EL CONTEXTO LITERARIO DE JANE AUSTEN

Desde mediados del siglo XVII, se pueden encontrar diversos relatos orientados a lectores de todo tipo, que con cierta frecuencia se recogían en colecciones. Autores como Aphra Behn, William Congreve, Mary Davys, Jane Barker o Eliza Haywood se podrían contar entre los predecesores del género novelístico.

Resultado de imagen de robinson crusoe bookThe Life and Strange Surprizing Adventures of Robinson Crusoe (1719) ha sido señalada por diferentes estudios como la primera novela en lengua inglesa. La obra del periodista Daniel Defoe combina lo exótico con lo prosaico o familiar, y su intencionalidad es que el lector perciba los hechos en ella contados como algo real, no como ficción. Por esta razón, el estilo es directo, crudo, sin florituras literarias, de modo que transmita la impresión de estar leyendo una autobiografía y no una narración de aventuras.

Aunque se le otorgue a Defoe el título de iniciador de la novela, algunos críticos realzan la figura de Jonathan Swift en cuanto a la calidad de sus escritos y también por la influencia que tuvo en autores muy posteriores a él.

Resultado de imagen de gulliver's travels bookThe greatest prose-writer of the first part—perhaps the whole-of the century is Jonathan Swift (1667–1745). A great humorist and a savage satirist, his meat is sometimes too powerful even for a healthy stomach. He is capable of pure fun—as in some of his poems—and even schoolboy jokes, but there is a core of bitterness in him which revealed itself finally as a madhatred of mankind (…).

Swift is a very great literary artist, and perhaps only in the present century is his full stature being revealed. He is skilful in verse, as well as in prose, and his influence continues: James Joyce—in his The Holy Office—has written Swiftian verse; Aldous Huxley (in Ape and Essence), and George Orwell (in Animal Farm) have produced satires which are really an act of homage to Swift’s genius. Yet Gulliver’s Travel; stands supreme: a fairy story for children, a serious work for men, it has never lost either its aliure or its topicality. (Burgess: 155-7)

El estilo aventurero de estas dos primeras novelas inglesas (Robinson Crusoe y Gulliver’s Travels) se mantuvo presente en los distintos trabajos que fueron surgiendo, y a través de los distintos subgéneros.

Even Jane Austen, in writing novels which have frequently been criticized over the years as being stories in which nothing much really happens, makes use of some of the elements of the adventure novel in her fiction. (Teachman: 22)

Durante la primera mitad del siglo XVIII, proliferaron también las obras filosóficas y religiosas que pasaron de un punto de vista racional a más espiritualista. A través de sus diferentes tratados y ensayos, los autores enfrentaron sus puntos de vista y desarrollaron sus razonamientos, dando lugar a una abundante producción escrita.

Resultado de imagen de samuel richardson pamelaTras la muerte de Defoe, la novela continuó su desarrollo de la mano de Samuel Richardson. Aficionado a asistir a las jovencitas en la composición de sus cartas amorosas, Richardson recibió el encargo de escribir un volumen compuesto de modelos de cartas para las distintas situaciones. Esto le condujo a crear una novela epistolar, que sirviera para ofrecer una lección moral a sus lectoras. El resultado fue Pamela, también titulada Virtue Rewarded. A esta obra le siguieron Clarissa Harlowe y Sir Charles Grandison.

El género epistolar se mantuvo presente durante los siguientes años, y, aunque su finalidad evolucionó, las protagonistas de estas historias solían ser mujeres que compartían entre sí las cartas que enviaban o de las que eran destinatarias, y los temas habituales eran los enamoramientos y el cortejo.

Jane Austen leyó y alabó las obras de Samuel Richardson y comenzó su labor de escritora siguiendo este género.

