GENIALIDADES: EL PRIMER CAPÍTULO DE NORTHANGER ABBEY

Resultado de imagen de el libro de la señorita buncleTratándose de personas adultas, la ingenuidad en estado puro es algo que sólo puede encontrarse en obras de ficción. Uno de esos, puede encontrarse de forma canónica en el personaje de Barbara Buncle, una «cuarentona flacucha y sin estilo» (según la propia autora, ya ven por dónde van los tiros) quien, para solucionar sus problemas económicos, decide dedicarse a la literatura, eso sí, después de descartar la cría de gallinas. El libro de la Señorita Buncle, una brillantez de la escritora británica D. E. Stevenson (1892–1973), es una novela que sobresale por su sencillez, amenidad e ingenio, y en su segundo capítulo nos encontramos con las siguientes palabras, puestas en la mente de un experimentado editor londinense, que valora el manuscrito enviado por la señorita Buncle:

«(…) el libro era una sátira exquisita, solo comparable al primer capítulo de La abadía de Northanger, o una sencilla crónica de acontecimientos vistos con la mirada inocente de un simple

Resultado de imagen de northanger abbey bookSin duda es una ponderación muy intensa la que realiza el personaje respecto del manuscrito que ha leído, porque la maestría satírica concentrada en el primer capítulo de esa primera novela que Jane Austen dio por terminada y lista para su publicación, aunque se publicara en último lugar. Y es que La abadía de Northanger fue escrita por la autora inglesa con una clara doble intención paródica, teniendo en el punto de mira de su pluma tanto las novelas góticas que empezaron a proliferar desde entonces como de los métodos y los clichés comúnmente aceptados en su época para la educación femenina.

Pero no es analizar la intención y cualidades de tan infravalorada novela (a mi modesto entender) el objeto de estas líneas, sino recomendar el placer de incidir en las escasas páginas de su primer capítulo, que por sí mismas constituirían ya una obrita literaria sobresaliente.

Resultado de imagen de northanger abbey bookYa el arranque, la primera anunciación de ese primer capítulo es digna de figurar entre las más memorables de la literatura. En ella se rebaja a improbable la posibilidad de que su protagonista pudiera llegar a ser una heroína de novela, especialmente de una novela romántica o gótica, claro está, porque su posición social, el carácter de sus progenitores, su propio físico y su manera de ser confabulaban en igual medida contra ella»[1]. Y, en las páginas subsiguientes, se va desgranando con método y sin pausa la ristra de tales cualidades confabuladas.

Resultado de imagen de catherine morlandDurante los primeros quince años de la vida de Catherine Morland, que tal es el nombre de la llamada a ser una perfecta antiheroína, se produce una acumulación de circunstancias que llevan a mostrar unos síntomas de disipación preocupantes para su futuro novelesco. No cuidar al ratoncito, no dar de comer a los canarios ni regar los rosales (o coger flores sólo como travesura), su predilección por el barro, los juegos de muchachos, triscar por el campo y revolcarse por pendientes de hierba, mostrar absoluta indiferencia ante la jardinería, la música, el dibujo y los vestidos femeninos y poseer unas facciones toscas y un cabello oscuro y lacio hacían presagiar su caída en el lado más prosaico y letárgico de la vida. Era ruidosa y alocada, pero sobre todo detestaba la pulcritud. Uno de los días más felices de la vida de Catherine fue aquel en que sus padres despidieron al profesor de música; nunca aprendió ni comprendió nada que no le hubieran enseñando de antemano; y en cuanto al dibujo su techo artístico consistió en dibujar casas, árboles, gallinas y pollitos, todos ellos muy parecidos.

La sentencia parecía inevitable: no habría castillos abandonados y misteriosos, ni visiones o sucesos sobrenaturales, ni experimentaría las emociones intensas y los amores turbulentos de una heroína como mandan los cánones de las novelas reputadas.

Imagen relacionadaSin embargo, a los quince años se operó una transmutación (casi una transustanciación) en su vida absolutamente inopinada. Mejoró su cutis, el cabello empezó a rizarse, fue adquiriendo buen color, sus ojos cobraron viveza y su figura mejor porte. Empezó a sentirse atraída por sedas y muselinas, se reforzó su natural afectuoso y su genio apacible e incluso empezó a leer cuantas obras deben leerse para abastecer la memoria de esas citas que tan prácticas y tranquilizadoras resultan en las vicisitudes de una vida agitada. En definitiva, entre los quince y los diecisiete años, edad ésta en la que salió al mundo, se estuvo preparando a conciencia para convertirse en una heroína como Dios manda.

Resultado de imagen de catherine morlandA pesar de tan ardua preparación, Catherine no terminaba de salir de la indigencia heroica. No sólo por no saber escribir sonetos, aunque se obligaba a sí misma a leerlos (no entremos en materia de comprensión lectora…); ni tampoco por no ser capaz de interpretar preludios al pianoforte, aunque sí sabía escuchar las interpretaciones de los demás casi sin esfuerzo; sino especialmente porque no existía ningún apuesto pretendiente que fuera objeto de ensoñaciones amorosas y de quien acometer un boceto de perfil (que resultase reconocible). No obstante, existía una explicación cabal para la excepcional indigencia de vida amorosa que padecía la protagonista: no vivía ningún lord en los alrededores, ni siquiera un baronet; ninguna de las familias conocidas había encontrado un niño ante su puerta, ni tampoco un joven de origen desconocido; su padre no había sido nombrado tutor de un huérfano; y el señor más acaudalado de los alrededores carecía de descendencia.

Resultado de imagen de catherine morlandEn definitiva, la protagonista interpreta al arquetipo de lectora simplona de la época (¿o de todas las épocas?). Desde el primer capítulo, desde el primer párrafo, caracteriza a la lectora “romántica” como a una mera aprendiz y la ridiculiza, se plantea una caricatura hostil de tal lectora… aunque crea a su alrededor la esperanza de que se vuelva más ambiciosa.

Resultado de imagen de northanger abbey bookEsta peculiar forma de expresión en cuanto a la presentación de la protagonista demuestra el carácter innovador, prácticamente experimental de la novela, desafiante hacia el propio género al que pertenece e incluso inquisitiva respecto del significado de la propia ficción. Y es que es una obra mucho más ambiciosa de lo que se suele expresar por sus comentaristas. La abadía de Northanger puede resultar desconcertante, ya que Austen plantea a la lectora cómplice una especie de juego en la novela, pero para seguir ese juego hay que ser lectoras sofisticadas de novelas [2]; si no, no se entiende nada y se toma la obra como un mero divertimento sin demasiado sentido. Pero eso ya es materia de un análisis más profundo, no de esta reflexión sobre el primer capítulo esbozada por un lector salvaje, y dejaremos que otras plumas expertas se ocupen de más largos y sesudos análisis.

