RETO 200

Que doscientos años no es nada… Y a la vez es tanto. El tiempo nos pone a cada uno en nuestro lugar, muestra la realidad de nuestro trabajo, de nuestra actitud, de nuestra valía como personas. El tiempo es también uno de los elementos de mayor importancia en un análisis. El paso de los años borra lo superfluo y afianza lo esencial. Cuántas cosas que parecían importantes se quedan en nada. Cuántos grandes éxitos se olvidan. Cuántas personas “populares” desaparecen sin el menor rastro.

El tiempo es la piedra de toque de del trabajo bien hecho. Una construcción que resiste el paso de los siglos es una prueba en sí misma de la solidez de sus fundamentos. Una idea que sigue vigente cientos años después de su primer brillo muestra la fuerza de su luz. Unas novelas que continúan cautivando a los lectores más de doscientos años después de su publicación no necesitan que nadie las alabe. Aunque no nos cansemos de hacerlo, porque necesitamos manifestar nuestra admiración.

Resultado de imagen de 200 jane austenDentro de un mes conmemoraremos el bicentenario del fallecimiento de Jane Austen y desde JASES queremos prepararnos para esa fecha destacando algunos aspectos de las obras de nuestra autora favorita y de su influencia en los lectores. Y para ello, queremos contar con la colaboración de todos los que seguís nuestras publicaciones en alguna de las distintas plataformas digitales. ¿Cómo? De una manera muy sencilla y que no os va a robar casi nada de tiempo.

Cada semana lanzaremos una cuestión para que aportéis vuestros comentarios. Podéis hacerlo aquí, en Facebook, en Twitter o en Instagram… O en todos los sitios 😉 El reto que nos planteamos es lograr al menos 200 aportaciones. De ese modo mostraremos a todos los que nos rodean la actualidad de las obras de Jane Austen y su fuerza. Que el mundo sepa que hay una autora que no tiene nada que envidiarle a famosos escritores como Cervantes, Shakespeare, Tolstoi, etc. Es más, sin miedo a exagerar, podemos decir que las obras de Jane Austen están al mismo nivel literario de esos grandes genios, y a uno muy superior en cuanto a su repercusión social. ¿Hace falta que lo demostremos? No, ¿verdad? 😉

Pero, volviendo a los retos 200. Vamos a por el primero. Lo hemos titulado “Por 200 razones”. O si preferís en inglés… 200 reasons why. Y es tan simple como que cada uno escriba una de las razones por las que le gustan las novelas de Jane Austen. No pasa nada si se repiten. Aunque la razón sea la misma, cada persona es única.

Así que… ¿Por qué te gusta Jane Austen?

Queremos 200 razones. ¿Nos ayudas? 🙂

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FANNY WARS: LA HEROÍNA

héroe, ína

  1. Persona ilustre por sus hazañas o virtudes.
  2. Protagonista de una obra de ficción.

Diccionario de la lengua española,

Real Academia Española

Resultado de imagen de mansfield park libroSobre Mansfield Park se pueden decir muchas y muy variadas cosas, y en torno a su mayor parte se llega a un consenso más o menos generalizado. Pero el punto en que estudiosos y lectores de esta obra chocan frontalmente es en la valoración de su personaje. Sí, su personaje, porque esta novela se podría haber titulado perfectamente Fanny Price. Sin ella, sólo quedaría la cáscara endeble de palabras sin un argumento de interés. Aunque en la novela hay un amplio espectro de personajes de diversa complejidad, todos ellos adquieren dimensión real al reflejarse en el espejo de la protagonista Pero si el carácter de Fanny es equiparable o no en cuanto a fuerza y atractivo (no físico, se entiende) al de otros personajes femeninos de Austen es una cuestión discutible y muy discutida entre sus incondicionales.

