LEYENDO A ESCONDIDAS

         —¿Qué es eso que llevas ahí?

         —Un libro.

         —Ya eres raro, tío. ¿De qué va?

         —Es una novela de una escritora inglesa. Se llama Jane Austen.

         —Ni idea. ¿Qué pone? Or…gullo y… perjuicio. ¿Y eso qué es?

         —Es… una historia sobre… varias hermanas que…

         —¿Es de tías?

         —Bueno…

         —Joder… mira que eres rarito, chaval. Es que a veces no sé de qué vas. ¿O es para darle palique a la chavala?

         —Eh… sí, también.

         —Vale, venga, no te enrolles y termina de vestirte, que el míster se pone como una fiera si llegamos tarde. Y cuidao que no te lo vea más gente, que ya sabes.

         —Sí, procuraré que no se me caiga el jabón en la ducha.

Resultado de imagen de vestuario fútbol       Esa entrañable escena, desarrollada en el vestuario de un equipo de fútbol juvenil a principios de los ’80 del pasado siglo, es una muestra del equilibrio que debía realizar un amigo mío, un fulano heterodoxo que escondía entre el atavío de su equipo un ejemplar recién adquirido de la novela más famosa de Jane Austen.

En todo caso, esa escritora y esa escritura “de tías”, como se denominaba entre sus pares, le capturó de una manera fulminante por su peculiar sensibilidad, la forma de describir las emociones y los detalles del temperamento de sus personajes y un sentido del humor elevado y sutil.

Como mi amigo no buscaba en sus lecturas tormentosas pasiones, retorcimientos expresivos, Resultado de imagen de "leyendo a escondidas"psicopatías apremiantes o desgracias inacabables, sino que prefería encontrar delicadeza sentimental mezclada con mordacidad despiadada —aunque sutilmente escrita—, constancia en los afectos e inestabilidad en las aversiones, fortaleza de caracteres y profundización en las bases de la sinceridad y la amistad entre hombres y mujeres, acabó por caer y recaer en la lectura de todas las novelas de Austen que —no sin esfuerzo y manteniendo el equilibrio con sus otras pasiones— consiguió tener en sus manos.

NOTA: Basado en el texto que resultó premiado en el concurso “14 años del Sitio de Jane” (http://janeausten.org.es/), celebrado en el pasado mes de junio de 2016.

Por Fernando García Pañeda

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s