Por Fernando García Pañeda

[1]  Los resaltados son transcripción del original. Traducción de Guillermo Lorenzo (Alba Editorial, 4ª edición, 2000)

[2]  Permítaseme emplear únicamente el femenino por ser abrumadora la mayoría de lectoras, de novelas en general, y de las de Jane Austen en particular.

JANE AUSTEN Y LOS CLÉRIGOS

En esta entrada vamos a comentar brevemente la visión que se transmite en las novelas de Jane Austen sobre los clérigos y, también, la que pensamos que fue su opinión al respecto.

En el contexto sociocultural en el que vivió Austen, las “salidas profesionales” para un joven de buena posición, pero sin demasiados medios económicos, eran bastante escasas: el derecho, el ejército, la marina o la Iglesia. Es decir, la clerecía era vista como un oficio más, no necesariamente como una vocación.

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En las novelas de JA, encontramos dos perspectivas de la labor propia de un clérigo claramente diferenciadas. Una visión profesional y de relaciones sociales, como la de Mr. Collins, al que vemos siempre muy preocupado por mantener sus buenas relaciones con Lady Catherine y con aquellos que puedan contribuir a su propio bienestar. Y otra visión mucho más pastoral, en la que el párroco deberá cuidar de sus feligreses, y por lo tanto, tendrá que convivir con ellos a fin de conocer sus necesidades y resultar asequible, aunque esto vaya en detrimento de su comodidad; como explica Lord Bertram al hablar del futuro deResultado de imagen de edmund bertram su hijo Edmund.

Entonces… ¿Cuál fue la visión de Jane Austen respecto a los clérigos? Antes de contestar a esta pregunta veamos algunas actitudes de sus personajes.

A pesar de que los clérigos tuvieran acceso a las clases sociales más altas, dependiendo del lugar en el que desempeñaran su ministerio, su situación no siempre era valorada de un modo positivo. En ocasiones podía deberse al escaso atractivo de las tareas religiosas para unas jóvenes más pendientes de los uniformes que de las vestes sacerdotales, como serían Kitty y Lydia:

Kitty and Lydia were far from envying Miss Lucas, for Mr. Collins was only a clergyman (P&P)

En otras, a la escasa influencia social o a las limitaciones económicas de dichos cargos:

Resultado de imagen de robert ferrarsHe (Robert Ferrars) laughed most immoderately. The idea of Edward’s being a clergyman, and living in a small parsonage-house, diverted him beyond measure;–and when to that was added the fanciful imagery of Edward reading prayers in a white surplice, and publishing the banns of marriage between John Smith and Mary Brown, he could conceive nothing more ridiculous. (S&S)

También hallamos críticas respecto a su estilo de vida. Se les acusa de ser perezosos, glotones, egoístas, etc.

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“Oh! no doubt he is very sincere in preferring an income ready made, to the trouble of working for one; and has the best intentions of doing nothing all the rest of his days but eat, drink, and grow fat.” (MP)

Pero, frente a crítica de Mary Crawford, encontramos enseguida la defensa de Edmund, que aunque admite que se den casos así, sostiene que son una triste excepción a la regla general:

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“There are such clergymen, no doubt, but I think they are not so common as to justify Miss Crawford in esteeming it their general character. I suspect that in this comprehensive and (may I say) commonplace censure, you are not judging from yourself, but from prejudiced persons, whose opinions you have been in the habit of hearing.” (MP)

Más adelante, cuando Mary Crawford afirma que “un clérigo no es nada”, Edmund le responde destacando la grandeza y responsabilidad de su misión. Si el clérigo en cuestión no está a la altura de las circunstancias habrá que achacar las consecuencias al hombre, no al ministerio:

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“But I cannot call that situation nothing which has the charge of all that is of the first importance to mankind, individually or collectively considered, temporally and eternally, which has the guardianship of religion and morals, and consequently of the manners which result from their influence. No one here can call the office nothing. If the man who holds it is so, it is by the neglect of his duty, by foregoing its just importance, and stepping out of his place to appear what he ought not to appear.” (MP)

Resultado de imagen de george austenJane Austen fue hija y hermana de clérigos. Sabemos por sus escritos que mantuvo la práctica religiosa durante toda su vida, y, a pesar de la mordacidad de algunas de sus afirmaciones, no hay duda de su respeto por el estado sacerdotal y la firmeza de sus creencias. ¿Cómo justificar entonces sus retratos de clérigos malvados o tontos? ¿Qué pueden aportar Mr. Collins, Mr. Elton, o el Dr. Grant a la imagen del ministro sagrado? ¿No propiciarán estos personajes paródicos o incluso repulsivos en ocasiones una percepción negativa de los pastores de la Iglesia?

Precisamente son sus convicciones religiosas y su respeto por las órdenes sagradas lo que le lleva a denunciar y criticar con fuerza los excesos y malas costumbres de aquellos que no están a la altura de su cargo. Jane Austen no critica a la Iglesia, sino las malas prácticas y negligencia de algunos de sus miembros, que en vez de seguir sus enseñanzas, se benefician de una posición que desacreditan con sus malas costumbres.

Resultado de imagen de mr. tilneyFrente a los ejemplos recientemente señalados, cabría posicionar a otros personajes pertenecientes al estado clerical, que transmiten una imagen más amable, como podrían ser Henry Tilney, Edward Ferrars, Mr. Morland y su hijo James, o, el varias veces citado, Edmund Bertram.

