Ni guapa, ni inteligente, ni rica: Análisis de la señorita Bates como personaje principal de “Emma”

Para ver el artículo publicado pincha AQUÍ

  1. Introducción

Resultado de imagen de miss batesUna de las características de las obras de Jane Austen es el realismo con el que esta autora diseña a sus personajes, independientemente de la relevancia que tengan en la historia. La conducta de cada uno de los personajes está justificada por los datos que conocemos de ellos y es coherente con la personalidad y las circunstancias que les han sido asignadas. Las tramas de Austen se enmarcan dentro de su contexto sociohistórico y, por esta razón, aunque esta autora no se prodiga en descripciones ni expresa abiertamente sus opiniones sobre temas sociales, ofrece un retrato fiel de la sociedad de su tiempo por medio de sus personajes. De esta manera, Austen es capaz de poner de manifiesto algunas de las injusticias sociales de su contexto histórico sin necesidad de realizar una crítica explícita.

El tema principal de la novela Emma, es el proceso de evolución de su protagonista, su educación. Por eso, Emma ha sido catalogada como un bildungsroman por algunos críticos. (Kohn 1995). Al hablar de este proceso, es habitual que se defina como su punto crítico la escena de Box Hill, que se relata en el capítulo 7 del tercer volumen de dicha novela, y que tiene a Emma, Mr. Knightely y Miss Bates como protagonistas. Sin embargo, en la mayoría de aproximaciones a esta escena, la atención se centra principalmente en la relación entre Emma y Mr. Knightley, y en la posterior reacción de Emma, otorgando a Miss Bates un papel meramente circunstancial o, por lo menos, secundario.

En el presente artículo nos proponemos demostrar que la figura de Miss Bates es de gran relevancia en el desarrollo de la trama de Emma, y no tan solo por su papel en la escena que acabamos de comentar, sino como referencia constante a lo largo de toda la obra y como medio necesario para reflejar el predeterminismo socioeconómico al que estaban sujetas las mujeres durante la época de Jane Austen.

Con esta finalidad, analizaremos el personaje de Miss Bates, de un modo aislado en primer lugar, atendiendo tanto al tratamiento que le presta el narrador, como a su presencia a lo largo de la obra y a la relevancia de su figura dentro de la trama; y, después, en su relación con Emma, profundizando en el contraste que Austen crea entre ambos personajes.

Antes de realizar dicho análisis, ofreceremos algunos datos sobre la figura de las solteronas en las novelas de Austen y en su contexto social. Posteriormente, dedicaremos un apartado a la definición y características de los personajes planos, y de los rasgos propios de este tipo de personajes en las novelas de Austen. Este marco teórico, nos permitirá apreciar con más detalle el realismo con el que Austen representa al personaje de Miss Bates, las características propias de este tipo de personaje y su relevancia en la trama.

  1. “Las solteronas” en la sociedad y en las novelas de Jane Austen

Resultado de imagen de miss batesLa situación social de las mujeres en Inglaterra durante los siglos xviii y xix era de gran dependencia y vulnerabilidad. En el caso de las damas de clase social media o alta, el matrimonio era, con frecuencia, su único medio para mantener su estatus social o incluso mejorarlo. Puesto que no estaba bien visto que una dama trabajara, sus recursos tan solo podían proceder o  bien de unas rentas asignadas o, en el caso de las mujeres casadas, de los bienes de su marido. Para las mujeres de clase social baja, el matrimonio también podía suponer cierta estabilidad económica y un mejor posicionamiento social.

El papel de la mujer, durante estos siglos, estaba marcado por su condición de esposa y madre por lo que, según explica Halperin (1984) ser considerada una solterona era equiparable a ser considerada un fracaso y esta presión social se unía a las demás razones que empujaban a muchas mujeres al matrimonio, no tanto por razones sentimentales, como “for a home and independence and companionship and children, and to avoid disminishing consequence and financial and social dependence on others” (54). Aunque legalmente no existían impedimentos para que una mujer soltera fuera la propietaria y administradora de diversos bienes, las costumbres sociales, según Hill (2005) conllevaban un elevado prejuicio contra las que así obraban, relegándolas al ostracismo social: “single women of the middle class were not merely deprived of their ability to work, but of any recognized usefulness in society” (229)

La solterona, como elemento literario, ha estado presente en la literatura inglesa desde principios del siglo xix, y alcanzó un mayor auge en el periodo de entre guerras en el siglo xx (Mezei 2007).

Her narrative function, in representing the dialectic between seeing and being seen, omniscience and invisibility, often mirrors the ambiguous and hidden role of the author/narrator in relation to his/her characters. By focalizing through the spinster, the narrator/author thus affords her a measure of power and control. Even her effacement, silences, and apparent invisibility are effective narrative strategies for control over others and events. (104)

Las características atribuidas a este tipo de personajes las convierten en testigos inadvertidos de eventos muy diversos. Por esta razón, aunque con frecuencia es objeto de críticas, burlas o conmiseración, el papel de la solterona es un recurso muy útil para el autor, que puede descargar en este personaje parte de su función narrativa.

Jane Austen comenzó a escribir Emma poco antes de cumplir los treinta años. Su padre había fallecido años atrás y ella vivía con su madre, su hermana y Martha Lloyd, una amiga de la familia, en una casa propiedad de su hermano Edward en Chawton. A pesar de las ayudas económicas que los hermanos Austen dispensaban a estas damas, su situación era modesta y exenta de lujos. Aunque nunca llegaron a pasar necesidad y siempre contaron con la ayuda de personal de servicio, podemos afirmar que Austen experimentó en primera persona algunas de las limitaciones de las impoverished gentlewoman, que aparecen en Emma, no solo en cuanto a sus esfuerzos para ahorrar y administrar con acierto sus escasos medios, sino también por la pérdida de estatus social y las pequeñas humillaciones al ser excluidas de ciertos ambientes (Mezei 1988).

   “In Emma Austen portrays the economic and social conditions of a surprisingly large number of female characters, describing in the first eight chapters the lives of fourteen women, mostly of the ‘middling ranks’ of society” (Fawkes 414). De todos esos casos, el más relevante en la novela es el de Mrs. and Miss Bates, viuda e hija del fallecido párroco de la localidad, que viven en una situación de gran estrechez económica, aliviada en parte por la generosidad de algunas de las familias de la gentry de Highbury.

Como se explicará más adelante, el personaje de Miss Bates es de gran importancia en la novela. Su situación contrasta directamente con la de Emma Woodhouse, la protagonista de esta historia, que en una conversación con su amiga Harriet Smith confiesa su intención de permanecer soltera. De este modo, Austen pone de manifiesto la diferencia existente entre las mujeres solteras de clase baja y las de clase alta, aunque estas últimas también se veían perjudicadas en cierta medida por su situación (Neubauer 2015).

  1. Flat characters

Resultado de imagen de miss batesIn her study Aspects of a novel, Foster divides characters into flat and round and defines flat characters by saying that they are constructed round a single idea or quality and exemplify this idea with some examples:

The really flat character can be expressed in one sentence such as “I never will deser Mr. Micawber.” There is Mrs. Micawber –she says she won’t desert Mr. Micawber, she doesn’t, and there she is. Or: “I must conceal, even by subterfuges, the poverty of my master’s house.” There is Caleb Balderstone in The Bride of Lammermoor. He does not use the actual phrase, but it completely describes him; he has no existence outside it. (104)

Según Foster, el modo de comprobar si un personaje es plano es preguntarse si es capaz de sorprender al lector de un modo convincente. Si no sorprende, es plano; y si no es convincente, es plano aunque pretende ser profundo.

Una ventaja de los personajes planos es que son fácilmente reconocibles por los lectores y son un recurso útil para el autor, ya que no se espera que evolucionen y proporcionan su propia ambientación por medio de sus particularidades claramente definidas. La segunda ventaja que Foster reconoce en este tipo de personajes es que son fáciles de recordar ya que son sencillos y estáticos. Los personajes planos permanecen invariables durante toda la obra y esta cualidad les aporta continuidad y consistencia aunque la trama haya perdido intensidad.

En su libro The Structure of a Novel, Muir revisa algunas de las afirmaciones de la obra de Foster que él considera incorrectas. No es este el lugar para analizar esta polémica, por lo que nos limitaremos a añadir algunas de las propuestas de Muir sobre los personajes planos.

What can the writer do with them? What will the function of his plot be? Obviously not to trace their development, for being flat they cannot develop, but to set them in new situations, to change their relations to one another, and in all of these to make them behave typically. The task of the character novelist is more like the choreographer’s than the dramatist’s; he has to keep his figures moving rather than acting; and for the most part he has them masked. (26)

Debido a su invariabilidad, los personajes planos nos aportan una referencia constante dentro de la evolución de la obra y de los personajes. El contraste de los personajes planos con los demás, en especial con los centrales, nos aportará distintos puntos de vista a lo largo de la obra, en función de la evolución de los personajes más profundos.

Resultado de imagen de miss bates Muir da por válida la afirmación de Foster de que los personajes planos pueden ser explicados con una sola frase, pero se plantea una nueva cuestión. ¿Cómo es posible que los personajes planos puedan provocar efectos que no son mecánicos y ofrecer una visión del ser humano que no es superficial? Muir responde a este interrogante afirmando que los personajes planos tienen dos caras. Una cara visible a los lectores, que es la que se refleja en la obra, y otra oculta, que tan solo conoce el autor. Por lo tanto, aunque los personajes planos no evolucionen a lo largo de la obra, su manera de actuar debe ser coherente con la personalidad y las circunstancias que el autor les ha conferido. Por esta razón, en su aparente sencillez, estos personajes pueden provocar efectos que van más allá de lo evidentemente previsible, aunque sin llegar a sorprender de un modo convincente ya que, en ese caso, serían personajes profundos.

