamientos independiente del género o la lucha de una adolescente por tener voz ante una madre para la que sus propios intereses son invisibles.

Y nos despedimos con algunas ideas que os dejamos para reflexionar y debatir:

¿Los hombres leen poco a Austen o leen poco en general? Pensamiento en voz alta de un participante…

¿Austen precursora de la novela romántica con tintes feministas?

¿Se puede salvar algo del “comportamiento Vernon”?

¿Son las relaciones de mujeres con hombres más jóvenes tratadas de manera justa?

¿Proporcionan “color” las adaptaciones cinematográficas a las historias austenianas?

¿La declaración más hermosa es la que no se dice? ¿Las palabras que sólo poseen belleza deben ser pecios abandonados en las relaciones personales?

¿Qué nos engancha de estos amores a pesar del paso de los años?

¿Es el mundo de las emociones un feudo femenino?

Quedan dos sesiones por delante que iremos desvelando próximamente.

Hasta el 2 de noviembre. Un placer.

Por Mª Ángeles Lorente

Socia de JASES