 

Por Miguel Ángel Jordán

EL SENTIMIENTO TRÁGICO DE LA VIDA EN LAS OBRAS DE JANE AUSTEN

Es habitual, si no obligado, e incluso un lugar común hacer referencia a la ironía aguda, cuando no un punto de vista netamente humorístico, que imprimía Jane Austen en sus novelas, especialmente en el tratamiento de personajes secundarios y en situaciones relacionadas con éstos. Pero lo que en absoluto resulta habitual es encontrar comentarios relacionados con lo que, en términos unamunianos, se viene en llamar el sentimiento trágico de la vida. Un sentimiento trágico ligado directamente a ese más conocido sentido cómico. Precisamente, como el mismo don Miguel afirmó:

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«Austen tuvo un cierto sentimiento de la tragedia, un sentimiento tan suave, tan resignado, tan tristemente apacible, que se convirtió en sentimiento de la comedia. Porque lo cómico no es sino otra cara más, y a las veces no la menos triste, de lo trágico».([1])

Quizá en una primera lectura de ciertas novelas de Austen, con excepción de Sense and sensibility, Persuasion y Mansfield Park, no se perciba con nitidez ese lado tragicómico de esos pequeños mundos que recreaba, velados sin duda por el sentido irónico, los detalles preciosistas o la propia trama de las novelas. Pero basta una cuidada relectura para levantar ese velo y dejar al descubierto ese lado menos luminoso, rabiosamente humano, en el que se mueven muchos de sus personajes, principales y secundarios. Un carácter tragicómico que se mueve entre el sentido shakespeariano (tan cultivado por la propia Jane y algunos de sus personajes más representativos) y el quijotesco. Entre la tragedia de una vida de monótona insistencia en las carencias económicas y emocionales, y entre la comedia provocada por la pequeñez mental y la insensibilidad.

No escasean las situaciones en que los personajes austenianos han de afrontar esos sentidos trágicos de la existencia en medio de encrucijadas vitales, bien mezclados con una dosis de humorismo, o bien sin anestesia previa. Encrucijadas no de corte épico, por supuesto, ni siquiera de dramatismo clásico, sino las pequeñas y anónimas angustias existenciales domésticas que se producen en la intrahistoria de los pueblos y la marea del tiempo se traga por millones.

 Para leer el artículo entero, pincha aquí.

Por Fernando García Pañeda

JANE AUSTEN STUDY DAY EN LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

jane-austen-redcEl pasado miércoles, 21 de diciembre, tuvo lugar el anunciado y esperado Study Day sobre Jane Austen en la facultad de filología, traducción y comunicación de la UV. Este evento ha sido organizado conjuntamente por el departamento de filología inglesa de dicha universidad y JASES. Desde aquí queremos dar las gracias a todas aquellas personas que han hecho posible esta interesantísima jornada, en especial a los profesores Laura Monrós y Miguel Teruel, que han dedicado muchas horas y mucha ilusión a este proyecto.

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El inicio del Study Day estaba previsto a las 10.15 y desde mucho antes ya había algunos colaboradores velando para que todo estuviera en orden, y algún que otro asistente madrugador que vio recompensada su puntualidad con la posibilidad de escoger entre las preciosas postales y marcapáginas que nos enviaron desde la editorial D’Epoca. Fueron muy celebradas, igual que también recayeron muchos elogios sobre la edición conmemorativa de Persuasión que hace unos meses publicaron desde esta editorial.

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img-20161221-wa0001Tras la bienvenida e introducción por parte de Miguel Ángel Jordán, vicepresidente de JASES, tuvo lugar la conferencia inaugural, a cargo de la Dra. Mila Cahue, que nos explicó de un modo ameno y profundo los distintos factores que permitieron que el genio de Jane Austen fructificara y se plasmara en sus obras maestras.

Después de un breve descanso le tocó el turno a las jóvenes investigadoras, estudiantes de grado o postgrado, que expusieron su TFG o TFM en diversos estados de elaboración.

20161221_120728La primera en intervenir fue María Morán, venida desde la Universidad de Salamanca, que nos habló sobre los “mash-up” vinculados a las obras de Austen. Para los que conozcáis este término, un mash-up consiste en tomar prestada una obra ya publicada y, a ser posible, famosa, e introducir elementos actuales. Es decir “Orgullo y Prejuicio y zombies” o “Sense and Sensibility and sea monsters”. Un tema actual y muy abierto al debate sobre el que habrá tantas opiniones como lectores de JA.

20161221_123233A continuación, subió al estrado Paloma Alberola, que nos habló de la influencia del teatro en Pride and Prejudice. Como todos sabéis, JA no solo era una gran aficionada al teatro, sino que de pequeña participó en las obras que su familia representaba en casa como divertimento doméstico. Según explico Paloma, esto tiene una gran repercusión en el hecho de que en las novelas de Austen sus personajes se autorevelen a través de sus diálogos.

20161221_124650El siguiente trabajo todavía está dando sus primeros pasos, pero, por lo que pudimos ver, Virginia Coll lo tiene muy bien enfocado y, sin duda, va a ser de gran interés para todos los lectores españoles de JA. En su breve intervención, Virginia nos dio algunos datos muy significativos sobre el número de ediciones que se han lanzado de cada novela de esta autora. Aquí debajo os ponemos una foto de una de sus diapositivas.

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20161221_130848Y, para cerrar el turno de intervenciones individuales, Paula Villalba, recién llegada de Bristol, logró sorprendernos al descubrirnos algunas de las referencias literarias, históricas y familiares contenidas en la History of England que Austen elaboró con tan solo 15 ó 16 años. Además de un profundo análisis, el trabajo de Paula contiene también una traducción al castellano de esta obra juvenil. Una gran contribución para todos los que estudiamos los trabajos de esta escritora.

Terminada esta interesante comunicación, las cuatro ponentes volvieron a subir al estrado para responder a las preguntas del público o recibir sus comentarios y sugerencias. Desde JASES queremos felicitar a estas jóvenes investigadoras por sus trabajos. Es una alegría comprobar cómo Jane Austen cuenta con una gran cantera no solo de lectores, sino también de estudiosos.

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20161221_151946Tras el descanso para la comida, se reanudaron las sesiones con una conferencia magistral de la Dra. Miriam Bonham, de la Universidad de Salamanca. A través de multitud de ejemplos, la Dra. Bonham nos mostró la aportación de JA al género novelístico, su defensa de dicho género en una época en la que no solo era minusvalorado, sino incluso condenado, y su papel determinante entre las escritoras de todos los tiempos.

20161221_161225El numeroso público asistente pudo disfrutar a continuación de las breves ponencias de dos profesoras de la UV, aunque de distintas facultades. En primer lugar, la Dra. Mónica Bolufer abordó las obras de Austen desde un punto de vista interdisciplinar, en concreto, desde los estudios históricos que son su especialidad. Seguidamente, la Dra. María José Coperías hizo un breve recorrido de la recepción de las obras de Austen en España y en Europa. Terminada esta intervención se abrió un tiempo de coloquio en el que participaron las cuatro ponentes principales de la jornada y el Dr. Miguel Teruel, con interesantes aportaciones de los asistentes.