En el estudio que citamos con anterioridad, Foster define el estilo de Austen diciendo que es una miniaturista, pero nunca bimensional. Es decir, sus personajes, incluso los aparentemente planos, son complejos o capaces de ser complejos. “Even Miss Bates has a mind, even Elizabeth Eliot a heart, and Lady Bertram’s moral fervour ceases to vex us when we realize this: the disk has suddenly extended and become a litlle globe” (113-4).  Y, un poco más adelante, comparando los personajes de las obras de Austen con los de Dickens, Foster afirma: “her characters though smallers than his are more highly organized. They function all round, and even if her plot made greater demands than it does, they would still be adequate.” (114). Aunque algunos personajes de las obras de Austen tienen las características propias de los personajes planos, la autora los ha diseñado de modo que puedan adquirir una profundidad momentánea, si la obra lo requiere y, según Foster, tienen suficiente consistencia como para poder cumplir un papel más complicado si la obra lo exigiera.

Clay (2001) también analiza los personajes planos de las obras de Dickens y Austen, y les asigna papeles distintos. Mientras que en las obras de Dickens “flat characters replace his indifferent main plot with a fascinating side show”, en las de Austen, “they propel the main plot, moving her hero and heroine’s relationship in, then out of dificulties.” (280). Según Clay, por tanto, los personajes planos de Dickens aportan historias adicionales, que se añaden a la principal, confiriéndole mayor interés y variedad. Sin embargo, en Austen, la función de estos personajes es contribuir al desarrollo de la trama principal y, en concreto, a la culminación del tema central de la novela.

En los próximos apartados, volveremos sobre algunas de las ideas que se han expuesto hasta este momento y las comentaremos aplicándolas a la temática de este artículo.

  1. Miss Bates

En este apartado realizaremos un primer acercamiento al personaje de Miss Bates, que completaremos en el siguiente, realizando un contraste entre Miss Bates y Emma Woodhouse.

Resultado de imagen de miss bates Al realizar una primera lectura de Emma, es probable que muchos lectores obtengan la impresión de que Miss Bates es un personaje secundario, plano, semejante a otros personajes ridículos de las novelas de Austen. Con su constante e incesante verborrea, Miss Bates es presentada por la autora como una mujer a la que es difícil prestar atención: “a pretty long speech from Miss Bates, which few persons listened to”. A lo largo de la novela, se suceden diversas intervenciones de Miss Bates, en los que Austen refleja la manera de hablar propia de las personas que padecen incontinencia verbal, cuyos monólogos resultan tediosos y prácticamente ausentes de contenido.

En cada una de las seis novelas principales de Austen, encontramos algún personaje femenino ridiculizado por la autora. Mrs. Jennings (Sense and Sensibility), Mrs. Bennet (Pride and Prejudice), Mrs. Norris (Mansfield Park), Mrs. Allen (Northanger Abbey) y Maria Elliot (Persuasion), son algunos ejemplos de estas mujeres caricaturizadas por Austen. Sin embargo, podemos detectar algunas diferencias entre Miss Bates y las otras mujeres tanto en sus circunstancias como en el trato que le dispensa la autora.

Although Miss Bates is one of Austen’s comic character because of her loquaciousness and tendency to constantly jump from thought to thought in rapid succesion, she is treated with a higher degree of sympathy than Austen usually reserves for her comic characters. (Neubauer 136)

Una razón que puede explicar la mayor simpatía con la que Austen trata a Miss Bates es el hecho de que se trata de una mujer soltera y pobre, mientras que las otras mujeres están casadas, o son viudas como Mrs. Norris, y gozan de una posición social ventajosa o, por lo menos desahogada. Miss Bates, por lo tanto, se encuentra en una situación de desprotección que las otras damas no sufren, y esta circunstancia despierta la compasión del narrador y afecta a su modo de presentarla al lector. Además, en todo momento, tanto el narrador como los personajes de Emma, se refieren a ella como una mujer bondadosa y agradecida, estimada por sus vecinos. Su único defecto es que habla demasiado.

En su ensayo “The Letters”, recogido dentro del Cambridge Companion to Jane Austen, Flynn afirma que Miss Bates es uno de los minor characters más importantes de las novelas de Austen. Tanto en este apartado como en el siguiente, aportaremos algunas explicaciones que sostienen esta afirmación.

El narrador de las novelas de Austen presenta a los personajes en el momento en el que se hacen presentes en la historia. Cuando se trata de personajes importantes, a esa primera presentación, le siguen otras presentaciones parciales en diferentes momentos de la narración. No es habitual que el narrador aporte información sobre un personaje con anterioridad a su participación en la trama. En Emma, esto tan solo ocurre con dos personajes. Uno de ellos es Frank Churchill, cuya visita a Highbury es anhelada no solo por su padre, sino también por sus amistades. Las diversas referencias a Frank Churchill que se suceden antes de su entrada en escena provocan expectación en los lectores y aportan una mayor relevancia al personaje. El segundo caso en el que unos personajes son presentados con anterioridad a su aparición en la novela es el de las Bates. Mrs. y Miss Bates son citadas por primera vez en el capítulo dos y sus nombres aparecen repetidas veces a lo largo del primer volumen. Sin embargo, la primera vez que se las muestra es al inicio del segundo volumen, es decir, diecisiete capítulos después de su primera mención.

El primer volumen de la novela gira en torno plan de Emma de lograr el compromiso entre Harriet y Mr. Elton. Los dieciocho capítulos que componen este volumen son, por tanto, una introducción a la trama, en la que la historia se centra en un número limitado de personajes. Con el segundo volumen se inicia el nudo principal, en el que Frank Churchill jugará un papel importante. Este segundo volumen comienza con una visita de Emma y Harriet a las Bates, que el narrador introduce con una nueva descripción de la situación de estas mujeres y algunas reflexiones sobre la actitud de Emma hacia ellas.

A partir de este momento, la presencia de Miss Bates es una constante en la novela; se la muestra o se habla de ella prácticamente en todos los capítulos de los volúmenes dos y tres de la obra. De hecho, su nombre aparece más de doscientas veces en los treinta y siete capítulos que componen estos volúmenes.

En el primer volumen de la novela, Hartfield, hogar de los Woodhouse, es el centro de la historia. Sin embargo, a partir del segundo volumen, la trama se descentraliza y el hogar de las Bates adquiere una gran relevancia, tanto por las escenas que se enmarcan en ese escenario, como por las veces en las que se hace referencia a él.

Imagen relacionadaPara concluir este apartado, añadiremos una última idea sobre el personaje de Miss Bates. Tal y como se ha dicho con anterioridad, el rasgo más característico de Miss Bates es su locuacidad. Las intervenciones de este personaje suelen ser extensas y, por este motivo, en ocasiones cumple un papel de segundo narrador. Tal y como se dijo en el punto 2, las características del personaje de la solterona facilitan que el autor les otorgue una función de control o poder sobre el resto de personajes. En este caso, esa función central se manifiesta en el hecho de que el hogar de las Bates sea uno de los centros neurálgicos de Highbury, por donde pasan muchos de sus vecinos para hacer una visita o llevar un regalo. A través de esas conversaciones, Miss Bates recibe una gran cantidad de información que, más tarde, comunica en sus largas intervenciones, supliendo en parte el papel del narrador.

  1. Miss Bates y Emma Woodhouse.

En el apartado anterior, se ha explicado brevemente la importancia del personaje de Miss Bates en la novela Emma atendiendo al tratamiento que le presta el narrador, a su presencia a lo largo de la obra y a la relevancia de su figura dentro de la trama. En este apartado, ofreceremos un contraste de los personajes de Miss Bates y Emma Woodhouse que pondrá de manifiesto el papel central de Miss Bates en esta obra.

Emma Woodhouse es sin duda la protagonista de la obra que lleva su nombre, y que comienza del siguiente modo:

Emma Woodhouse, handsome, clever, and rich, with a comfortable home and happy disposition, seemed to unite some of the best blessings of existence; and had lived nearly twenty-one years in the world with very little to distress or vex her. (1)

Handsome, clever and rich. Estas son las tres palabras con las que el narrador define a Emma, añadiendo después una explicación algo más detallada sobre su carácter y circunstancias. Esta descripción contraste de un modo directo con la que se hace de Miss Bates algunas páginas más adelante.

(Miss Bates) enjoyed a most uncommon degree of popularity for a woman neither young, handsome, rich, nor married. Miss Bates stood in the very worst predicament in the world for having much of the public favour; and she had no intellectual superiority to make atonement to herself, or frighten those who might hate her into outward respect. She had never boasted either beauty or cleverness. (…) And yet she was a happy woman, and a woman whom no one named without good-will. (16)

Neither young, handsome, rich… and she had no intellectual superiority. Como se puede observar, el narrador contrapone las características y circunstancias de Emma a las de Miss Bates desde el primer momento. Emma tiene todas las cualidades que le faltan a Miss Bates, belleza, inteligencia y riqueza. Su vida está llena de comodidades y eso explica su existencia placentera. As the daughter of the late vicar “Miss Bates has her origins within the upper reaches of the Highbury system of ranks” (Monaghan 139), pero tras la muerte de su padre, su madre y ella se encuentran en una situación económica adversa. Miss Bates carece de todas las bendiciones de las que goza Emma, y sin embargo, el narrador afirma que she was a happy woman whom no one named without good-will.

Resultado de imagen de miss bates Jane Austen suele establecer la temática principal de sus obras en los primeros párrafos de sus novelas. La concisión y el uso de la palabra adecuada son algunos de los rasgos del estilo de esta autora (Jordán 2017), y esto se pone de manifiesto de un modo especial en las primeras páginas de sus obras, en las que Austen es capaz de condensar en unas pocas líneas el contenido que desarrollará a lo largo de toda el libro. En el caso de Emma, el párrafo inicial nos muestra las virtudes y los defectos de la protagonista, y las circunstancias que la han llevado a ser como es. De este modo, podemos adivinar que la temática principal de la novela es la evolución de la heroína, su educación y su crecimiento como persona. Al contraponer el personaje de Miss Bates al de Emma, Austen nos revela la importancia de Miss Bates para el desarrollo de la trama. Para comprender mejor a la heroína, deberemos profundizar en este personaje aparentemente secundario y ridículo.