Evidence suggests that Austen’s earliest versions of both Sense and Sensibility and Pride and Prejudice were epistolary in nature. If so, Austen chose to change the narrative point of view at some point in the revision process and destroyed the earlier versions of the stories. Only one of Austen’s adult attempts at writing an epistolary novel presently exists in print. Lady Susan, unpublished in Austen’s lifetime, survived in fair copy manuscript and was published over fifty years after her death, in 1870, by her nephew, James Edward Austen-Leigh. (Teachman: 26)

Si el término “novela epistolar” puede servir para indicar la forma de las obras de Richardson, no nos sirve sin embargo para calificar su contenido. Para ello, debemos incluir otro término que implica una evolución en el modo de mostrar la historia. Nos referimos a las “Novels of Sensibility”. Serían de algún modo equiparables a las novelas psicológicas actuales, en las que el autor se centra en los sentimientos y la percepción del protagonista, habitualmente una chica joven, y conocemos los eventos a través de su visión.

Las obras de Austen utilizan algunos recursos de este tipo de novelas, pero van más allá de este género.

Austen’s novels depict heroines who are not traditional heroines of the novel of sensibility. They think as well as feel. But without the popularity of the novel of sensibility in England in the eighteenth century, it is unlikely that Austen’s depiction of the heart of English women would have been so effective or that she would have found an audience so prepared to read about the inner life of realistic, contemporary women in the novel. (Teachman: 28)

Resultado de imagen de novels of sensibilityEste culto a la sensibilidad surgió como reacción a algunas corrientes y costumbres algo embrutecidas del siglo XVIII y estuvo relacionado con la creencia en la bondad innata del ser humano. En muchas de las obras de este siglo, se muestra a personajes cargados de emotividad. La sensibilidad se vio como una respuesta a la belleza, al arte y a la naturaleza. Sin embargo, pronto se apreció el peligro de caer en excesos de sentimentalismos y, a finales de este siglo, se pueden encontrar diversos pasajes en obras de ficción en los que se advierte a las heroínas de estos riesgos, que podrían volverlas excesivamente débiles y vulnerables.

Jane Austen’s criticism of sensibility is not only that it is dangerous to its possessor –and her heroine Marianne joints the heroines of sensibility in an illness that brings her close to death– but that it is a selfcentred emotion wich makes its possessor unwilling to recognize the claims of others. (Rogers: 288)

Imagen relacionadaOtra figura a destacar es Henry Fielding, que comenzó su carrera con la intención de escribir una parodia de Pamela. La obra resultante fue Joseph Andrews, que podríamos incluir dentro del género de la “picaresca”, originaria de la literatura española del siglo XVI. Jonathan Wild, también de Fielding encaja a la perfección con los parámetros de este género, que suele incluir aventuras que tienen lugar en el camino, encuentros de diversos pícaros (rogues), vagabundos y todo tipo de tramposos, que finalmente consiguen su objetivo. Sin embargo, según Burgess, su obra maestra, Tom Jones, aunque contiene algunos elementos de la picaresca, encaja mejor dentro del género “mock-epic” (épica burlesca). Tiene la extensión y el contenido propios de la épica y su estilo es, en ocasiones, una parodia de las obras de Homero.

Jane Austen’s novels do not fall within the tradition of the picaresque (…). Nonetheless, she was certainly aware of the picaresque form, as can be seen by some of the stories included in her Juvenilia. She was well aware of its importance to the tradition of the English novel, but she chose not to make use of it in her own writing for publication, reserving its use for only a few of her early private and family writings. (Teachman: 23)

Durante la segunda mitad del siglo XVIII adquirió gran éxito un nuevo género de relato, la novela gótica. Se trataba de obras de misterio e imaginación, con elementos macabros, sensuales o incluso eróticos, protagonizadas habitualmente por chicas jóvenes a las que alguna autoridad (padre, padrastro, guardián) secuestra o recluye en algún castillo, mazmorra, etc., y que se verán amenazadas por todo tipo de peligros.

Resultado de imagen de the mysteries of udolphoHorace Walpole es considerado el precursor de este género con su obra The Castle of Otranto. Entre sus seguidores, lo más relevantes fueron Mrs. Ann Radcliffe y Matthew Gregory Lewis, con obras como The Romance of the Forest, The Misteries of Udolpho, The Italian, por parte de la primera y The Monk, como trabajo más conocido de Lewis.

Austen leyó algunas de estas novelas y las utilizó como modelo y fuente de inspiración para su obra Northanger Abbey, en la que realiza una parodia del género a través de muchos de sus elementos.