El punto final de esta jornada tan ilustrativa y enriquecedora consistió en un coloquio sobre la película “Love and Friendship”, basada en la novela Lady Susan.

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Además de agradecer de nuevo la presencia y colaboración de todos aquellos que pudieron participar del Study Day, os animamos a todos los lectores de esta magnífica escritora a organizar eventos de diverso tipo que permitan que cada día sean más los que la conozcan y puedan disfrutar de sus obras. Desde JASES haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudaros en lo que necesitéis.

 

La historia no contada de Lydia Bennet

¿Qué sabemos de Lydia Bennet? Al oír ese nombre, pensamos en la indiscreta, impulsiva, naïve hermana pequeña de Lizzy Bennet, nuestra querida heroína de Orgullo y Prejuicio.  Pero mientras que es muy fácil reducir a Lydia a un estereotipo, y pasarla por alto en nuestro análisis de los personajes de la popular novela de Jane Austen, es un personaje al que se le presta menor atención de la debida, y su historia cuenta con varios planos que no se cuentan en la novela. Al fin y al cabo, es la historia de su hermana Lizzy, y no la suya.

La novela de Jane Austen ha sido catalogada como novel of manners, es decir, la “novela de modales”, género que se escribe respetando el decoro y en el cual los personajes no se rebelan contra las normas sociales establecidas, y los que lo hacen son castigados como ejemplo. Es el caso de Lydia Bennet, que se casa con el seductor Wickham tras fugarse y ser alcanzada por sus padres. El final que la autora escoge para ella es el siguiente: “El afecto de él pronto se convirtió en indiferencia; el de ella duró un poco más, y a pesar de su juventud y de su aire, conservó todos los derechos a la reputación que su matrimonio le había granjeado”.

¿Cuál es el pecado de Lydia Bennet? Si bien Jane Austen escribía novelas aptas para las señoritas de aquella época, también las teñía, como bien sabemos, de un sarcasmo afilado que iba más allá de criticar los modales de éste o aquel personaje, y criticaba la propia norma social que le obligaba a actuar de un modo u otro. Orgullo y Prejuicio trata del drama del día a día de las mujeres en la época de Regencia, y entre matrimonios racionales surgidos de la falta de opciones (como el de los Collins) y matrimonios por amor que han de ser protegidos de las influencias de otros, (como el de los Bingley) nos encontramos con la cuestión de los matrimonios que arreglaban una situación embarazosa como es la de la fuga de Lydia con un seductor. Está claro que los seductores lo tenían más difícil en aquella época pero, ¿y ellas?

En su habitual estilo, Austen no juzga abiertamente a la joven Lydia, sino que expone los hechos y deja juzgar al lector. El pecado de Lydia no es ni más ni menos que ser engañada. Su rebeldía contra las normas consiste en tener curiosidad sobre aquello que siempre se le ha prohibido y además nunca se le ha explicado. Lydia no es más que una adolescente definida por su madre como alegre. Como cualquier adolescente alegre, busca amistades y busca tanto amor como el que ella está dispuesta a dar. Durante la narrativa de Orgullo y Prejuicio, Lydia causa rechazo por su indiscreción; pero es una joven con cuatro hermanas sobre las que destacar si quiere atención.

Esta reflexión viene motivada por el retrato del personaje ofrecido en la popular serie web The Lizzie Bennet Diaries, de YouTube, en el cual tanto los guionistas como la encantadora Mary-Kate Wiles colocan un potente foco en la historia de Lydia, incluyendo un vlog (video-blog) independiente que puede seguirse a la vez que la serie, en el que Lydia relata paralelamente a las aventuras de su hermana su día a día.  La Lydia del siglo XXI no se enfrenta a un matrimonio para salvar su reputación, sino a un vídeo comprometido subido a la web y (debido a la falta del tema del matrimonio) a la ruptura de la relación y consecuentemente de su corazón al asumir que Wickham no la ama.

La perspectiva moderna que ofrece Pemberley Digital no está tan lejos de la vergüenza que supone Lydia para sus hermanas y progenitores, ya que es sometida a la presión que aún existe sobre algunos actos de mujeres sexualmente liberadas, aunque la humillación a la que son sometidas (como la subida a Internet de un video no consensuado) no sean culpa de ellas. ‘¿En qué estabas pensando?, le reprocha su hermana antes de darse cuenta de que Lydia desconoce su situación. Las reacciones de su hermana Elizabeth también son importantes. La serie web probablemente exagere los comentarios de Lizzie hacia Lydia, ya que en la novela original el decoro no dejaría espacio a la crítica o a los insultos tan crudos entre hermanas, si bien Elizabeth no refrena lo que piensa de ella (esté en lo cierto o no).

 

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“Así parece ––replicó Elizabeth con los ojos llenos de lágrimas––, y es espantoso tener que dudar de la decencia y de la virtud de una hermana.  Pero en realidad no sé qué decir. Tal vez la juzgo mal, pero es muy joven, nunca se le ha acostumbrado a pensar en cosas serias, y durante el último medio año, o más bien durante un año entero, no ha hecho más que correr en pos de las diversiones y de la vanidad. Se le ha dejado que se entregara al ocio y a la frivolidad y que no hiciese más que lo que se le antojaba. Desde que la guarnición del condado se acuarteló en Meryton, no pensó más que en el amor, en el coqueteo y en los oficiales. Hizo todo lo que pudo para excitar, ¿cómo lo diría?, la susceptibilidad de sus sentimientos, que ya son lo bastante vivos por naturaleza.

 

Pero sí enfoca un punto importante de la novela con respecto a la historia de Lydia, que es la aparente indiferencia de su hermana mayor y más sensata hacia ella. La propia Elizabeth en la novela original se reprocha esto: ‘Oh, Jane, ¡si hubiéramos sido menos reservadas y hubiésemos dicho lo que sabíamos de él, no habría ocurrido esto!’ The Lizzie Bennet Diaries es más indulgente con Lydia y le ofrece un perdón y apoyo incondicional de sus hermanas.

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No obstante, no se ha de olvidar que Jane Austen no juzga a sus personajes sino que deja a sus lectores que lo hagan. En general, la fama de Lydia entre los lectores tiende a ser mala. Es un personaje usado para el ejemplo; y en todo momento Jane Austen (a través de Elizabeth Bennet) condena a la educación que Lydia ha recibido antes que a la joven en sí.