Emma pasa la mayor parte de su tiempo en su hogar, cuidando de su padre, acompañada por su amiga Harriet y recibiendo las visitas de Mr. Knightley y otras amistades y vecinos. Por su parte, Miss Bates, también pasa la mayor parte de su tiempo en su hogar, cuidando de su madre, acompañada por su sobrina Jane y recibiendo también las visitas de amistades y vecinos. Es decir, Austen representa a ambos personajes viviendo en universos paralelos pero contrapuestos. Mientras que Hartfield es la casa de una familia noble y cuenta con todo tipo de lujos, en el caso de las Bates:

The house belonged to people in business. Mrs. and Miss Bates occupied the drawing-room floor and there, in the very moderate-sized apartment, which was every thing to them, the visitors were most cordially and even gratefully welcomed. (135).

Esta contraposición de personajes se pone también de manifiesto en la novela, cuando a raíz de un comentario de Harriet, Emma compara su situación con la de Miss Bates.

Never mind, Harriet, I shall not be a poor old maid; and it is poverty only which makes celibacy contemptible to a generous public! A single woman, with a very narrow income, must be a ridiculous, disagreeable old maid! the proper sport of boys and girls, but a single woman, of good fortune, is always respectable, and may be as sensible and pleasant as any body else. (75).

Resultado de imagen de miss bates Desde el punto de vista de Emma, lo que marca la diferencia entre la situación de Miss Bates y la suya es el dinero. Al gozar de una posición social elevada, Emma se considera por encima de Miss Bates y afirma que ella nunca se encontrará en una situación similar. Sin embargo, según Galperin (2013), la actitud crítica de Emma hacia Miss Bates, que se muestra en diferentes momentos de la novela, nace precisamente del miedo a que el dinero no baste para salvarla de una situación similar. Desde nuestro de punto de vista, que justificaremos a continuación, la actitud crítica de Emma hacia Miss Bates nace de la insatisfacción personal que Emma experimenta al compararse con ella.

Como ya se ha dicho, al comienzo de la novela se afirma que las cualidades de Emma son su belleza, su inteligencia y su buena posición económica. Es decir, cualidades que no dependen de ella y que no ha hecho nada para merecer. Unos párrafos más adelante, el narrador muestra los puntos negativos del carácter de Emma.

The real evils, indeed, of Emma’s situation were the power of having rather too much her own way, and a disposition to think a little too well of herself; these were the disadvantages which threatened alloy to her many enjoyments. (1)

Acostumbrada a que los demás cedan ante su insistencia y a recibir elogios, Emma confía demasiado en su propio juicio, ignora los consejos de otras personas y actúa según su voluntad, causando sufrimiento a los que tiene alrededor. Además, algo más adelante, el narrador nos informa de otro de los defectos de Emma, la inconstancia. Sin embargo, al describir a Miss Bates, después de enumerar las circunstancias en su contra, su falta de belleza, de inteligencia y de recursos económicos, el narrador se extiende mostrando sus cualidades:

It was her own universal good-will and contented temper which worked such wonders. She loved every body, was interested in every body’s happiness, quicksighted to every body’s merits; thought herself a most fortunate creature, and surrounded with blessings in such an excellent mother, and so many good neighbours and friends, and a home that wanted for nothing. The simplicity and cheerfulness of her nature, her contented and grateful spirit, were a recommendation to every body, and a mine of felicity to herself. (16).

De este modo, se refuerza el contraste entre estos dos personajes. Emma cuenta con cualidades naturales y buena posición. Sin embargo, su carácter es deficiente y sus esfuerzos por mejorar infructuosos. Miss Bates, por el contrario, tiene pocas cualidades naturales y una posición económica desfavorable. Pero su actitud y su carácter suplen esas deficiencias, llevándola a disfrutar y a agradecer los pequeños detalles y a gozar del afecto de sus vecinos.

La relación de Emma y Miss Bates con el resto de personajes y la opinión de estos hacia ambas damas son otros puntos de contraste que el narrador ofrece en diversos momentos.

Debido a su posición, a sus circunstancias familiares y a sus cualidades, Emma está acostumbrada a ocupar un lugar de privilegio en los eventos y reuniones sociales, a actuar según su parecer y a recibir alabanzas. A la vez, su elevada posición social también conlleva cierta soledad, ya que Emma solo es accesible para algunas personas. La superioridad de Emma provoca fascinación en Harriet, respeto en los Cole, recelo en Mrs. Elton y, en general, cierto distanciamiento. Es admirada por la mayoría pero estimada solo por unos pocos, por aquellos que forman parte de su círculo más íntimo.

Miss Bates, sin embargo, resulta cercana y accesible para todo el mundo. Incluso Emma, que, como hemos dicho, mantiene una actitud crítica e irritada hacia ella, no duda en afirmar sus virtudes:

She is very much to the taste of every body, though single and though poor. Poverty certainly has not contracted her mind:  I really believe, if she had only a shilling in the world, she would be very likely to give away sixpence of it; and nobody is afraid of her: that is a great charm. (76).

Imagen relacionadaNadie le tiene miedo. En esta frase de Emma se puede apreciar que es consciente de la actitud distante hacia ella de algunos de sus vecinos, que se sienten intimidados por su posición. Miss Bates es una mujer generosa y agradecida a la que la gente se siente inclinada a ayudar. Su buen corazón y su natural benévolo la convierten en un recurso para sus vecinos cuando necesitan que alguien apruebe sus planes.

As a counsellor she was not wanted; but as an approver, (a much safer character,) she was truly welcome.  Her approbation, at once general and minute, warm and incessant, could not but please. (227)

El carácter agradecido y bondadoso de Miss Bates hace que la gente se sienta segura y cómoda en su presencia. Por esta razón, aunque carece de grandes cualidades, cuenta con el afecto y el respeto de sus vecinos. Además, su situación precaria, le granjea la compasión y la comprensión de todos los que la conocen, a pesar de su incontinencia verbal. Austen pone en boca de Frank Churchill una frase que resume estos últimos párrafos: “She is a woman that one may, that one must laugh at; but that one would not wish to slight.”(231). Por el contrario, podríamos afirmar que Emma es una dama de la que nadie se puede reír, pero a la que algunos (Mr. and Mrs. Elton) querrían herir.

Como hemos visto, el narrador ofrece un claro contraste entre Emma y Miss Bates, que pone de manifiesto sus defectos y cualidades. A lo largo de la novela, podemos encontrar también un contraste entre la actitud de distintos personajes hacia Miss Bates, del que el narrador se sirve para mostrarnos ciertas facetas de la personalidad de los protagonistas. Tal y como se afirmó anteriormente, la actitud de Emma hacia Miss Bates durante la mayor parte de la historia es crítica y, en ocasiones, cruel. Emma es consciente de que debería corregir su actitud, tanto por motivos personales como sociales. Al pertenecer a una de las familias más relevantes de Highbury, su obligación es ayudar a los necesitados. Sin embargo, esta tarea le resulta demasiado costosa y con frecuencia incumple sus obligaciones.

She knew she was considered by the very few who presumed ever to see imperfection in her, as rather negligent in that respect, and as not contributing what she ought to the stock of their scanty comforts. She had had many a hint from Mr. Knightley and some from her own heart, as to her deficiency–but none were equal to counteract the persuasion of its being very disagreeable. (135).

Mr. Knightley, sin embargo, siempre está dispuesto a ayudar a las Bateses y su trato con Miss Bates es siempre paciente, atento y educado. En diferentes momentos de la novela el narrador muestra ejemplos concretos de esta actitud generosa y cordial. Emma, aunque incapaz de imitarle, no duda en alabar el comportamiento de Mr. Knightley. Por ejemplo, cuando Mrs. Weston sugiere que Mr. Knightley utilizó su carruaje para ir a la fiesta de los Cole, con la única intención de ponerlo a disposición de las Bateses, Emma contesta: “I know no man more likely than Mr. Knightley to do the sort of thing” (198). Y, más adelante, también en respuesta a una sugerencia de su antigua institutriz, Emma añade: “He has a great regard for the Bateses, you know, independent of Jane Fairfax– and is always glad to shew them attention.” (199).

Miss Bates no es tan solo un instrumento para contrastar la actitud de Emma y la de Mr. Knightley, sino también un punto de conflicto entre ambos protagonistas. En una cita anterior se dijo que Emma “had had many a hint from Mr. Knightley (…) as to her deficiency”. (135). Mr. Knightley es la única persona capaz de corregir a Emma por su actitud incorrecta. Son varias las intervenciones de este tipo que encontramos en la novela pero, sin duda, la más significativa es la que tiene lugar durante la excursión a Box Hill, en la que Emma ridiculiza cruelmente a Miss Bates. Esta escena, que ha sido comentada en una gran cantidad de estudios sobre Emma (Sabor 2015), es un momento crítico en la evolución de la heroína y, en ella, además del conflicto entre Mr. Knightley y Emma, podemos apreciar el contraste entre Miss Bates y Emma, y también el contraste entre la actitud hacia Miss Bates de ambos protagonistas.