Imagen relacionadaLa acusación, en la que se alinea una amplia mayoría de austenitas, la tacha de lánguida, pacata, inerte y carente de toda autoestima, características que aparecen a simple vista; y, lo que es más grave, condenan a Fanny por estar perdidamente enamorada de un sujeto como Edmund, aséptico y soso con avaricia. Insisten en que se trata de un personaje sin vida, sin gracia, sin iniciativa ni capacidad de acción o reacción. El rechazo a este personaje es tal que incluso circula por el inframundo literario una novela perpetrada por alguna supuesta seguidora de Austen en la que se desfigura el carácter de Fanny y ésta es asesinada. No obstante, hay un sector, probablemente muy minoritario, que se revuelve contra tales acusaciones y no sólo la defiende paladinamente, sino que incluso la elevan sobre las demás heroínas salidas de la pluma de Jane. Los cruces de munición dialéctica son tan intensos en ocasiones que se asemejan a una especie de guerra civil en el mundo austenita. Son las conocidas en el mundo anglosajón como Fanny Wars.

Como militante del bando que admira a Fanny Price, estas líneas no pueden dejar de ser un alegato a favor de la inteligencia, la bondad e integridad y la sencillez de este personaje, o, en todo caso, la sutileza y el encanto con que manifiesta la gran sensibilidad la heroína de Mansfield (más tarde se hará referencia a ese vocablo en sus estrictos términos). Pero, a fuer de ser objetivo, que no imparcial, también mencionaré los puntos débiles a los que sus detractoras dirigen sus dardos; puntos débiles que, en algunos están justificados y en otros no responden a una verdadera debilidad de carácter.

Resultado de imagen de fanny price  Hay que empezar señalando que Austen creó a Fanny como alguien de quien es difícil enamorarse de manera natural, eso parece indiscutible. Posiblemente la autora planeó que a los lectores les atrajeran más los Crawford durante la mayor parte de la novela, ya que frente a estos hermanos los defectos de Fanny resaltan sobre sus virtudes. Defectos basados en su timidez, un punto clave de su carácter, y que consisten en faltas de omisión: un no decir y no hacer que a veces llegan a ser inquietantes. Y la propia Austen subraya, casi hasta la burla, las incertidumbres de Fanny con sus habituales armas irónicas. Un ejemplo claro es su obstinación en asistir a los ensayos de la obra de teatro a la que se oponía, aun sabiendo que acabaría irritada y angustiada, algo por lo que «fue debidamente castigada».

But Fanny still hung back. She could not endure the idea of it. Why was not Miss Crawford to be applied to as well? Or why had not she rather gone to her own room, as she had felt to be safest, instead of attending the rehearsal at all? She had known it would irritate and distress her; she had known it her duty to keep away. She was properly punished. (cap. XVIII)

Resultado de imagen de fanny price Sí, Fanny es tímida, es dócil, es introvertida, atributos difíciles de superar para convertirse en una heroína atractiva. Ahora bien, estos rasgos obedecen, más que a su carácter, a la educación recibida y al enrarecido ambiente de Mansfield; se debe en gran parte a que los Bertram, y especialmente la tía Norris, le inculcaron desde el primer día que es muy inferior a sus primos y que sus deseos y su bienestar no merecen la menor consideración. Fue educada y tratada más como una criada que como un familiar. Es necesario considerar su situación para tratar de comprenderla, ponerse en su lugar para entender la sensación de opresión que siente entre los Bertram y los Crawford. Pero, y ahí está su grandeza, a pesar de ser tratada con tanta insensibilidad, Fanny intenta con sinceridad y constancia hacer lo correcto, comportarse con rectitud y respeto; trata incluso de ayudar, de ser honesta con sus parientes y no perjudicar ni ofender a nadie, ni siquiera a la gente que no le gusta y que la desprecia.

Ciertamente, no estamos acostumbrados a las heroínas introvertidas; para la mayor parte de los lectores, una heroína tímida, tranquila y de voz suave es inesperada e insatisfactoria. Recordemos: «A la sazón Fanny Price contaba diez años; (…) Era pequeña para su edad, sin color en la cara, ni ningún otro atractivo visible, y extremadamente tímida, vergonzosa y encogida; pero su aire, aunque torpe, (…)». En efecto, una heroína improbable. ¿O no? ¿Acaso tiene otras cualidades?