La serie web plantea la versión de Lydia de una forma que urge a leer el libro de nuevo para descubrir una cosa más en Orgullo y Prejuicio: la crítica a la educación y la presión social que las mujeres sufrían, y cómo las consecuencias podían ser fácilmente eliminadas de las conciencias de sus causantes al culpar a las víctimas.

Y tú, ¿has visto ya The Lizzie Bennet Diaries? ¿Qué opinas del planteamiento de Lydia en la serie?

¿Qué opinas de Lydia como lector/a? ¿Estás de acuerdo? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Por Elena Truan

DE MAYOR QUIERO SER AUSTENITA

El día en que leí Orgullo y Prejuicio mi vida empezó. Y no bromeo. Ese día lo tengo conscientemente idealizado porque es el día en que conocí a Jane Austen y ella me hizo descubrir quién era yo y sobre todo quién quería ser.

Yo tenía 14 años y por mi gran fortuna estaba en esa edad en que se tienen pocas obligaciones y las pocas que se tienen desaparecen durante las vacaciones . Digo esto porque yo leí Orgullo y Prejuicio (por primera vez) el fin de semana antes de Navidad de 1996, justo cuando empezaban las vacaciones.

Resultado de imagen de ramblas barcelona navidadLas navidades en Barcelona son mágicas. La Rambla de Cataluña se llena con luces centelleantes, los comercios adornan sus escaparates con deliciosas y caras tentaciones y la gente saca sus guantes, bufandas y gorros aprovechando los pocos días invernales de los que van a disfrutar (en el Mediterráneo ya se sabe). La gente anda por la calle con las mejillas sonrosadas y el semblante alegre acumulando felicidad a golpe de tarjeta de crédito. Todas las ilusiones del año se condensan en esos días hasta la culminación de la felicidad del día de reyes. 

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Y todo esto yo me lo perdí porque me quedé encerrada en casa leyendo Orgullo y Prejuicio (una y otra vez). La primera vez la recuerdo con especial nitidez. Fue en un viejo sillón de orejas junto a un enorme árbol de navidad que bloqueaba la salida del sillón; tenías que literalmente aplastar el árbol para salir de allí. Así que pasé esos dos días encerrada en mi casa, encerrada en el sillón por el árbol, por la novela de Jane Austen en realidad. Y sin embargo a mi me daba igual lo que pasaba en el exterior. ¿que más me daban a mi las luces y los paquetes y los falsos copos de nieve? Yo disfrutaba de la compañía del señor Darcy y de Elizabeth Bennet, de Lady Catherine de Bourgh y del señor Collins y también de un montón de bolas navideñas colgadas del árbol que seguro que intentaron más de una vez leer por encima de mi hombro y maldiciendo que yo pasara las hojas tan rápidamente.

Me pasé dos días sentada en el sillón en todas las posiciones posibles e imaginables: empecé con una posición ergonómica pero al cabo de unas horas se me entumecieron mis piernas así que probé de pasar mis piernas por encima de los reposa brazos… y así estuve hasta que me puse de cabeza para abajo. Esta posición no duró mucho, lo admito. En cualquier caso, no me moví de allí. Estuve absorbiendo Orgullo y Prejuicio como si mi vida dependiera de ello. Era como una droga y era imposible saciarme de ella. La necesitaba tanto que que casi la engullía y, en efecto, leí tan rápido el libro que días más tarde al releerlo me di cuenta que había trozos que había sobrevolado. 


Resultado de imagen de pride and prejudice charactersAl fin, al cabo de dos días, lo acabé y, después de lograr apartar el árbol y las bolas, emergí transformada. Mi vida había cambiado. Mis prioridades habían cambiado, mi percepción de las personas y del mundo habían cambiado. Entendí por fin que tipo de persona yo quería ser. Yo quería tener el sentido del humor y la sensatez de Elizabeth Bennet, la percepción del señor Darcy, ser corrosiva como el señor Bennet pero sin perderle el respeto a mis semejantes como él. También había conocido los modelos de personas que yo no quería ser: no quería ser pedante y condescendiente como el señor Collins, ni autoritaria como Lady Catherine, ni insensata y egoísta como Lydia, ni manipulable como Charles Bingley… porque incluso en los personajes más positivos de Jane Austen se pueden encontrar defectos. Orgullo y Prejuicio tenia un abanico de tales personalidades que se podía decir que para mí representaba la comedia de la vida condensada en 200 páginas. Yo entendí la vida a partir de ese día porque la vida existía en ese libro. Jane Austen es capaz de captar lo mejor y lo peor del alma humana como pude descubrir más tarde leyendo sus otras novelas. Para mi sus novelas fueron, y siguen siendo, la mejor escuela de la vida, la más exquisita educación que uno puede recibir para convertirse en un verdadero ser humano. 

El día en que leí Orgullo y prejuicio fue el inicio de esa educación que tan sutilmente nos imparte Jane Austen. Una educación donde la sinceridad y la cortesía no son incompatibles, donde la reina de la fiesta no es necesariamente la mejor persona, donde ser capaz de ver defectos de las personas y reírnos de ellos no nos convierte en seres abominables siempre que seamos capaces de ver nuestros propios defectos y de reírnos de ellos.  

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De este fin de semana también salí obsesionada por Jane Austen, sus novelas y sus personajes, su estilo. Esto es algo de lo que jamás me he curado. Por suerte con los años he ido descubriendo que esta enfermedad la compartían muchas otras personas y que a estas personas (como a mi) les encanta compartir y desarrollar los detalles de nuestros síntomas.

Así que habréis entendido porque ese fin de semana fue tan crucial para mi. Lo es porque el día en que leí Orgullo y Prejuicio descubrí lo que quería ser de mayor. Yo quería ser austenita.

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Por Neus Baras

LADY SUSAN SE VA AL CINE

Screen-Shot-2016-05-04-at-9.23.49-PM-300x225En los últimos meses hemos publicado varias entradas sobre la película “Love and Friendship”. Anunciamos su llegada a los cines, hicimos una reseña que podéis leer aquí, y asistimos al preestreno en la Academia de Cine y al coloquio con Whit Stillman, cuyas interesantes palabras podéis leer aquí.

Hoy vamos a fijarnos en esta película, pero con una perspectiva diferente. De un modo bastante breve y esquemático, analizaremos el proceso de adaptación, los cambios producidos y nuestra opinión sobre el resultado. Por supuesto que agradeceremos que nos digáis vuestra opinión y que dejéis los comentarios que estiméis oportunos.