Para apreciar el contraste entre Emma y Miss Bates, nos serviremos del desahogo de la heroína tras su primera conversación con Mrs. Elton. En esta conversación, Emma se siente ofendida por la actitud condescendiente de su interlocutora, que en vez de tratarla con la deferencia que esperaba, se sitúa a su mismo nivel social o incluso algo más elevada. Al terminar ese encuentro, Emma exclama: “’Insufferable woman!’ was her immediate exclamation. ‘Worse than I had supposed.  Absolutely insufferable’” (247). Sin embargo, durante la mencionada excursión a Box Hill, Miss Bates, tras recibir una ofensa mucho mayor por parte de Emma, se culpa a sí misma por lo ocurrido: “Ah!–well–to be sure.  Yes, I see what she means, (turning to Mr. Knightley,) and I will try to hold my tongue. I must make myself very disagreeable, or she would not have said such a thing to an old friend.” (332).

Algunos párrafos más adelante, el narrador muestra una escena en la que Emma y Mr. Knightley se encuentran a solas y el caballero recrimina con fortaleza el comportamiento de la joven. En esta escena, como dijimos, a través de la actitud de ambos hacia Miss Bates, el narrador nos ofrece un claro contraste de ambos personajes y, a la vez, un punto de conflicto que será definitivo para la evolución de la trama.

Resultado de imagen de badly done emma“Were she prosperous, I could allow much for the occasional prevalence of the ridiculous over the good.  Were she a woman of fortune, I would leave every harmless absurdity to take its chance, I would not quarrel with you for any liberties of manner.  Were she your equal in situation– but, Emma, consider how far this is from being the case. She is poor; she has sunk from the comforts she was born to; and, if she live to old age, must probably sink more. Her situation should secure your compassion. It was badly done, indeed!” (336).

Por medio de estas palabras, Mr. Knightley no solo recrimina la actitud de Emma, sino que muestra el contraste entre ella y Miss Bates. Miss Bates pertenece a la misma clase social que Emma y debería de gozar de una posición, no tan privilegiada como la de Emma, pero sí cómoda. Sin embargo, tras la muerte de su padre, tanto Miss Bates como su madre se vieron privadas de sus comodidades y, año tras año, su situación se ha ido complicando por la falta de recursos. La situación de Miss Bates y de Emma podría haber sido similar, sin embargo, las circunstancias provocaron que una gozara de una posición de privilegio mientras la otra se hundía socialmente. Por esta razón, concluye Mr. Knightley, Emma debería tener una especial compasión hacia Miss Bates, ya que Emma debería comprender mejor que nadie el sufrimiento de esta mujer, que carece de todo aquello de lo que goza la joven.

Resultado de imagen de badly done emmaLas palabras de Miss Bates logran que Emma se enfrente a la realidad y reconozca la crueldad de su actitud: “The truth of this representation there was no denying. She felt it at her heart. How could she have been so brutal, so cruel to Miss Bates!” (337). Este autodescubrimiento marca un punto de inflexión en el proceso evolutivo de Emma que, por fin, es consciente de sus equivocaciones. Anteriormente se dijo que Emma se consideraba superior a Miss Bates gracias a su situación económica. Sin embargo, después de la reprensión de Mr. Knightley, Emma se da cuenta de que su posición social y su situación económica no bastan para hacerla una buena persona. Este descubrimiento tiene como consecuencia un cambio de actitud de Emma que se esfuerza por reparar su ofensa a Miss Bates y corregir su comportamiento hacia ella y hacia las demás personas. El contraste entre su actitud y la de Miss Bates lleva a Emma a reconocer sus errores y por esta razón le resultan dolorosos los elogios de Miss Bates, que le recuerdan sus errores del pasado.

“So very kind!” replied Miss Bates.  “But you are always kind.”

There was no bearing such an “always” (340).

Durante los siguientes capítulos, el narrador muestra la evolución de Emma que termina la historia reconociendo sus errores y juzgándose sin excusas. La respuesta de Emma a Mr. Knightley cuando este se sorprende al ver su cambio de actitud respecto al compromiso de Harriet con Robert Martin, pueden servir como resumen de la evolución del personaje de Emma.

“You are materially changed since we talked on this subject before.”

“I hope so–for at that time I was a fool.” (425)

El proceso de evolución de Emma se centra en su carácter, puesto que es lo único defectuoso de la joven. Al principio de la historia, como vimos, el narrador afirmó que Emma era guapa, inteligente y rica, por lo que el crecimiento del personaje debía centrarse en las cualidades que no dependían de la naturaleza ni de la posición social. En el caso de Miss Bates sucede lo contrario. Como personaje, sigue siendo el mismo, ya que su carácter no varía, pero es previsible que su situación económica mejorará tras el matrimonio de su sobrina Jane con Frank Churchill.

  1. Conclusiones

En el apartado 2 de este artículo, se habló de la figura de la solterona en las novelas de Austen y de las limitaciones sociales a las que estaban sujetas las mujeres solteras durante la época de la autora. Por medio del personaje de Miss Bates, Austen ofrece un retrato realista de la situación de precariedad que tuvieron que sufrir algunas mujeres de su época, que dependían completamente de la asistencia de otras personas para poder subsistir. Esta situación resultaba cercana para la autora que, del mismo modo que Miss Bates, era la hija de un clérigo y vio decrecer sus ingresos tras la muerte de su padre, aunque siempre contó con la ayuda económica de sus hermanos.

Según lo explicado en el apartado 3, podemos afirmar que Miss Bates es un personaje plano, ya que no evoluciona a lo largo de la historia ni sorprende de un modo convincente a los lectores. Sin embargo, el hecho de que pueda ser catalogado como un personaje plano no significa que desempeñe un papel secundario. Tal y como se ha mostrado en el punto anterior, el papel de Miss Bates es muy relevante en la novela, ya que la autora establece un contraste continuo entre ella y la protagonista. Miss Bates no solo es crucial para la evolución de Emma sino que, de hecho, es necesaria para comprender en su totalidad a la heroína y para captar la temática principal de la trama.

Austen utiliza el personaje de Miss Bates para mostrar el predeterminismo socioeconómico de su época y la superioridad de los valores personales respecto a las cualidades innatas y a la posición social y económica.

Resultado de imagen de badly done emmaAl contrastar la historia de Emma con la de Miss Bates, Austen nos muestra hasta qué punto las circunstancias socioeconómicas podían limitar la existencia de una mujer. Mientras que Emma goza de una posición de privilegio y no teme por su futuro, Miss Bates, que también nació en el seno de una familia perteneciente a la gentry, depende de unos recursos cada vez más escasos y de la compasión de sus vecinos. Ninguna de las dos ha hecho nada para merecer su destino. Sin embargo, mientras una goza de lujos y comodidades, la otra está abocada a una pobreza cada vez mayor, sin poder hacer nada para evitarlo.

A través del contraste de Emma con Miss Bates, Austen también pone de manifiesto la superioridad de aquello que podemos cambiar respecto a lo que nos viene dado. Como se vio en el punto anterior, las cualidades de Emma al principio de la historia son su belleza, su inteligencia y su riqueza. Todas ellas recibidas en el momento de su nacimiento sin intervención suya. Sin embargo, en aquello en lo que ella puede intervenir, es decir, en su carácter y en su actitud, Emma tiene claras deficiencias. El caso de Miss Bates es casi el opuesto, sus cualidades innatas son escasas, pero su carácter y actitud, aunque no son perfectas, le granjean el afecto y la comprensión de sus vecinos. Por esta razón, a lo largo de la historia, el personaje que evoluciona es el de Emma, que es quien necesita cambiar. Y esta evolución la lleva a acercarse al personaje de Miss Bates, que ha seguido una trayectoria uniforme a lo largo de toda la historia.

 

Por Miguel Ángel Jordán

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Austen, Jane. Emma. Richard Bentley, 1841.

Austen, Jane.  Mansfield Park. Macmillan and Company, 1902.

Austen, Jane. Northanger Abbey – Second Edition. Broadview Press, 2002.

Austen, Jane. Persuasion: An Annotated Edition. Editado por Robert Morrison, Harvard University Press, 2011.

Austen, Jane.  Pride and Prejudice. Richard Bentley, 1853.

Austen, Jane. Sense and Sensibility. Richard Bentley, 1833.

Clay, George R. “In defense of flat characters.” The Midwest Quarterly 42.3 (2001): 271.

Copeland, Edward, y Juliet McMaster. The Cambridge Companion to Jane Austen. Cambridge University Press, 2011.

Forster, E. M. Aspects of the Novel. RosettaBooks, 2010.

Fowkes, Mary-Elisabeth. “Aiding Impoverished Gentlewomen: Power and Class in” Emma”.” Criticism 30.4 (1988): 413-430.

Galperin, William H. The Historical Austen. University of Pennsylvania Press, 2013.

Halperin, John. The Life of Jane Austen. Johns Hopkins University Press, 1984.

Hill, Bridget. Women, Work And Sexual Politics In Eighteenth-Century England. Routledge, 2005.

Jordán, Miguel Ángel. «Understanding Jane Austen». The Esse Messenger, vol. 26-2, Winter de 2017, pp. 18-26.

Kohn, Denise. “Reading Emma as a lesson on” Ladyhood”: A study in the domestic Bildungsroman.” Essays in Literature 22.1 (1995): 45.

Mezei, Kathy. “Spinsters, Surveillance, and Speech: The Case of Miss Marple, Miss Mole, and Miss Jekyll.” Journal of Modern Literature 30.2 (2007): 103-120.

Monaghan, David. Jane Austen: Structure and Social Vision. Springer, 1980.

Muir, Edwin. The Structure Of The Novel. Read Books Ltd, 2013.

Neubauer, Breanna. “This Old Maid: Jane Austen and Her S(p)i(n)sters.” The Midwest Quarterly 56.2 (2015): 124.

Paris, Bernard J. Character and Conflict in Jane Austen’s Novels: A Psychological Approach. Routledge, 2017.

Price, Martin. “Manners, Morals, and Jane Austen.” Nineteenth-Century Fiction 30.3 (1975): 261-280.

Rees, Joan. Jane Austen: Woman and Writer. St. Martin’s Press, 1976.

Sabor, Peter, editor. The Cambridge Companion to ‘Emma’. Cambridge University Press, 2015.

