APRENDER A ESCRIBIR COMO JANE AUSTEN

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué las novelas de Jane Austen dan esa sensación de confort? ¿O por qué su mundo está habitado por personajes que más que caracteres de novelas son como amigos? ¿O por qué Darcy sigue fascinando doscientos años más tarde (con o sin la ayuda de Colin Firth)?
Inger Enkvist tiene la respuesta a estas preguntas (y muchas otras) y tuvo la amabilidad de responderlas durante la conferencia que dio el martes 20 de febrero en la Complutense de Madrid basándose en su libro “Aprender a escribir con Jane Austen y Maud Montgomery”.
Las obras de Jane Austen se estructuran a través de tres ejes principales: el artístico, ético y estético. Es una literatura que busca un balance entre lo moral y lo intelectual. Las evoluciones que llevan a cabo sus personajes tienen un componente moral pero sobre todo son intelectuales, lejos del espíritu romántico contemporáneo de su época y de nuestra época donde prima más la máxima de dejarse llevar por los sentimientos en lugar de razonar. Se toman decisiones basadas en la razón, pero teniendo en cuenta los sentimientos.
Desde el punto de vista artístico, las novelas de Jane Austen nos obligan a pensar o como dijo Inger Engvist, “no explica el chiste”. Esta técnica, usada continuamente por Jane Austen, junto a la técnica de tunelling (o cómo ver las situaciones desde el punto de vista del personajes y no del narrador), son las que hacen que nos sintamos cercanos a la autora. Austen nos hace reflexionar, nos hace participes de la broma, en resumen, nos hace un guiño a los lectores, lo que crea un lazo de unión entre nosotros y el autor. De este modo entendemos su obra intelectualmente pero también cognitivamente y emocionalmente.
Inger Enkvist hizo también unos breves comentarios sobre cinco obras de Jane Austen de los que principalmente se desprendían las siguientes reflexiones:
  • No tenemos una descripción física del mundo de los personajes y apenas física de ellos. Sabemos sobre todo cómo piensan y cómo hablan. En definitiva, tenemos una descripción interior de los personajes, no exterior.
  • La principal lección vital que se puede extraer de sus novelas es que para actuar hay que conocer y pensar. Los personajes que no aprenden o no piensan o no tienen valores morales no son personajes principales. Son secundarios que participan en las novelas e influyen en ellas pero no son héroes o heroínas, porque para Jane Austen, se es héroe cuando se tienen valores morales e intelectuales.
  • Se presenta muchas veces el dilema de las apariencias vs la realidad. Personajes que muestran la apariencia de bondad sin tenerla y personajes duros inicialmente que se revelan con altos principios morales. Muchas heroínas suyas deberán aprender a distinguir cada uno de esos personajes. Deberán usar la razón para conocer a los demás y actuar responsablemente. De este modo aprenderán. A eso Lionel Trilling lo llama “la obligación moral de ser inteligente”.
  • La educación es clave para Jane Austen, una educación sin moral, no es educación (esto se ve mucho en Mansfield Park y en el egoísmo de muchos de sus personajes) ya que las personas pueden partir en las mejores condiciones pero sin moral pueden llegar a destruir su propia vida.
  • Sin embargo, no son novelas moralistas. Los personajes no son castigados, sino que acaban la novela de manera acorde a su personalidad, a sus acciones y a la realidad.
  • Es una miniaturista, presta atención a los detalles y tiene delicadeza en el desarrollo de cada personaje. De este modo logra que en sus novelas, a pesar de que no ocurra casi nada, todo lo que ocurra sea muy importante
  • Hay una coherencia entre cómo los personajes actúan y cómo hablan. Con un mínimo de detalle, Jane Austen describe personajes que nuestra propia mente se imagina, de allí que Darcy se haya convertido en el héroe por antonomasia, porque Austen lo describe tan poco que cada uno se lo imagina según sus deseos.
  • En sus novelas todo encaja, no hay dialogo que sobre, no hay escena que pueda quitarse, porque si se quita, la historia cojea.
Como pequeña anécdota final, Inger Enkvist nos contó que muchos psicólogos modernos habían estudiado las obras de Austen dándose cuenta que los personajes de sus novelas y sus relaciones familiares (puso como ejemplo a las hermanas Elliot) concuerdan con los estudios que se habían realizados dos siglos mas tarde. Jane Austen era única y moderna y sigue siéndolo dos siglos más tarde.
Por Neus Baras
Socia de JASES
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