En primer lugar, vamos a reflexionar un momento sobre las adaptaciones cinematográficas de obras literarias. ¿Qué es lo que buscamos cuando vemos la película de un libro que hemos leído? ¿Que nos cuenten lo mismo? ¿Que se narre la historia fielmente hasta el último detalle? ¿Que el director reproduzca en la pantalla lo que nosotros hemos vivido en la imaginación? Si esas son nuestras expectativas, lo normal es que quedemos defraudados por varios motivos.

  1. Metraje: la “duración” de un libro suele ser mucho mayor a la de una película. Es necesario resumir información o simplemente eliminarla.
  2. Lenguaje: en las obras literarias se cuentan las historias con palabras, en el cine se narra con palabras e imágenes. Esta variedad implica ciertos cambios. Lo mismo ocurre con los ritmos narrativos. Lo que se puede contar con detenimiento en una novela resultaría tedioso en una película.
  3. Distintas visiones: cada uno lee las obras desde su subjetividad, por lo que la imagen que cada uno se crea de lo que lee es distinta. La del director de la película es una visión más.

Y otras razones en las que no nos detendremos para no aburriros.

Volviendo a lo que decíamos antes… Cuando decimos que buscamos que la adaptación sea fiel a la novela, ¿nos referimos a que la reproduzca página por página? Ya hemos visto que eso no es posible. ¿Entonces? Sería más correcto hablar de “fidelidad al espíritu”. Y también podríamos utilizar un término que se emplea en estos casos: “cortesía”. Es decir, el director recibe la obra original con respeto y deferencia. Y tras leerla y entenderla, ofrece su visión, procurando que mantenga el espíritu de la original, pero modificando lo que haga falta para lograr el resultado que estime óptimo. Por eso, los cambios que se produzcan no serán decisiones caprichosas sino, nunca mejor dicho, necesidades del guión.

Tras esta larga introducción, veamos el caso concreto de “Lady Susan” adaptada al cine bajo el título de “Love and Friendship”.

Resultado de imagen de lady susan libroComo sabéis, “Lady Susan” es una novela epistolar. Todo lo que sabemos de la historia se cuenta en cartas de unos personajes a otros, siendo los principales interlocutores la misma Lady Susan Vernon, su cuñada Mrs. Vernon, el hermano de esta, Mr. de Courcy, la madre de ambos Lady de Courcy, y la amiga íntima de Lady Susan, Mrs. Johnson. Como consecuencia de esto, hay personajes que nunca hablan directamente, sino que sus palabras siempre nos llegan a través de un tercero. Por otra parte, el lenguaje escrito y el oral suelen variar, ya que en el primero hay más tiempo para la reflexión que en el segundo.

Todo esto tiene como consecuencia que el guionista se vea obligado a seleccionar las frases más relevantes y, en ocasiones, deba modificarlas para hacerlas más propias de una conversación. También será necesario entresacar las palabras de los personajes a los que se cita y convertirlas en líneas de sus diálogos.

En la película hay muchas citas textuales y esto logra mantener el nivel de la obra original. De hecho, si un espectador que no hubiera leído la novela seleccionara las frases que le parecen más importantes, divertidas, inteligentes…, no tengo ninguna duda de que la mayoría de los casos se trataría de frases que se han sacado literalmente de las cartas. Esto tiene como posible inconveniente el hecho de que las intervenciones de Lady Susan sean en ocasiones muy largas. Por lo que se le resta algo de naturalidad, y puede ser difícil seguir el hilo de la narración. Aunque esto se soluciona viendo otra vez la película. Una de las características de las obras de Austen es que con cada relectura se descubren cosas nuevas.

Resultado de imagen de love and friendship filmLos personajes de la película son muy fieles a su descripción en la novela. A Lady Susan, Mrs. Johnson y a Mrs. Vernon se las llega a conocer bien a través de sus cartas y, en mi opinión, las actrices elegidas y su interpretación son muy acertadas. Personalmente, creo que la elección de Kate Beckinsale ha sido uno de los mayores aciertos de esta película y una ocasión de oro para que esta actriz se luzca y saque a relucir algunas de sus dotes artísticas, que no puede mostrar en otros filmes en los que se destaca especialmente su belleza y le exigen menos recursos interpretativos.
Resultado de imagen de love and friendship filmHay otros personajes de los que tenemos menos datos y el guionista ha tenido que “inventar” más, como es el caso de sir James. Pero lo ha hecho siguiendo las pautas indicadas por la autora, es decir, sabemos que es tonto, alegre y manipulable. Y así se le representa. Reconozco que me reí muchísimo con la escena de “Church Hill” :P. Sobre los demás personajes solo diré que me parecen acordes a lo que cabría esperar de ellos según lo que se nos narra en las cartas.

La trama de la película es completamente fiel al argumento de la novela exceptuando una variación en un hecho y toda la parte final, que es completamente inventada, ya que la novela no llega a entrar en esos detalles.

Resultado de imagen de love and friendship filmLa variación se produce (SPOILER) cuando Mr. de Courcy visita a Mr. Johnson y descubre el doble juego de Lady Susan. En la novela se nos cuenta que esto se produce a través de una conversación entre ambos, y el caballero ya no vuelve a ver a Lady Susan, aunque le escribe un par de cartas. En la película se nos hace ver que es Mrs. Mainwaring la que descubre todo al leer una nota de Lady Susan para su amiga Mrs. Johnson. Este recurso acorta la historia y evita escenas innecesarias, sin variar lo central.

Respecto a los añadidos (SPOILER), la boda de Miss Vernon con Reginal de Courcy, la convivencia de Lady Susan con Mainwaring después de su matrimonio con sir James y el embarazo que esto produce; podemos decir cosas diferentes. La primera situación se predice en la novela, aunque no se llegue a contar. La segunda situación es fruto de la inventiva del guionista y, a mi modo de ver, queda un poco forzada, aunque pone de manifiesto la inmoralidad de Lady Susan y la estupidez de su nuevo marido.
Imagen relacionadaPor último, me detendré brevemente a comentar un aspecto muy importante en las adaptaciones y que está muy relacionado con lo que dijimos al principio sobre la “fidelidad al espíritu”. Los que somos lectores asiduos de las obras de Jane Auten hemos disfrutado abundantemente con su ironía, su humor fino, su capacidad de penetrar el alma humana… Basta leer algunas de su frases para decir “esto es Austen 100%”. Pues bien, yo creo que Whit Stillman ha logrado transmitir ese tono con bastante acierto, no solo gracias a su respeto de muchos extractos del texto original sino también con algunas de sus recursos adicionales, como por ejemplo el de presentar a los personajes con un letrero en el que aparece su nombre y una observación sobre su personalidad. Hay varios geniales y son un modo original de situarnos en la historia y darle un toque cómico.