Anuncios

Jane Austen Corner en MM Concepcionistas de Barcelona

El pasado trimestre, los alumnos y alumnas de 1º de Bachiller del colegio MM Concepcionistas de Barcelona, leyeron Orgullo y Prejuicio, vieron la película (2005) y, finalmente, estudiaron con más profundidad la Inglaterra de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Orgullo y Prejuicio es un retrato de la sociedad de aquellos días: fuertes diferencias entre las clases sociales, la presión sobre las mujeres para que contrajeran matrimonio, las dificultades financieras… y Jane Austen tuvo la habilidad de transmitir todo eso con la mayor sutileza.

Los estudiantes tuvieron la oportunidad de escoger entre una variedad de temas y formatos: un diario, cartas, invitaciones a bodas… Pero siembre desde la perspectiva de uno de los personajes.

Y el resultado final ha sido el increíble Jane Austen Corner


Last term the 1st Bachillerato students of the school MM Concepcionistas in Barcelona read Pride and Prejudice, watched the film (2005) and finally studied more deeply about England during the late 18th and early 19th centuries. Pride and Prejudice is a picture of how society was in those days: hard differences among social classes, the pressure for women of being married, the financial difficulties… and Jane Austen had the ability to transmit all that with the best subtlety ever.

The students have had the opportunity to choose among different topics and formats such as a diary page, letters, wedding invitations… but  always from the perspective of one of the characters.

 The final result has been the amazing Jane Austen Corner.

Por Manmen Rodríguez

EMMA: UN HERMOSO RETRATO DE IMPERFECCIÓN

A continuación os ofrecemos un artículo publicado recientemente en el Advance Research Journal of Multidisciplinary Discoveries, en el que se analiza la belleza de la imperfección, a través del personaje de Emma Woodhouse.

Podéis encontrar el artículo original en el siguiente enlace:

http://www.journalresearchijf.com/wp-content/uploads/Emma-by-Jane-Austen-A-Beautiful-Picture-of-Imperfection-PP-24-31.pdf

 

Introducción

“Pictures of perfection as you know make me sick and wicked.” (Austen, Letters, 208). De este modo se dirigía Jane Austen a su sobrina Fanny Knight el 23 de marzo de 1817. En una carta anterior, la joven le había transmitido a su tía las opiniones que Mr. Wildman, su pretendiente, había expresado sobre una de las novelas de Austen, sin saber que ella era la autora. El joven caballero había manifestado sus reparos al encontrar algunos defectos en la heroína y en otros personajes, y Fanny Knight le había relatado esta conversación a su tía para ver cuál era su respuesta. En la carta ya citada, Austen reprende cariñosamente a su sobrina por haber actuado de ese modo, mostrando su compasión y simpatía por el joven caballero, que sin duda se sentiría incómodo al descubrir la verdad. Austen también afirma que Mr. Wildman y ella nunca podrían estar de acuerdo en lo referente a las novelas y a las heroínas, ya que ella no soportaba esas obras en las que las protagonistas son un retrato de perfección, completamente alejado de la realidad.

Todas las obras de Austen están protagonizadas por jóvenes damas dotadas con grandes cualidades, pero también con defectos. Las heroínas de esta autora no pueden en ningún caso ser calificadas como retratos de perfección, ya que a lo largo de cada una de sus novelas, se muestran diferentes pasajes en las que sus debilidades se ponen de manifiesto. Sin embargo, esto no impide que los lectores de dichas obras se sientan atraídos por la personalidad que la autora ha conferido a cada una de sus protagonistas. De hecho, es posible que estas heroínas sean aún más atractivas precisamente por su condición imperfecta, ya que esto las vuelve más cercanas y asequibles.

En el presente artículo, nos proponemos estudiar la relación entre imperfección y belleza en una obra literaria, centrándonos de un modo especial en el papel de la protagonista. Para este propósito, nos parece que la heroína más adecuada es Emma Woodhouse, protagonista de la novela Emma, puesto que se trata de un personaje evidentemente imperfecto.

A continuación, ofreceremos una aproximación al concepto de belleza y a los diferentes intentos de definirlo. Posteriormente se explicarán con brevedad algunas corrientes estéticas relacionadas con la belleza de la imperfección. Este marco teórico nos servirá de referencia a la hora de llevar a cabo nuestro análisis, en el que se analizarán las estrategias utilizadas por Austen para mostrar la belleza de un personaje imperfecto.

Algunas aproximaciones al concepto de belleza

En este apartado, ofreceremos un breve elenco de definiciones y aproximaciones al concepto de belleza. No es nuestro objetivo profundizar en este tema, sino tan solo crear un marco referencial para los siguientes apartados, en los que se estudiarán diferentes aspectos relacionados con este concepto.

Según el poeta y filósofo francés, Paul Valèry (1894), la belleza posee rasgos que la hacen indescriptible e inefable. No es una realidad física que pueda ser medida y analizada, ni tampoco es un concepto unívoco y limitado, que podamos explicar y definir por completo. Esta dificultad a la hora de definir la belleza ha estado presente a lo largo de la historia, sin embargo, desde el punto de vista de Platón (Giovanni 2005), esto no implica que se trate de una realidad meramente subjetiva o cambiante. Los que así la califican, atendiendo a la caducidad de los elementos que en el pasado eran considerados bellos, lo hacen movidos por el error de fijarse en algunas manifestaciones concretas de la belleza, pero no en la belleza en sí, que es una realidad inmutable. La belleza que podemos encontrar en el mundo sensible tiene su origen en la Idea de Belleza, que es la causa de que las cosas nos parezcan bellas al participar en mayor o menor medida de sus características.

Santayana (1896), en un intento de unificar diferentes distinciones y aproximaciones, define la belleza como “pleasure regarded as the quality of a thing” (33) y explica que la belleza es un valor, no una percepción aislada, sino una emoción de nuestra naturaleza afectiva y volitiva, por lo que ha de resultar necesariamente atractiva, ya que algo bello que no le interesara a nadie, sería una contradicción en sí mismo. Santayana también destaca que se trata de un valor positivo. Es la presencia de algo bueno, o la ausencia de algo malo.

En su artículo “An argument about beauty”, Sontag (2005) realiza un recorrido por diferentes definiciones y comentarios sobre la belleza, y afirma que en ocasiones estos intentos o bien se han limitado a unir la belleza al objeto que la posee, o a describir alguna de sus características, o a definirla de un modo excesivamente general, como ha ocurrido al identificarla con la armonía. Sontag añade que ante la imposibilidad de ofrecer una definición adecuada, se optó por apelar a una capacidad de apreciarla en las artes. Esta capacidad, que denominamos “buen gusto”, es la que detecta el valor en las obras de arte y permite elaborar un canon de aquellas obras que merecen ser alabadas, ya que en el arte, a diferencia de en el mundo real, la belleza no es evidente.

El problema de la belleza, según Underwood (2016), es que al estar presente en diversas facetas de nuestro día a día, con facilidad se banaliza y se da pie a la subjetividad. Sin embargo, esto no impide que la percibamos como algo profundo, que escapa a nuestro entendimiento y que, de algún modo, nos ayuda a conocernos como personas.

Como hemos visto en los párrafos anteriores, es más sencillo percibir la belleza que definirla, pero, con la finalidad de aportar una explicación que nos sirva como referencia más adelante, concluiremos este apartado ofreciendo una definición que resume los distintos matices de las definiciones que hemos hallado en diferentes diccionarios. Bello es aquello que por sus cualidades resulta agradable a la vista, o al oído y por extensión al espíritu o al intelecto. Puesto que el concepto de belleza se aplica a realidades muy diversas, esta definición podrá adaptarse al caso concreto, ya sea la belleza física, artística, moral, etc, de modo que se puedan analizar con más detalle las características que propician que esa realidad complazca al que la percibe.

La belleza de lo imperfecto

Para seguir leyendo pincha AQUÍ

Por Miguel Ángel Jordán

Nuevo sello editorial dedicado a Jane Austen

La Jane Austen Society en España es una entidad joven y, por eso mismo, muy dinámica. Impulsados por el entusiasmo de nuestros socios y seguidores, no dudamos en lanzarnos a por nuevos objetivos. Es cierto que en los menos de tres años que han pasado desde la fundación de JASES hemos celebrado varios Study Days (el próximo la semana que viene en Salamanca), hemos creado y asesorado a diversos clubes de lectura (este viernes arranca uno en Córdoba), hemos tenido una presencia activa en las redes sociales, distintos medios se han hecho eco de nuestras actividades, hemos entablado relaciones con “societies” del otro lado del charco, etc, etc, etc. Sí, hemos hecho muchas cosas, y queremos hacer muchísimas más, a ser posible, con vuestra ayuda 😉

Uno de los proyectos que nos propusimos para este nuevo curso académico fue crear nuestro propio sello editorial. Como sabéis, el objetivo principal de JASES es fomentar el conocimiento de las obras de Jane Austen y los estudios sobre esta autora y sus novelas. ¿Y qué mejor manera de lograrlo que creando una editorial que publique este tipo de trabajos?

Ese era nuestro proyecto, y ya es una realidad. El pásado 29 de noviembre vio la luz nuestra primera publicación: “Jane Austen, maestra de escritura”, escrita por Miguel Ángel Jordán, vicepresidente de JASES. Se trata de un análisis del estilo literario de Austen, basado en gran parte en los consejos de escritura que esta autora le dio a su sobrina Anna, tras leer el manuscrito que la joven estaba escribiendo.