Dentro de la novela realista de la segunda mitad del siglo XVIII, cabe destacar la figura de Fanny Burney. En sus obras, descubrimos el mundo a través de una joven que muestra su dependencia social y la incapacidad de hacerse valer por sí misma. El tono de estas novelas se debate entre la corrección social y la crítica a lo establecido. Las protagonistas que darán el nombre a estas novelas (Evelina, Cecilia, Camilla) serán víctimas de distintas situaciones que las harán sufrir y a las que deberán enfrentarse.

Resultado de imagen de fanny burneyLa novela inglesa desde sus inicios contó con una gran presencia femenina. Fanny Burney es quizás la primera escritora importante de esta tradición, que contaba con dos tipos de autoras: aquellas de clase acomodada, que escribían como pasatiempo y para deleitar a sus allegados; y las autoras que pretendían que sus obras adquirieran cierto prestigio y que se lucraban –con mayor o menor éxito– con sus ventas. Esta segunda postura no estaba demasiado bien vista y es una de las razones por las que muchas escritoras no firmaban sus obras, o lo hacían bajo un seudónimo. No olvidemos que Sense and Sensibility apareció en público firmado “by a Lady”. Y Pride and Prejudice como de la autora de Sense and Sensibility.

La mayoría de estas escritoras contaban con una educación limitada y adquirieron su formación a través de la lectura. Con la finalidad de mantenerse dentro de lo que se consideraba correcto para una dama, muchas de estas autoras utilizaron recursos que les permitieran expresar sus ideas de un modo indirecto como la parodia, la ironía, los contrastes, etc. Los trabajos de estas mujeres eran valorados con cierta indulgencia y condescendencia por los escritores, que pretendían así que se mantuvieran en su género.

Women were praised for their “quickness of apprehension,” “delicate taste,” and for not pressuming to ‘strong judgement.” (Poovey: 34)

No se valoraban sus ideas, sino su gramática y la elegancia de su estilo. De hecho, en muchas ocasiones, las críticas más severas para obras de escritoras procedían de sus congéneres.

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Por Miguel Ángel Jordán

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Las obras de Jane Austen vistas por los lectores del siglo XXI

Las obras de Jane Austen han sido leídas y analizadas por una gran cantidad de críticos literarios, académicos y estudiosos de diversa índole, y, en consecuencia, contamos con muchos libros y artículos sobre diferentes aspectos de cada una de sus novelas.

Esos estudios serán de gran interés y ayuda para todo aquel que desee profundizar en el arte narrativo de esta autora, pero la visión que adquiriremos de dichas novelas quedaría incompleta si no tuviéramos en cuenta también la opinión de los lectores, en el sentido más amplio de esta palabra. Es decir, toda aquella persona que se haya acercado a alguno de los libros de Jane Austen movida por cualquier motivo; independientemente de su formación literaria, edad, procedencia, conocimiento previo de la autora o sus trabajos, etc.

El objetivo de este artículo es realizar un compendio estructurado de las diversas opiniones de lectores a las que hemos tenido acceso. Para elaborar este análisis, nos hemos centrado en dos fuentes. Por un lado, hemos consultado las reseñas de obras de Austen elaboradas por administradores de blogs o páginas web sobre literatura. Y, además, hemos realizado un cuestionario, que se adjunta en el anexo final. Con la finalidad de acotar en parte este trabajo, nos centraremos tan solo en el público de habla castellana.

Con este estudio no pretendemos extraer conclusiones de peso, ni estadísticas significativas. Las muestras analizadas no son suficientes para esa tarea, pero sí que nos permitirán presentar una visión general de la percepción de los trabajos de esta autora en la actualidad.

En primer lugar ofreceremos y comentaremos algunos de los resultados de la encuesta realizada. El cuestionario estuvo disponible en una plataforma de Internet durante un año, de modo que pudieran acceder a él todas aquellas personas interesadas en participar en este proyecto, sin límite de edad o procedencia.

A fecha de 24 de agosto de 2016, el número de participantes era 302. Esta cifra, aunque, como se dijo antes, no es suficiente para elaborar un informe estadístico fiable, sí que nos parece significativa para realizar una valoración general de los aspectos que se trataron en dicho cuestionario.