Resumiendo: Imagen relacionadacomo adaptación me parece acertadísima y, como película, creo que hará las delicias de los Austenitas y resultará entretenida para el público en general, consiguiendo que algunos se replanteen su clichés sobre Jane Austen y dejen de encasillarla como autora de novelas rosas sobre señoritas que quedan a tomar el té. Algunos, no todos. Pero es que Austen no es una autora para todos los públicos, solo para los que saben apreciar el valor de su arte.

Por Miguel Ángel Jordán

 

LEYENDO A ESCONDIDAS

         —¿Qué es eso que llevas ahí?

         —Un libro.

         —Ya eres raro, tío. ¿De qué va?

         —Es una novela de una escritora inglesa. Se llama Jane Austen.

         —Ni idea. ¿Qué pone? Or…gullo y… perjuicio. ¿Y eso qué es?

         —Es… una historia sobre… varias hermanas que…

         —¿Es de tías?

         —Bueno…

         —Joder… mira que eres rarito, chaval. Es que a veces no sé de qué vas. ¿O es para darle palique a la chavala?

         —Eh… sí, también.

         —Vale, venga, no te enrolles y termina de vestirte, que el míster se pone como una fiera si llegamos tarde. Y cuidao que no te lo vea más gente, que ya sabes.

         —Sí, procuraré que no se me caiga el jabón en la ducha.

Resultado de imagen de vestuario fútbol       Esa entrañable escena, desarrollada en el vestuario de un equipo de fútbol juvenil a principios de los ’80 del pasado siglo, es una muestra del equilibrio que debía realizar un amigo mío, un fulano heterodoxo que escondía entre el atavío de su equipo un ejemplar recién adquirido de la novela más famosa de Jane Austen.

En todo caso, esa escritora y esa escritura “de tías”, como se denominaba entre sus pares, le capturó de una manera fulminante por su peculiar sensibilidad, la forma de describir las emociones y los detalles del temperamento de sus personajes y un sentido del humor elevado y sutil.

Como mi amigo no buscaba en sus lecturas tormentosas pasiones, retorcimientos expresivos, Resultado de imagen de "leyendo a escondidas"psicopatías apremiantes o desgracias inacabables, sino que prefería encontrar delicadeza sentimental mezclada con mordacidad despiadada —aunque sutilmente escrita—, constancia en los afectos e inestabilidad en las aversiones, fortaleza de caracteres y profundización en las bases de la sinceridad y la amistad entre hombres y mujeres, acabó por caer y recaer en la lectura de todas las novelas de Austen que —no sin esfuerzo y manteniendo el equilibrio con sus otras pasiones— consiguió tener en sus manos.

NOTA: Basado en el texto que resultó premiado en el concurso “14 años del Sitio de Jane” (http://janeausten.org.es/), celebrado en el pasado mes de junio de 2016.

Por Fernando García Pañeda

PREESTRENO DE “AMOR Y AMISTAD” Y COLOQUIO CON WHIT STILLMAN

El pasado viernes 10 de noviembre tuvo lugar el preestreno de “Amor y Amistad” en la Academia de Cine de Madrid, seguido de un encuentro con Whit Stillman, director de la película.

“Amor y Amistad” hizo las delicias de los espectadores con la astucia, descaro y manipulación de Lady Susan. La proyección fue en V.O. subtitulada de modo que, al no tener que opinar sobre el doblaje, nos reafirmamos en nuestra crítica de mayo, tras el estreno de la película en Inglaterra.

coloquio
Tras la proyección, Whit Stillman subió al estrado para hablarnos de su obra y el proceso de realización de este trabajo Respondiendo a preguntas del público, W.S. nos reveló numerosos detalles interesantes de la película que os resumimos a continuación.

Con respecto a la adaptación de la novela, Stillman explicó la necesidad de introducir diálogos y crear otros personajes para suplir las carencias propias del estilo epistolar de la obra original, pero siempre manteniendo el tono de la novela. La opinión de Stillman sobre “Lady Susan” es que a diferencia de la mayoría de novelas inacabadas, que no suelen tener un gran valor, en esta se encuentran algunas de las escena más divertidas que el recuerda haber escrito.

Al parecer, Stillman también tuvo que enfrentarse a cierto sexismo durante este proceso ya que le dijeron que no podía hacer una película en la que los dos personajes principales (Susan Vernon y Alicia Johnson: Kate Beckinsale y Cholë Sevigny) fueran dos mujeres tan perversas. Pero él aludió al dúo formado por Michael Caine y Steve Martin en “Dirty Rotten Scoundrels” y planteó: “¿por qué no iba a funcionar?”  Asimismo, le recomendaron poner a Frederica como la dulce e inocente heroína en busca del amor, pero lo consideró un cliché y se negó a ese convencionalismo. Y es que W.S. confiesa que no soporta las otras adaptaciones de las novelas de Austen; “me duermo a los diez minutos”, reconoció divertido. Aunque, no obstante, alabó el trabajo de Ang Lee en 1995.

A la pregunta de si tenía a los actores en mente al escribir el guión, admitió que Kate Beckinsale fue la única con la que esto ocurrió. Pero que, cuando empezó a trabajar en este proyecto, hace diez años, ella era demasiado joven para el papel. Sin embargo, cuando todo estuvo listo Beckinsale era perfecta, aunque en algún momento se barajó el nombre de Sienna Miller.

Respecto a Chloë Sevigny afirmó que es buena imitando el acento inglés, pero, debido a las críticas que suele haber de este público hacia los actores no nativos, prefirió convertir su personaje en una americana, y por lo que nos comentó, ha quedado satisfecho con el resultado. Respecto al hecho de que los actores americanos sean censurados cuando interpretan a un personaje inglés, mientras que a los ingleses se les permita interpretar a americanos, W.S. admitió divertido que eso era así. “Renée Zellwerger es la única que puede hacerlo bien y hay quien opina que Gwyneth Paltrow también sabe…”

¿Por qué “Amor y Amistad”? ¿Por qué no “Lady Susan”? Ante esta pregunta, Stillman aclaró que la novela original de Austen no tiene título y que él personalmente tuvo la oportunidad de examinar el manuscrito. “Lady Susan” fue el título que se le otorgó con posterioridad, siguiendo el estilo que ella w-s-e-tsolía emplear en sus primeros trabajos, como es el caso de “Elinor y Marianne” (Sense and Sensibility), “Susan” (Northanger Abbey). Sin embargo, según este director, los nombres propios anglosajones no suelen funcionar bien como títulos de películas. Por esta razón, antes de inventarse uno nuevo, él prefirió utilizar uno de otra obra inacabada de Austen.