Título: Jane Austen, maestra de escritura

Autor: Miguel Ángel Jordán

Idioma: castellano

Fecha de publicación: 30 de noviembre de 2018

Número de páginas: 236

ISBN: 978-8409072378

Precio: tapa blanda 9,63 € / digital 3,10 €

Enlaces de venta: Digital  Tapa blanda

Esta ha sido nuestra primera publicación y confiamos en que pronto le seguirán muchas. Tenemos grandes proyectos, entre ellos una nueva edición de las novelas de Jane Austen, con una traducción actualizada. Y, por supuesto, contamos con que haya mucha gente interesada en publicar con nosotros. Si ese es tu caso o el de alguien a quien conozcas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, escribiéndonos un correo electrónico a la dirección: info@janeaustensociety.es

Nuestro mundo aún puede aprender mucho de Jane Austen y nosotros queremos facilitar que esto ocurra. ¿Nos ayudas?

Los artículos de merchandising de Jane Austen más innecesarios

Jane Austen es una de las escritoras más adaptadas a la gran y pequeña pantalla de la historia, y con uno de los mayores volúmenes de seguidores de entre todos los escritores. Naturalmente, eso conlleva que haya una cantidad exorbitante de productos de merchandising inspirados en sus novelas y películas. Algunos productos obvios son las tazas de té, pósters de citas de sus obras, material de escritura… E incluso camisones largos y románticos que evocan la época de la autora.

austenland-darcy-collectible

Como fans de Jane Austen, todos hemos sucumbido a la tentación de algún artículo Austeniano que nos ha encantado. De hecho, en un artículo previo hablábamos de productos que todo austenita adoraría: objetos prácticas y/o decorativos que nos recuerdan a nuestra autora preferida y muestran nuestras preferencias literarias. Todo esto está muy bien, pero siempre hay que tener cuidado: aunque todos podemos permitirnos algún detalle kitsch en nuestra vida que nos haga absurdamente felices, y el frikismo, al fin y al cabo está de moda y puede ser muy sano, hay que procurar no entusiasmarse y acabar como Jane Hayes en Austenland.

images

Cuanto más se observa esta habitación, más sensaciones de fan loca nos llegan… y más artículos absurdos podríamos encontrar por ahí. Por eso, y con afán humorístico, y no de juzgar a nadie que haya caído en comprar, o fabrique, alguno de estos productos nos hemos decidido a buscar y enumerar los artículos más curiosos que pueden encontrarse entre el merchandising austeniano:

  1. Cirio de Jane Austen, patrona del… ¿matrimonio?

¿Te falta alguna santa en tu altarcito? Todos creemos que Jane era una diosa literaria, pero igual esto ya es pasarse…

images (1)

cd2cc7dd2803aa83f2e396161f777cd3

  1. Tiritas de Jane Austen, por si sangra tu corazón roto, suponemos.

A ver, si son muy monas, pero… ¿tiene Jane Austen propiedades cicatrizantes? ¿Es necesario realmente?

jane-austen-bandages

  1. Retrato de Darcy, óleo industrial sobre lienzo, circa s.XXI. Réplica real del que sale en el libro.

Nada en contra de ser fan de Colin Firth y su magistral interpretación como el héroe austeniano más popular, pero… ¿realmente hay que mostrar tu amor por él en un lienzo en tu casa que evoca los tiempos en los que no había fotos? Disclaimer: Tampoco hace falta colgar una foto.

mini-canvas-6

  1. Posavasos de héroes austenianos

De nuevo, a todos nos gustan los héroes austenianos. Está bien ser fan. Pero a lo mejor dejar que sus caras impresas protejan la mesa del culo de un vaso frío no es la forma más normal de demostrarlo.

coasters-1

  1. Almohada de Darcy. Porque Colin Firth no tiene escalofríos en su casa mientras duermes junto a su foto.

Una vez más… Sí, no pasa nada. No, no vamos a juzgarte. Duerme con esta funda si quieres. Pero reconocerás que normal, normal, normal… No es.

Screen-Shot-2017-09-15-at-12.14.04-1

  1. Los calzoncillos para ser como Wickham.

Sin comentarios.

thomp-boxer-shorts

  1. Tanga de “Esperando a mi Knightley”

Bueno, es suficiente internet por hoy.

thomp-thong

Por Elena Truan, con sus disculpas.

Una nueva adaptación de Orgullo y Prejuicio: ¿a favor o en contra?

Se anunció en agosto de 2017 que habría una adaptación nueva de Orgullo y Prejuicio para el canal de ITV, y desde entonces parece haber caído el silencio. El reparto y la fecha de estreno siguen siendo un misterio; las localizaciones, una incógnita. Mientras esperamos a que más detalles salgan a la luz, me gustaría valorar las posibilidades de esta nueva adaptación con nuestros lectores.

Los datos que se conocen sobre el proyecto son los siguientes: en primer lugar, es la productora Mammoth Screen, que también está detrás de series de audiencia altamente austenita como Poldark o Victoria, la que ha encargado el guión de la adaptación. En segundo lugar, la elegida para escribir dicho guión adaptado es Nina Raine, aclamada dramaturga autora de las obras de teatro Consent y Tribes.

Las declaraciones de Raine han dejado claro que no será una adaptación como aquellas a las que nos tienen acostumbrados en general. “Orgullo y Prejuicio es en realidad un libro muy adulto, mucho menos bonnet-y [por bonnet, sombrero de la época de regencia] de lo que la gente asume.” Raine espera “hacer justicia a la inteligencia oscura de Jane Austen -chispeante, sí, pero chispeante como lo es el granito.” El director de Mammoth Damien Timmer ha añadido además que en una era en la que la audiencia consume dramas en serie, “tiene sentido retomar los clásicos,” y que “toda generación necesita su propia adaptación de la novela perfecta.” Se dice que la serie se estrenaría en 2020, 25 años depués de la adaptación de la BBC con Colin Firth en el papel de Darcy, considerada por muchos fans como insuperable. También se cumplirían 15 años desde la adaptación de Joe Wright para la gran pantalla, de la cual se suele apreciar más la Elizabeth Bennet de Keira Knightley.

Algunas reacciones a la noticia han sido negativas, comentando que nadie está interesado en una adaptación más oscura de la famosa obra, como se dice que será, o quejándose de la poca originalidad de rehacer una adaptación de la misma novela (pudiendo tal vez adaptar otras menos conocidas o trilladas, o escribir contenido original para la televisión). Otras, en cambio son más positivas y abiertas a lo que pueda traernos Nina Raine a los austenitas. Lo que sí es bastante interesante recalcar es que la autora jamás ha visto ninguna de las adaptaciones, mejor o peor conocidas, de Orgullo y Prejuicio a ningún formato audiovisual, de manera que el libro sobre el que va a escribir el guión existe para ella únicamente en su cabeza.

Lo cierto es que, con el tiempo y la revisión de las novelas canónicas de Austen, las adaptaciones han ido cambiando. Los años están permitiendo sacudirse el polvo de años de crítica patriarcal que suavizó las educadas denuncias de Austen a la sociedad, dejando las pepitas de dorado sarcasmo escaparse por su filtro para solo dejar las piedras grandes y burdas de un cortejo romántico entre jóvenes educados. Tal vez los críticos que consideraron las novelas de Austen de inofensivas y dirigidas a un público femenino de bien lo hicieran por pura torpeza a la hora de pillar su ironía; tal vez, por una simple omisión de la idea de que una mujer fuera capaz de escribir novelas de profunda crítica social; o tal vez, algún crítico listo quisiera esconder deliberadamente el valioso contenido de sus novelas y las alabó para que no fueran olvidadas, de una forma en la que la sociedad las aceptaría (siendo este último caso bastante improbable y novelesco). No obstante, parece apreciarse una mayor vivacidad en las adaptaciones actuales, empezando Joe Wright con Orgullo y Prejuicio a recalcar escenas que reflejaban el sufrimiento de la mujer en la sociedad disfuncional de la época de regencia, y convirtiendo las adaptaciones a serie web de Pemberley Digital los problemas en actuales. Lidera la marcha de momento Whit Stillman con su adaptación de Lady Susan, titulada Amor y Amistad, que consiguió captar la ironía dura y a la vez brillante de Austen a un nivel de humor Wildeano.

Sería fantástico para los lectores de Austen de todo el mundo, y los austenitas principiantes, que esta adaptación que se anticipa oscura consiguiera igualar o superar a Stillman reflejando el auténtico carácter de nuestra autora preferida. Mi mayor miedo, infundado por el contenido estirado de novelas feministas que se encuentra fácilmente hoy en día en las plataformas de contenido, es que Raine nos traiga una serie rebosante de feminismo enlatado de fácil consumo y falacia rápida, que desvirtúe la delicadeza de la crítica social. No obstante, si Nina Raine consigue crear una obra de sutil ironía y fuerte significado, y encuentra los silencios adecuados y las conversaciones relevantes de Orgullo y Prejuicio (si es que las hay irrelevantes), se convertirá en mi nueva heroína.

Por Elena Truan.

Emma Approved vuelve, ¡y no está sola!

Hace cinco años que Emma Approved, la adaptación de Emma a serie digital, encantó a miles de espectadores que venían de ver la primera y anterior producción de Pemberley Digital, The Lizzie Bennet Diaries. Muchos clamaban por una secuela, e incluso apostaban por el crossover tras la aparición estelar de Caroline Bingley como Mrs. Elton en Emma Approved, encajando los dos personajes de forma magistral. Mientras los puristas se llevan las manos a la cabeza y los espectadores más abiertos a interpretaciones que se desvían del canon ven los capítulos una y otra vez, Pemberley Digital ha preparado su siguiente proyecto austeniano.

Los más atentos de los seguidores de las series digitales habrán detectado que desde hace un tiempo las redes sociales de Emma Approved se reactivaban, con vagas noticias que hablaban sobre volver.

Según nos hemos acercado a Octubre, los posts se han vuelto más activos y han provocado la curiosidad con fragmentos del primer capítulo de la segunda etapa de Emma Approved. Algún comentario remarcaba que lo ideal sería que preparasen una nueva adaptación, pero no será necesario: el primer capítulo ya está en YouTube, y trae no una, sino DOS sorpresas para los fans de las secuelas, los crossovers, y las nuevas adaptaciones.