El primer hecho destacable es que prácticamente la totalidad de las respuestas pertenecen a lectoras. Tan solo un cinco por ciento de los cuestionarios han sido contestados por hombres. Este hecho nos confirma la percepción generalizada de que las obras de Jane Austen son leídas por un público mayoritariamente femenino. En las conclusiones de este trabajo ofreceremos nuestra explicación a este dato.

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La edad de los participantes en este estudio es mucho más variada.

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Casi la mitad de las respuestas (138) pertenecen a menores de treinta años, y de ese porcentaje, casi un tercio (37) son respuestas de menores de veinte años. Este hecho nos parece relevante, ya que puede existir la idea de que las obras de Austen, consideradas justamente como clásicos de la literatura universal, no son apropiadas para el público juvenil. Sin embargo, más de un doce por ciento del total de los participantes en este estudio son adolescentes, y la gran mayoría de los blogs literarios consultados están administrados por menores de veinte años.

Para valorar la fiabilidad de las respuestas ofrecidas, es importante saber qué obras de Jane Austen han leído los participantes.

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Además de los datos que se pueden apreciar en el gráfico, destacaremos que 171 participantes, es decir, más del cincuenta por ciento del total, afirmaron haberse leído todas las obras de esta autora. Mientras que dieciséis se habían leído tan solo una novela de Austen. En trece de estos casos, la obra seleccionada había sido Pride and Prejudice.

De entre los lectores que se han leído todas las obras, las preferencias quedarían del siguiente modo.

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Pride and Prejudice no es solo la obra más leída de esta autora, sino que también es la preferida de los lectores de Austen.

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Por Miguel Ángel Jordán

Una tarde con Mila Cahué

Para un austenita, pasar una tarde hablando de Jane Austen es un raro placer. Poder discutir durante horas sobre si Charlotte Lucas fue una mala amiga al casarse con Collins o fue una mera superviviente, sobre cuando Elizabeth Bennet se enamoró del señor Darcy o si Emma fue una verdadera amiga para Harriet Smith o si solo la uso egoístamente, no ocurre cada día.

Si encima es durante una charla con Mila Cahué, se nos abren las puertas a otra dimensión, la dimensión psicológica de sus personajes. Esto es lo que ocurrió el sábado 18 por la tarde en la Casa del Libro de Barcelona.

Mila nos habló de las parejas en las novelas de Jane Austen, de las bien avenidas, de las no tan bien avenidas, de cómo los protagonistas se equivocan, aprenden y rectifican a lo largo de la novela para ganarse un final feliz, un matrimonio feliz, en realidad, una vida feliz. Porque, como dijo Mila, se aprender a ser feliz y Jane Austen nos enseña a serlo dándonos un manual en cada una de sus novelas.

También nos habló de los personajes oscuros desvelándonos el carácter del perverso narcisista y cuanto más detalles nos daba, más reconocíamos a Wickham, a Henry Crawford o a Isabella Thorpe.

¿De que más hablamos? De la maestría y grandeza que demuestra Jane Austen construyendo personajes principales que son héroes y heroínas no por ser protagonistas sino porque aprenden y crecen con las dificultades del día a día, de la vida misma. Ellos aprenden a tomar sus propias decisiones, a ser ellos mismos, y eso les hace ser libres. Elizabeth Bennet fue realmente libre al rechazar dos interesantes ofertas de matrimonio y fue libre al aceptar la tercera. Darcy aprendió a dejarla ser libre al dejarle la opción de rechazar su segunda propuesta. Todo esto lo relata Jane Austen con un gran dominio de la lengua y con una gran elegancia, en la forma y en el fondo.

En palabras de la propia Mila: “la gran lección de Jane Austen es enseñarnos como superar el dolor de la vida y mostrarnos cómo el verdadero valor es corregir nuestros propios defectos elegantemente”.

De todo esto, y mucho más, se habló durante la charla de Mila Cahué. Si queréis conocer de qué mucho más, tendréis que venir a una de sus charlas. Hay una cada mes hasta diciembre.

Por Neus Baras