Tras el coloquio, W.S. se detuvo a conversar con todos aquellos que quisieron acercarse  y se mostró abierto, amable y divertido. Para finalizar diremos que si bien fue una gran experiencia, no se trató de una sorpresa teniendo en cuenta lo bien que este director y guionista ha sabido adaptar una obra de nuestra autora predilecta de manera tan brillante.

 

Ediciones españolas singulares

Hola a todos.

¿Cómo va el verano? Esperamos que muy bien, lleno de lecturas y buenos momentos.

Hoy vamos a compartir aquí una entrada de unos de nuestros blogs colaboradores. Si administras una página relacionada con Jane Austen y quieres que te incluyamos en el equipo, solo tienes que decírnoslo 🙂

La entrada que lleva por título “Ediciones españolas singulares” pertenece al blog que administra “Lady Hachi” que, como ella misma dice en su página, descubrió que era una austenita “después de haber leído y releído todas las novelas de Jane Austen.” Así que, nunca es tarde 😛

Y, sin más preámbulos, le damos las gracias por su colaboración y le cedemos la palabra

EDICIONES ESPAÑOLAS SINGULARES

Quien busca, encuentra. Y esto es lo que una puede encontrar cuando anda a la caza y captura de ediciones de colección.

En 1940 se estrenaba Más Fuerte que el Orgullo, la versión cinematográfica de Orgullo y Prejuicioprotagonizada por Greer Garson y Laurence Olivier. En esta edición en pasta blanda de 1944, publicada por Editorial El Molino, ambos actores ocupan la portada, ilustrados por la mano de Bocquet.

Greer Garson y Laurence Olivier, por Bocquet

Joan Pau Bocquet Bertrán (Barcelona, 1904-1966), realizó numerosas portadas para las novelas de esta editorial, además de dibujar tebeos. En el interior, nos regala otra ilustración, tomada de otra escena de la película.

 

BOQUET2

Son las únicas ilustraciones de todo el volumen, del que podemos destacar las floridas letras mayúsculas del principio de cada capítulo. Es inevitable también mencionar el penoso hecho de que la editorial incluyera a Jane Austen dentro de su colección Violeta, novelas “pensadas, escritas y editadas para la mujer”…Esta es la contraportada del volumen:

Colección Violeta

El éxito de la película protagonizada por Garson y Olivier, dio lugar a otras ediciones que explotaron sus fotogramas. Como esta de 1946, editada por M. Arimany, que optó incluso por utilizar el nombre de la película  –Más Fuerte que el Orgullo-, indicando solo entre paréntesis el título original de la novela. Es una edición en pasta dura con sobrecubierta, y sin ningún tipo de ilustración adicional.

Más Fuerte que el Orgullo

De 1946 es también esta curiosa edición de La Abadía de Northanger. La portada es sumamente divertida, por no hablar ya del comentario que la acompaña: “Una gran novela, que es la vida misma, donde se conjugan sentimiento e ingenio, poniendo a la emoción una dulce sordina del encanto, amalgamando penas y alegrías, como ocurre en la vida…“. Me pregunto qué habría opinado Jane Austen de esta reseña…

La Abadía de Northanger

La edición es la más “pobre” y singular que he encontrado hasta el momento. Pobre, porque el papel es de tan mala calidad que casi parece que se vaya a descomponer al pasar las páginas, de un tono marrón oscuro, tipo papel de estraza. Y es singularmente grande, bastante más grande de un formato tamaño folio. Consta de 40 páginas unidas por una grapa central. Esto se debe, seguramente, a que salió al mercado como uno de los fascículos de la Revista Literaria Novelas y Cuentos, de publicación semanal. En el interior encontramos una letra de tipografía muy pequeña, dos columnas por página, y anuncios de otras novelas, poemas  y notas literarias en las páginas centrales. Aunque no pueda parecerlo a simple vista, el texto está publicado íntegramente, tal y como se indica bajo el título. Incluye también una pequeña reseña sobre la vida y obra de Jane Austen.

LA ABADIA1

 

Por último, dentro de la misma Revista Literaria, nos encontramos con Hacia la Dicha Por la Senda del Amor. No, no es una novela inédita de Jane Austen. Es, ni más ni menos, que un resumen de Sentido y Sensibilidad, que fue publicada en 1958 con este título. El formato de la revista es ya bastante más pequeño, con texto a dos columnas y el mismo tipo de papel oscuro unido por una grapa central. Hubiera sido de agradecer, que los editores señalaran el título original de la novela -no digo ya que explicaran el motivo que les llevó a rebautizarla-, pero parece que no lo consideraron necesario. La edición consta de 70 páginas, y respeta el total de 50 capítulos del original, aunque se podan diferentes párrafos.

Hacia la Dicha por la Senda del Amor

Parece ser que la revista publicó también Persuasión y Orgullo y Prejuicio, tal y como indican en la reseña que hacen al principio: “(…) Jane Austen constituye con Carlota y Emily Brontë la trilogía femenina de más prestigio literario en las letras inglesas del siglo XIX; siendo una precursora de la novela moderna en su país. Sus encantadores relatos son un portento de pulcritud y sencillez, de naturalidad y gracia. De su producción literaria descuellan “La Abadía de Northanger”, “Persuasión” y “Orgullo y Prejuicio”, amenísimo relatos que hemos publicado hace algún tiempo en Novelas y Cuentos, y también HACIA LA DICHA POR LA SENDA DEL AMOR, que presentamos hoy; narraciones donde la realidad palpita de emoción humana, sin estridencias ni tragedicas, no necesitando tales recursos para deleitar y conmover en alto grado“.

Como veis, aunque la diversidad de las ediciones en español no es tan amplia como las ediciones en lengua inglesa, no por ello dejamos de encontrarnos pequeñas sorpresas como estas, que merece la pena coleccionar.

¡¡FELIZ VERANO!!

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