No queremos reventaros el capítulo, así que no diremos nombres: sólo que el nuevo caso de coaching para Emma se trata de un hombre que desea cambiar su vida tras decisiones que no le hicieron feliz, y que puede que ayude a Emma a superar un caso fracasado de una joven que se arrepintió de una boda… ¡Y que aparecerá por las oficinas de la empresa un personaje pomposamente entusiasmado por el trabajo!

Por desgracia, la nueva etapa de Emma Approved está sujeta a conseguir financiación. El plan actual de producción es solo a dos meses vista, según aseguran en su página de Patreon. Llevando la interactividad un paso más allá, han abierto una página de Patreon, un sistema colaborativo de mecenazgo de proyectos, indicando que los donantes serán considerados accionistas de la empresa de coaching de Emma, pudiendo tomar decisiones con respecto al rumbo de la empresa (incluido votar las preguntas que aparecerán en los Q&A) y acceder a contenidos especiales como vídeos de “detrás de las cámaras”. Actualmente cuentan con 382 accionistas, pero el objetivo para que la serie continúe tras dos meses es de 1000.

¡Puedes colaborar donando para Emma Approved aquí!

Y sin más dilación… Aquí tenéis el primer capítulo:

Por Elena Truan Aguirre.

LATIENDO AL UNÍSONO

Latiendo al unísono con las últimas frases de Persuasión, lanzo un suspiro liberando el aire que sobra cuando la emoción contenida te mantiene atrapada desde muy dentro.

Es una historia bañada de melancolía, tejida con sentimientos que todo lector con sensibilidad puede percibir como propios; una melodía lenta y cadenciosa que transmite ternura, pasión resguardada y que va in crescendo de la mano de Anne Elliot, acompasada por su propia evolución interior y ese destino justo que repara una decisión tan desacertada como poco natural, logrando un final merecido y deseado: ”la evolución natural de un comienzo antinatural.”

La vida de Anne está marcada por el desafecto desnaturalizado de una familia que tiene poco de honrosa, donde los títulos, la fortuna, la vanidad, la superficialidad emocional y la escasez de inteligencia a todos los niveles la llenan de dolor. Siempre necesitada de un abrazo verdadero y confiado, lo encuentra sólo en la sustitución de la figura maternal, lady Russell, el único vínculo  que la sostiene y le permite costosamente remendar sus profundas  heridas. Para el resto del mundo solo era Anne.

Ella atesora dulzura y fortaleza interior frente a la adversidad, está obligada a caminar en la invisibilidad, a manejarse entre sombras, decepciones, desprecio y dolor como únicos compañeros. Acostumbrada a ceder por estrategia para sobrevivir, cae en la trampa de un persuasivo consejo formulado desde un sentimiento maternal, pero que tan sólo consigue confundirla y hacerle creer en un deber que se convierte en el acto más sensato: el deber de abandonar un amor tan apasionado como verdadero. Por ello y a pesar de ello, queda rota y necesitada de los más intensos consuelos que de ningún modo recibirá.

Se han perdido y para siempre.

Por su parte, Wentworth debe realizar un duro trayecto personal desde el rechazo y la pérdida de su único gran amor cuando se siente totalmente enganchado a su esencia. Encontró en Anne lo que siempre había buscado y recibe un golpe tan duro que tumba cualquier atisbo de esperanza y lo sume en un triste resentimiento; pero éste no es más que un mal disfraz de su agonía, que se desmorona con la angustiosa sensación de volver a perderse de nuevo, precísamente cuando el destino acaba de concederles el regalo maravilloso de una segunda oportunidad.

Ambos creían haber borrado el afecto mutuo, pero inconscientemente siguen rechazando las oportunidades que van apareciendo en su vida como si en algún lugar de su interior quedase una mínima luz, un rescoldo, un mínimo resquicio por donde pueda colarse lo imposible.

Eran merecedores el uno del otro.

“Habría sido imposible encontrar dos gustos más semejantes, dos sentimientos más armónicos, dos semblantes más amados. Y sin embargo, ahora eran dos extraños; no, incluso peor que extraños, porque los extraños pueden terminar conociéndose. Estaban distanciados para siempre.”

La pérdida de alguien que ha cautivado e invadido de forma tan intensa su interior logra transformar a una muchacha bonita, dulce, recatada, refinada y sensible en una mujer apagada y consumida, sin brillo en la mirada. Sin necesidad de culpar a nadie, aprende la lección. Los prejuicios ajenos y la necesidad natural de encontrar un refugio por las circunstancias que la rodeaban fueron los peores consejeros a la hora de tomar una decisión que tornaría la felicidad en tristeza y el recuerdo en olvido. Un poso de sentimientos que ahora viaja a la deriva. Anclada a un paisaje otoñal interior.

Y por fin, el reencuentro inesperado.

Es preciosa la descripción de las primeras veces en las que coinciden, la lenta evolución de los personajes hacia lo que resulta previsible, si no forzoso, cuando los sentimientos son constantes e imperecederos.

Anne atesora cada mínimo gesto que proviene de Wentworth, un cruce de miradas, el episodio con su pequeño sobrino, la ayuda a subir en el carruaje… tantos pequeños gestos que la hacen reflexionar y analizar constantemente sobre su comportamiento hacia ella. A veces siente que debería pasar desapercibida ante un rechazo que cree seguro, pero no puede evitar el arrebol de sus mejillas y las muestras del maremoto de emociones que le provoca su presencia. Su ser es receptivo e insubordinado, posee una rebeldía que es imposible de controlar, somatizando cada oleada de emociones y sentimientos que escapan para mostrarse al mundo. Una mujer apasionada.

Wentworth tiene que redescubrir a Anne, volver a verla tal y como es, y también analiza sus gestos, palabras y comportamiento. Y nota cómo se aviva la llama nunca del todo apagada cuando se encuentra con una mujer que sigue conservando la dulzura que lo cautivó y la firmeza de espíritu que le permiten tomar decisiones por ella misma. La figura de Anne se perfila con la más delicada paleta de colores que podría manejar el mejor de los artistas. Está cautivado, el autoengaño ya no le consuela. Es Anne, su Anne.

A partir de este punto, los caminos se cruzan de nuevo y son conscientes de esa segunda oportunidad con la que el destino, mágicamente y siendo justo, ha conseguido unirlos de nuevo.

No pueden perderse. No deben. Ahora es lo prudente y conveniente, lo obligado.

Wentworth no ha encontrado a nadie que pueda conquistarlo tan intensamente como lo ha hecho Anne. Y ella florece, renace hacia el exterior, cuando la ilusión y la esperanza invaden su interior.

Al llegar a esa apasionada carta del capitán, todos los que hemos leído Persuasión vivimos, como él, “entre la agonía y la esperanza”.

A mí también me traspasó el alma, hizo encender mis mejillas sintiendo esa pasión dulce y contenida que transforma un sentimiento otoñal finalmente en un “verano interior invencible” parafraseando a Camus.

Gracias, querida Anne, por llevarme de tu mano, por mostrarte y compartir contigo sentimientos tan intensos como verdaderos y que finalmente han conseguido que me embargue la emoción cuando la sabia, sensible e inteligente pluma de Austen hace que volvamos a creer en las segundas oportunidades, en la justicia del verbo deber carente de un único criterio, en la unión de dos personas que sobrepasan en valor a sus circunstancias.

Por Mª Ángeles Lorente

Socia de JASES

 

¿POR QUÉ NOS GUSTA TANTO JANE AUSTEN?

Hoy conmemoramos un nuevo aniversario del fallecimiento de Jane Austen… La escritora que me cambió la vida 😉

No quiero aburriros con “batallitas” personales, y menos en un día como el de hoy, en el que el protagonismo tiene que ser para nuestra querida Jane Austen. Pero, con vuestro permiso, sí que me gustaría compartir algunas reflexiones en torno a su figura.

¿Por qué te gusta tanto Jane Austen? No sé cuántas veces habré escuchado esa pregunta. De hecho, es posible que ya haya hablado de eso en alguna entrada anterior… ¿Por qué me gusta tanto? Pues no lo sé, la verdad. Pero, si algo tengo claro a día de hoy, es que no soy un caso aislado. He tenido la oportunidad de compartir muchos ratos con austenitas de ambos lados del Atlántico y he comprobado que el amor por Austen y sus obras es un bien endémico 😉 ¿Y cuál es la razón? ¿Qué tiene esta autora para cautivar así a tantos lectores? Porque hay muchos escritores geniales, pero no son tantos los que tienes seguidores tan apasionados como Jane Austen.

Lo cierto es que no creo que haya una sola razón, sino tantas como seguidores acérrimos de esta gran autora, porque en cada caso se trata de una historia personal, de un encuentro personal con una mujer admirable.

¿Qué tienen las obras de Austen para cautivar a tantos lectores? Humanidad. Esperanza. Sentido del humor. Respeto. Delicadeza. Armonía. Belleza. Educación. Elegancia… y otros muchos valores. Tantas cosas que, en ocasiones, echamos de menos en la sociedad actual. Y eso no se debe a que en aquel entonces todo fuera mejor, sino a la capacidad de Austen de mostrar el lado positivo de las cosas, la belleza de los pequeños detalles, la grandeza del ser humano.

Hay autores, de gran calidad muchos de ellos, que impregnan sus escritos de amargura y desesperanza, fruto de su desengaño o de su percepción negativa de la realidad. Reconozco que huyo de esos escritores como de la peste 😛 No tengo ganas de que amarguen la vida, o de terminar un libro planteándome si vale la pena seguir en este mundo injusto o no. Jane Austen, sin embargo, vuelva en sus libros una mirada esperanzadora de la realidad. No es ajena a las malas conductas, a los vicios, a las injusticias sociales… Están ahí, en sus novelas. Pero ella es capaz de ver más allá, porque percibe la grandeza del alma humana. Cada persona es única y es capaz de escribir su propia historia, por muy adversas que sean las circunstancias. Jane Austen lo hizo, y dificultades no le faltaron.