Aunque Fanny no sea extrovertida y divertida, es una amiga dedicada, amable, reflexiva e inteligente. También es una buena oyente: sabe escuchar activamente; y la inteligencia unida a esa escucha activa le lleva a evaluar y reconocer a las personas y las situaciones correctamente y en cada momento. Todo ello no lo podrán negar ni siquiera sus acérrimas detractoras. Ahora bien, en lo que muchas de éstas no han caído es en otras dos cualidades también muy unidas entre sí: es apasionada y fuerte.

Resultado de imagen de fanny priceAunque su aspecto sea frágil físicamente, tiene una fortaleza interna fuera de lo común para defender aquello en lo que cree tener razón y le parece lo correcto (que casi siempre lo es realmente); y lo defiende incluso contracorriente, cuando todos, incluyendo a Edmund, están participando en el espectáculo lamentable de los ensayos teatrales; cuando ella misma se ridiculiza por ello (como se ha visto antes); o cuando todos la presionan y acosan para rendirse y ceder al desatino de un matrimonio con el impostor Crawford. Por mantenerse fiel a su conciencia es desterrada a Portsmouth, donde su ánimo y su salud se resienten, pero nada de ello es capaz de doblegarla. Y es que siente pasión por aquello que ama y aquellos a quienes ama. Pasión que, por lo tanto, se opone a la razón: aunque su comportamiento y su forma de pensar sean absolutamente razonables, sus sentimientos y emociones están dominadas por la pasión, a veces doliente.

He is blinded, and nothing will open his eyes; nothing can, after having had truths before him so long in vain. He will marry her, and be poor and miserable. (…) Oh! write, write. Finish it at once. Let there be an end of this suspense. Fix, commit, condemn yourself! (cap. XLIV)

Resultado de imagen de fanny priceLas personas fascinadoras sólo se preocupan por cómo son percibidas por los demás, por las impresiones inmediatas que causan, no por lo que realmente llevan dentro; por lo que reciben de los demás, no por lo que ellas pueden dar. Por eso desarrollar una amistad con Fanny es lento para el lector, porque a una persona sólo se la conoce por dentro y de verdad con el trato a lo largo del tiempo, pero vale la pena. Un personaje tal es casi imposible de entender en una cultura dominada por el hedonismo, la gratificación inmediata y el retroceso continuo de las virtudes cardinales; dicho más claramente: es muy difícil de asimilar para la mentalidad dominante de nuestros días. Por eso, una vez que se comprende su actitud, Fanny resulta ser una de las heroínas más interesantes, complicadas y empáticas de Austen y la necesitamos más que nunca.

La protagonista de Mansfield Park es una niña que crece ignorada y despreciada, pero que madura prematuramente con una conciencia inquebrantable. Es una heroína, pero no en su acepción novelística (la 4 del Diccionario), sino en la acepción más estricta (la 1). Es la única heroína de verdad en el mundo de Austen y, de manera excepcional, puede ser considerada como una heroína sumamente romántica. Sí, romántica, pero no en el sentido adulterado con que se utiliza en la actualidad este adjetivo, sino en sentido puramente artístico: posee una intensa subjetividad de pensamiento y sentimiento, hace un uso disciplinado de la soledad, se nutre de poesía, es capaz de ensimismarse en la contemplación de la naturaleza y además utiliza el poder de la memoria como alimento espiritual. Sólo Marianne Dashwood y Anne Elliot comparten con ella algunas de esas características, pero sin llegar a ese carácter heroico.

En definitiva, la propia Austen consideraba a Fanny Price como uno de sus personajes predilectos, hasta el punto de otorgarle el nombre de su sobrina favorita (detalle que, a quienes tenemos pretensión de escribir, nos suele resultar revelador). Y no sé si habrá quedado claro que quien esto suscribe, como la autora, se pone de parte de Fanny de principio a fin, y como aquélla expresa en el último capítulo, «hoy tengo la satisfacción de saber que mi Fanny ha debido de ser muy feliz a pesar de todo».

Por Fernando García Pañeda