¿Por qué me gusta tanto Jane Austen? Porque decidió seguir su propio camino y ser fiel a su estilo, aunque eso pudiera alejarla del éxito… Ya que traicionarse a uno mismo es el mayor fracaso. Jane Austen supo impregnar sus obras de armonía y grandeza porque poseía esas cualidades. Nadie da lo que no tiene… Pero ese nunca fue su problema.

Conmemoramos un nuevo aniversario del fallecimiento de una de las mejores escritoras de la literatura universal. Sus obras son un legado maravilloso para todos aquellos que sepan apreciarlas. Ojalá que cada vez sean más los que se introduzcan en esas páginas. Desde JASES haremos todo lo posible para que así sea.

¡Gracias, Jane!

Por Miguel Ángel Jordán

Un Austenita en New York

Hi, everyone!

Desde hace unos días me encuentro en NYC, realizando una estancia de investigación… Y como no quiero que esta entrada sea excesivamente larga, voy a ir directo al grano.

En cuanto supe que iba a viajar a Nueva York, me puse en contacto con nuestros socios de JASNA (Jane Austen Society of North America) para ver si sería posible que me reuniera con alguno de sus miembros. Y, muy poco tiempo después, recibí varias respuestas, cada cual más amable. JASNA cuenta con más de 5000 socios y está dividida en diferentes grupos (branches), ya que por el tamaño del país, es mucho más práctico así. Una de las personas que me escribió fue Nancy Duell, coordinadora de la región de NY, y junto con unas cariñosas letras, me envió una invitación a participar en un “JASNA retreat“, un fin de semana dedicado a Austen en un hermoso y pacífico paraje del estado de NY. ¿Cuánto tiempo tardé en aceptar la invitación? Menos que en escribir esta pregunta 😉

Algunos días después, Nancy volvió a escribirme para desbordarme con su amabilidad. Por una parte, me informó de que habían pedido y recibido contributions con las que sufragar los gastos de mi desplazamiento y estancia en Wiawaka. Y por otra, me dijo que una socia de JASNA se había ofrecido a acompañarme durante el viaje para evitar que yo terminara en Alaska (esto último no lo dijo, pero hubiera sido así).

Dando un salto en el tiempo, nos situamos en la madrugada del sábado 23 de junio. Tras varios intercambios de mails y mensajes, había quedado con Rose Kearns (mi guía) y su amiga Maggie Wetzel a las 6.15 a.m. en Grand Central Station. Así que me levanté mientras las gallinas soñaban con los angelitos y me puse en camino hacia la estación. Entre mis preocupaciones no se encontraba la de cómo reconocer a Rose, ya que ella misma me había asegurado que sería fácil, puesto que llevaría puesto un vestido de época (1790s). Y así fue 😉 . Por desgracia, mi móvil me ha hecho varias trastadas durante este fin de semana y he perdido algunos vídeos y algunas fotos… Pero os puedo garantizar que se trataba de un vestido muy bonito y que Rose estaba muy guapa con él 🙂

Los primeros minutos del viaje en tren fueron una cura de humildad en toda regla. Yo pensaba que era un experto en Jane Austen… A ver, he hecho la tesis doctoral sobre su estilo literario y he publicado una novela biográfica sobre ella, así que algo sé, ¿no? Pues… comparado con Rose, me sentí como un principiante, y cuando un rato después bajamos en Albany y montamos en el coche de David Shapard, esa sensación se afianzó y llegué a Wiawaka pensando que no era más que un school boy. ¡Madre mía! ¡Lo sabían todo de todo!

Nada más llegar, dejamos las maletas y tuvimos una sesión introductoria sobre el lugar en el que nos encontrábamos, Saratoga Springs, que es como Bath pero en versión americana. Al terminar esta sesión, comimos (ya eran las doce 😛 ) y, tras una agradable sobremesa, comenzó la brillante conferencia impartida por Tonya Moutray, profesora de The Sage College, sobre la influencia del catolicismo en la arquitectura y moda durante los últimos años del siglo XIX. Como consecuencia de la revolución francesa, muchas personas pertenecientes a órdenes religiosas, huyeron de Francia y se refugiaron en Inglaterra. Y esto tuvo una influencia tanto en los vestidos de las damas (el tipo de tocado y velo), como en algunos complementos (nuns crosses), como en las construcciones de las casas y las abbeys. Tonya, además, nos mostró bastantes imágenes de su estancia de investigación en Chawton House, la antigua residencia de Edward Knight, hermano de Jane Austen. Así que el nivel de envidia por mi parte fue en aumento continuo 😉

 

A continuación, tuvo lugar la primera parte de la lectura dramatizada de la adaptación para teatro de Persuasión escrita por Rose Kearns. Sí, mi compañera de tren que lo sabía todo 😉 . Rose no solo es una gran entendida en Austen, también es escritora y actriz de teatro. Entre el material que se nos había entregado al principio de la jornada, se encontraba una copia de la obra, por lo que se asignaron los papeles y comenzó la lectura. David y yo éramos los únicos caballeros presentes, así que a él le tocó ser sir Walter Elliot y a mí el capitán Wentworth (¡qué se le va a hacer! 😛 ) .

Para calentar motores, Rose propuso que cantáramos una de las canciones que aparecen en la obra. Son canciones reales de aquella época, y tanto la letra como la melodía encajan a la perfección con la historia. Y fue en ese momento cuando descubrí que mi otra compañera de viaje era una artista consumada.

 

Cantante, compositora, bailarina, actriz e instructora de yoga todo en una sola persona. Y, además, una gran persona y muy divertida. Tal y como os he dicho antes, algunos vídeos y fotos se han estropeado pero, afortunadamente, sí que se ha salvado el sonido, por lo que podéis escuchar a Maggie guiando al resto de asistentes en una de las canciones, e interpretando ella sola otra melodía. Ya me decís qué tal lo hace 😉

Me gustó mucho la adaptación de Rose. Desde mi punto de vista, logra mantener la esencia y, a la vez, agiliza mucho la trama, de modo que en algo menos de dos horas y media se puede recorrer toda la historia. A nosotros no nos dio tiempo a acabarla, ya que entre acto y acto se abría el turno de comentarios y preguntas, pero fue una experiencia muy interesante y divertida. Con un capitán Wentworth con Spanish accent 🙂

Después de la cena, vimos la versión de Persuasión de 1995, que yo había visto hacía ya mucho tiempo y que disfruté por completo. Las ondas austenianas vibraban en el aire y era mucho más fácil apreciar cada detalle. Con esto concluyó esa primera jornada y nos retiramos a nuestros aposentos para un merecido descanso.

Después de una semana en NYC, mi reloj biológico está completamente desajustado, así que me desperté bastante antes de la hora prevista, pero eso me permitió el lujo de dar una vuelta por los alrededores y disfrutar del inigualable entorno. Hasta que encontré una silla escondida en un recoveco frente al lago y me senté allí a disfrutar de la calma, con las ardillas correteando por todas partes.

Y, a las 8.00, fui al comedor para tomar un desayuno americano como Dios manda. Así cualquiera afronta el día con energía: huevos, tostadas, gachas de avena, cereales, galletas, bizcochos, magdalenas y mantequilla de cacahuete, claro, que no falte.

A continuación retomamos la lectura dramatizada de Persuasión y, después, llegaron mis 15 minutos de gloria 😉 . Nancy me había preguntado la tarde anterior si tendría algún inconveniente en presentarme, hablar de por qué estaba allí, contar los inicios de JASES, etc. Y, obviamente, yo acepté encantado. Así que les conté la historia de mi vida y, en concreto, como Jane Austen ha cambiado mi vida. Les hablé de cómo hace algo más de dos años, Elena Truan tuvo la amabilidad de invitarme a colaborar en su proyecto de fundar JASES y, por supuesto, les hablé de mi libro 🙂 🙂 🙂 . Tras presentar Jane en Valencia, Madrid y Cartagena, también pude presentarlo en New York. Y es una lástima que aún no se haya traducido al inglés, porque hubiera agotado los ejemplares en ese momento 😉

Después de comer, tuvimos la última conferencia, en la que David Shapard, autor de una serie de ediciones críticas de todas las obras de Jane Austen, nos llevó de viaje a Bath. Fue impresionante. David ha estado varias veces allí, ya que cada año lidera una expedición de austenitas americanos a los lugares de Jane Austen. Por medio de mapas y fotografías, recorrimos todos los lugares relacionados con Austen y sus novelas: the Pumproom, the Octogon, the Royal Crescent

Por último, tuvimos un breve coloquio en el que se comentaron algunas de las cosas que habían salido en algunas de las sesiones, se habló de planes de futuro (+envidia por mi parte), se recordaron los inicios de JASNA en NY…

No tengo palabras para agradecer la amabilidad, el cariño y la atención que he recibido por parte de las organizadoras y de todos los asistentes a estas jornadas. Como os decía antes, he aprendido muchísimo ya que había auténticos expertos en Austen, pero también he aprendido mucho de la calidad humana de todas estas personas. Me sentí como en casa. Y gran parte de la culpa la tiene Jane Austen.

Durante el viaje de vuelta tuve la oportunidad de seguir charlando un rato con Rose y Maggie, a las que les deseo lo mejor en sus carreras artísticas y profesionales, y a las que espero volver a ver durante el tiempo que seguiré por aquí, leyendo, investigando, conociendo gente increíble, y haciendo algo de turismo. ¡Que no todo en la vida es trabajar!

¡MIL GRACIAS JASNA! ESPERAMOS QUE NOS DEVOLVÁIS LA VISITA

Por Miguel Ángel Jordán